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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2018

Tomndole el pulso a la vitrina del neoliberalismo
La cuadratura del crculo: Chile a 45 aos del golpe militar

Ximena de la Barra
Rebelin


En medio de contiendas y escaramuzas electorales y de la conformacin del nuevo gobierno, la gubernamental encuesta Cassen ha informado a los chilenos que en 2017 la desigualdad aument y que los sectores mas pobres empeoran. La realidad es mucho mas grave que los resultados que arroja esta encuesta ya que solo ha medido a las disparidades entre el 10% del ingreso de los mas ricos y el del 10% de los mas pobres (39.1 veces). Estudios anteriores de fuentes acadmicas han demostrado que las peores disparidades se encuentran entre el 1% o el 0,1% de los mas ricos y el resto de la poblacin. Tambin han demostrado que las disparidades aumentan aun mas si se incluyen las cargas impositivas en este clculo (Lpez et all, 2013).

El Estado Chileno continua incumpliendo las Convenciones y Convenios sobre Derechos Humanos (civiles, sociales, econmicos, ambientales, de gnero, de pueblos originarios, etc.) que ha ratificado, por lo que le son de obligado cumplimiento, e ignorando las amonestaciones que sistemticamente recibe desde los organismos inter-gubernamentales. Sigue aplicando la Ley Antiterrorista, creando un clima de inusitada inseguridad y violencia, especialmente en contra de el Pueblo Mapuche que lucha por recuperar sus tierras (UDP, 2017). Como si todo eso fuera poco, la Corte Suprema de Justicia dejaba en libertad condicional a graves violadores a los derechos humanos, obligando a la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a pronunciarse argumentando que el Estado Chileno tiene la obligacin internacional de no dejar impune estos tipos de crmenes, refirindose a delitos de lesa humanidad cometidos por los militares durante la Dictadura Chilena.

Contradictoriamente, la misma Corte Suprema orden el decomiso de 1,6 millones de dolares a la familia del Dictador, originados en la millonaria malversacin de fondos pblicos que acometi Augusto Pinochet junto con cmplices y testaferros, y que deposit en diversas cuentas en el Banco Riggs en Estados Unidos de Norteamrica. Rocambolesco caso ya que la Corte de Apelacin haba ordenado previamente levantar el embargo sobre todos los fondos mal habidos, y restituirlos en su totalidad a la familia Pinochet. Claro est que siendo lo decomisado una pequea fraccin del total de fondos malversados al Estado Chileno por el Dictador, la suave condena no deja de ser una prebenda mas a esa familia. Segn se argument, la fraccin mayor ya habra prescrito durante los 14 aos que dur la investigacin y ya haba fallecido el autor del delito. Cabe agregar que fue el Subcomit Permanente de Investigacin del Senado de los EE.UU. y no la Justicia Chilena quien hizo pblico este delito (Walder, 2018a). Lo que queda claro es que al Estado Chileno y a la sociedad en su conjunto, les preocupa mas los crmenes financieros de la Dictadura, que los de lesa humanidad.

La idea de la participacin social, aunque sea en su grado mnimo, como es la participacin electoral, es cada vez mas ajena a la sociedad chilena. Por eso, buenos son aquellos que se agrupan para denunciar la violacin de algn derecho reconocido, aunque la simple denuncia no sea suficiente para cambiar la situacin. Por eso, mejores son aquellos que se avocan a la tarea de unir en un mismo esfuerzo a varios de los grupos en lucha. Tarea que en Chile est resultando ser muy difcil, especialmente considerando la ausencia de las clases trabajadoras como actor organizado. Conservar cualquier unin pasajera, aun mas difcil, con lo que se priva a la escena nacional de una alternativa emancipadora al dominio del gran capital.

Tropezando dos veces con la misma piedra: elecciones presidenciales 2017

Los mltiples gobiernos de la Concertacin por la Democracia y del refrito que la continu, la Nueva Mayora (NM), que esta vez inclua al Partido Comunista (PCCh), pudiendo haber revertido parte del dao de la Dictadura, no lo hicieron y ni siquiera lo intentaron. Prefirieron seguir una poltica de acuerdos con la ultra-derecha y con los militares, contraria a a las demandas de los movimientos sociales. Lamentablemente, de esta poltica de acuerdos anti-populares, no se exime de su cuota de responsabilidad la Central nica de Trabajadores (CUT). El segundo mandato gatopardista de Michele Bachelet, poltica neoliberal apoyada por el gran capital, que gusta en llamarse socialista y progresista, que no realiz las reformas a las que se comprometi, que no logr gobernar ni siquiera a su propia coalicin, y que se caracteriz por la corrupcin, termin con un indice de popularidad de tan solo el 15%.

En las ultimas horas en el poder, la Presidenta Bachelet, repitiendo una jugada de su perodo anterior, mand una serie de proyectos de ley al Congreso ignorando los intereses populares y devolviendo los favores concedidos a sus beneficiarios de siempre. Entre estos, el yerno del Dictador Pinochet, el ahora magnate Julio Ponce Leroux, con quien, entre gallos y media noche, firmaron un contrato para concederle la explotacin del litio del cual los mas grandes yacimientos se encuentran en Chile y Bolivia. El Estado Chileno se inhibe as de participar no solo en la explotacin del litio sino tambin en su industrializacin, consolidando su posicin vulnerable en la economa mundial como pas extractor y exportador de materias primas. De paso, se le entrega un certificado de decencia a un gran corrupto (Walder, 2018b). La Concertacin/NM se mantuvo as por el camino que la llev dcadas atrs a des-nacionalizar el Cobre, el sueldo de Chile, que haba nacionalizado el gobierno del Presidente Allende, con unanimidad parlamentaria.

En Diciembre de 2017, los pocos chilenos que decidieron votar, como si algo fuera a cambiar, re-eligieron al aun mas derechizado empresario ultraneoliberal, Sebastin Piera con un programa de gobierno similar al de la NM. Los Chilenos han vuelto a tropezar con la misma piedra. Ya lo hicieron antes re-eligiendo a una nada merecedora Michele Bachelet. La nica diferencia es que Piera no intenta ocultar su postura poltica bajo nfulas progresistas. Se refuerza as el proyecto de la derecha de rebaja de impuestos para el empresariado y de recortes presupuestarios para la poblacin, en ausencia de una alternativa de izquierda que desenmascare al modelo neoliberal y logre eliminar la trampa mortal que significa la actual Constitucin heredada de la Dictadura, que lo hace inamovible.

Para explicar lo que pareciera inexp l icable, el equipo de la Revista Punto Final, obligado al cierre, en carta de despedida a su pblico afirma: Lo que tenemos en Chile es una dictadura del pensamiento nico impuesto por el poder del dinero. Esa tirana ha modelado una cultura conservadora, racista y mezquina que garantiza la sumisin del pueblo al orden capitalista neoliberal. Los gobiernos pos-dictadura , sin excepcin, se han negado a apoyar a los medios independientes y por tanto se han prestado para ahogar el pluralismo de opinin e informacin (Punto Final 2018) . Esto, unido a los bajos niveles de educacin mercantilizada, han dado origen a una masa a-critica , incapaz de entender la raz de sus problemas ni de vislumbrar soluciones, muy proclive a tender hacia la poltica identitaria o de grupo de semejantes en el mejor de los casos, o al individualismo, la competitividad descarnada, el consumismo, el emprendimiento individual y la a-poltica en la mayora de los casos.

La crisis de legitimidad de la poltica durante la mal llamada democracia pos-dictadura, en un contexto de inusitada corrupcin y de complicidad de la poltica con los negocios, que afecta a ambas colaciones, incluso a la familia de la ex Presidenta, tiene en el nuevo gobernante, a uno de sus mayores exponentes. Los altos mandos de las Fuerzas Armadas y Carabineros tampoco se excluyen de este prctica criminal que unido a la impunidad, ha puesto en crisis a la institucionalidad pblica y ha terminado de destruir las bases de la cultura poltica del pueblo chileno. Grandes empresas nacionales y extranjeras, en especial la mal-habida empresa del yerno de Pinochet, han financiado y condicionado la poltica. La corrupcin se ha perfeccionado, est bien vista y se ha instalado como una cultura.

La gran diferencia con el pasado democrtico reciente, es que en esta ocasin, eliminado ya el sistema binominal, irrumpe en la contienda electoral una tercera opcin que canaliza buena parte del descontento, especialmente el de la clase media. Creado a partir de los movimientos sociales, el Frente Amplio (FA) se constituy en la tercera fuerza poltica con un 20% de los votos, 20 diputados, un senador y 21 consejeros regionales. Aunque se supona ser de izquierda, su afn de atraer votantes lo fue alejando de esa posicin, demostrando no tener una ideologa clara. Algunos de sus lideres mas conocidos declararon pblicamente no ser ni de izquierda ni de derecha. Mas claro aun, durante la campaa, por congraciarse con el electorado y con los dueos del patio trasero latinoamericano, algunos representantes del FA, incluso su candidata presidencial denigraron logros pasados y presentes de las clases populares en Chile y en Amrica Latina.

El FA representa a sectores de clase media ilustrada que no se ha ampliado al mundo popular dice el historiador Mario Garcs (2018). Por el contrario, el riesgo es que sea cooptado al aliarse aun mas lejos de los sectores populares. El electorado no los premi y no los permitieron pasar a segunda vuelta. El candidato de la NM solicit su apoyo en esa segunda vuelta pero no estuvo dispuesto a incorporar en su programa las principales propuestas con que el FA condicionaba este apoyo, por lo que termin perdiendo la eleccin.

El momento poltico fomenta la bsqueda de nuevas alianzas. El Partido Socialista (PS), intentando rebotar de la debacle de su alianza con la Democracia Cristiana (DC) (Concertacin/NM), intenta ahora una alianza instrumental con el FA con fines electorales futuros. Siendo el FA un conglomerado de diversas opciones polticas o anti-polticas identitarias, de lograrse esta convergencia, se alejara cualquier posibilidad de una alianza anti-neoliberal y de un renacer de la poltica en Chile. Durante el Acto Aniversario del PCCh, su Presidente reconoci la derrota poltica electoral en su alianza con la NM y llam a una nueva convergencia social y poltica, de mayor cercana con el pueblo, mas amplia y diversa, incluyendo un amplio abanico de posibles coordinaciones que incluye slo a algunos integrantes del FA (Teillier, 2018).

Al describir a la dispersin de la verdadera izquierda, Garcs dice: Hace mucho rato que somos un archipilago, no alcanzamos a generar lazos de comunicacin, intercambio, reflexin colectiva, sobretodo los grupos polticos (Garcs, 2018). En consecuencia, la descomposicin de la Concertacin/NM, y muy especialmente de la DC; la crisis de identidad del PCCh al haber jugado a perdedor junto con la centro-derecha , ha hecho que la oposicin al gobierno de ultra derecha, haya recado sobre los esculidos hombros del FA.

La necesidad de un instrumento poltico que haga posible la construccin de una nueva hegemona.

El desarrollo capitalista no unifica, sino que diferencia y desarma a los diferentes sujetos de cambio . L a clase trabajadora, ahora mucho menos homogne a e incapaz de ser el sujeto inmediato transformador , debilitada por los procesos de flexibilizacin laboral, subcontratacin, emprendimientos autnomos y por el ataque sistemtico a la sindicalizacin, ha ido perdiendo su identidad de clase.

Dentro del amplio campo de la clase media empobrecida y carente de servicios pblicos, no hay intencin de cambio porque la cultura impuesta por el neoliberalismo los ha convencido de que el modelo es exitoso y de que lo nico que falta es que ellos logren sumarse a esa sociedad de consumo. Por otra parte, temen perder el trabajo y con ello su capacidad de seguir endeudndose.

En el contexto de los inusitados niveles de corrupcin en que se ha sumergido la poltica Chilena en los ltimos 44 aos, cobra un justificado vigor la vieja idea impulsada desde la Dictadura de que involucrarse en poltica es malo. Esta arraigada cultura y la negativa a asumir riesgos, debilita a los movimientos de excluidos que, desanimados por su impotencia, se ven disminu ir y se fracturan cada vez ms en busca de reivindicaciones cada vez mas puntuales en las que pueden identificarse.

En una sociedad fragmentada, tanto dentro del campo popular como del sector ilustrado que busca un cambio real en la sociedad, hay la necesidad de trabajar para crear una nueva hegemona. Para ello no es suficiente que un sector que se ha fogueado en las luchas estudiantiles, anuncie que el modelo est agotado y que hay que votar en contra de las dos coaliciones que lo sustentan.

Lograr un instrumento poltico transformador ser complejo, no solo para aprovechar las bondades de su heterogeneidad sino para conducir un proyecto comn, con una direccin poltica conjunta que opte por el poder sin limitarse solo al plano electoral. Para crear ese instrumento poltico exitoso que revierta las correlaciones de poder existentes , es imprescindible comenzar por cambiar la cultura poltica existente. Habr que construir una cultura de educacin popular capa z de denunciar permanentemente al neoliberal ismo y de desmontar en todas sus formas a las ofensivas polticas de la derecha destinadas a reforzar el poder del capital.

El FA, no ha logrado constituirse en ese instrumento

Al momento electoral presidencial de fines de 2017, el FA estaba compuesto por 14 orgnicas (movimientos o partidos polticos) y mltiples frentes (sectoriales). Su objetivo explicito e ra cambiar Chile. Trabajamos para recuperar nuestras vidas, nuestra educacin, salud, vejez, vivienda y los recursos naturales de quienes hoy lucran con nuestros derechos. Que la poltica sea de todos y todas! (FA, 2017).

En los aos recientes, si bien la lucha de los estudiantes, ltimamente la de las mujeres, y la lucha de siempre del pueblo mapuche han sido destacables, no han dejado de ser grupos de inters que se movilizan en funcin de su propia parcela de injusticia. El riesgo consiste en que cualquier vnculo entre l os movimientos sociales no logra ser duradero pues al prima r el inters particular de cada movimiento , inmediatamente surge aun mas dispersi n en ausencia de mecanismos de acumulacin poltica . A pesar de s u probada capacidad de identificacin y denuncia de los problemas de la sociedad, los movimientos sociales s e debilitan a l combatir los problemas de un o en un o; al ignora r la interdependencia entre todos ellos; al carecer de la capacidad para identificar a sus causas y a las estructuras subyacentes de l poder; y al carecer de la capacidad para definir una ideologa y un proyecto comn que plante e formas efectivas de resolverlos.

Si bien l a poltica identitaria efectivamente trajo cambios progresistas en algunos asuntos concretos y visibiliz sectores de la sociedad antes invisibilizados, no amenaza al neoliberalismo, al imperialismo ni a ninguna de las grandes estructuras de poder que mantiene n la opresin . L a nica propuesta realmente estratgica surgi e n 2013 cuando los estudiantes dieron un salto cualitativo al llamar al fin del lucro en la educacin vinculndolo al cambio de la poltica fiscal y al cambio constitucional por la va de una Asamblea Constituyente. La Concertacin/NM fue rpida en detectar el peligro que aquello significaba par a sus inconfesados intereses espurios y a cooptar la con un proyecto de cambio constitucional falsamente participativo, entregado al comprobadamente corrupto y antidemocrtico Parlamento . H asta el da de hoy, Chile se mantiene maniatado por la Constitucin de Pinochet.

El hecho de estar representado en algunos municipios, en el parlamento y en los movimientos sociales, como lo est el FA, no es suficiente. S u participacin en comisiones parlamentarias y mesas de trabajo donde lo que se pretende es encausarlo hacia la rancia poltica de los acuerdos, estrategia poltica de cooptacin, utilizada y refinada por los gobiernos de la Concentracin/NM, lo debilita. Se traicion a n los principios fundamentales necesarios para lograr el cambio estructural, y a la vez se legitima al gobierno de ultraderecha . No estn siendo capaces de identificar las trampas que se les tiende desde el poder y de desmarcarse de quienes durante aos practicaron el dilogo y el consenso que slo sirvi para que la derecha neoliberal y conservadora saliera fortalecida.

Por otra parte, e l FA ha tenido serias dificultades en lograr la convergencia entre sus propias fuerzas. E n su funcin parlamentaria ha dado un triste espectculo al no asum ir una posicin conjunta en cuestiones de primordial importancia, y al votar en contra de uno de los suyos, apoyando postulados de la derecha . La inorganicidad que funcionaba en cada uno de los movimientos sociales no funciona en la poltica parlamentaria. N o ha n visto la necesidad de encausa r las movilizaciones hacia un proyecto de pas aunque hayan presentado un programa electoral . El no tener un proyecto claro por el cual luchar y el no identificar mecanismos para ponerlo en marcha, demuestra que el FA con su sub-sistema de partidos atomizados est muy lejos de alcanza su madurez poltica.

El propio Jorge Sharp, Alcalde de Valparaso y una de las voces mas prestigiosas y coherentes del Frente Amplio ha dicho que hay que dejar l a calculadora electoral para buscar una participacin que vaya mas all del voto...porque implica tener luces cortas, al advertir que las bases frenteamplistas no han vuelto a ser convocadas por la coalicin (Sharp, 2018). Por el contrario, el convoca a una lgica de participacin mas substantiva y a discutir sobre el modelo de desarrollo de Chile y sobre una estrategia para impulsar un programa de transformaciones democrticas mas all del neoliberalismo.

La cuadratura del crculo:

L os mltiples retos a enfrentar por los chilenos, de momento casi equivalen a l desafo delograr l a cuadratura del circulo. E l primer reto a plantearse consiste en c omo puede la izquierda armar un instrumento poltico viable electoralmente que represente a un amplio grupo de personas movilizadas en aras de un proyecto comn, y que al mismo tiempo sea aceptable para un electorado que se ha despolitizado durante dcadas.

El siguiente reto consiste en como puede la izquierda construir un proyecto poltico estratgico que surgiendo de las luchas sociales existentes, incluya adems a las agendas pendientes, vaya mucho mas all de la mera suma de demandas sociales y golpee certeramente a las actuales estructuras de poder. Para esto resulta imprescindible conocer la propia historia, la raz de los problemas, e identificar a los poderes nacionales e internacionales enemigos de un proyecto emancipador. Ignorarlo, lleva irremediablemente a mantenerse dentro de la p rotesta pero sin propuesta.

Por ultimo, el reto adems consiste en como puede este nuevo instrumento poltico aumentar el poder de los votos, sin tender hacia el centro poltico, como ya se hizo por parte del FA en las elecciones de 2017. Sin el poder de los votos se aleja tambin la vocacin de poder para el cambio.

Por consiguiente, corresponde renovar esa lucha estratgica que mirando hacia el bien comn, con visin sistmica, sea capaz de desmontar las ofensivas polticas destinadas a reforzar el poder del capital. H ay que aunar esfuerzos, cambiar la cultura poltica existente, ganar elecciones, crear instituciones, recuperar a la poltica pblica y generar su financiamiento. Por eso, e l proyecto de una Asamblea Constituyente sigue siendo vlido, necesario y urgente. El pueblo chileno necesita despertar, resolver sus retos y emprender la va emancipatoria .

Referencias:

Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) , 2018. Resolucin 186/18. http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2018/185.asp

Garcs, Mario. 2018. Chile Gira a la Derecha? Entrevista do por Arnaldo Prez Guerra. Punto Final, edicin N893, 26 de Enero 2018.

Lilla, Mark. 2017. El Regreso Liberal. Editorial Debate

Lpez, R., Figueroa, E. y Gutirrez, P. (2013) La Parte del Len: Nuevas estimaciones de la participacin de los sper ricos en el ingreso en Chile (Santiago: Facultad de Economa y Negocios, Departamento de Economa, Universidad de Chile), http://www.econ.uchile.cl/uploads/publicacion/306018fadb3ac79952bf1395a555a90a86633790.pdf

Mayol, Alberto y Andrs Cabrera. 2017. Frente Amplio en el Momento Cero. Editorial Catalonia, Santiago de Chile.

Punto Final. 2018. Carta de despedida del equipo de Punto Final.

Ruiz, Carlos y Victor Orellana. 2018. Dilemas de la Consolidacin del Frente Amplio, http://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2018/07/04/dilemas-de-la-consolidacion-del-frente-amplio/

S harp, Jorge, 2018, El Frente Amplio est en el Peligroso Camino de Parecerse a una Fuerza mas en el Escenario Poltico. Entrevistado por Carolina Aninat, La Tercera, 4 de Agosto.

Teillier, Guillermo. 2018. Discurso Acto Aniversario del P artido Comunista, http://www.pcchile.cl/npcchile/2018/06/11/conozca-discurso-central-de-guillermo-teillier-en-acto-aniversario-apoyo-a-lucha-feminista-oposicion-firme-y-unitaria-compromiso-irrenunciable-a-demandas-de-dd-hh/

UDP (Universidad Diego Portales), 2017. Informe de Derechos Humanos 2017. Centro de Derechos Humanos, Facultad de Derecho UDP, S antiago de Chile.

Walder, Paul. 2018 a . El Fin del Caso Riggs: la Corte premiaa la familia Pinochet con una suave condena. El Clarn de Chile, 30 de A gosto.

Walder, Paul, 2018b. Certificado de decencia para Ponce Leroux. El Clarn de Chile, 26 de Enero.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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