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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2018

Qu le espera a Idlib?

Leila al Shami
Leila's blog

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn Hijs.


El rgimen sirio est decidido a reconquistar todo el territorio que ha perdido. Ayudado por bombarderos rusos y tropas iranes, y envalentonado tras haber conseguido aterrorizar a las poblaciones de Guta y Daraa hasta someterlas, el gobierno del presidente Bashar al Assad ataca ahora Idlib, la ltima provincia que permanece fuera de su control. Idlib alberga a unos tres millones de personas, la mitad de ellas desplazadas o evacuadas por la fuerza a la provincia desde otros lugares. Son muchas las que estn hacinadas en campamentos insalubres o durmiendo al aire libre.

Desde hace das las tropas del rgimen se han concentrado en la frontera de Idlib y han lanzado octavillas en las zonas residenciales pidiendo a los sirios que acepten la reconciliacin o que se atengan a las consecuencias. Al mismo tiempo, Rusia ha estado enviando refuerzos a su base naval en Tartus.

La troika siria Rusia, Irn y Turqua design Idlib como zona de desescalada el ao pasado. Pero lo que ocurra all podra debilitar el acuerdo del que se han beneficiado los tres pases hasta ahora.

A quien verdaderamente beneficia la desescalada en Idlib es a los intereses turcos: mantiene a los kurdos sirios y al rgimen de Assad lejos de la frontera, preserva la relevancia de Turqua para un acuerdo a largo plazo, y confina a los sirios que de otro modo intentaran unirse a los 3.5 millones de refugiados que ya estn en Turqua. Turqua ha dado muestras de su compromiso estableciendo puestos de observacin en toda la provincia y creando el Frente de Liberacin Nacional, una amalgama del Ejrcito Libre y milicias islamistas que siguen las rdenes turcas. Rusia e Irn, por otro lado, siempre han visto las zonas de desescalada como tcticas y temporales. Al igual que cayeron Daraa y Guta, esperan que Idlib vuelva al control de Assad.

El rgimen sirio y sus aliados justifican su inminente ataque a Idlib afirmando que quieren erradicar yihadistas. Hay'at Tahrir al Sham, liderado por el Frente Nusra (vinculado con Al Qaeda), domina alrededor del 60% de la provincia y cuenta con unos 10 mil combatientes, segn el enviado especial de Naciones Unidas a Siria, Staffan de Mistura. Las descripciones reiteradas de Idlib como un semillero terrorista apoyan la narrativa del rgimen de que toda oposicin a su gobierno consiste en grupos terroristas. Y exime a la comunidad internacional de cualquier responsabilidad de proteger a los civiles.

Pero esta caracterizacin de la provincia es inexacta. La gente de Idlib ha estado a la vanguardia de la lucha contra Hay'at Tahrir Al Sham (HTS). Desde que la provincia fue liberada del rgimen parcialmente en 2012 y luego completamente en 2015 muchos de sus ciudadanos y ciudadanas se han implicado en la construccin de una sociedad libre que refleje los valores de la revolucin. Segn se ha documentado, en la provincia se han creado ms de 150 consejos locales para administrar servicios bsicos; muchos han celebrado las primeras elecciones libres en dcadas. La sociedad civil, por tanto tiempo reprimida, ha sido testigo de un renacimiento. Se han creado medios independientes, como la popular Radio Fresh, para poner en jaque al monopolio del rgimen sobre la informacin. Se han expandido centros de mujeres desde donde se han empoderado para participar en la poltica y en la economa.

HTS ha puesto en peligro estas conquistas duramente ganadas. El grupo ha intentado infiltrarse entre la poblacin local. Desde la cada de Alepo en 2016 ha intensificado sus intentos de imponer su ideologa tomando el control de instituciones locales y estableciendo tribunales de la Sharia. Ha sido despiadado con sus oponentes. En diciembre arrest a cuatro destacados activistas desplazados a Idlib desde Madaya, acusndolos de informar contra HTS. Raed Fares, uno de los fundadores de Radio Fresh, sobrevivi a un intento de asesinato, al igual que Ghalya Rahal, cofundadora de la Organizacin Mazaya, que administra ocho centros de mujeres. Los enfrentamientos entre HTS y otros grupos rebeldes han dejado muchos muertos civiles, y la avalancha de asesinatos y secuestros para obtener un rescate han dejado a la poblacin local inerme e indignada.

Los sirios no han arriesgado sus vidas ni se han rebelado contra la dictadura de Assad para reemplazarla por otra. Muchos consejos locales emitieron declaraciones de rechazo de la autoridad de HTS en el gobierno local o declararon su neutralidad en los combates entre grupos rebeldes. Cientos de activistas locales coordinaron la oposicin al control de HTS y pidieron la desmilitarizacin de sus comunidades a travs de campaas en medios de comunicacin y en manifestaciones pblicas. Reemplazaron valientemente la bandera yihadista negra por la bandera de la revolucin. En abril los trabajadores sanitarios se manifestaron contra las luchas internas y los secuestros. Las mujeres se organizaron contra los edictos discriminatorios de HTS, como el de la imposicin de estrictos cdigos de vestimenta o el que exige que las viudas vivan con un familiar varn.

La reconquista del rgimen de Guta, Daraa y otras reas ha estado acompaada de graves violaciones de los derechos humanos. Las detenciones de personas que se presuma disidentes fueron masivas. Los hombres fueron reclutados en el ejrcito del rgimen por la fuerza. A muchos se les oblig a firmar documentos comprometindose a no participar en protestas ni actividades contrarias al rgimen y se les presion para obtener informacin sobre grupos rebeldes. Periodistas, trabajadores humanitarios y activistas de la oposicin viven atemorizados como blanco que son.

La reconquista de Idlib conducir sin duda a las mismas consecuencias. El activismo civil que opera abiertamente ser aplastado y los prometedores experimentos democrticos, erradicados, dejando que los extremistas operen a plena luz.

Si bien una sociedad civil fuerte es una de las mejores defensas contra la propagacin del extremismo, las campaas de bombardeos y de terror del rgimen pueden hacer que se imponga la adhesin popular a los grupos yihadistas. Y a pesar de ello, los principales donantes de la sociedad civil siria, Estados Unidos y Gran Bretaa, estn retirando fondos a las organizaciones sirias de Idlib por temor a que caigan en manos de terroristas. Dada la enormidad de la crisis humanitaria que muy posiblemente se desate, es probable que la retirada de la tan necesaria asistencia agrave an ms el sufrimiento de la poblacin civil.

Lo peor de todo es que existe un creciente consenso internacional a cerca de que el rgimen es la mejor solucin para la devastacin que l mismo ha provocado. La comunidad internacional est cambiando su enfoque sobre la reconstruccin rehabilitando al rgimen, recompensando as a los responsables de la devastacin del pas y presionando a los refugiados para que regresen a un pas donde su seguridad dista mucho de estar garantizada.

La gente de Idlib sabe que probablemente ser abandonada a un destino similar al de sus compatriotas en Daraa y Guta. Aumenta la indignacin ya profundamente enraizada, por la traicin de las supuestas potencias democrticas. Los residentes perciben que quienes favorecen la estabilidad a cualquier precio consideran que su continua resistencia es ya un inconveniente. Pero el retorno al control del rgimen sobre Idlib no conducir a la paz y mucho menos a la estabilidad. Erradicar la alternativa democrtica a la tirana dejando a los yihadistas, que medran en la violencia, la opresin y la ocupacin extranjera, como el ltimo bastin que engendre una amenaza para la regin y el mundo a largo plazo.

La Campaa Siria ha puesto en marcha una iniciativa de crowfounding para que Radio Fresh pueda seguir emitiendo. Aqu el enlace .

Fuente: https://leilashami.wordpress.com/2018/09/05/what-next-for-idlib/



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