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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-09-2018

Cuba privatiza los ferrocarriles
Sin va libre

Amaury Valdivia
Brecha

Los cubanos tardaron ms de un ao en enterarse del decreto-ley que privatiza trenes en su pas. Capitales extranjeros podrn explotar el servicio de los ferrocarriles sin exigencias de reinvertir parte de sus ganancias en el mantenimiento de las vas.


Entre naves solitarias y filas de vagones desvencijados a la espera del desguace, varios hombres desmantelaban, en los talleres ferrocarrileros de Camagey, una casilla de tren para el transporte de caa de azcar. Con las planchas y vigas que de ella obtuvieran, comenzaran luego a reparar un par de coches de pasajeros estacionados en una va cercana. Tal escena fue presenciada por este corresponsal un ao atrs, mas todava sirve para ilustrar el estado en que se encuentran los otrora poderosos ferrocarriles cubanos.

En los talleres ferroviarios de Camagey funcionaba en una poca el ms importante complejo industrial del sector del pas y uno de los ms modernos de Amrica Latina. Hoy el sitio semeja un gigantesco cementerio fabril.

Grandes inversiones, pocos resultados

El 22 de agosto pasado La Habana anunci una profunda reforma de su legislacin ferroviaria. Este reordenamiento legislativo propone que el ferrocarril pueda ser explotado en todo o en parte, por uno o varios operadores () pudiendo tratarse de una persona natural o jurdica nacional o extranjera, detall durante una conferencia de prensa el asesor jurdico del Ministerio de Transporte, Edmundo Ronquillo.

Como muchos otros asuntos esenciales para la sociedad y la economa nacionales, las nuevas disposiciones fueron emitidas bajo la forma de un decreto-ley (el 348), sin pasar por ninguna de las comisiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento).

La precipitacin por modificar el marco regulatorio del sector ferroviario contrasta con la lentitud de su publicitada recuperacin. En los ltimos 13 aos, ms de 1.000 millones de dlares se han invertido en la Unin de Ferrocarriles de Cuba (UFC), sin conseguir un xito tangible. Ms bien los contrario. De los siete trenes nacionales de pasajeros que recorran la isla en 2005 hoy slo permanecen en activo tres, todos en condiciones deplorables en cuanto al estado de sus coches y la calidad del servicio; un viaje desde la ciudad de La Habana a Santiago -puntos extremos del pas- demoraba, a mediados de la dcada de 1980, cerca de 12 horas, en la actualidad salvar esa distancia puede demandar ms del doble de tiempo.

Datos de la Oficina Nacional de Estadstica e Informacin dan cuenta del acusado descenso del nmero de viajeros, que en 2016 se cifr en 7,8 millones de personas, un 11 por ciento menos que el ao anterior y lejos del rcord de 33 millones de personas trasladadas en 1992. Aunque en el mismo perodo la transportacin de cargas creci un 30 por ciento (hasta alcanzar 16 millones de toneladas), ese monto no basta para justificar el optimismo, pues la demanda nacional exigira una capacidad de embarque dos veces superior.

Poltica militar

Resulta casi imposible saber cmo se usaron esos 1.000 millones de dlares invertidos como parte de la campaa que lanz Fidel Castro a comienzos de este siglo, para el rescate de nuestros ferrocarriles. El dinero provino de prstamos a bajo inters otorgados por los gobiernos u organismos paraestatales chinos, rusos e iranes, pero las negociaciones se realizaron sin que los detalles de los acuerdos fueran abordados por la prensa oficial o informados a los diputados de la Asamblea Nacional, y desde entonces tampoco se ha hecho pblica ninguna rendicin de cuentas de esas inversiones. Ya en 2010, al expulsar al ministro de Transporte Jorge Luis Sierra Cruz, el propio gobierno reconoca en Granma haber gastado ms de 600 millones de dlares en una recuperacin (de la ferrocarrilera) que no haba reportado los beneficios esperados.

Aun cuando se pudo disponer de recursos financieros para este sistema de transporte a lo largo de estos aos, ellos slo cubrieron una pequea parte de lo que realmente necesitaba para la total recuperacin, justificaba a comienzos de 2016 Ronald Bofill Pea, entonces director delegado para la Administracin del Transporte Ferroviario (ATF). Un ao despus, en agosto de 2017, al rendir cuentas ante la Comisin de Servicios de la Asamblea Nacional, Adel Yzquierdo Rodrguez -actual ministro de Transporte- pasaba pgina a esos acontecimientos, concentrando sus explicaciones en los nuevos planes que habran de emprenderse hasta 2028. Ninguno de los diputados le reclam detalles sobre las finanzas del perodo precedente.

El crecimiento de la burocracia ha sido otra consecuencia del interminable proceso de reformas que atraviesan los ferrocarriles cubanos. A comienzos de la ltima dcada, el sector experiment dos reorganizaciones profundas y estableci un sistema definido ms tarde como paramilitar por el general retirado Leonardo Andollo Valds, segundo jefe de la poderosa Comisin para la Implementacin de los Lineamientos de Poltica Econmica y Social del Partido. Uno de sus frutos fue el programa de rescate y conservacin de lneas ferrocarrileras, a cargo de unos 2 mil soldados del Ejrcito Juvenil del Trabajo. Y con ese enfoque castrense fue designado como primer director de la ATE (en 2015) el general de la reserva Antonio Enrique Lussn Battle, propuesta que en su momento levant no pocos cuestionamientos debido a su mal desempeo como ministro de Transporte, a comienzos de los aos ochenta.

Calidad made in China

En 2015 la UFC calculaba que alrededor del 75 por ciento de sus ms de 8.200 kilmetros de vas necesitaba reparaciones de mediana o gran envergadura. Pese a los millones de dlares gastados en la actividad, la mayor parte de la llamada lnea central y la casi totalidad de los ramales secundarios siguen en malas condiciones. Una nota reciente de la Televisin Cubana apuntaba que en ms de la mitad de los 900 kilmetros de la lnea central los trenes no pueden superar los 60 kilmetros por hora. Otros circuitos -como la estratgica lnea norte, esencial para la comunicacin de la regin central dela isla- se encuentran parcial y completamente inutilizados.

El problema no ha sido tanto la falta de capital como su inadecuado empleo, explic a Brecha un ingeniero que lleva ms de tres dcadas al servicio de la UFC. Por ejemplo, hace diez aos se compraron unas cien locomotoras en China. En teora, todas cumpliran exigentes controles de calidad, en realidad, ocurri todo lo contrario. A muchas de aquellas mquinas hubo que cambiarles las ruedas, pues el acero con el que estaban hechas era de muy baja resistencia y se desgastaban al poco tiempo de uso. Otro error parecido ocurri con las planchas y los vagones y los vagones de carga adquiridos en Irn, que pudieran haberse encontrado ms baratos y con mejores prestaciones en Rusia. Como se supo despus, varios de nuestros proveedores ensamblaban sus equipos empleando componentes rusos, es decir, estbamos pagando sobreprecio a unos intermediarios. Ninguno de los representantes cubanos en esas negociaciones rindi cuentas por tamaas irresponsabilidades, que terminaron costndole al pas millones de dlares.

Privatizacin o reforma?

Ms de un ao demor en hacerse pblico el decreto-ley 348. Pese a contar con la tradicional unanimidad de sus compaeros en el Consejo de Estado, el entonces presidente Ral Castro esper por un contexto propicio para anunciar lo que constituye la virtual privatizacin de los ferrocarriles cubanos.

Lo singular del acontecimiento fue oportunamente solapado por la prensa oficial, que centr sus coberturas en las compras de equipo que se realizarn gracias a un crdito ruso, en los detalles de otra lnea de financiacin aprobada por Francia (a travs de la empresa estatal SNFC) y en los cursos de capacitacin que comenzarn a impartirse para los ms de 21 mil trabajadores de la UFC.

Ha sido ms all de fronteras donde se ha insistido en las connotaciones privatizadoras del 348. Hasta ahora, la ley de inversin extranjera cubana slo otorgaba el derecho de explotacin total a una empresa fornea cuando la entidad a su cargo radicaba en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (unos 30 kilmetros al oeste de La Habana). Fuera de esa zona franca, los emprendimientos extranjeros se hallaban sujetos al llamado principio del 49 por 51, con el cual el gobierno cubano se reserva la mayora en los paquetes accionarios de las empresas con capital mixto. El nuevo decreto-ley exonera de tal exigencia a las empresas operadoras del sistema ferroviario.

Trenes privados, vas pblicas

A la luz der esta reforma cobra sentido la excepcional propuesta realizada en noviembre por la compaa rusa RZD Internacional (de capital pblico y privado), que durante la Feria de Comercio de La Habana ofreci 1.000 millones de euros para colaborar en la actualizacin del sector ferroviario cubano. El director de proyectos de esa entidad europea apunto (Agencia Cubana de Noticias) que el contrato definitivo debera estar listo para su firma al cierre de 2017, aunque poco ms se supo del proyecto. De acuerdo con lo planteado en aquel despacho, el acuerdo podra mantenerse en vigor hasta 2030.

Cualquiera sea el caso, siempre que sea posible el gobierno cubano intentar favorecer a corporaciones de pases afines, como Rusia, China o Brasil, en la otorgacin de permisos para operar los ferrocarriles. Con particular nfasis las autoridades descartaron la posibilidad de que cubanos de dentro o fuera de la isla puedan presentar propuestas que vayan ms all de la operacin de coche-motores en recorridos locales. El privilegio otorgado a los capitales extranjeros tiene un trasfondo poltico: el temor a naciente burguesa criolla y la dispora cubana -en especial la radicada en Estados Unidos- que invierte en Cuba.

Todava es difcil estimar las repercusiones que tendr la nueva legislacin. Pero hay algunos indicios. De momento el nico convenio de explotacin del que se conocen detalles es el suscrito con la francesa SNFC. Segn la informacin divulgada por Granma se trata de una inversin de 40 millones de euros destinados a la reconstruccin parcial de los talleres ferroviarios de Luyan (en La Habana) y Camagey, y el rescate del llamado tren francs, un tren expreso que a principios de los dos mil enlazaba Santiago con La Habana y que fue el nico tren que podra considerarse de lujo en Cuba (el nico que tena climatizacin en los vagones). La empresa francesa recuperara y explotara ese servicio que dej de funcionar a mediados de los dos mil, pero el Estado cubano no le exige ninguna contrapartida a la empresa en trminos de reinversin para el mejoramiento de la infraestructura vial, que es patrimonio de los cubanos. La inversin en mejoramiento y mantenimiento de las vas de tren correra por cuenta del Estado cubano, sin que ste pueda reclamar para esta tarea parte de las ganancias que genere SNCF operando las vas. El nuevo decreto-ley no establece ninguna exigencia de reinversin en infraestructura vial a contrapartes extranjeras.

Que parte del capital galo ser destinado a la reconstruccin de los talleres de Camagey no alcanz para despertar el optimismo de un mecnico de la ltima de esas instalaciones: Una parte del problema est en los recursos, pero la mayor tiene que ver con los bajos salarios. Por eso, de los trenes se han ido los que ms saban, y en los talleres slo vamos quedando los viejos, confes a Brecha.

Fuente: http://brecha.com.uy/sin-via-libre/


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