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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2018

Consecuencias a tener en cuenta de una Nueva Constitucin Nacional

Charles Romeo
Segunda Cita


En 1961 cuando se decidi construir el socialismo en Cuba, los soviticos, pioneros en este campo, ya llevaban 45 aos de experiencia, lo que los converta en los maestros indiscutidos en esa materia, calificacin que dur a lo sumo hasta que cumplieron 73 aos de existencia, cuando dejaron de serlo como tales. Puede ser que ellos piensen que haban estado equivocados. Yo pienso que fracasaron. Los cubanos ya tienen 58 aos de experiencia propia, adems de haber podido contemplar lo que ha acontecido en todos los dems pases que se definieron como socialistas, y de los cuales solo quedan cuatro. Y ya a finales de la primera dcada del siglo XXI, por segunda vez, llegaron a la conclusin de que deben reformular su socialismo para hacerlo ms eficiente.

Hacia dnde deben mirar los cubanos para buscar nuevas ideas? Hacia los que una vez fueron socialistas, para descubrir en qu y cmo se equivocaron? Hacia los que siguen siendo socialistas, para discernir como cada uno de ellos ha logrado mantener vigente su propio diseo y concepcin de socialismo? Pienso que bsicamente deben mirar hacia ellos mismos y aplicar uno de los principios que definen, segn Fidel, lo que es un proceso revolucionario: Revolucin es cambiar todo lo que debe ser cambiado. Por consiguiente, cuando en Cuba se dice socialismo se est haciendo referencia a como lo conciben los propios cubanos.

Pero, cambiar qu? Hay dos maneras de cambiar: una se aplica a algo que ya existe, ya sea eliminndola o modificndola, y otra introduciendo algo nuevo en el contexto social, que a veces exige eliminar aspectos existentes por haber devenido incompatibles con lo nuevo. Problemtica compleja que lleva a que el resultado final tenga una configuracin diferente de la que exista y que se est cambiando, lo cual motiva en algunos la duda sobre si no se estar perdiendo el rumbo revolucionario, porque revolucin no es un momento esttico sino un proceso de cambio y por tanto un movimiento transformador y, como lo defini el General Ral Castro en el 2011, hacia lo ignoto. Aos atrs esta concepcin era considerada revisionista, porque atentaba contra la realidad existente considerada como inmutable, segn el pensamiento marxista vigente en los pases socialistas de Europa, que el Che critic y catalog de escolstico y que lo sucedido en ellos 25 aos despus lo confirm.

Tres cambios propuestos en la estructura econmica de Cuba en el Proyecto de Nueva Constitucin Nacional marcan un antes y un despus del proceso revolucionario cubano:

- Reconocimiento de la necesidad de la vigencia del mercado en la economa socialista cubana, conjuntamente con la planificacin econmica nacional.

- Reconocimiento de la necesidad de contar con la inversin extranjera en Cuba para acelerar el desarrollo econmico del pas.

- Reconocimiento de la necesidad de contar con un rea econmica privada en la economa cubana, que implica reconocer la existencia de la relacin capitalista de produccin en el socialismo y por consiguiente la compra de fuerza de trabajo por empresarios privados.

Hasta recientemente decir mercado en Cuba era equivalente a decir que operaran en el pas fuerzas econmicas espontneas, sin control, y que adems eran condicin necesaria para que resurjiera el capitalismo. Cuando ms, se reconoca oficialmente la existencia del valor de los productos, toda vez que tenan un precio y que hasta lo que se daba gratuitamente, como la educacin y el cuidado de la salud, tenan un costo aunque no tuvieran precio. No obstante, aunque haba preocupacin por un equilibrio financiero en la gestin presupuestaria estatal y por la cantidad de dinero en circulacin, lo fundamental en la gestin empresarial estatal era el cumplimiento del plan anual en trminos fsicos y no en valores.

Reconocer la necesidad de contar con la solucin social de asignacin de los recursos por el mercado en adicin a la planificacin es, por una parte, aceptar su funcionalidad a los efectos de asignar inteligentemente los recursos de la sociedad y, adems, consustancial a la existencia de un sector econmico privado que opera guindose por las informaciones que le aporta el mercado. Pero tambin implica inevitablemente inventar una metodologa cubana que permita conjugar simultneamente las informaciones del plan con las que aporta el mercado. Caso tpico de como una nueva medida obliga a modificar las formas hasta ahora vigentes para el manejo de la economa nacional. Las empresas estatales ya no solamente debern actuar en funcin de cumplir su plan sino que tambin debern ser rentables, vale decir manejar eficientemente los recursos de que dispongan como una obligacin constitucional.     Despus de haberse estatizado todas las empresas que existan en Cuba, el Estado y unos 130.000 pequeos campesinos asumieron la responsabilidad de satisfacer, dentro de lo posible, todas las necesidades de los cubanos. Ahora el proyecto de Constitucin Nacional propone autorizar tanto la inversin extranjera en Cuba como la de los cubanos, considerndolo una necesidad. Con ello se crean dos mercados del trabajo, uno estatal y el otro privado. El trabajador cubano podr elegir y elegir el que ms le convenga. Pero para ello habr que autorizar las importaciones de medios de produccin, equipos y materias primas necesarias para estas entidades privadas, que sern financiadas con sus propios recursos en divisas que provendrn, por una parte, de las que los empresarios privados cubanos logren adquirir en el mercado monetario internacional no formal, el de la calle, o de fuentes en el exterior, y por otra parte en los casos de empresas extranjeras que vendan dentro del mercado nacional, mediante el cambio de moneda cubana por divisas del Banco Central de Cuba. Esta nueva realidad exigir crear las soluciones correspondientes, lo que implica reconsiderar cmo organizar el control del comercio exterior de Cuba por el Estado, que hasta el presente monopoliza exportaciones e importaciones.

El Proyecto de Constitucin Nacional considera explcitamente que la organizacin actual de la economa debe cambiar y que de ahora en adelante el Estado se reservar la produccin y comercializacin de bienes y servicios en la medida de que lo considere conveniente, dejando lo dems al sector privado. Dejarle qu? Pues todo lo que los cubanos decidan que es socialmente necesario en adicin a lo que produzca y comercialice el Estado, expresndolo mediante su decisin y capacidad de compra. No obstante, esta situacin conlleva una cuestin fundamental que necesariamente debe aclarar la nueva Constitucin. Quin y cmo se decide lo que es socialmente necesario? Funcionarios gubernamentales o el propio pueblo? La solucin conlleva definir un principio al respecto: se puede producir y comercializar nicamente lo que las autoridades autoricen, o bien, se podr producir y comercializar TODO lo que no est prohibido? La respuesta a esta pregunta es lo que definir el grado de libertad econmica en el nuevo socialismo cubano, en el sentido de lo que deca una pancarta que llevaba un chileno durante una marcha en favor del Gobierno de Salvador Allende: Libertad es participar.

Unas cosas son consecuencia de otras y en este caso la actividad econmica privada dirigida espontneamente por el marcado, pese a la voluntad manifiesta en el Proyecto de Constitucin de que se considere y regule el mercado en funcin de los intereses de la sociedad, seguir las direcciones que indiquen las relaciones entre ofertas y demandas, a menos de que la burocracia estatal intervenga en ello. Quin o quienes estarn a cargo de considerar y regular el mercado? Y para qu? Para decidir bajo criterios subjetivos, que sern presentados como resultados de anlisis objetivos, de qu es lo que esa burocracia considerara que son las verdaderas producciones privadas socialmente necesarias que debern ser comercializadas? Otra vez funcionarios pblicos apropindose del derecho de pensar y de decidir del pueblo cubano? Cuestin muy de fondo que debe quedar perfectamente dilucidada y no expresada de manera vaga como responsabilidad de la planificacin de la economa, como si ello fuera un demiurgo que vela por la felicidad de todos.

Y llegamos a la observacin, si no la ms importante --a nuestro juicio-- en materia de liberalizacin de la economa, s lo es en trminos de justicia social para muchos cubanos: Ya hay y habr ms ricos, como resultado de la actividad empresarial privada en este pas que conformarn una minora, con relacin a la inmensa mayora de trabajadores asalariados. Cuntos ricos y hasta qu nivel de riqueza? Una parte de sus ganancias ir a parar al Estado por la va del pago de impuestos, para financiar el consumo social gratuito, en una proporcin que no desaliente sus actividades que, no lo olvidemos nunca, no estn prohibidas y son socialmente necesarias. Pero habr ricos, unos ms y otros menos. Eso es inevitable si se autoriza la actividad econmica privada y la compra de la fuerza de trabajo. Las cosas son as, una implica inevitablemente la otra y por tanto la decisin es muy simple: habr o no habr actividad econmica privada con sus inevitables consecuencias? No se puede ocultar con frases y palabras vagas esta alternativa que, tal como estn redactadas en el Proyecto de Constitucin, terminar en nuevas regulaciones burocrticas, lo que para algunos funcionarios es la esencia del poder estatal.

Millones de mujeres y de hombres estn leyendo, discutiendo y opinando sobre el Proyecto de Nueva Constitucin. Son muchos y entre todos ellos conocen mejor que nadie la realidad concreta que les toca vivir, a la par que tienen sus esperanzas de que mejore --desde esos campesinos de la Sierra que protagonizan esos bellos y reveladores documentales de la Televisin Serrana, hasta intelectuales y artistas como los que leen el blog de Silvio--. Solo pretendo llamar la atencin sobre aspectos que considero de trascendencia para, como dice Taladrid, quienes los lean saquen sus propias conclusiones.

Fuente: http://segundacita.blogspot.com/2018/09/consecuencias-tener-en-cuenta-de-una.html


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