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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2018

Megadevaluacin: las penas son de nosotros, las ganancias son ajenas

Esteban Mercatante
Ideas de Izquierda


Empujado por los mercados y bajo la tutela del FMI, Macri pretende mostrarse como garante para la terapia de shock. Licuacin de gasto y salarios por la va devaluatoria, y recorte fiscal, claves para intentar recuperar el beneplcito de los acreedores.

Tras cuatro meses de corrida, el dlar acumula un alza de 105 % en lo que va del ao. Pero no hay sntomas de que la nueva cotizacin, que resulta incluso superior a las ambiciones ms desbocadas de devaluadores seriales como el presidente de Fiat, Cristiano Ratazzi, haya aplacado la huida hacia el dlar. El Banco Central (BCRA) se mostr tan falto de herramientas para calmarla como al inicio de la crisis. Continu subastando reservas (en el ao ya vendi casi USD 14 mil millones) al tiempo de que elev los encajes para los depsitos por segunda semana consecutiva (a 36 % para los depsitos a la vista), mientras aumentaba la tasa de inters a 60 %.

Empujado por los mercados y bajo la tutela del FMI, Macri pretende mostrarse como garante para la terapia de shock, buscando la estabilizacin de la economa nacional mediante un nuevo saqueo, combinando licuacin (del gasto pblico y del salario) por la va devaluatoria, el recorte fiscal y el intento de restablecer, en un futuro incierto, el acceso al crdito internacional. Su credibilidad, y la del mejor equipo de los ltimos cincuenta aos, que tuvo un recambio en junio que ya pas en el olvido, qued colapsada tras cuatro meses de pulseada con los especuladores. Pero cuenta con la gobernabilidad prestada por los gobernadores, que se preparan para regatear el reparto de costos entre Nacin y provincias , por el PJ, y por la burocracia sindical, que acaba de llamar a un paro sin movilizacin para el 25 de septiembre. Una eternidad.

Acuerdo con el FMI versin 2.0

El mircoles de la semana que pas, fue el propio Mauricio Macri, con un breve video dirigido exclusivamente a los inversores (aunque difundido por medios ms propios de un mensaje viral para redes) media hora antes de la apertura de operaciones, el que empuj a la estampida frentica del dlar. El presidente dijo que le solicit al Fondo Monetario Internacional (FMI) adelantar todos los recursos que resulten necesarios para poder cumplir con el programa financiero de 2019. Remarc la intencin de eliminar cualquier incertidumbre y fortalecer la confianza.

El gobierno quiso transmitir que tena cerrado el programa financiero para 2019, es decir, que podra pagar todos los compromisos de deuda con ayuda del FMI sin necesidad de recurrir a financiamiento en los mercados internacionales de crdito.

En el mbito de las finanzas leyeron otra cosa: 1) que el acuerdo vigente con el FMI estaba virtualmente cado, y que los funcionarios estaban negociando contrarreloj una versin 2.0, lo que en realidad, como revelaran miembros del staff del Fondo a financistas en los EE. UU. durante el fatdico mircoles, ni siquiera haba comenzado, lo que significan varias semanas de nuevas tratativas con el staff del Fondo en un contexto an peor que el de meses atrs cuando se cerr la Carta de intencin aprobada en junio; 2) que todas las preocupaciones del gobierno se limitaron a asegurar los compromisos de deuda del ao prximo; pero qu pasa con los compromisos de deuda que exceden a 2019?

Podemos agregar una tercera dimensin del mensaje presidencial, que es la incertidumbre de lo que ocurrir con los dlares que demanda la economa. Contrariamente a lo que podra esperarse con la megadevaluacin ocurrida hasta hoy, el dficit de cuenta corriente (es decir, el balance que deja el comercio exterior de bienes y servicios y las rentas compuestas por beneficios, intereses y dividendos) no se redujo todava a pesar de la devaluacin. Entre enero y julio acumula USD 9.796 millones (lo que equivale a ms de 3 % del Producto Bruto Interno). En igual perodo de 2017 haba alcanzado USD 7.582 millones. Lejos de caer, al da de hoy sigue en aumento. La fuga de capitales, mientras tanto, alcanz en los primeros 7 meses del ao los USD 20.000 millones, y de mantener el ritmo actual superar holgadamente los USD 30.000 millones en el ao.

Hasta el cierre de los mercados internacionales para el pas, la emisin de deuda en moneda extranjera cumpli no solo el rol de proveer al tesoro de fondos, sino de solventar los dlares necesarios para este drenaje permanente. Lo hizo junto con la atraccin de capitales de corto plazo que hasta comienzos de este ao estimul la bicicleta financiera vehiculizada por el BCRA mediante las Lebacs, cuyo stock creci exponencialmente a medida que se impusieron tasas cada vez ms elevadas para asegurar la afluencia de inversores que se pasaban de pesos a dlares para aprovechar los altos rendimientos de dichos papeles. Ambas vas para la provisin de dlares se cortaron desde comienzos de ao. Entonces, el interrogante es de dnde saldrn los dlares que le faltan a la economa, y que resultan fundamentales para la poltica de vaciamiento permanente de la economa nacional que caracteriza a los grandes grupos econmicos (nacionales y extranjeros) que operan en el pas.

El mensaje de Macri, al contrario del objetivo buscado, recrudeci el salto del dlar y llev el riesgo pas nuevamente a niveles explosivos. El viernes cerr en 770, luego de haber superado los 800 puntos. Esto significa que para colocar deuda, el tesoro pagara casi 8 % ms de lo que paga un bono del Tesoro de EE. UU., es decir alrededor de 11 %.

El BCRA sigui corriendo de atrs al dlar en estos das que super la cotizacin de $ 40, limitado por las restricciones del acuerdo con el FMI, que reforz las reservas del BCRA pero a cambio de limitar la intervencin en el mercado, imponiendo una flotacin cambiaria que no encuentra techo. Los especuladores le tomaron el ritmo a sus subastas, como antes lo haban hecho con las intervenciones de Federico Sturzenegger. Por eso, a pesar de las medidas agresivas en materia de contraccin monetaria, que tendrn un severo impacto sobre la actividad econmica (con esas tasas el costo para el financimiento con tarjetas de crdito pas a 120 % anual), la corrida sigue firme. Nuevas series de ahorristas, que todava mantienen Lebacs a travs de fondos de inversin, o contratos de dlar futuro, se siguen fugando a la moneda norteamericana, alimentando su demanda. La oferta, en cambio, se vuelve cada vez ms reacia: quin va a desprenderse hoy voluntariamente de un dlar que podra valer maana hasta un 10 % ms? Los exportadores posponen indefinidamente la liquidacin de divisas de sus operaciones (que por decisin de este gobierno no estn obligados a liquidar en lo inmediato), las multinacionales que ya operan en el pas atrasan cualquier posible ingreso de capitales, cuando no liquidan operaciones como Walmart, y los sojeros que todava no vendieron guardan sus cosechas en silobolsas hasta que aclare la tormenta cambiaria.

Dficit (casi) cero

Dujovne anticip, sin detalles, lo que el FMI pedir a cambio del anticipo de desembolsos: una aceleracin del cronograma de reduccin del dficit. Aunque al momento de escribir esta nota no se conocen an ms detalles, el nuevo objetivo se mueve entre el dficit cero hasta un mximo de tolerancia de 0,5 % del PBI. Es decir que si desde junio el gobierno estaba embarcado en un recorte adicional del dficit de $ 300.000 millones, de los cuales el 66 % recaa sobre Nacin y el resto deban aportarlo las provincias, ahora la cifra se acerca a $ 500.000 millones.

Cmo podra alcanzarse semejante objetivo resulta una incgnita que Dujovne no devel. Pero podemos anticipar que incluye nuevas medidas contra los trabajadores del Estado (por estos das anticipado por una nueva ronda de despidos en Agroindustria). No podemos descartar nuevos intentos de modificar las partidas del gasto que estn indexadas (ajustan por la inflacin de manera automtica), y representan un 58 % del presupuesto: jubilaciones y asignaciones. Tambin podemos prever un freno total de la obra pblica (que ya estaba previsto reducir en 2019 a la mitad de lo gastado este ao, que es a la vez el 50 % de lo desembolsado en 2017).

Pero con todo esto no es suficiente para alcanzar la friolera del ajuste que se propone Macri. Ms cuando, como resultado de la recesin, los ingresos fiscales se vern disminuidos, como ya se observ en julio: la recaudacin subi apenas 23,8 %, lo cual significa que est bien por debajo de la inflacin de 31 % anual.

Por eso, aunque Macri evit hasta ahora frenar la aplicacin de la reforma tributaria que defini un cronograma de bajas en varios impuestos que cada ao representan un costo fiscal de 0,3 % del PBI anual entre 2018 y 2022, forzado por la crisis avanzara en revisar esta posicin. En principio, podra avanzar en el freno a la reduccin de las retenciones a las exportaciones para la soja, que tienen un cronograma de rebaja de 0,5 puntos porcentuales hasta diciembre de 2019, cuando quedaran en 18 %. Hace dos semanas, el gobierno anunci la decisin de frenar la rebaja para los productos derivados de la soja por seis meses. Podran restablecerse tambin para el trigo y maz, cultivos para los cuales los derechos de exportacin fueron eliminados en diciembre de 2015.

Los chacrers ponen en el grito en el cielo, aunque lo que dejaran de ganar con esta medida es apenas una propina. El agropower no est muy inclinado a seguir el consejo de Elisa Carri. Las patronales agropecuarias, son parte de los mayores beneficiarios de este saqueo. Despus de la enorme transferencia de ingresos a favor de estos sectores que implica la megadevaluacin, les sacan ahora un pequeo porcentaje de su margen, Seguirn igual con ganancias rcord.

Le megadevaluacin tambin podra hacer su parte para alcanzar las metas de dficit. Acicateando la inflacin (ya de por s elevada), podra ayudar a que la reduccin nominal de las partidas del gasto se traduzca en una licuacin an mayor en trminos reales. Es decir, menos presupuesto, para salud, educacin, etc. Este trabajo sucio del ajuste cambiario para ordenar las cuentas del gobierno tiene como condicin que los gastos bajen, en trminos reales, ms lo que lo estn haciendo los ingresos. Esta licuacin puede ser la va para un ataque en cierta forma ms indirecto, pero no por ello menos agresivo, para cumplir las exigentes metas fiscales que el gobierno profundiza presionado por los acreedores y para asegurar ms ayuda del FMI.

La otra licuacin

Si el dlar se mantuviera como est hoy, marcara un 105 % de aumento en todo el ao (todo indicara que lo superar ampliamente); los precios, ya van camino a superar el 40 % de incremento anual. Los salarios nominales, de no actualizarse las paritarias actuales, estaran en promedio en 20 % o poco ms; los estatales estn en un promedio del 15 %. Con esta brecha entre evolucin del tipo de cambio, precios y salarios, los ltimos van camino a sufrir una dura prdida en trminos de poder adquisitivo y a abaratarse sensiblemente como costo en dlares para los empresarios. Un ao atrs, el salario promedio (segn el Reporte Laboral del ministerio de Trabajo) equivala a USD 1.530; con el dlar actual estara descendiendo a USD 800. No sorprende entonces que varios industriales, especialmente los que participan de la exportacin, celebren con el nuevo tipo de cambio.

Se trata de una foto provisoria, porque el dlar an sigue sin encontrar techo, y porque el ajuste cambiario acicatea los precios, y por lo tanto tambin la disputa por la recomposicin de los salarios. Pero ya se dibuja un panorama de ganadores y perdedores. Entre los primeros, encontramos al agropower y los que procesan la materia prima, el aluminio y siderurgia, las automotrices, las empresas energticas, y al conjunto de los que con las primeras seales de turbulencia se apresuraron a dolarizar activos con un dlar mucho ms barato que el actual. El banco JP Morgan y el fondo buitre BlackRock, por ejemplo, rescataron activos en abril, con un dlar a $ 20.

Lo que terminar de definir el panorama de grandes ganadores y perdedores es la magnitud de la recesin (que ya se observa profunda) y su impacto sobre el empleo y la inflacin. En lo que va de su mandato, los intentos de Macri de avanzar con medidas ms de shock, como lo sera de asentarse el saqueo que implica la megadevaluacin, se vieron limitados por la relacin de fuerzas. La expresin ms contundente la encontramos en diciembre, cuando el Congreso vot la reforma de la movilidad previsional con un alto costo poltico, rodeado de duros enfrentamientos de sectores de masas con las fuerzas represivas.

A diferencia de 2002, cuando la crisis de la convertibilidad se haba extendido durante cuatro aos sentando las bases para que la burguesa argentina descargara sobre la clase trabajadora un feroz ataque que sent las bases para el ciclo de crecimiento iniciado en 2003, ahora la clase trabajadora no padece una situacin similar. La desocupacin, aunque va en aumento por los despidos que se empiezan a contar por decenas de miles, no llega an a 8 %, cuando en 2002 alcanz el 25 %. El movimiento obrero tampoco viene de sufrir derrotas severas.

El ajuste por la va devaluatoria, acompaado de una mayor destruccin del empleo que ya se empieza a sentir, podra asentar la diferencia entre dlar, precios y salarios, en beneficio del capital; pero esta aspiracin puede desbaratarse si la movilizacin obrera y popular impone medidas contra el ataque a los salarios, como la escala mvil de los salarios y el reparto de las horas de trabajo entre todas las manos disponibles. Se trata de una pelea a dar frenar el saqueo que recae sobre las espaldas del pueblo trabajador y la bancarrota de la economa nacional.

Ellos o nosotros

La estabilizacin econmica que busca el gobierno, para calmar a los mercados, solo podr concretarse a costa de los trabajadores y el pueblo pobre. El capitalismo argentino vuelve a mostrar, como ocurri una y otra vez en las ltimas dcadas, que solo puede perpetuarse imponiendo una vez ms una feroz degradacin de las condiciones de vida de las mayoras: crecimiento de la desocupacin, cada de los salarios, degradacin de las condiciones de trabajo por la va de la flexibilizacin, recortes directos e indirectos en el gasto social, y un largo etc.

Ante la radicalidad de la avanzada que se proponen para defender los intereses de una minora, es necesario responder a la misma altura: con un programa de medidas que la crisis la paguen los que la generaron, empezando por el abandono del acuerdo con el FMI, el no pago de la deuda fraudulenta, y la nacionalizacin de la banca. El camino para imponerlo es la movilizacin, peleando por un paro activo nacional ya (no dentro de un mes como quiere la CGT y se amolda la CTA), que sea el comienzo de un plan de lucha que culmine con una huelga general, paralizando el conjunto de la produccin y golpeando sobre las ganancias capitalistas. Son ellos o nosotros.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Megadevaluacion-las-penas-son-de-nosotros-las-ganancias-son-ajenas

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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