Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-09-2018

La educacin cubana y los nombres artsticos del capitalismo

Dayron Roque
La Tizza

En respuesta al artculo: Gestin de la calidad de la colaboracin acadmica internacional para la Universidad de La Habana de Marien Lled Arias


El neoliberalismo nos acosa por todas partes; incluyendo las que, hasta hace poco, considerbamos intangibles como la educacin. Al menos, ese es el sabor que me queda despus de leer el texto: Gestin de la calidad de la colaboracin acadmica internacional para la Universidad de La Habana, de Marien Lled Arias, ponencia presentada por su autora en el Congreso de LASA 2018 y reproducida por La Tizza el pasado 12 de julio.

El asunto en cuestin, la gestin de la calidad de la colaboracin acadmica internacional puede parecer asptico, y, a la vez, muy atemperado a los tiempos que corren en Cuba y, en particular, en la educacin superior. Incluso, puede parecer que solo tiene que ver con el mbito de la educacin superior y no guarda relacin con los mltiples problemas y aristas de las reformas  el llamado proceso de Actualizacin del socialismo  que hoy tienen lugar en nuestro pas y que, tambin, implican a la universidad.

El propio trmino colaboracin acadmica internacional, parece desprovisto de aquel sentido y aquellos contenidos que tena una cosa que se llamaba solidaridad, mediante la cual de algunos pases  hoy exsocialistas  vinieron a Cuba muchos profesores; pero, sobre todo, de Cuba fueron muchos maestros y profesores a muchos lugares  eso s, del tercer mundo  y dieron clases y fundaron escuelas y universidades. Algunos dieron su vida. La mayora, sino todos, aprendieron ms de lo que ensearon; aquello s fue en beneficio mutuo.

Para empezar, si no fue ese el modelo ms exitoso de colaboracin acadmica internacional, al menos fue el ms bonito; y aunque la belleza, como la poesa, no cuente en el PIB, no deberamos renunciar aellas.

Pero sucede que la Actualizacin abri las puertas a mayores relaciones de mercado  es decir, a mayor presencia de relaciones capitalistas  en un escenario de disputa de sentidos que se agudiza de manera notable ante otros fenmenos concomitantes.

El proceso de reformas en curso es complejo, multidimensional y sistmico. Tiene un componente econmico de indudable fuerza; pero destaca por su impacto en otras dimensiones de la realidad nacional, tal y como destaca la Conceptualizacin del modelo econmico y social cubano de desarrollo socialista y las Bases del Plan nacional de desarrollo econmico y social hasta 2030 y el, ya en curso, proceso de reforma total de la Constitucin.

Descargue aqu el Tabloide con el Proyecto de Constitucin de la Repblica de Cuba (+ PDF)

En el contexto creado por la Actualizacin, la educacin superior cubana comienza a revelar matices distintos al de las necesidades de una profundizacin en el socialismo cubano; expresado ello en:

- Reacomodo, hacia la reduccin, de la red escolar; en la educacin superior se produce bajo el proceso de integracin de las universidades, que han dejado dos universidades por provincia, una general, que incluye carreras tcnicas, de ciencias exactas, naturales, de humanidades, pedaggicas, y de cultura fsica, y otra, la facultad correspondiente de ciencias mdicas  .
- Reduccin de la matrcula, que no puede ser explicada solo en trminos de la transicin demogrfica que vive el pas desde hace cuarentaaos.
- Revisin del contenido de la educacin bajo la nueva generacin de planes de estudio,E.
- Reduccin de la duracin de las carreras universitarias, con tendencia a una extensin estndar de cuatro aos  excepto en la carrera de Medicina  . La reduccin del tiempo de duracin de las carreras universitarias en el discurso pblico cubano ha tenido explicaciones diversas.[1]
- La insercin de Cuba en los sistemas internacionales de evaluacin de la educacin, en sus distintos niveles, ha hecho que se haya producido una apropiacin  difcil de discernir en qu medida crtica  de un lenguaje y conceptos mercantiles, tales como: calidad, para referirse a las caractersticas del proceso y el producto de la educacin; capital humano, en alusin al magisterio y profesorado, as como a quienes egresan, de modo particular, de las universidades e institutos tecnolgicos; acreditacin, excelencia, evaluacin institucional, para referirse a procesos de calificacin de carreras, programas de postgrados e instituciones universitarias, en correspondencia con el argot internacional en este campo y con el declarado propsito de homologar el estatus de las universidades cubanas con las extranjeras; publicaciones de impacto, segn el nivel de visibilidad que asignan a publicaciones cientficas bases de datos y buscadores internacionales; competencias profesionales y profesionales competentes, para referir la cualificacin del magisterio, el profesorado o los egresados de los procesos formativos.
- Los cambios en la relacin entre la educacin y el mundo del trabajo y el empleo. La relacin que, durante el tiempo de la Revolucin se haba construido entre ambos niveles contena diversas contradicciones: 1; por un lado, ha habido una oferta[2] ―incluso creciente en algunos momentos― de plazas para estudiar especialidades deficitarias y necesarias para el pas, como las carreras pedaggicas y los tcnicos medios, y por otro lado, una demanda nunca satisfecha de las mismas ―en realidad, ni siquiera cabe el trmino demanda, ante carreras y especialidades tcnicas que, de manera crnica, no son solicitadas por los estudiantes―; 2; el desbalance en la composicin de la matrcula que daba preponderancia a las carreras de humanidades, en un contexto donde, de manera clara, no se podra emplear a todos los graduados en su especialidad;[3] 3; la progresiva desaparicin de oficios para los cuales el sistema educativo no provea de reemplazo.

En este contexto tan complejo para la educacin superior cubana, ningn concepto que se utilice en el argot universitario es ingenuo o inocente. No surge de la nada, ni llega a la nada cotidiana es en ese sentido que gestin de la calidad acadmica de la colaboracin internacional, merece un anlisis, a partir del artculo a que he hecho alusin.

Antes de pensar que trminos y conceptos como la internacionalizacin de la educacin y la colaboracin acadmica internacional estn desprovistos de consecuencias prcticas que no son contrarias al proyecto social socialista cubano, cabra mirar qu ha sucedido en otros contextos y de dnde han salido tales conceptos que ahora, alegremente, aterrizan en nuestras universidades.

Se empieza apuntando a un camino peligroso. Es el resultado de leer algo como esto: Para lograr una mayor competencia y xito en el mercado laboral y en el contexto del siglo XXI, las nuevas tendencias de la Educacin Superior recomiendan que la educacin internacional sea ms accesible y universal.

Est claro que ello tiene que ver con un punto de partida: para qu se necesitan la educacin superior, las universidades y, por extensin, la educacin en general? Si se necesitan para formar mano de obra, ms o menos calificada, para el mercado laboral y su filosofa perversa de la competencia o para formar mejores personas, ms felices, ms educadas en capacidad de transformar su entorno inmediato y el mundo. Son dos propsitos distintos, difcilmente compatibles entre s. Si al mundo nuevo corresponde la universidad nueva  concepto meridiano de un graduado universitario de dos carreras que nunca vio sus ttulos porque no tuvo cmo pagarlos, un tal Jos Mart Prez  ; lo primero es preguntarse qu mundo nuevo queremos?, porque no nos da lo mismo cualquier camino, ni cualquier universidad; ni nos resultan factibles todas las (perversas) armas de la educacin superior contempornea.

Ya por ah pasamos: el Plan Bolonia se propuso eso mismo: adaptar la Universidad a las necesidades del mercado laboral, porque, en definitiva, acaso no se estudia para encontrar trabajo?, pero esa trampa solo ha terminado empobreciendo las universidades y convirtindolas en maquilas procesadoras de gentes con titulaciones que sirven de poco, porque el mercado laboral exige, justamente, nuevas competencias y nuevos saberes, que ya no se ensean en la universidad. En otros tiempos se poda esperar que un lingista fuera profesor de lengua, o un licenciado en filosofa, profesor de filosofa, uno en historia, profesor de historia. Pero el deterioro mismo de la escuela primaria y secundaria hace que esto tampoco sea ya una buena idea. La sociedad misma pareciera, con independencia de ciertos eslganes, que ya no necesita que la gente en general sepa tanta historia o tanta filosofa, de modo que tampoco hacen falta tantos profesores dedicados a ello.

Hoy, el mercado laboral  donde habra que lograr ms xito, segn el punto de partida del artculo  no necesita licenciados que sepan mucho de una cosa, necesita de estos una buena disposicin para adaptarse a lo que sea, como sea, donde sea, con el sueldo que sea. Para el caso cubano, esto es trgico por partida doble: por una parte esta exigencia existe en los empleos pblico-estatales a donde son asignados los nuevos graduados, con una connotacin de sacrificio social  dado que los salarios en ese sector enfrentan las consecuencias de todas las distorsiones conocidas y desconocidas de la economa cubana y su doble moneda, cudruple o quntuple tasa de cambio y el largo etctera  , pero desprovisto de la labor de concientizacin que lo evidencie  lo que redunda en que los nuevos graduados apenas logran pasar el servicio social antes de emigrar a otro empleo, sino a otro pas  ; y por otra parte esta exigencia se manifiesta, cada vez ms, en el floreciente sector privado de la economa nacional  sin que ello no implique que tambin la sufran los que decidan emigrar  . Un dao colateral ha sido el desestmulo a los estudios en general y los universitarios en particular.

Si los actuales licenciados no encuentran trabajo que les satisfaga a plenitud  el matemtico como matemtico; el fsico como fsico; el lingista como fillogo; etc.  no es porque la universidad est mal, sino porque el mercado laboral, o el mundo del trabajo, est mal. Si no hay trabajo decente es porque no hay trabajo, no porque los egresados estn sobrecualificados.

La internacionalizacin de la educacin superior ha impuesto un aprendizaje a lo largo de toda la vida, cuya traduccin al espaol ms llano es estar dispuesto a aprender lo que haga falta, para cuando haga falta para estar cualificado.

En otras palabras, pensar que la universidad debe estar para satisfacer el mercado laboral es entregar a las fauces del capitalismo, para su sacrificio, una de las armas que deberan servir para combatirlo.

Lo que ms se resiente el artculo es la ausencia  aparente  de un punto de partida filosfico que sustente la propuesta en s y la terminologa que utiliza. Por ejemplo, la afirmacin de que debido a la globalizacin, las IES, actan cada vez ms en un ambiente crecientemente competitivo. Ejemplo de ello son los rankings por sus dimisiones o indicadores de actuacin, es muy grave.

Globalizacin es el nombre artstico del capitalismo en su fase trasnacional: el imperialismo; dejar ese concepto as, sin ms anlisis de su significado real desconoce que la globalizacin no ha significado lo mismo para todos los pases y todas las personas  por ejemplo, mientras la globalizacin rompe las fronteras en las cuales se mueven los productos, la misma globalizacin plantea, de forma selectiva las rutas de la movilidad humana y los filtros para la misma; en la aldea global no son edificios a los que se pueda acceder con similar facilidad Harvard que la Universidad de La Habana  .

Los rnquines de las IES (Instituciones de Educacin Superior) son el equivalente, en materia de educacin superior, de las listas de calificacin de riesgo del crdito de los pases: expresan una ponderacin de la presunta calidad de una institucin a partir de indicadores manipulables y no homologables en todos los casos  por ejemplo, los conocidos ndices de publicaciones en revistas de alto impacto con revisiones a doble ciego han demostrado su falencia y su fcil manipulacin hasta el ridculo; sin contar el desbalance entre ciencias naturales, exactas y humansticas en las publicaciones  . Tales escalafones privilegian cierto centro acadmico, al cual intentan llegar las periferias acadmicas, de la misma manera en que los pases subdesarrollados intentan llegar al desarrollo y no lo consiguen.

Reconocer que las universidades actan en un ambiente competitivo, puede tener diversas interpretaciones, pero una que resulta muy perjudicial es la de pensar que lo que debemos hacer es ser ms competitivos, pues es tratar de competir  nunca mejor dicho!  en un terreno que no est diseado para que superemos esereto.

En los indicadores de la internacionalizacin para la gestin de la colaboracin acadmica internacional; cabe destacar, ms all de lo obvio  movilidad acadmica y estudiantil, presencia de estudiantes extranjeros, el dominio de otros idiomas  la doble titulacin. El tema no es perverso por s mismo, lo que resulta inquietante es su descripcin como un sistema altamente demandado [que] permite, en la mayora de las veces, asumir el reto de otro idioma, especialmente del ingls, [] [y] la obtencin de dos ttulos acadmicos en un menor tiempo. []. Las dobles titulaciones se realizan de la misma rama de conocimiento y pueden existir varios tipos de combinacin. Esta idea rompe con las largas licenciaturas y as cada estudiante podra formarse un currculo que le permita disear su propio perfil laboral; de esta manera, por ejemplo, un estudiante puede decidir hacer una licenciatura de Economa y luego un posgrado de Periodismo para especializarse como analista econmico en algn peridico. Puede parecer exagerada la afirmacin, pero un estudiante que curse una licenciatura de Economa, un mster de Periodismo y un cursito de Power Point y Excel no sabr ni economa, ni periodismo, ni de informtica.

El asunto parecera pedestre si no fuera porque detrs de tanta individualizacin y flexibilizacin lo que se esconde son las exigencias del neoliberalismo  y aqu s parece que es una mano oculta  al cual le conviene, de manera extraordinaria, una individualizacin de los empleos y los salarios. Su objetivo es hacerse con un inmenso ejrcito de graduados flexibles y dciles, obligados a negociar individualmente sus salarios y sus condiciones laborales. El Cdigo de Trabajo, de 2014, apenas introdujo algunas salvaguardas frente aesto.

Otro indicador que da miedo mirar es el de la internacionalizacin de los planes de estudio, cuyo corolario es la homologacin de ttulos  justamente as se inici Bolonia  y que termin en fracaso.

Sobre la movilidad del estudiantado, cabe tambin apuntar otras cosas: lo que pareca muy bueno, termin convirtindose en una pesadilla, porque necesitaba de financiamiento para mantener las becas Erasmus, las cuales, al da de hoy, estn en va de extincin. Si a ello le sumamos un sistema de migraciones particularmente injusto  y para el caso cubano, muy manipulado y aun preso de no pocas contradicciones  , estamos hablando de algo que sencillamente no funcion  excepto para las lites que s han podido darse esos lujos  .

El modelo de solidaridad de Cuba con los pases del Tercer Mundo  que ha ofrecido y aun, aunque mucho menos, ofrece becas y formacin a decenas de miles de estudiantes  , result ms efectivo en materia de movilidad que esas otras propuestas  aunque, en rigor, habra que reconocer que hoy sera necesario un escenario simtrico para estudiantes cubanos, lo cual, por desgracia, tras el derrumbe del socialismo real ya no fue posible ms nunca  . No fue la gestin de la colaboracin acadmica internacional lo que propici eso, fue la voluntad poltica de compartir, en condiciones de igualdad con pases hermanos.

En relacin con la utilizacin de Tecnologas de la Informacin y las Comunicaciones, da para hacer otra novela. La promesa del uso de las TIC ha sido, precisamente, la de cambiar el modelo de enseanza; pero para ello hace falta algo ms que tecnologas en las aulas. Es necesaria la utilizacin de las TIC como un recurso ms dentro del proceso pedaggico, pero no creerse que ellas, por s mismas, producen milagros. No hace falta un teleprofesor internacional, o un mando a distancia para operar presentaciones electrnicas presentes en repositorios internacionales. Parecer exagerado, pero cosas parecidas se propusieron en Europa con el cuento del aumento de las TIC para crear el Espacio Europeo de Educacin Superior (EEES).

Si miramos al entorno mundial donde ya ha habido internacionalizacin de la educacin superior y del currculo  y aqu Europa y su Plan Bolonia y su Espacio Europeo de Educacin Superior, son el referente, al menos as le escuchamos decir al ministro cubano del ramo, nada ms y nada menos que en la correspondiente comisin parlamentaria, hace tan poco como el 3 de junio de 2018, tendremos algunas consecuencias que valdra la pena tener en cuenta antes de lanzarnos a aplaudir tales cosas:

- Redujo el tiempo de duracin de las carreras universitarias, se suprimi el quinto ao de las licenciaturas, y de ah vino el aluvin de msteres, para completar la calificacin.
- Sustituy el ttulo de doctor por otra cosa con el mismo nombre: por ejemplo, en Espaa, en 2015, se aprobaron normativas, bajo las cuales, una facultad podra autorizar el ttulo de Doctorado (el PhD) con la presentacin de cuatro artculos acadmicos.
- Redujo la cantidad de estudiantes que ingresaban  y en consecuencia  se graduaban de las universidades.
- Reacomod, flexibiliz, y elimin carreras, departamentos y facultades enteras.
- Elimin los precios pblicos de las universidades, hacindolas ms inaccesibles para las capas mspobres.

La lista puede seguir, pero no es necesario. Creo, en cualquier caso, que hay que observar con precaucin no solo los conceptos, sino las prcticas que como esta de la gestin de la calidad de la colaboracin acadmica internacional se nos proponen como un camino  ay, de peligrosas sillas!  para alcanzar una mayor visibilidad y excelencia a travs de los intercambios acadmicos; celebracin de conferencias y talleres; difusin de resultados cientficos a travs de publicaciones y eventos; capacitacin de profesionales; intercambio de informacin y asesoramiento mutuo; y participacin de profesores visitantes.

La universidad cubana tiene una misin social que no es compatible ni con los conceptos ni con las prcticas del capitalismo. Su impacto social no puede medirse como optimizacin de cada proceso universitario, ni por el nmero de publicaciones cientficas o eventos. La probidad y pertinencia de sus profesionales no guarda relacin numrica con el relleno de una especie de tarjeta magntica donde se vayan acumulando licenciaturas, msteres, doctorados, cursitos de Power Point o de aprender a aprender. El intercambio de informacin y el asesoramiento mutuo es til y necesario, pero sin deslumbramientos y, sobre todo, sin perder de vista que la universidad europea ha de ceder a la universidad americana, como quera JosMart.

La pretensin de que la colaboracin acadmica redunde en un mayor aporte econmico de recursos materiales y financieros puede parecer muy atractiva, pero es una promesa que solo puede cumplirse sobre la base de hipotecar determinados principios, como el de la solidaridad  si de lo que se trata es de compartir las experiencias con otras universidades  , o el del propio carcter pblico de la educacin.

La idea de alcanzar mayor acceso a bibliografa a partir de los mecanismos actuales del mercado acadmico mundial, debera moverse a la picota pblica, en un pas que hizo con las Ediciones R la base material de estudio necesaria para las primeras generaciones de graduados universitarios tras el triunfo de 1959.

La lectura crtica del artculo de marras y estas imperfectas y apuradas lneas persiguen el propsito de tocar el botn de muestra de lo que sucede cuando le abrimos la puerta a conceptos y prcticas que se contradicen con la pretensin de alcanzar, ms que un socialismo prspero y sostenible, uno donde la universidad, cual toda escuela, sea una fragua de espritus.

Posdata

Cuando terminaba este texto, apareci en el peridico Granma una sntesis de las propuestas para la Constitucin. Me llam la atencin que se le ponga un lmite a la gratuidad de la educacin hasta el nivel de pregrado. Tal acotacin es sumamente peligrosa. Ese es un camino que no debemos, ni por asomo, pensar en recorrer; lleva al infierno. Con el modelo que se ha propuesto de formacin profesional en Cuba en el que se han acortado los tiempos del pregrado y se impone la necesidad de hacer msteres, especializaciones y doctorados (PhD); abrir las peligrosas puertas de algn tipo o nivel de privatizacin limitara el acceso a esas titulaciones. En los lugares donde se impuso un modelo parecido (por ejemplo, en Europa, Bolonia propuso el modelo 3+2; tres aos de licenciatura o grado, a precios pbicos  gratuitos en nuestro caso  ms dos aos de maestras  a precio de mercado, que, en el tiempo, es lo que sucedera si se deja abierta esa posibilidad de no gratuidad  ; termin en la elevacin de los precios de la licenciatura  los pblicos  y la multiplicacin exorbitante de los msteres. En Espaa, los estudiantes lucharon por un 4+1, pero no han podido impedir la descomunal subida de precio de los msteres) el resultado ha sido desastroso y ha invertido la lgica de que las futuras generaciones lleguen a la universidad.

No nos engaemos: abrir las puertas del mercado en algo tan delicado como esto no tiene ninguna garanta de hacer ms rentable o costeable los servicios educativos, ni siquiera de que se eleve su calidad  y para esto no hay que ir a Europa, pinsese en lo que ha sucedido por ejemplo con el pago, simblico es cierto, pero pago al fin, del seminternado en la escuela primaria  ; y s solo de elitizar el acceso a la educacin postgraduada, en un escenario donde las diferencias sociales se han acentuado. Si de verdad queremos hacer nuestra propia versin de educacin a lo largo de toda la vida, debemos mantener invariable, el principio de gratuidad. En eso, como en otras ms cosas, no podemos permitirnos retrocesos.

Notas:

[1] Ver, por ejemplo, lo que dijo el entonces ministro de Educacin Superior: La decisin tambin tendr un beneficio econmico, tanto desde el punto de vista institucional como familiar, e implicar una respuesta ms rpida a las necesidades actuales de la sociedad; en http://mesaredonda.cubadebate.cu/noticias/2015/04/29/analizan-en-cuba-reducir-tiempo-de-carreras-universitarias-a-cuatro-anos/;

[2] Entrecomillo oferta y demanda para mostrar mi desacuerdo con la utilizacin de trminos de carcter mercantil asociados al fenmeno educativo. Igual consideracin merecen, desde mi perspectiva, otros conceptos utilizados en este mbito tales como: mano de obra calificada, capital humano, competencias, mercado laboral, entre otros

[3] Este asunto no hay que entenderlo como negativo en s mismo, como sugiere la crtica liberal. Es resultado, entre otros factores, de una visin impulsada por la direccin del pas en la persona de Fidel Castro, que imaginaba posible ―incluso necesario y bello― que un trabajador de cualquier especialidad se convirtiera en graduado universitario con independencia de que pudiera ejercer la profesin estudiada. La tesis sostenida era que mayores conocimientos y habilidades, como los aportados por estudios universitarios, nunca estaran de ms en el desempeo laboral y, sobre todo, en el bienestar emocional de las personas. Estamos hablando de una visin de la educacin no utilitarista, sino que la pona al servicio del mejoramiento humano ―la dignidad plena del hombre martiana―. Con toda probabilidad, la mejor sntesis de esta idea es la concepcin del programa televisivo Universidad para Todos, en el invierno del ao 2000, existente hasta el da de hoy. Granma, el 6 de octubre de 2000, en su inicio, editorializaba que la sed insaciable de saber que lleva consigo cada ser humano, encontrar en nuestra sociedad satisfaccin concreta y creciente y ello, como conclusin de toda una larga explicacin de cmo disear la parrilla televisiva de manera que llegara al mayor nmero posible de personas. La lectura neoliberal del tema es que se tratara de una enfermedad de los ttulos; es decir, la oferta educativa se habra incrementado ms rpidamente que las oportunidades laborales y ello habra devenido en una inflacin de las credenciales; cuya solucin pasara por la reduccin del acceso a la titulacin. Hay una premisa objetiva para preguntas alrededor de este tema y es que el umbral educativo de los profesionales ha crecido, de manera notable, en las dos ltimas dcadas en Cuba ―por ejemplo, en las universidades es ya una regla no escrita que solo ingresen, como nuevos profesores, personas con titulacin de Mster en adelante―. Una lectura crtica llevara a preguntarse si la educacin no estara reproduciendo una estructura elitista de sociedad que asigna personas a los puestos mejor calificados y reproduce roles laborales desiguales ―lo cual no resultara del todo absurdo si se revisa y compara, por ejemplo, la composicin racial, territorial y de gnero de las carreras pedaggicas con las carreras tcnicas―; en qu medida la educacin pblica ―que en el caso cubano, es todo el sistema educacional― no estara participando de un enorme subsidio para el ―creciente― sector privado de la economa nacional. La pregunta ltima que habra que considerar es si la educacin est planteada, diseada para formar mano de obra calificada o personas felices y educadas para ―de una manera distinta, no solo opuesta a la del capitalismo― concebir la produccin, organizar la distribucin y ser parte del consumo material y espiritual que no comprometa la dignidad del ser humano y la salud de la naturaleza.

Fuente: http://medium.com/la-tiza/la-educaci%C3%B3n-cubana-y-los-nombres-art%C3%ADsticos-del-capitalismo-d543aef44482



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter