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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2018

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista
El hiperrealismo suele estar basado en la aceptacin moral, no solamente intelectual, de un estado de cosas deplorable

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Profesor de Historia de Europa y de Teora de la Historia en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Comahue (Argentina), Ariel Petruccelli ha publicado numerosos ensayos y artculos de marxismo, poltica y teora de la historia. Es miembro del consejo asesor de la revista Herramienta. En esta conversacin nos centramos en su libro Ciencia y utopa, Buenos Aires, Ediciones Herramienta y Editorial El Colectivo, 2016. Se define como marxista libertario con una amplia participacin poltica en el movimiento estudiantil (en tiempos ya lejanos) y sindical docente. Ha cultivado el humor poltico en un colectivo de agitadores culturales (El Fracaso) que edit a lo largo de ms de una dcada dos publicaciones satrico-revolucionarias: La Poronguita y El Cascotazo.

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Seguimos en los compases finales del captulo 3 de su libro estimado amigo, en el apartado XI: La opcin tica del viejo Trotsky, pginas 233-238. Nos habamos quedado en este punto. Cuando Trotsky habla del totalitarismo burocrtico, en qu sociedades est pensando? En la URSS estalinista? Tambin en otros escenarios con similares caractersticas?

Trotsky nunca dej de pensar que la URSS era un estado obrero, aunque deformado, degenerado. Pero explor, en el escrito que acabamos de analizar, la posibilidad de que su sentido histrico fuese otro. En esta hiptesis, sera una variedad de totalitarismo burocrtico, junto al fascismo por ejemplo. 

Un contrafctico: de haber vivido ms aos, Trotsky hubiera simpatizado con las ideas que Hanna Arendt expuso en Los orgenes del totalitarismo?

Es difcil responder. Yo creera que aunque Trotsky tuvo la valenta de considerar la posibilidad de la emergencia del totalitarismo burocrtico, difcilmente se convenciera de que ese era el futuro ineludible de la humanidad. Me cuesta creer que alguna vez llegara a hacer alguna equivalencia entre la URSS y el estado Nazi, por ejemplo. Pero no le escurri el bulto al asunto.

En la nota 141 apunta usted una aguda crtica al popperismo y su tesis un peln prepotente de la imposibilidad de falsacin del marxismo. Nos la puede resumir?

Como ya tuve oportunidad de comentar, la epistemologa popperiana tiene como uno de sus puntos claves el falsacionismo, esto es, la exigencia de que cualquier hiptesis o formulacin, para ser aceptada como cientfica, debe estar formulada de tal manera que se pueda establecer qu observaciones del mundo real nos llevaran a concluir que la misma es falsa. Si pudiendo en ser falsada, una hiptesis no lo ha sido todava, entonces tenemos, segn Popper, buenas razones para aceptarla. Pues bien, Popper cree que las hiptesis marxistas son infalsables por su propia naturaleza. El marxismo, de tal cuenta, sera una ideologa, quizs una filosofa, pero en modo alguno una ciencia. Y bien, aqu lo vemos a Trotsky aceptando la falsacin no de una hiptesis cualquiera, sino de la hiptesis nuclear del marxismo en tanto comprometido con el socialismo. Incluso podramos decir que Trotsky ha ido demasiado lejos, dado que, como sabemos, las hiptesis ms bsicas estn rodeadas de un cinturn protector que hace que nunca sean directamente falsables, slo son falsables indirectamente. Pero lo que muestra en todo caso este pasaje es que Popper andaba bastante errado al acusar al marxismo de infalsable. 

Le vuelvo a citar: Plantendose [LT] sin rodeos y sin artificios escapistas la posibilidad de que se presente una situacin tal en que la necesidad histrica marche en contra de la emancipacin de las masas populares. Ms de medio siglo despus, contempla usted tambin esa posibilidad?

Yo no creo en necesidades histricas ineludibles. Pienso en posibilidades histricas, ms o menos plausibles. Es claro que hoy, a la luz de muchas evidencias, es ms fcil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo (Jameson dixt). Pero si, como creo, el capitalismo est haciendo todo lo posible por llevarnos al desastre, entonces hay all una muy buen razn para oponrsele y para buscar alternativas socialistas. 

Ms an: suponga, aunque no admita, que alguna ciencia poltica demostrase la imposibilidad de una sociedad con estructuras y valores socialistas. Lo deseado no es real, lo real no es ni ser lo deseado. Qu nos quedara entonces? Conversar, ayudarnos, ir al cine, escuchar pera, subir montaas, acompaarle en su cabaa, la comprensin de los desfavorecidos?

Insisto en que me parece que ninguna ciencia humana podra arrojar una conclusin tan taxativa. Pero aceptemos que una sociedad estructurada por los valores socialistas nos pareciera por muchas razones sumamente improbable. Entonces qu nos queda? Nos queda, desde luego, la crtica de la sociedad existente. Y nos queda la resistencia a la misma. Y mientras criticamos y resistimos nos queda el disfrute de lo disfrutable dentro de una sociedad en la que las mayoras padecen: cada quin ver qu puede disfrutar. 

Un paso que me ha sorprendido: Trotsky presenta al totalitarismo burocrtico como una necesidad histrica aparentemente ineludible (s que lo hemos comentado pero me permito insistir). No hay aqu una posible inconsistencia? Qu sentido tiene criticar algo que ha debe.nido por necesidad histrica ineludible o casi ineludible? Coincide usted con esa formulacin del autor de Mi vida?

Evidentemente, la oposicin a algo que es considerado una necesidad ineludible slo puede ser sostenida desde principios ticos. Eso es lo que he argumentado. Por lo dems, no creo que ninguna necesidad a futuro sea tan indubitable como lo creyera Trotsky. 

Le vuelvo a citar. En la nota 143 habla usted de un amigo comn, Federico Mare, y escribe: No son raros los casos en que grupos sociales o individuos aislados abrazaron causas irremediablemente perdidas -ya por dignidad, ya por temor a las represalias- y a veces con plena conciencia de la inevitabilidad de su derrota inmediata. Qu sentido racional tiene ese abrazo de causas perdidas? Dnde est el realismo poltico tan valorado por la tradicin? No es ese abrazo una apologa del irracionalismo heroico y romntico? No ramos, no somos otra cosa?

Permtame remitirme a dos autores que ambos conocemos y respetamos mucho; verdaderos maestros: Manuel Sacristn y Toni Domnech. Sacristn alguna vez sinti la necesidad de preguntarse si el indio Gernimo hubiera mantenido la sentencia que sola repetir en su vejez: no se deben librar batallas que se saben perdidas. La paradoja es que los apaches, una de las tribus menos numerosa de las praderas norteamericana, es una de las que mejor haconservado su lengua y su cultura. Y ello ha sido obra de la encarnizada resistencia militar que opusieron a los yankis. Lucharon contra todo pronstico y, desde luego, militarmente fueron vencidos. Pero su lengua y su cultura se han conservado mejor que las de las tribus que con mayor realismo aceptaron someterse. El realismo a corto plazo se demostr muy pernicioso a la larga; en tanto que el irrealismo de Gernimo y otros jefes apaches tuvo su premio pstumo. Domnech, por su parte, fue muy crtico de lo que llamaba el hiperrealismo, que sera algo as como un realismo para la acomodacin a las circunstancias dadas, sin voluntad para transformarlas radicalmente. Y ha mostrado como ese hiperrealismo ha sido la perdicin de la socialdemocracia alemana y austraca, por ejemplo, para no hablar del comunismo alemn. Toda accin poltica posee una doble dimensin: la comprensin ms o menos realista de la situacin y la voluntad de direccionarla. Fijarse un objetivo sin tener en consideracin las circunstancias es voluntarismo. Pero deducir una poltica de la mera constatacin de lo que hay es hiperrealismo, esto es, un realismo de cortas miras, de plazo corto y castrado de voluntad. El hiperrealismo, adems, suele estar basado en la aceptacin moral, y no solamente intelectual, de un estado de cosas deplorable.

A cuenta de todo esto, permtame citar un pasaje de una carta que Manuel Sacristn Luzn le enviara a un amigo: ...creo que de las dos cosas tristes con las que empiezas tu carta -la falta de realismo de los unos y el enlodado de los otros- es ms triste la segunda que la primera. Y tiene menos arreglo: porque se puede conseguir comprensin de la realidad sin necesidad de demasiados esfuerzos ni cambiar de pensamiento; pero me parece difcil que el que aprende a disfrutar revolcndose en el lodo tenga un renacer posible. Una cosa es la realidad y otra la mierda, que es slo una parte de la realidad, compuesta, precisamente, por los que aceptan la realidad moralmente, no slo intelectualmente. No se lo podra decir mejor! 

Tiene razn, est muy bien dicho. Fue, seguramente, su ltima carta, la escribi tres das antes de su fallecimiento, el 27 de agosto de 1985.

Con el mximo respeto, no se lo tome a mal, permtame una descortesa que no desea serlo: Trotsky no es demasiado lder-maestro-gua para muchos comunistas y revolucionarios? Por decirlo con reconocida imprecisin: los trotskistas no son mucho ms trotskistas que los leninistas, leninistas? Si me permite la comparacin: yo no recuerdo a nadie que sienta tanta devocin por su maestro a excepcin de los wittgensteinianos respecto al autor del Tractatus.

Como tendencia general, puede estar usted en lo cierto. Sera absurdo negar las fuertes tendencias sectarias en la tradicin trotskysta. Pero dicho esto, hay que decir que ha sido la corriente que ha mantenido una perspectiva revolucionaria de manera ininterrumpida y con una considerable extensin espacial. Ha sido siempre marginal, pero ha sido revolucionaria y lo sigue siendo. Fjese usted que los partidos comunistas oficiales han abandonado mayormente toda aspiracin revolucionaria, incluso declamativamente (en los ltimos veinte aos o ms, en medio de la hegemona neo-liberal, la socialdemocracia tendi a ser simplemente liberal, y muchos partidos comunistas ocuparon el lugar de la socialdemocracia). El maosmo tuvo su momento de gloria, pero hoy pocos le tomaran en serio. El castrismo fue influyente en Amrica Latina y en frica, pero sera difcil ver en ello una corriente poltica ms o menos consistente. Y no deja de ser un dato interesante que muchas otras potenciales corrientes marxistas anti-stalinistas hayan tendido a la disolucin, a pesar de poseer figuras rutilantes y estar dotadas de slidos fundamentos tericos: pensemos en Rosa Luxemberg, en los consejistas (Pannekoek, Gorter, Rosenberg, Korsch), en el POUM espaol o en austro-marxismo (Oto Bauer, Max Adler, etc.). Incluso la tradicin anarquista ha tendido a disolverse organizativamente, aunque siempre permanece latente; quiz ms como impulso emocional que como cuerpo terico sistemticamente desarrollado. 

Quiere aadir algo ms?

Slo una cosa, a ttulo de hiptesis provisoria. Me he preguntado cul es la razn de la mejor supervivencia del trotskysmo como tradicin revolucionaria poltica organizada, en comparacin con el luxemburguismo, el consejismo o el austro-marxismo (e incluso el anarquismo). Tiendo a creer que la importancia concedida al partido como organizacin relativamente externa a la clase misma, ha posibilitado al trotskysmo una pervivencia, si bien en general marginal, en contextos en los que la clase obrera y los movimientos de masas no tenan demasiados impulsos revolucionarios. Las otras tradiciones, ms concentradas en la auto-actividad de las amplias masas, tuvieron mayores dificultades para sobrevivir como fuerza polticamente organizada en situaciones, como dije, en las que las masas era polticamente apticas o llanamente reformistas.

Debo leer su reflexin como un argumento, histricamente fundado, favorable a la forma Partido? No hay muchos pensadores que suscribiran su reflexin y apuesta a da de hoy! No hay riesgos de que esa defensa del Partido como organizacin permanente aleje a sus defensores y activistas de luchas, de colectivos no partidistas, que los encierre un poco en s mismos, con sus camaradas y colegas, y el mundo quede muy exterior a ellos, a ese Partido que hay que cuidar prioritariamente? 

Veamos: hace muchsimos aos que no milito en ningn partido, sin por ello dejar de militar en diferentes colectivos. Por otra parte, nunca estuve muy conforme con la expresin forma partido: hay partidos de muchas formas, o muchas formas de partido. Para no hablar de las complejas relaciones entre forma y contenido! En todo caso, se trata de un juicio histrico, cuya validez es independiente, en principio, de las consecuencias que pueda entraar. Yo no empleara este juicio para incentivar a nadie a que abandone un colectivo no partidista. Pero un juicio equilibrado de las tradiciones polticas entraa ver tanto sus problemas como sus virtudes. 

Nos queda un captulo y el eplogo. Vamos finalizando. Chi va piano, va sano e va lontano. 

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Nota de edicin. Entrevistas anteriores:

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (I). "La perspectiva materialista en los trminos de Marx que asumo puede sintetizarse en la sentencia: el ser social determina la conciencia social'" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=238338

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (II). "El socialismo como la organizacin de los productores libremente asociados nunca vio la luz, salvo a pequea escala o por momentos fugaces" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=238571

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa en Marx y en la tradicin marxista (III). "Sobre el marxismo sin ismos de Paco Fernndez Buey tengo la mejor de las opiniones. En realidad la tengo del conjunto de su obra" (*) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=238794

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (IV). "Antoni Domnech ha realizado un estudio histrico magistral del concepto de fraternidad" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239177

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (V). "Intento mostrar que Marx tuvo -hasta finales de los sesenta del XIX- una concepcin relativamente ingenua del proceso de expansin capitalista" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239526

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (VI). "Para Marx las cosas verdaderamente valiosas son las que constituyen un fin en s mismas y no un mero medio para otra cosa" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239785

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (VII), "La concepcin usual de la dialctica en la tradicin marxista se basa en generalidades como la negacin de la negacin" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240133

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (VIII). "La pasin poltica es tomar la poltica como una necesidad vital, como un fin en s mismo y en el que se juegan las convicciones" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240735

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (IX). "Marx, en sus ltimos aos, corrige algunas concepciones suyas de aos anteriores; pero no veo una ruptura total o completa". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=241240

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (X). "Engels sola ser ms perspicaz que Marx en muchas cuestiones histricas, y en asuntos cientficos, por no hablar de los militares" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=241504

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (XI). "Plajanov es un exponente del determinismo tecnolgico: una concepcin que yo no comparto" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=242601

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (XII). "No hay ningn vnculo necesario entre clase obrera y socialismo" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=242899

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (XIII). Una elite revolucionaria con pocos privilegios materiales sera un gran avance pero no puede ser el objetivo". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=243199

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (XIV) "Hasta ahora la historia ha sido mucho ms padecida que racionalmente creada". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=243480

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (XV). Hay muchas vetas en la produccin intelectual de Maritegui. Es un autor vivo, y cabe esperar que lo seguir siendo. ht ttp://www.rebelion.org/noticia.php?id=243852

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (XVI). Maritegui no rechaza la existencia de una dimensin moral o racial, sino lo que pretenda explicar la miseria indgena por elementos raciales o culturales. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=244104

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (XVII)La de Trotsky es una tica de la igualdad, del lado de los oprimidos y explotados, y de la rebelda. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=245998

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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