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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2018

9 de septiembre, da para releer los derechos

Manuel Humberto Restrepo Domnguez
Rebelin


El 9 de septiembre, se conmemora en Colombia el da nacional de los derechos humanos, en Colombia, conforme a la ley 95 de 1985, que fue ampliada con el decreto 1974 de 1999 como homenaje a Pedro Claver, quien no vivi en la poca de los pactos que dieron origen a los derechos humanos, ni su tiempo corresponde al de las grandes movilizaciones de hace doscientos aos por el reconocimiento de igualdades y libertades. La dedicatoria puede ser mas bien resultado del calculado afn por invisibilidad practicas emancipatorias colectivas, al otorgarle a la conmemoracin un carcter de validacin del esfuerzo y meritorio compromiso personal. La fecha fue producto de las sucesivas reivindicaciones de colectivos sociales y polticos (todava no acadmicos) que trataban de convencer al estado de la urgencia de ofrecer garantas a quienes promovan y defendan derechos y la mejor forma era incorporndolos en la agenda publica en perspectiva de desestigmatizarlos en momentos en los que se adelantaban conversaciones de paz.

Valga igualmente tratar el momento de Pedro Claver, que fue el de la esclavitud en la que oficio como misionero y sacerdote jesuita, que trato de aliviar el sufrimiento de los esclavos que despus de ser raptados del continente africano, quedaban convertidos en nada, simples desaparecidos forzosos y torturados de esa poca. Se calcula en 90 millones la cifra de humanos extrados del frica, convertidos en esclavos, en cosas, objetos, piezas de bano, que viajaban hacinados, hambrientos y enjaulados por varios meses. Fue la primera e inhumana gran tragedia provocada por el capital, el mismo que hoy arrasa pueblos enteros, y en su codicia desplaza y mata a millones de ascendientes sociales de los esclavos de entonces y se apresta a destruir ya no a un continente si no a un planeta.

Fueron 355 aos de comercio ininterrumpido de esclavos (1518- 1873) de los que llegaba un botn de al menos mil al mes al gran mercado de Cartagena de indias, donde permaneca Pedro Claver. Al bajar del barco tenan un precio de compra de dos escudos y rpidamente pasaban a valer doscientos, as se formaba el capital que antes se apoderaba de los cuerpos, hoy se apodera de las mentes y exprime lo til al capital y desecha lo dems, lo destierra, lo mata en vida. En cada cargamento se perda para el negocio casi la mitad del contenido en el camino, pero eso no disminua la rentabilidad del negocio, como ocurre con la cocana o la guerra. La mina de explotacin de la riqueza era un continente entero que fue desocupado y trasladado a otro, en el que sus habitantes no lograban entender el funcionamiento de las reglas con las que se produca y legitimaba cada crimen.

De pedro Claver se dice que sigui la practica de sufrir junto a los sufrientes intercediendo por ellos en su defensa y velando por su cuidado, que incluso compr a los que pudo para evangelizarlos y as salvarlos de ser tratados como mercancas e infundirles un sentido de dignidad humana y de valor de la vida, que resultaba opuesto y subversivo para los principios del comercio de esclavos, que hoy se repite de manera actualizada con cargamentos de inmigrantes que viajan dbiles, hambrientos, expuestos a la humillacin, arreados por los medios de comunicacin que les trazan las rutas, para que por cuenta propia caigan en las redes de los explotadores dueos del mercado de una nueva esclavitud, que la sociedad se niega a entender y mas bien busca leyes de emergencia y justificaciones.

Pero valga recordar en el da de conmemoracin de los derechos, que fueron los esclavos los que conquistaron su propia libertad, nadie se la dio, ninguna ley de liberacin se la otorgo. Lograron ser reconocidos como seres humanos, no por las tardas leyes de abolicin de los gobernantes de la poca, que presurosos ante la perdida de sus mercanca decretaron la abolicin y se prepararon para convertirlos en siervos al mando de ellos mismos, convertidos en seores. Tampoco fue producto del cambio de valores de los esclavistas, ni del aumento de protectores de esclavos, fueron ellos mismos en su lucha contra la dominacin y la explotacin salvaje, quienes se quitaron las ataduras del miedo, del horror por el trato recibido como objetos que se compraban, usaban y tiraban, los que le dieron sentido a su condicin de seres humanos. Los esclavos haitianos, mezclando en sus mentes y en sus antorchas las antiguas tradiciones tradas de frica con los ideales y valores de la Revolucin Francesa, comenzaron a empujar fluidos y a exigir lo que poco a poco, a lo largo de innumerables luchas y sufrimientos, fue denominadose los derechos humanos de las mayoras populares (J. Herrera, proceso cultural). Los derechos humanos, son eso, un fluido que si no se empuja para que irrumpa se quedara quieto, porque el poder global y local se encarga todo el tiempo de poner barreras, obstculos e impedimentos para su realizacin universal, es decir para que todos los iguales en dignidad y derechos logren vivir con dignidad, alejados del temor y las humillaciones. Los derechos humanos son herramientas de lucha de hombres, mujeres, minoras, oprimidos, excluidos, que siguen los ejemplos de los cimarrones de Colombia o de los haitianos que en el mismo siglo XVI se enfrentaron a las normas jurdicas electorales que solo permitan a los hombres propietarios votar y elegir, impidindoles participar de la produccin y reproduccin de condiciones polticas del momento en que vivan y fue gracias a que se rebelaron que pudieron empujar el sistema de relaciones y exigieron y ganaron su derecho al voto.

En el da nacional de derechos humanos, que ya cuenta desde hace un par de dcadas con una semana de conmemoracin coordinada por ONG y organizaciones sociales, se hacen los balances, se analizan polticas, se recuperan e intercambian practicas y experiencias para impedir que los poderosos se conviertan en dueos de los derechos y traten a las mayoras como esclavas o siervas al servicio de los patrones y clientelas del poder, que han cegado la vida de miles y miles de defensores y promotores de derechos. El cumplimiento del mandato de la misma declaracin de derechos humanos llama a reafirmar la dignidad y el valor de la persona humana en igualdad de derechos, y a reclamar que sean protegidos por un rgimen de derecho, a fin de que ningn ser humano se vea compelido al supremo recurso de la rebelin contra la tirana y la opresin.

El 9 de septiembre de 2018, tiene una mancha de luto por los mas de 400 lideres y lideresas sociales y defensores de derechos asesinados en el ultimo ao y 30 justamente en los 30 das del nuevo gobierno, que tiene la oportunidad de mostrar que el mejor homenaje a los derechos y en reconocimiento del da nacional es sobreponer la paz y el dialogo sea entre adversarios o enemigos, a los afanes guerreristas de los ascendientes de los esclavistas que hacen de la muerte su mejor negocio convirtiendo la vida humana en otra devaluada mercanca que solo vale dos centavos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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