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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-09-2018

Fascismo en Italia?
Decreto Dignidad

Julio Anguita, Manuel Monereo y Hctor Illueca
Cuarto Poder


La aprobacin del llamado "Decreto Dignidad" por parte del gobierno italiano ha provocado furibundas reacciones en diversos crculos polticos y empresariales. La multinacional alemana Foodora abandona Italia. Lejos de toda prudencia, las principales organizaciones patronales amenazan con despidos masivos. El da de su aprobacin en el Senado, los representantes del Partido Demcrata exhibieron carteles en los que poda leerse #ByeBye lavoro ("Adis trabajo"), lo que motiv que la presidenta de la cmara los llamara al orden. Periodistas a sueldo de las finanzas han emprendido una campaa sin precedentes contra el artfice de la norma, Luigi di Maio, el joven ministro de Trabajo y vicepresidente del pas transalpino. Hasta los sindicatos han manifestado su oposicin al Decreto, aunque en este caso por motivos muy distintos a los anteriores. Lo cierto es que el Decreto Dignidad ha abierto un intenso debate en la sociedad italiana sobre los parmetros que rigen las relaciones laborales y, ms all, sobre las polticas sociales y econmicas aplicadas en Europa desde la aprobacin del Tratado de Maastricht.

A qu viene tanto ruido? Empecemos por contextualizar el Decreto Dignidad en la historia de la legislacin laboral italiana. Una historia, por cierto, que resultar familiar a los lectores espaoles. Durante los ltimos treinta aos, las sucesivas reformas laborales han desregulado el mercado de trabajo y han generalizado la precariedad laboral: la Ley Treu (1997), la reforma Biaggi-Maroni (2003), los denominados "bonos de trabajo" (2008), la Ley Fornero sobre las pensiones (2012)... estas y otras normas fueron construyendo un mercado laboral precario y desregulado en el que los empresarios tienen por entero la sartn por el mango. La culminacin de este proceso fueron las reformas acometidas por Matteo Renzi en los aos 2014 y 2015, que implantaron el llamado "contrato nico" (despido libre) y la contratacin temporal sin causa como formas ordinarias de gestin de la mano de obra en las empresas. O sea, precariedad para todos y en todas partes. Recordemos, sin acritud, que por aquel entonces el actual presidente del Gobierno de Espaa, Pedro Snchez, consideraba a Renzi su principal referente en Europa.

Partiendo de esta base, no puede negarse que el Decreto Dignidad constituye un punto de inflexin en las polticas sociales aplicadas en Italia desde la irrupcin del neoliberalismo. Se dir, con razn, que la norma no cuestiona el paradigma dominante del mercado de trabajo y que seran necesarias reformas mucho ms profundas y ambiciosas. As es. Pero ello no debera impedirnos valorar en su justa medida el Decreto Dignidad.

Veamos sucintamente su contenido. Para atajar la precariedad laboral, se reduce la duracin mxima de los contratos temporales de 36 a 24 meses y, todava ms importante, se restablece el principio de causalidad en la contratacin temporal a partir del primer ao de vigencia del contrato, de modo que ste slo podr prorrogarse cuando existan circunstancias temporales y objetivas que lo justifiquen. An ms, con afn evidentemente disuasorio, se incrementa significativamente la indemnizacin por despido de los contratos temporales y se penaliza el uso abusivo de los mismos, aumentando la cotizacin adicional a la Seguridad Social en 0,5 puntos por cada prrroga del contrato.

Pero no slo eso. El Decreto Dignidad establece tambin importantes restricciones a la deslocalizacin empresarial, sancionando a las empresas que abandonen el territorio italiano con la prdida de las ayudas pblicas vinculadas a inversiones productivas que hayan recibido, e imponiendo fuertes multas administrativas si la empresa se desplaza a pases no pertenecientes a la Unin Europea. Aunque est por ver cul es su eficacia, creemos que se trata de una decisin valiente al menos por dos razones: primero, porque supone un cuestionamiento de los principios que inspiran la construccin neoliberal del mercado europeo, sealando el nudo de problemas a los que muy pronto tendr que enfrentarse el gobierno italiano; y, segundo, porque fortalece la posicin de poblaciones laborales completas que hasta ahora asistan impotentes a la degradacin sistemtica de sus condiciones de vida y trabajo para "hacer de Italia un pas competitivo" y "salvar los puestos de trabajo".

Por ltimo, pero no por ello menos importante, el Decreto Dignidad aborda la prohibicin de la publicidad de las apuestas deportivas y juegos de azar, en la pretensin de erradicar una lacra social que golpea sin piedad a las familias italianas, especialmente a las ms pobres y vulnerables. Con la nica excepcin de las loteras nacionales, la norma prohbe cualquier clase de publicidad relacionada con apuestas y juegos de azar, efectuada por cualquier medio, incluyendo eventos deportivos, culturales o artsticos, transmisiones de televisin y radio, prensa diaria y peridica, publicaciones en general, vallas publicitarias e Internet. La lucha contra la ludopata nunca ha sido fcil, tampoco en Italia, como evidencian las muchas iniciativas fallidas que se emprendieron en el pasado. Al proceder de este modo, el gobierno italiano est asumiendo la defensa de las clases populares frente a grupos de presin poderosos e influyentes que controlan los principales medios de comunicacin a travs de gigantescas inversiones publicitarias.

En nuestra opinin, la importancia del Decreto Dignidad no puede ser ignorada. El gobierno italiano parece ser el nico que ha tomado nota de la importante Resolucin del Parlamento Europeo aprobada el pasado 31 de mayo sobre la lucha contra la precariedad laboral, en la que se insta a los Estados miembros a erradicar el empleo precario y a promover el trabajo de calidad, seguro y bien remunerado. Es posible que las medidas laborales del Decreto sean insuficientes, pero rompen con el pasado reciente y transitan un nuevo camino. Las medidas contra las deslocalizaciones apuntan a las empresas que en mayor medida han explotado y precarizado el trabajo. La lucha contra la ludopata implica la defensa efectiva de los ms pobres y excluidos, de las personas que sufren la crisis y lo han perdido todo. Guste o no guste, el Decreto Dignidad constituye un notable esfuerzo por defender al pueblo italiano contra los seores de las finanzas y de las deslocalizaciones. En poltica hay que debatir sobre datos y hechos. Juzgar las intenciones es propio de inquisidores y pobres mentes que carecen de argumentos racionales. Fascismo en Italia? Decreto Dignidad.

 

Fuente: https://www.cuartopoder.es/ideas/2018/09/05/fascismo-en-italia-decreto-dignidad/

 



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