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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2018

Por qu se ensaan contra los lderes sociales?

Himelda Ascanio
Prensa Rural


Cuando el ex presidente Juan Manuel Santos anunci la firma del acuerdo de paz con las FARC, Colombia y el resto del mundo sinti un alivio.

Las grandes empresas mediticas difundan que por fin llegaba la paz al pas, porque la guerrilla al entregar sus armas, todo se pacificara! Hoy la realidad nos muestra que no es suficiente el desarme de la guerrilla para sacar la violencia de la poltica, porque seguimos inmersos en la oleada de 70 aos de violencia, y lo que es peor, esta se ha incrementado.

Ha quedado patente que la sociedad colombiana sigue agobiada por tres violencias:

La mayoritaria producto de la crisis humanitaria desprendida del capitalismo neoliberal, que produce la llamada delincuencia comn.

La que se ensaa contra la protesta social y los opositores polticos, que causa el Genocidio poltico en curso, que deja ms asesinados por mes -uno cada da-, mayor que el anterior Genocidio contra la Unin Patritica.

La minoritaria, originada por la confrontacin entre los agentes estatales y paraestatales contra la guerrilla revolucionaria.

Los pactos de paz con las guerrillas aspiran a terminar con la menor de las causas de muertes violentas en Colombia; pero la guerra sucia del rgimen desatada en contra de la protesta social y los opositores polticos no rebaja, ni mucho menos se suspende, por el contrario: las lites violentas la arrecian, escondidas en la explicacin de que se tratan de problemas de faldas, al decir del anterior Ministro de Defensa.

Cundo las lites asumirn el compromiso de sacar la violencia de la poltica? Cundo dejarn de realizar acciones paramilitares en contra de lderes sociales y de sus adversarios polticos? Algn da mostrarn la disposicin a dialogar sobre esta guerra oscura que adelantan? Y se comprometern a dejar de impulsarla?

Matar lderes es matar el tejido comunitario

Desde la firma de los acuerdos de paz con las FARC, van ms de 300 asesinatos contra lderes campesinos, afrodescendientes, indgenas, defensores de vctimas, miembros de juntas de accin comunal, lderes de organizaciones ambientalistas, periodistas, representantes de la poblacin LGBTI, sindicalistas y partidos polticos de oposicin.

En el 2018 la cifra va en 160 lderes asesinados, de las cuales 30 se presentaron en el mes de agosto. Las agresiones de las que son vctimas los defensores de derechos humanos y los lderes sociales son: seguimientos por entidades de inteligencia del estado a travs de vigilancia ilegal, hostigamiento, sabotaje, difamacin, desplazamiento, amenazas y asesinatos; la criminalizacin infundada a travs del sistema de justicia criminal; las ejecuciones extra judiciales por la Fuerzas Militares, las ejecuciones por los grupos paramilitares con la tolerancia del Estado, el uso excesivo de la fuerza por el ESMAD y la Polica Nacional en protestas sociales y en reclamacin de tierras.

Estas acciones demuestran que es una violencia sociopoltica, porque es una dinmica que se est dando contra representantes de comunidades o poblaciones especficas, abanderados de procesos sociales, gremiales e integrantes de partidos de oposicin poltica a nivel nacional, que lideran luchas por el acceso a la tierra de manera integral, sustitucin de cultivos de uso ilcito, defensa del territorio y recursos naturales; as como veedores de la implementacin de acuerdos con las FARC. Desafiando el poder de las lites econmicas y polticas.

Matar educadores, para seguir en las tinieblas

Hace pocos das, un informe de la Federacin Colombiana de Educadores (FECODE), seala que estn siendo asesinados ms de 50 profesores por ao en Colombia. Por ejemplo, en 1988 fueron asesinados 60; en el 2000 74; en 2001, 60; y en 2017 se presentaron 6 casos de asesinatos; este ao van 4.

Los reportes de FECODE indican que los Departamentos que ms asesinatos son Antioquia, con 350 docentes; Caquet ms de 200, Crdoba con 110, y Caldas con 70. Esta cifra no representa el total de los profesores asesinados, ya que la base de datos de FECODE solamente registra los delitos en contra de docentes sindicalizados.

Adems de esta escalada de asesinatos, el gremio de docentes de Crdoba y Santander reportan 54 amenazas contra sus miembros, los cuales tuvieron que ser reubicados en otras regiones del pas. A nivel nacional la cifra sobrepasa de 300 amenazas contra maestros, argument Pedro Osorio, dirigente del gremio de docentes de Santander.

De igual manera, organizaciones sociales, partidos polticos y organizaciones defensoras de derechos humanos, han presentado las denuncias por las constantes amenazas contra la vida de sus integrantes, donde se han hecho las respectivas alertas tempranas sin recibir respuesta por el Estado.

Negar el Genocidio, para no responder por l

La respuesta es clave, el rgimen niega la sistematicidad en los asesinatos y ataques contra lderes y defensores de derechos humanos en el pas, escondindolos bajo otras supuestas causas.

El Procurador General Fernando Carrillo, minimiza su responsabilidad de protegerlos en una simple investigacin disciplinaria a los funcionarios de esta entidad por negligentes, como lo afirm en la Mesa por la Vida, del 23 de agosto en el Choc; donde a propsito, no permitieron el ingreso de los lderes e integrantes de comunidades afrodescendientes, indgenas y desplazados, quienes son los que sufren las consecuencias del nulo avance en la implementacin de los Acuerdos de Paz; mientras las oprime el avance de las fuerzas paraestatales denominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), que se multiplican en la regin del Bajo Atrato y el Urab Antioqueo.

Otra demostracin de la sistematicidad de este Genocidio, es que todos los crmenes los cometen sicarios, escondiendo las autoras intelectuales; operaciones encubiertas ante las que las autoridades no dan respuesta, favoreciendo que queden en la impunidad.

Las lites dominantes ven a las comunidades organizadas y a sus lderes como un enemigo interno. Si matan a un lder social no pasa nada, porque la estigmatizacin hacia ellos es que son redes de apoyo de la guerrilla, porque confrontan sus planes de desarrollo, sus represas, el extractivismo depredador y sus agronegocios.

Defensa de la vida y el territorio

Nos queda a las colombianas y colombianos de a pie, exigir al Gobierno que cumpla con los derechos, entre ellos el fundamental derecho a la vida, que es la que nos permite disputarnos los dems, que por dcadas nos han quitado.

El panorama que presenta el pas en lo social, econmico, poltico y cultural nos muestra que la tarea es grande. Erradicar la violencia de la poltica es el principal reto. Porque lo que se est viviendo en el pas es un Genocidio, como sucedi con el exterminio de la Unin Patritica.

Una verdadera democracia debe garantizar los derechos a los ciudadanos de ser oposicin, a decidir, a pensar y actuar, para as lograr los cambios bsicos urgentes que toda Colombia anhela.

Fuente original:https://prensarural.org/spip/spip.php?article23458



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