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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2018

Entrevista a Iaki Gil de San Vicente
En toda Europa se ve claramente un corte generacional, un agotamiento de los partidos tradicionales

Carlos Aznrez
Resumen Latinoamericano


Colaborador permanente de Resumen Latinoamericano, intelectual y luchador a pie de calle junto a la izquierda patritica y revolucionaria vasca, analista destacado de poltica internacional, Iaki Gil de San Vicente es una fuente obligada de consulta para quienes ejercemos el periodismo de contrainformacin. Por eso, creemos importante presentar a nuestros lectores y lectoras sus valiosas opiniones sobre la situacin vasca, Latinoamrica y el mundo.

Estuvimos hace pocas horas con l en Donostia-San Sebastin y esto es lo que nos dijo:

-Cmo evalas la situacin actual en el Pas Vasco, cuando ya han pasado siete aos del abandono de la lucha armada por parte de ETA?

-Se est dando una situacin, que aunque paradjica, en cierta forma estaba previsto de que fuera as. Hay un cambio de un sector a favor muy claro de priorizar la lucha institucional y parlamentaria, que anhela estar en el Parlamento y las instituciones vascongadas, desde una perspectiva de una negociacin con la pequea y mediana burguesa, con el Partido Nacionalista Vasco (PNV) aqu en la Comunidad Autnoma y con sectores representativos de ese partido como Geroa Bai en Navarra. Tienen un criterio de aunar esfuerzos de la llamada sociedad civil, sociedad democrtica etc., para una acumulacin lenta en base a principios soberanistas, democrtico-burgueses, de seguridad social, de derechos bsicos que hay que recuperar despus de tanta devastacin social que han introducido, sobre todo el PP y el PSOE, los ltimos dos gobiernos por parte de Madrid.

Esa es la interpretacin oficial, pblica, porque esta interpretacin est prometiendo que el llamado Nuevo Estatuto, en el futuro que se abre, va a garantizar la posibilidad de que Hego Euskal Herria, Navarra y Vascongadas, puedan defender sus derechos , puedan tener derecho a la palabra, puedan presionar a Madrid desde dentro de las instituciones espaolas.

Frente a eso, se constata una cada en las movilizaciones de defensa precisamente de esos principios. Mientras que por una parte hay movilizaciones de la juventud trabajadora, de las mujeres, de los jubilados y pensionariado, de la clase trabajadora, una movilizacin que se ve en las calles y que contrasta con la pasividad relativa que hay en el estado espaol. Hoy en Euskal Herria tenemos un nivel semanal del pensionariado movilizndose, la masividad de mujeres jvenes trabajadoras que estn en organizaciones tambin impresiona, los movimientos de los gaztetxes (centros sociales okupados) y de las organizaciones juveniles, son muy llamativos. Tambin, la potencia de un nuevo sindicalismo de base joven que est avanzando hacia la izquierda viendo las limitaciones del sindicalismo clsico, incluso con tensiones entre las centrales LAB y ELA. Eso contrasta con la pasividad con las movilizaciones institucionales o del sistema parlamentario.

Hay dos mundos que se van distanciando poco a poco, donde hay un corte generacional muy fuerte, donde por una parte el mundo joven y sectores veteranos que se estn sumando a la lucha, no solamente del pensionariado sino tambin de mujeres, trabajadores y trabajadoras. Ese corte se ha visto recientemente en la movilizaciones en Irua-Pamplona y en otros sitios, en las manifestaciones que se organizaron en defensa del barrio Errekaleor en Vitoria-Gasteiz hace unos meses, en muchos otros sitios se est viendo todo eso. Este distanciamiento entre la Euskal Herria real, de las calles, de las movilizaciones, y la Euskal Herria institucional en cierta forma estaba previsto porque hay un vaciamiento de militancia de la antigua izquierda abertzale clsica que ha quedado perpleja.

Todo este bloque de problemas lleva, sin embargo, a otra contradiccin: si el presente ya es duro la perspectiva de futuro es muy inquietante. En los dos ltimos aos el pueblo trabajador ha visto disminuidos sus ingresos en algo ms de 600 euros mientras la burguesa se enriquece sobremanera. Por ejemplo, la industria del turismo, que en San Sebastin-Donostia supone en estos momentos el 13 o el 14% de la riqueza, por primera vez en los ltimos aos tiende a la baja. Todo indica que en el estado espaol el turismo ya ha llegado a un lmite. Pero hay nubarrones ms alarmante: el precio del crudo, el aumento del coste del dinero, la impagable deuda del Estado, la decisin de la burguesa de no ceder, la ralentizacin del crecimiento econmico, la prdida salarial continuada mientras suben los precios, el envalentonamiento fascista. Por poner un ltimo ejemplo: a nivel estatal los servicios bsicos de una vivienda han aumentado un 27% en diez aos, mientras el salario ha descendido un 8%, y estos porcentajes tambin golpean al proletariado vasco.

-Por otra parte se da el hecho de que las fbricas se estn yendo desde Euskal Herria a China.

-Si, pero todava es un proceso que no se ha precipitado. Hay algunas fbricas, pero la estructura econmica vascongada, vasca en general, por ahora ha aguantado ese proceso. S hay fbricas antiguas que se quieren ir pero hay una contestacin popular y obrera en ese sentido. De hecho el capitalismo vasco-espaol es el ms industrializado del Estado, con diferencia. Pero tambin hay que advertir que la burguesa vasca es una de las ms egostas y neoliberales del Estado, y que si por ahora no ha podido implantar de golpe una austeridad feroz ha sido por la resistencia tenaz de la clase obrera y del pueblo.

Entonces, la perspectiva econmica es demoledora, la juventud no tiene perspectiva. Hay un estudio reciente a nivel de todo el Estado de Comisiones Obreras, que plantea que el 50% de la juventud en el Estado, un poquito menos en Euskal Herria, est condenada a trabajos basura, con unos salarios de miseria. El promedio de edad de la juventud para poder salirse de la casa familiar y crear su propia vivienda es de 30 aos y luego, generalmente con la ayuda de los padres, poder comprar o alquilar un piso.

En ese sentido, la perspectiva es demoledora, y por mucha caridad que haga el actual gobierno, el PNV, Geroa Bai o el PSOE, de aumentar un poco las pensiones, las prestaciones, la dinmica general del capitalismo es esa, ms acentuada porque los datos desde 2017 a esta poca dan que la produccin media va bajando, dentro de poco ya se va a agotar la vida econmica que daba la Unin Europea, el dinero barato va a desaparecer, y hay un montn de indicativos de que la economa lentamente va a ir descendiendo, como hemos dicho arriba.

En ese doble panorama, por una parte, se da una situacin socioeconmica que ya no va a mejorar y, por otra parte, hay un estancamiento de lo que han prometido como el Nuevo Estatuto lleno de grandes pretensiones sin contenido concreto alguno. El Nuevo Estatuto no va a salir, por mucho que el PNV lo rebaje para que sea aceptado por las fuerzas espaolistas, no se va a conquistar a que su alta abstraccin permite cualquier malabarismo, ya que el Estado espaol por imperialista que es no va a aceptar absolutamente ninguna de esas vas, y tampoco el PNV va a presionarle excepto mediante algunos lloriqueos cara a su militancia y para intentar engaar an ms a EH Bildu. Es una va muerta, que lleva a la desilusin y al desengao y frente a eso hay sectores que ya se estn organizando por su parte, que estn planteando debates muchos ms en profundidad. Ese es el panorama, un escenario lgico de esclarecimiento frente a una situacin que hace dos, tres, cuatro aos indicaba que no haba perspectiva.

-Esa organizacin popular, desde abajo, de la que hablas, que se est dando fundamentalmente en Navarra pero tambin en otros sitios de Euskal Herria, est fuera de los partidos o del alguna manera los partidos tratan de subirse a esas movidas?

-Est fuera de los partidos. Es una autoorganizacin juvenil, una autoorganizacin de personas mayores y adultas que apoyan a esa juventud, es una reactivacin de las relaciones entre los sectores vecinales y obreros, de las preocupaciones tericas, de los debates. En estos momentos hay cuatro o cinco pginas webs en las redes, con debates tericos en Euskal Herria que tienen muchas entradas para una poblacin tan pequea.

En realidad, es un proceso que ya funciona fuera de los partidos tradicionales porque en toda Europa se ha visto claramente un corte generacional, un agotamiento de los partidos tradicionales. El desplome, por ejemplo, de Podemos es sintomtico, en Euskal Herria otro tanto, encima agudizado por las tensiones que acabo de exponer.

Eso no quiere decir que automticamente vayan a salir otras formas organizativas ya desarrolladas en lo fundamental. Lo bsico de ese proceso se est dado embrionariamente en la prctica, ya existe en inicio, el problema es ver cmo todo eso va a ir confluyendo y va a ir creando procesos de coordinacin entre los diversos niveles. Y frente a eso, los partidos, sobre todo la izquierda abertzale oficial como se la denomina, estn muy nerviosos, el caso concreto ms reciente se dio ahora con lo ocurrido en el gaztetxe Maravillas (N.de R.: okupado por jvenes que luego fueron desalojados con represin por parte de la polica y vuelto a okupar) por poner un caso, u otros similares, indican un nivel de nerviosismo creciente ya que ven que las cosas se les van de las manos.

-Saliendo del Pas Vasco, nos interesa tu visin de la poltica internacional. En Colombia evidentemente a partir del cese definitivo de la lucha armada por parte de quienes, desde las FARC se han convertido en Partido, y la situacin que se abre con el nuevo gobierno de Ivn Duque, muestran que se ha producido un retroceso que va a influir, no solamente en el caso de Venezuela sino tambin en los pases vecinos. Cmo analizas esa situacin?

-La situacin de Colombia era previsible que fuera as porque desde el momento en el cual un sector de las FARC se desarma, aunque entregue las armas a la ONU, y se traga todas las promesas de un seor Santos que era un criminal, que dirigi toda la guerra de contrainsurgencia, que fue el brazo derecho de Uribe, se prevea que inmediatamente despus de la firma, incluso anteriormente, iban a empezar los asesinatos selectivos. Pero tambin, se ve que hay una incapacidad de lo que queda de las FARC legalizada para penetrar en el movimiento social y popular de protesta que hay en Colombia, que es potente. Ahora mismo, solamente por 500 mil votos no han ganado el referndum contra la corrupcin.

En cierta forma es parecido a lo que podra suceder en Euskal Herria, es el agotamiento de una lnea que se crey las promesas de la burguesa, que una vez desarmada ha visto que la burguesa nunca cede y aqu todava lo estn aplicando con las prisioneras y los prisioneros, y en el caso de Colombia si lo necesitan tambin lo harn, como lo estn llevando a cabo a otra escala tambin en Catalunya, donde el fascismo est muy activo.

-En Colombia, lo ms doloroso es que todos los das se producen asesinatos de lderes y lideresas sociales de izquierda, y tambin eso afecta a los desmovilizados de las FARC, los acuerdos son papel mojado y, como ocurre con Palestina, la comunidad internacional mira hacia otro lado o se preocupa por desestabilizar Venezuela.

-En el caso de Colombia las contradicciones son tan fuertes que el fascismo est directamente interviniendo en la calle. Por otra parte, los sectores en donde acta el ELN y otras organizaciones populares ms radicales sin embargo se mantienen en lucha, incluso se estn reasentando un poquito. Es una situacin contradictoria, mientras que por una parte los sectores que se haban credo las promesas de la burguesa estn en claro retroceso, los sectores que no tragaron esas promesas y que han mantenido sus bandera bien altas no han sufrido un desgaste, al contrario, estn atrayendo a otros sectores que quieren sumarse a la lucha.

Aqu tendramos que investigar un tema, que es el valor de la vanguardia como referente material. Cuando la vanguardia desaparece se produce un desplome terrible. Eso en Colombia se est viendo, pero tambin hay anticuerpos: un sector muy amplio de las guerrillas de las FARC, por los informes que dice la ONU, estn volviendo a la montaa o se estn difuminando por las calles y los barrios populares.

Por ltimo, est el otro componente, la estrategia contrainsurgente norteamericana que en estos momentos no va solamente contra Colombia, Venezuela, etc., sino contra todo el continente. La presencia de la OTAN es muy ilustrativo, como acta en Brasil, en Argentina, el hecho de que ahora mismo hayan maniobras militares norteamericanas y brasileas, cosa que la gente de Brasil siempre se haba resistido a que hubieran tropas yanquis all, o la poltica de retroceso del Frente Amplio en Uruguay y de Mujica, que aunque no sea presidente, produce ya no dolor sino hasta cierta vergenza. Ms an, provoca cierto sonrojo ver cmo ha habido gente que ha puesto a Mujica por las nubes y que fueran incapaces de comprender lo que se estaba gestando all, de sometimiento a las exigencias norteamericanas. Toda esa poltica indica que el imperialismo, con el apoyo de las burguesas latinoamericanas, est preparando una reconquista brutal con la intencin de que dure mucho tiempo, estamos entrando en otra fase de la agresin imperial.

Esto, por supuesto, repercute muchsimo en Venezuela cuyo gobierno tiene la mayora pero que no se atreve a tomar imprescindibles polticas revolucionarias, que -segn mi opinin- corre el riesgo de separarse del nivel popular. A la vez, existe una parte popular en Venezuela muy consciente del peligro que est corriendo y que se est organizando para una guerra y una resistencia larga. La reciente marcha campesina Admirable, por poner un caso, y otras movidas comunales, obreras, campesinas, vecinales, reflejan en parte, lo que he expuesto anteriormente en el caso de Colombia. En Venezuela tambin existe esa polarizacin, pero est pasando a otra escala, por ahora menos intensa, aunque habr que ver qu sucede despus.

Es el fenmeno tpico de polarizacin previa, a un esclarecimiento de por dnde vienen las contradicciones en el sentido duro. Pero todo indica que si Estados Unidos y las burguesas latinoamericanas ven el peligro, incluso no sera de extraar que hicieran aparecer un nuevo Plan Cndor con toda la tecnologa cientfica actual.

-Hay un tema que estos ltimos meses impacta en la izquierda latinoamericana que es Nicaragua. Se ha dividido la opinin sobre el quehacer interno de un fenmeno como fue siempre la Revolucin Sandinista, que tanta solidaridad internacionalista provoc desde julio del 79. Qu visin tienes de lo que est ocurriendo y en qu pueden derivar esos acontecimientos?

-Pienso que hay dos cuestiones ah. Como cualquier proceso que deriva hacia la corrupcin y la burocratizacin es un espejo que se nos pone delante. Durante muchos aos ni siquiera se han estado haciendo comentarios crticos o advertencias internas de lo que estaba pasando en Nicaragua. Exactamente igual a los comentarios crticos que apenas se referan a Venezuela, o que en absoluto se hacan de Uruguay por poner otro caso. O tampoco sobre Ecuador, cuando ahora se entienden muchos problemas que all ocurran, cuando vemos que este reaccionario de Lenin Moreno de repente toma el poder sin que Correa se hubiera imaginado que tipo de sujeto era.

Con respecto a Nicaragua estamos pagando las consecuencias de una contradiccin. Nicaragua luch y vivi heroicamente en Revolucin, venci y resisti en un momento en el cual el imperialismo haba decidido dar un salto profundsimo a nivel de la contrainsurgencia mundial, que algunos llaman neoliberalismo, que implicaba una serie de cosas, entre ellas que no se poda separar el contexto internacional del contexto nacional.

Entonces, en la medida en que nosotros, digo por ejemplo, desde el Pas Vasco, nos tenamos que definir frente a la corrupcin creciente en Nicaragua, o frente al impresionante giro al centro del Frente Amplio en Uruguay -por ejemplo, en mi intensa visita all qued impresionado por ese desplazamiento-, cuando tenamos que definirnos no lo hacamos a fondo, segn exige la dialctica de la verdad, por temor a entrar en conflicto con compaeros de aqu que defendan al Frente Amplio. Suceda lo mismo con los primeros sntomas de incapacidad de la que ante denominbamos Revolucin Bolivariana y que ahora qued en proceso bolivariano, por no comentar otras historias. Y que conste bien claro que seguiremos dando nuestro apoyo incondicional a Venezuela y su lucha titnica. Como no entendamos o cmo muchos rechazaban la unidad imperialista del mundo pensbamos que no convena hacer muchas crticas a esos procesos, porque inmediatamente eran crticas que se reflejaban aqu aunque con otras formas.

Aqu y en otros pases ha habido una mistificacin y una aceptacin totalmente acrtica del mal llamado Socialismo del siglo XXI porque si criticbamos a los procesos sociales en crisis del exterior inmediatamente tenamos que analizar lo que estaba pasando en nuestra nacin. Cuando se le magnificaba sin concrecin alguna a ese socialismo, o se hacan comentarios crticos sobre muy pocos problemas, se buscaban contactos permanentes con esos pases para mantener una poltica de apoyo al proceso de paz, etc., entonces no era conveniente ni criticarles a ellos ni criticarnos a nosotros. Entonces, cuando los procesos se deterioran, toman a mucha gente desprevenida. Lo mismo ocurre ahora con Nicaragua. Una razn de tal cosa, y no la menor, radica en que se olvid la unidad imperialista del mundo, es decir, que cualquier problema en cualquier parte del mundo tiene relaciones e impactos ms o menos rpidos aqu mismo, por lo que es bsico disponer de un conocimiento actualizado de la lucha de las clases y pueblos explotados a nivel mundial.

Precisando, con respecto a Nicaragua y la injerencia yanqui que como se ha demostrado dirige los ataques al igual que contra Venezuela, Siria, etc., me remito como mtodo de interpretacin a esta perspectiva: en 1882, en un debate en la Segunda Internacional, cuando Gran Bretaa bombarde el puerto de Alejandra en Egipto porque sus intereses corran riesgos por una revuelta popular contra el corrupto gobierno, la mayora estaba a favor de la poltica militarista del colonialismo europeo. Kautsky, que estaba totalmente perdido y desorientado porque su concepcin estratgica economicista giraba a favor de la poltica colonial, envi una carta a Engels para ver qu postura tena el Viejo con respecto a ese bombardeo, partiendo del hecho de que haba mucha gente en la Segunda Internacional que apoyaba ese ataque, basndose en el mito del colonialismo civilizador.

En 1882 la respuesta de Engels fue tan coherente e internacionalista como las de la dcada de 1850 en la que l y Marx hicieron una denuncia radical del colonialismo y una defensa a ultranza del derecho a la violencia defensiva que hoy les hubiera llevado a la crcel. Engels argument que la II Internacional deba oponerse siempre a cualquier bombardeo colonial al pueblo de Alejandra, pese a que el jedive de Egipto fuera un corrupto y estuviera aplastando a su pueblo, que siempre tenan que apoyar al pueblo de Egipto para que tirase a ese corrupto del gobierno, pero que los socialistas tenan que oponerse rotundamente a toda invasin britnica. Inmediatamente nos viene a la memoria las actuales excusas imperialistas de intervenciones humanitarias, guerras preventivas antiterroristas, o los an ms actuales cascos blancos que van bombardeando con veneno por donde pasan.

Entonces, aparte del error del miedo a la reflexin libre y crtica que pueda incomodar a alguien y de no enfrentarnos con esa unidad imperialista del mundo y su impacto en el plano nacional, que ya forman un todo, nos encontramos con otro dilema: nos limitamos a salir en defensa de unos derechos abstractos sobre la libertad son defender las libertades concretas y vitales de las poblaciones bombardeadas por la reaccin mundial, como se hace en muchos textos de la izquierda amable y comodona durante estos ltimos aos. Por ejemplo, lo hacan al comienzo en Siria y le ponan a Al-Asad el mote de dictador y no nombraban para nada las brutalidades del imperialismo. Por ejemplo, sobre Nicaragua exactamente igual, citan de pasada en una sola frase las presiones del imperialismo pero no hacen un anlisis mundial del conjunto, de cmo es el conflicto mundial en estos momentos.

Desde luego apoyo un proceso revolucionario sandinista en Nicaragua que vuelva a recuperar el poder popular restableciendo la democracia directa embrionariamente socialista, pero nunca con apoyo de los Estados Unidos y de la burguesa nicaragense. Entonces, tenemos que mantener esa doble poltica, de denuncia de esa burguesa y de su amo yanqui, de denuncia a la corrupcin, y a la vez armar ideolgica y polticamente al pueblo para que vuelva a reconquistar los valores revolucionarios del sistema sandinista, sabiendo quienes son los amigos y quienes los enemigos. Pero esto nos obliga a llegar tambin a un anlisis interno de lo que est pasando en Euskal Herria y en cada uno de nuestros pases.

-Cmo ves a Estados Unidos e Israel en Medio Oriente? Hay una pugna muy fuerte con el tema de Irn y Siria, no han podido derrocar a Bashar al-Asad, Hezbol ha crecido y se convierte en uno de los objetivos por parte de Israel y de Estados Unidos pero a la vez no se animan por la situacin militar que ha engendrado ese movimiento de resistencia islmica en estos ltimos aos. Cmo observas ese perfil de la poltica mundial que siempre repercute en lo que ocurre en Amrica Latina y en Europa?

-Estados Unidos tiene como mnimo cinco problemas fundamentales. Uno, la productividad de trabajo en el pas es mnima; dos, la tasa de produccin de la industria norteamericana est muy baja, la ms baja en 40 aos, precisamente porque hay una sobrecarga productiva excedentaria muy alta; tres, el empobrecimiento creciente de su poblacin lo que aumenta la deuda impagable del pas; cuatro, no puede mantener la presencia militar suficiente para hacer aquel sueo que quera Clinton de dos guerras y media, pero Trump se ha lanzado a un armamentismo irracional; y cinco, est viendo como el petrodlar, uno de sus recursos fundamentales, est empezando a debilitarse porque cada vez hay ms pases que quieren romper con el dlar. En base a todo eso, la poltica de Estados Unidos tiene varios objetivos, quitando lo que todos sabemos ya sobre la cuestin de China, Rusia, etc.

Con respecto a Medio Oriente, sabe que su aliado natural, histrico, cultural, civilizatorio es Israel, no tanto Arabia Saud con la que puede tener una alianza permanente, pero el aliado estratgico fundamental, una excrecencia de Estados Unidos, un portaaviones terrestres es Israel cargado de bombas nucleares, que se ha convertido prcticamente en un apndice militar de los Estados Unidos para exportar contrarrevoluciones y torturadores, garantizando la presencia imperialista. Un apndice militar y tambin religioso mediante el acercamiento entre poderosas sectas evangelistas y sionistas en los EEUU. Las religiones siempre han tenido un contenido econmico, polticos y militar, en la actual crisis sistmica ese contenido se multiplica.

En esa situacin, el giro que est viviendo el mundo en su globalidad es el de un retroceso del poder occidental, no solamente de Estados Unidos y Europa, y un ascenso lento, muy contradictorio, del poder asitico, la Ruta de la Seda, las alianzas militares entre Rusia y China, el Tratado del Mar Caspio, las alianzas militares entre Irn con todos sus problemas, con Rusia, el problema de Turqua que es el segundo ejrcito de la OTAN en Europa, y luego un problema muy gordo que es quin controla los tres estrechos vitales: el de Ormuz, el de Adn y el Canal de Suez.

Ahora analicemos estos tres estrechos desde la geoestrategia blica: en un espacio muy pequeito hay tres estrechos que pueden estrangular la economa mundial, y lo pueden hacer cerrar en pocas horas. Por los tres circula al rededor del 70% del comercio mundial de los productos petroleros, gassticos, etc., y de otras muchas mercancas En ese entorno est Siria, si consiguen balcanizar Siria, destrozarla en minipoderes aislados pero obedientes a las transnacionales energticas, algo parecido a la actual Libia, se ahorraran muchsimo precio, tiempo y seguridad porque haran gaseoductos y oleoductos en directo hasta el Mediterrneo. Adems aplastaran a un pas que, como Libia, demostr que sus pueblos avanzaran rpidamente en la historia siendo dueos de s mismos, a pesar de problemas internos que apenas eran nada comparados al genocidio que estn sufriendo.

Mientras resista Siria y desde luego una vez que venza, el imperialismo seguir sufriendo y sufrir permanentes pesadillas insoportables con Irn y el estrecho de Ormuz, Yemen y la base militar china en el estrecho de Adn, y con el explosivo Egipto, sometido a una dictadura implacable para asegurar su Canal. En esta rea se est gestando lo que podra ser el preludio de una tercera guerra mundial, aparte de en otros sitios, pero sobre todo se est dando all porque en estos momentos es el lugar geoestratgico donde se ahogara la economa mundial. Irn ya ha advertido que cerrar Ormuz si es atacada, por donde pasa el 30% del crudo mundial. En un conflicto es muy fcil cerrar el estrecho de Adn, y se lanzaran una docena de bombas atmicas sobre el Canal de Suez obturndolo.

No son fantasas delirantes, son anlisis geoestratgicos y planes militares que se renuevan a cada da. Hace poco, por ejemplo, hemos conocido la declaracin de guerra que deba leer en la televisin la reina de Gran Bretaa en 1983 ante la entonces III GM contra la URSS. En una III GM el cierre de los tres estrechos hara bastante menos dao a la alianza euroasitica que al imperialismo occidental. En una situacin as ganaran las potencias que tienen ms comunicaciones terrestres, como China, Rusia, Turqua, Irn, Pakistn, etc., con todo el trnsito de la seda y todos los canales que estn haciendo de trenes de alta velocidad, que van precisamente por tierra, y que requeriran unos bombardeos masivos intensivos de armas nucleares, tcticas, etc., mientras que Europa se quedara sin energa y los EEUU con mucha menos de la que necesitara.

Tenemos que recuperar el hbito del estudio de la geoestrategia militar, hbito cotidiano de las y los revolucionarios marxistas porque la guerra es inseparable de la economa y de la poltica. La izquierda amable no piensa en trminos militares, da por supuesto que la burguesa es democrtica y va a ceder pacficamente su poder. Se ha perdido o abandonado la experiencia hasta los aos 30 de la izquierda en el mundo de tener brillantes estrategas y analistas militares. Basta hacer un anlisis mnimo de lo que se est jugando en toda la zona de Medio Oriente y nos damos cuenta que es una baja muy peligrosa para el imperialismo occidental y que las potencias terrestres, sera la primera vez, tendran ventajas geogrficas. Si se cierran esos tres cuellos de botella estrangularan las economas, sobre todo de Francia, Gran Bretaa y Estados Unidos, pero no las de China y Rusia. Lo mismo con respecto a Venezuela, o a Argentina: qu se esconde detrs de la militarizacin de Las Malvinas por la OTAN? Desde luego que nada bueno para el pueblo argentino. Y Chile y el Canal de Beagle, o Nicaragua y el canal que iba a patrocinar China Popular y que caus pnico en los EEUU?

-Cul es el papel que juegan Hassan Nasrallah y Hezbol, en todo el Mundo rabe?

-Juegan un papel clave. Hay dos factores adems del poltico, el cultural y el religioso, elementos importantes para volver a recomponer el orgullo de los sectores interpretativos del Islam que no son sunes que han estado menospreciados y ridiculizados, que han visto como han estado machacando a sus hermanos palestinos las propias burguesas rabes, el papel de las dictadura militar que hay ahora en Egipto cuyo objetivo es precisamente garantizar que no se cierre el Canal de Suez, o la dictadura teocrtico-militar y financiera en Arabia Saud.

Estos movimientos, por ejemplo, los yemenes, lo que hacen es revalorizar precisamente el contenido popular de la resistencia anticolonial y antiimperialista y plantean reivindicaciones que, una vez que conoces un poco la historia rabe, te das cuenta que han estado desde siempre ah.

Creo que no estamos valorando cmo la descomposicin racista y fascista de la buena parte de cultura occidental se est dando bajo la excusa del terrorismo islmico instigado por el imperialismo y por los sectores ms reaccionarios del islam, que aun as han causado menos destrucciones y muertes que el fundamentalismo cristiano. No estamos valorando los movimientos populares que, con sus patriarcado contra la mujer y la infancia ms o menos duro segn los pases, etctera, se enfrentan a la opresin. Sin embargo, en esos lugares juegan un papel fundamental de frenar a un imperialismo. Hezbol es un ejemplo claro, venci en el 2006 a las brigadas acorazadas israeles de una forma brillante, por ahora Israel no se atreve a enfrentarse a Hezbol, y una de las cosas buenas que est teniendo, por ejemplo, son los datos del debilitamiento de la moral del asesino ejrcito israel. Tenemos que actualizar la leccin bolchevique de la reunin de Bak en 1920.

Fuente original: http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/09/03/euskal-herria-entrevista-con-inaki-gil-de-san-vicente-en-toda-europa-se-ve-claramente-un-corte-generacional-un-agotamiento-de-los-partidos-tradicionales/



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