Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2018

Somos guardia campesina, somos guardianes de la vida

Wilmar Castillo
Rebelin


El conflicto armado colombiano es producto del conflicto social. Las acciones de las clases oligarcas criollas por acumular riqueza, han generado olas de violencia contra las comunidades empobrecidas; violencia expresada en acciones directas por parte de grupos armados estatales y para estatales, en polticas pblicas garantistas al capital privado y multinacional. En ese sentido, el estado de miseria y exclusin social y poltica son dos rasgos principales de los sectores populares colombianos en la historia, por lo que el conflicto armado siempre ha estado alimentado por este choque de intereses.

La conformacin de las guerrillas ha sido monitoreada y evidenciada por un sin nmero de obras que la registran desde diferentes campos y perspectivas. Es una expresin de las comunidades para resistir la violencia estructural [1] y directa de la oligarqua criolla, sin embargo no es la nica respuesta popular porque tambin son conocidas el movimiento social y poltico con diferentes niveles de intensidad en la movilizacin social, desde una organizacin primariamente reivindicativa con un desarrollo paulatino a una disputa por un proyecto poltico como la experiencia del movimiento comunero de 1781, con alcance nacional y constituido por sectores sociales diversos como el iniciado a principios del siglo XX conocido como el Partido Socialista Revolucionario.

Estos y muchos ejemplos ms de nuestra historia evidencian la expresin organizada de la resistencia de los sujetos populares que hasta nuestros das persisten en los procesos organizativos. La intencin aqu, es abordar una experiencia concreta, vigente y que est cobrando legitimidad entre algunas comunidades rurales del pas. La Guardia Campesina (GC), como expresin de resistencia de las comunidades campesinas con la funcin de proteger a las personas del territorio, de defender los derechos humanos, contribuir al impulso de la movilizacin y organizacin social.

Esta se ha conformado en un primer momento por los mismos vecinos de una vereda para resguardarse de los ladrones del casco urbano, en el inicio de su conformacin el inters de defenderse es inmediato, motivado por una necesidad insatisfecha por el Estado, es decir, por la ausencia de la Polica Nacional. Al no sentirse protegida la comunidad por la fuerza pblica, optan por ser ellos mismos su proteccin. En el caso del Cauca, el problema de inseguridad llego a niveles exacerbados y sobre pasaron la paciencia de los habitantes del municipio de Sotar, quienes conformaron autnomamente su GC, igual que en el municipio de La sierra en el sur del mismo departamento [2].

Dentro del proceso de proteccin comunitaria, se identifican otro tipo de amenazas que llegan al territorio por parte de las multinacionales, que ponen en riesgo las fuentes de bienestar como el agua, la tierra, el bosque y en general los bienes comunes que tiene la naturaleza. Pero, sobre todo, la tenencia de la tierra que ha sido el eje de conflictos histricos por lo que su defensa se introduce en los planes de vida, el cual es construido, desarrollado y defendido por las figuras organizativas que tiene la comunidad como las Juntas de Accin Comunal (JAC), asociaciones campesinas, cooperativas, organizaciones sociales y populares, entre otras donde participe la comunidad; son a estos procesos organizativos que la GC se articula directamente.

Esta articulacin direcciona polticamente la GC dentro del plan de vida establecido para ordenar el territorio, la gobernanza propia, la economa propia y las acciones colectivas que exijan el contexto social. Al poner este marco de referencia, se evita que este cuerpo organizado se independice de los intereses de las comunidades y se convierta en un grupo que antagonice con los planes comunitarios. Tal es el caso, que existen filtros para poder ser guardin como el participar primero de la JAC y desde all se perfila para participar seguidamente en la GC.

Ahora bien, en materia de autonoma tambin se destaca el rasgo de coordinacin con la normatividad vigente, sobre todo la amparada en la Constitucin de 1991 y las leyes 1448 de vctimas y la ley 743 que abalan la aplicabilidad de la ley por parte de la comunidad en cierta medida. En el caso de la Polica, se interlocuta con esta fuerza estatal solo cuando sea necesario, mientras tanto los guardianes velan por la paz en la comunidad. A decir verdad, el gobierno propio enmarca este cuerpo de proteccin popular porque entra en el ejercicio comunitario de decidir y actuar sin mediacin institucional vigente, por el contrario, es un ejercicio que levanta los cimientos de una institucionalidad legitima desde la base social.

En el estado permanente de movilizacin, quienes se asumen como guardianes se ven obligados a tener la defensa de los derechos humanos como uno de sus principios rectores de su quehacer diario. Porque el conocimiento y ejercicio de aplicabilidad de este conjunto normativo suma legitimidad, respeto y ejemplo frente a las comunidades que no llevan a cabo la gobernabilidad propia. Ahora bien, como la defensa permanente de los derechos humanos hace parte de un proceso histrico de defender los logros en materia jurdico y como el ejercicio de autogobierno se articula a la soberana de los pueblos, en la prctica todo guardia campesino esta desarrollando una prctica que realiza implcitamente cualquier miembro de la comunidad campesina organizada y movilizada.

Si bien es cierto, se viene consolidando una figura de auto-proteccin legitima en el sector campesino, dentro de la naturaleza del sujeto campesino este en s tambin es un guardin que interioriza la proteccin de todas las expresiones de la vida tanto humana como de la naturaleza y el mundo. Como en el caso de los pueblos indgenas, donde la Guardia indgena tambin es constituida como parte de la comunidad en la naturaleza misma del ser sujeto indgena se protege con la vida de sus miembros las otras expresiones en el mundo.

Este bastn es el smbolo del espritu, del amor (afirm Lucho con el bastn en alto)...

la guardia tambin es un espacio espiritual...

somos Guerreros milenarios del espritu

la Guardia sin espritu se vuelve algo peligroso

sin principios, para qu la guardia...

la Guardia se debe a la comunidad, al territorio

sin territorio y sin gobierno propio, para qu la Guardia.


Un acercamiento de entender la Guardia Campesina desde la resolucin del conflicto

La GC nace dentro de la resistencia organizada del campesinado, fruto de la violencia estructural impulsada por la clase adinerada del pas a travs del Estado.

Que sin responder violentamente, la GC existe producto del orden social vigente excluyente pero su esencia popular la coloca en la posicin antagnica del proyecto moderno, casi que en su exterior por ayudar en la construccin de un territorio y tejido social popular.

Entonces, aqu toma distancia de la teora de la no-violencia que han tomado vuelo como referencia terica de algunas experiencias de resistencia popular, como en el caso de la Guardia indgena que se analiza desde este paradigma un poco desalentador por la forma como obvia los contextos socio-culturales de los pueblos del mundo y en una clara pretensin homogeneizadora encubre toda prctica de resistencia con el movimiento independentista de la India, cuyo primer referente es el lder social y espiritual Gandhi. (1).

A partir de esa tensin entre clases sociales las relaciones de poder empiezan a configurarse para el beneficio de aquella que posicione su hegemona sobre la otra dentro de un contexto local y mundial (contexto mundial que tambin contribuye a la dinmica del poder). En ese marco referencial del conflicto, la violencia no desaparece por el contrario es inherente a las relaciones sociales, la convivencia, la cotidianidad, a las instituciones y su relacionamiento con el sujeto, la tica, la normatividad y el resto de complejos enramados que hay entre los mbitos de una estructura social como la colombiana.

Dentro de ese conflicto, el campo popular nace de la violencia por ser el sector excluido y explotado. Esta gnesis contiene la resistencia como la otra cara de la moneda del conflicto, porque el sujeto popular comprende a partir de su realidad que por medio de la movilizacin lograr evidenciar su condicin de exclusin, pero tambin ser su herramienta de resolucin del conflicto social, es decir, la clase oprimida ver desde su orilla que la movilizacin popular es su garanta de vida.

Vivir en la orilla de la exclusin es un acto de resistencia a todo el sistema capitalista-moderno-colonial (2), por ende la resistencia es la voluntad de vida del sujeto popular.

Las diferentes movilizaciones, mingas y paros protagonizados por el movimiento social y popular recientes, organizadas por la Cumbre Agraria, tnica y Popular [3] han demostrado al pas y al mundo los efectos nocivos del conflicto social, sus causas y el tratamiento que el gobierno nacional le da a esas causas en el desarrollo de las negociaciones con las diferentes subcomisiones de la Cumbre Agraria (al trmino del rgimen Santos no se ha cumplido ni el 50% de los acuerdos, lo que deja una gran incertidumbre al movimiento social por lo que pasar cuando otro gabinete presidencial llegue en el 2018). Este caso concreto aplica para un anlisis aparte y con otros fines investigativos, pero se trae a colacin por ser el caso colombiano reciente en materia de conflicto social y los actores que lo protagonizan.

Se tiene en cuenta la histrica prctica de desaparicin fsica del contrincante poltico por parte de la oligarqua criolla, su incumplimiento a los acuerdos llegados con los otros sujetos polticos y la trayectoria en trampas electorales para mantenerse en el control del Estado. Con esta premisa sobre la mesa, resta piso a una mirada de esta realidad nacional desde la no-violencia, cuando uno de los actores polticos ejerce la violencia como parte naturalizada de su quehacer poltico y la otra es sometida.

Actualmente, hay un contexto complejo donde la guerra ha tomado rumbos ms peligrosos. Se podra decir que las ultimas mesas de negociacin entre las insurgencias y el rgimen de Juan Manuel Santos han desencadenado una seria de factores nuevos tanto para la etapa de pos-acuerdo en materia jurdica y poltica, al tener por primera vez un marco normativo exclusivo para los actores armados como en la puesta en escena de un partido poltico nacido de una guerrilla, que no es nuevo en Colombia, pero si las FARC-EP como otro actor poltico dieron un empujn de entre las cenizas al debate de quien es explcitamente de izquierda y derecha. Pero esto no es lo peligroso, a lo que me refiero es el crecimiento en terreno y accionar de los grupos paramilitares en ciudades como en veredas, atacando a las comunidades organizadas, asesinando y amenazando a lderes sociales, acrecentando el negocio del narcotrfico, sin haber una reaccin del Estado.

Siempre hemos sido guardianes

Las formas de organizacin y mtodos de resistencia han cambiado con los aos, pero el tringulo de movilizacin-reivindicacin-insurreccin armada ha estado presente en las experiencias campesinas. Hoy por hoy viene cambiando esta frmula hacia una inversin considerable y paulatina, con las mesas de negociacin entre el ELN, FARC y gobierno nacional el eje de insurreccin armada toma otro rumbo y son las comunidades a partir de la resistencia y unidad en la movilizacin callejera coyuntural como el paro cvico, la toma de espacios pblicos e instituciones las que han cobrado un protagonismo considerable en la puja por hacer cumplir derechos al Estado y llegar a acuerdos de carcter nacional para mejorar las condiciones materiales en los territorios.

En esta va, la GC materializa la tradicin de resistencia de las comunidades rurales con el bastn o berraquillo que simblicamente representa la dignidad, el respeto e intencin de transformacin social que poseen las comunidades. De esta manera, reemplaza el arma de fuego a manera de no reproducir la guerra, sino abrir trocha por otras vas de lucha, pero sin salir del marco de la resistencia. Resalta tambin la participacin igualitaria de mujeres, hombres, jvenes y nios en la constitucin de la GC, pues al conocer arriba el sentido comunitario de esta fuerza, es porque todos y todas en la comunidad ayudan a su propia proteccin. Lo que vemos entonces, es una nueva pgina del carcter de ser guardin de la vida y el territorio en un contexto donde todava persiste el conflicto social y armado.

Como no se quiere continuar con la guerra, se contrapone la construccin de la paz con ejercicios de gobierno propio, articulacin de proyectos econmicos soberanos en las regiones, defensa de los Derechos Humanos y por supuesto de los bienes naturales. Todo tiene que ver con todo, porque la paz enmarca esta prctica guardiana que se articula y depende de las otras prcticas comunitarias que son reflejo de poder popular. Es decir, el proceso de construccin de gobernanza y planes de vida digna son la manera de comprender la paz en el campesinado.

La autodeterminacin como derecho no se aplica por mencionarse en algn documento legalmente aprobado, la lucha popular de los sujetos populares exige al Estado el goce de este derecho, pero lo sostiene en el tiempo para que sean cumplidos los objetivos del plan de vida de la comunidad. El pueblo campesino, an sigue dentro de la lucha social para querer gozar de la autodeterminacin, en aras de que sea reconocida su identidad y cultura, sus prcticas econmicas y lgicas de gobernanza como pueblo especifico que comparte territorio con otros pueblos como el indgena, afro, rom.

Es por eso que la GC es la expresin vigente de una cosmovisin, de un sistema de valores, como tambin de un cdigo de prcticas comunitarias propias del campo y que el campesinado es el sujeto protagonista que emplea esta forma organizativa para reordenar el territorio. Aun falta mucho por elaborar alrededor de esta prctica comunitaria cuyo conocimiento se mueve principalmente en el saber oral y prctico, por lo que tambin es un desafo el entablar el puente entre este saber y la manera de comunicarlo al mundo.

Pero lo que si es claro, es la existencia de este mundo rural que invisibilizado y excluido por el Estado histricamente, persiste como sujeto poltico que sigue aportando a la historia de Colombia Nuestra Amrica.


Citas:

1.Martnez Daniel. LA GUARDIA INDGENA NASA UN EJEMPLO DE INTERVENCION NOVIOLENTA: RELACIONES ENTRE LA TEORA Y LA EXPERIENCIA ESPECFICA.

Gonzlez Daro. LAS GUARDIAS INDGENAS: UNA FUERZA MORAL.

2. Dussel, Enrique. EL ENCUBRIMIENTO DEL OTRO.


Notas

[1] Segn Galtung (1998), la violencia estructural corresponde a la unin de todos los choques dentro de las estructuras sociales, estos a su vez se cimentan y producen las desigualdades e injusticias sufridas por las personas dentro de la sociedad.

[2] Entrevista realizada a Walter Quiones, miembro de la Fundacin para el Desarrollo Urbano y Campesino-Ordeurca, Juan Gabriel Garay del Comit de Integracin Social del Catatumbo-CISCA.

[3] Escenario de unidad de las diferentes expresiones del movimiento social y popular colombiano, creado para exigir al gobierno de Juan Manuel Santos soluciones a las causas que originaron el conflicto armado colombiano desencadenando movilizaciones nacionales bajo un pliego de 7 puntos generales que recogen las reivindicaciones de estos actores sociales-populares. http://www.cumbreagraria.org/


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter