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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2018

Los fundamentos econmicos de la nueva constitucin

Ricardo Torres
Progreso Semanal


La discusin del proyecto de nueva Constitucin se ha transformado en el proceso poltico de mayor trascendencia en estos momentos dentro de Cuba.

La nueva Carta Magna propone transformaciones importantes en un grupo de reas claves para la vida econmica, poltica y social. No obstante, la forma definitiva de estos cambios y su verdadero alcance se definirn despus, en el proceso legislativo que adoptar las correspondientes normas jurdicas, y en la aplicacin prctica de las mismas. Este ltimo elemento no es menor en el contexto cubano, que padece de hipertrofia jurdica en algunas reas, frecuente superposicin de normas de diferente rango, junto a omisiones y falta de claridad, lo que proporciona un amplio espacio para la discrecionalidad. Lamentablemente, la nueva propuesta deja abierta esa posibilidad, como se ver ms adelante.

Aun as, deberamos asumir que la participacin activa y honesta en este debate es un derecho y un deber de cada ciudadano. La transformacin de nuestro pas requiere, entre otros elementos, de un proceso de esta naturaleza. Una discusin franca y profunda requiere informacin y elementos para el debate, donde se viertan argumentos desde diversas posiciones. Explicar lo que se ha hecho para elaborar el borrador, y tratar de convencer sobre el mrito del resultado es solo una parte de ese proceso. Los medios de comunicacin, que son pblicos, deberan servir a este propsito abriendo espacios para que, por una parte, ciudadanos responsables con opiniones diferentes puedan explicar sus puntos de vista, y, por la otra, el resto de la ciudadana pueda estar al tanto de estos.

Uno de los aspectos que ha llamado la atencin de expertos y ciudadanos comunes es lo relativo a las formas de propiedad. El Ttulo II recoge los denominados Fundamentos Econmicos, mientras que otros derechos de este tipo se recogen en el Ttulo IV Derechos, Deberes y Garantas. De forma general, el Ttulo II Fundamentos Econmicos sigue tres pautas fundamentales. Primeramente, se adhiere a lo establecido por la denominada Conceptualizacin del modelo econmico y social cubano, uno de los documentos centrales adoptados en el VII Congreso del Partido Comunista en abril de 2016, especficamente sus captulos dos y tres. De ah que arrastre algunas de las contradicciones y omisiones de aquel documento, que han sido discutidas en esta columna anteriormente.

En segundo lugar, la nueva Constitucin consagra un tipo de Estado basado en el predominio de la propiedad social sobre los medios de produccin fundamentales y la planificacin como ncleo del sistema de direccin de la economa. Aunque la norma se asegura de dejar claro que en Cuba no rige el sistema de economa de mercado tpico, introduce transformaciones apreciables que acercan el modelo efectivo a lo que se conoce como economas mixtas, aquellas donde conviven diferentes formas de propiedad y existe un espacio para las relaciones de mercado. Este es un cambio notable cuyo alcance desborda el texto de una Constitucin, y depender esencialmente de cmo la poltica econmica maneje las nuevas contradicciones que se van a producir en la prctica.

En tercer lugar, no por anticipado deja de ser relevante el hecho de que el texto reconoce explcitamente la propiedad privada sobre determinados medios de produccin. No caben dudas de que este es uno de los hitos de la propuesta, y uno de los cambios que tiene mayor potencial para generar trasformaciones futuras. Complementariamente, se reconocen y amplan las posibilidades de la propiedad mixta, lo que puede generar interesantes posibilidades para el reposicionamiento de empresas de diverso tipo. Asimismo, por primera vez se menciona al mercado como parte del modelo econmico y social. El tratamiento dado a ambos constituye un reconocimiento implcito de la inviabilidad del modelo estatalizado de planificacin central, ensayado durante varias dcadas en Cuba, y que no ha producido las cuotas de bienestar que requiere la Nacin.

Incorporada la nocin de que se migra hacia otro modelo, el mayor peligro radica en producir una transformacin incompleta, desde el mismo comienzo. En este sentido, se detectan varios puntos dbiles que pueden constituirse en fuente de confusin y discrecionalidad posteriormente. Entre los ms sobresalientes se encuentran el sesgo en contra de la propiedad privada, la jerarquizacin abstracta del mrito de las distintas formas de propiedad, el endeble tratamiento del control social sobre las empresas que se reconocen como propiedad socialista de todo el pueblo y las cortapisas interpuestas al pleno ejercicio de los derechos de propiedad.

La redaccin trasmite un sesgo en contra de la propiedad privada, tanto en el ejercicio de los derechos correspondientes como en su rol socioeconmico. En la descripcin de los diferentes tipos de propiedad, la nica que se menciona acotada de conformidad con lo establecido es la propiedad privada. Se plantea que la forma superior es la empresa estatal socialista y que el Estado fomenta las formas consideradas ms sociales. La superioridad de una forma de propiedad sobre otra no debera ser un asunto jurdico, ideolgico o administrativo. El marco regulatorio debera propiciar que todas puedan desarrollar al mximo sus potencialidades, con reglas de juego predecibles y justas, que eviten el secuestro de la toma de decisiones para favorecer a unas sobre otras. La alternativa es el lento avance de las fuerzas productivas, como ha sido hasta ahora, comprometiendo el presente y el futuro del pas, especialmente de las nuevas generaciones. No hay evidencia emprica en Cuba, o en otros contextos, que soporte la preeminencia de una forma sobre otra.

El sesgo resulta especialmente llamativo porque en el artculo 28 se lee que el Estado promueve y brinda garantas a la inversin extranjera, que es privada. La interseccin de los artculos 21, 22 y 28 nos deja con el hecho de que en la prctica, la nica propiedad privada que el Estado cubano no promueve, y a la que le brinda menos garantas es la propiedad privada de nacionales cubanos. Dicho de otra forma, los ciudadanos cubanos disfrutan de menos derechos de propiedad en su propio pas que los extranjeros. Es difcil entender cmo la Constitucin de un pas podra legtimamente consagrar este tipo de discriminacin en contra de sus ciudadanos. La explicacin de esta contradiccin no puede ser ideolgica, dado que se acept el mrito de la propiedad privada extranjera. El argumento es esencialmente poltico. Lamentablemente, no alcanzaremos las cuotas de prosperidad necesarias hasta que se liberen completamente las fuerzas productivas dentro del pas. Y eso implica considerar al menos en igualdad de condiciones a la inversin privada domstica. Previsiblemente, los lmites a la concentracin de propiedad recaern esencialmente sobre los nacionales. Otro error. Si esta resulta de una adecuada gestin y en el cumplimiento de los tributos, debera ser considerada como legtima. El ejercicio de los derechos de propiedad generalmente reconocidos se presenta severamente limitado. Por ejemplo, la propiedad privada sobre la tierra se regula por un rgimen especial. En la prctica, tanto los lmites que se establecen explcitamente en el artculo 29, como los que presumiblemente se incorporarn en la legislacin especfica, implican que el ejercicio real de estos derechos ha sido coartado, por lo que su reconocimiento es prcticamente un ejercicio formal. Ello reaparece otra vez en el artculo 57 del Ttulo IV, el que de forma muy escueta reconoce estos derechos para rpidamente acotar que este derecho debe estar en conformidad con lo establecido en la ley.

En el propio Ttulo II se utiliza el trmino debida en lugar de justa para referirse a la compensacin en caso de expropiacin de bienes por razones de inters pblico. Interesantemente, s se utiliza para el caso de la tierra. Esto resulta muy curioso, porque en ausencia de un mercado de tierra, no parece claro de dnde se obtendra la informacin de precios necesaria para determinar una compensacin justa. El proyecto de Carta Magna es ambiguo en este caso, lo que resulta en una desproteccin efectiva de los derechos de propiedad.

Lamentablemente, esto tambin es cierto para la propiedad socialista de todo el pueblo. En este caso, el Estado representa estos derechos. Son bien conocidos los problemas que sufren las entidades pblicas en trminos de los intereses de los dueos, y aquellos que los representan, lo que la literatura especializada recoge como la contradiccin entre agente (en este caso el Estado, y los que este designa para representarlo) y el principal (los dueos, en este caso el pueblo cubano).

Lo que ha ocurrido en la prctica en estos contextos es que se ha burocratizado la gestin y toma de decisiones sobre los mismos, enajenando no solo a todo el pueblo (el dueo) sino a sus propios trabajadores (parte del pueblo, y dueos ms directos si se quiere). Dado que el nuevo proyecto constitucional logra ser tan especfico en otros aspectos ya mencionados anteriormente, debera considerarse la inclusin de algunos principios bsicos para un cambio en la gestin de la empresa estatal que otorgue garantas para el ejercicio del control ciudadano y de sus trabajadores.

En general, los Ttulos II y IV contienen aspectos positivos y numerosas contradicciones. Hay avances imposibles de desconocer, que generarn nuevas dinmicas en la sociedad cubana. Una caracterstica que se percibe en todo el texto de la propuesta, es que prcticamente todas las provisiones y garantas estn limitadas por lo establecido en la ley. Es decir, normas jurdicas de inferior rango, tienen la capacidad de acotar e interpretar lo establecido en la Constitucin. A la altura de la segunda dcada del siglo XXI, permanecen demasiados rezagos del viejo modelo estatizado, que no produjo lo que se prometi tantas veces en el pasado. El artculo 13, inciso e), reza que el Estado tiene como objetivo promover un desarrollo que garantice la prosperidad individual y colectiva. Pues bien, es lamentable que se pierda la oportunidad de dotarse de todos los medios posibles para alcanzar ese fin tan loable, y que en ese camino, sus propios ciudadanos no tengan la oportunidad de explotar todo su potencial.

Fuente: http://progresosemanal.us/20180906/los-fundamentos-economicos-de-la-nueva-constitucion/



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