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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2018

El declive del dogma capitalista o tu trabajo nunca ser suficiente

Josh Hall
CTXT

Los programas de bienestar de las empresas disfrazan sus motivaciones primordiales: lograr la mxima eficiencia hasta que consigan automatizar las tareas y prescindir de nosotros


Nos encontramos en el vestbulo de un gran edificio de oficinas del oeste de Londres. El gran hall estilo atrio se eleva cuatro plantas, todas acabadas en blanco brillante con detalles en roble. Unas sillas de respaldo alto rodean las relucientes mesas de reuniones negras, sobre cada una de las cuales cuelga una lmpara. A un lado de la planta hay un gran espacio tipo almacn destinado a las empresas pequeas, donde las startupstecnolgicas y de moda teclean en silencio. En el lado opuesto hay un extenso conjunto de escritorios y estudios para negocios ms grandes; arriba hay un entresuelo con salas de reuniones. Y a un lado del espacio, ocupando al menos una cuarta parte de la superficie total, hay una yurta.

La yurta, que mide casi 3 metros de alto y est fabricada en mimbre y bamb, es una zona exclusiva donde no se permite el empleo de tecnologa. En este lugar, los empleados van a or charlas que ofrecen personalidades de la salud, la cultura y los negocios, a participar en meditaciones guiadas o a practicar yoga siguiendo las instrucciones de un yogui free lance. Esto ocurre en todos y cada uno de los edificios de oficinas de nueva generacin que se inauguran en todas las ciudades importantes del mundo. En estos lugares las empresas no son meros espacios de trabajo. En su lugar, comulgan con una cultura especfica: la de hacer networking (creacin de una red de contactos para compartir informacin y prestarse ayuda), salir a tomar una copa los viernes, participar en torneos de Mario Kart y, a menudo, participar en un completo programa dedicado al bienestar del empleado.

En el distrito financiero de Londres, y especialmente en los alrededores, a medida que nos acercamos a la revalorizada zona de moda de Shoreditch, las clases de yoga en la oficina son la norma. En Estados Unidos, los negocios de yoga y fitnessanuncian sus servicios a clientes grandes y pequeos. Office Yoga (yoga corporativo), de sugerente nombre, que cuenta entre sus clientes con McKinsey, Wells Fargo y el Ministerio de Asuntos Exteriores, precisa lo que ofrece: Las secuencias estn diseadas para generar claridad mental y eficiencia, as como para aliviar sntomas crnicos provocados por la postura de estar sentado. Esto supone un beneficio mutuo para las empresas en cuestin, que hoy en da pertenecen principalmente a los mbitos de las finanzas y la tecnologa pero cuyas prcticas se estn extendiendo rpidamente a otros sectores: los empleados alivian algunos problemas de salud ocasionados por el trabajo; la empresa obtiene trabajadores ms en forma y ms comprometidos; y, tericamente, esos trabajadores hacen proselitismo de la cultura empresarial a otros posibles empleados.

Sin embargo, los programas orientados al bienestar del empleado, que actualmente son un elemento bsico de la mayora de los negocios grandes o en expansin, van mucho ms all del yoga. Un vistazo rpido a las pginas web de algunos de los proveedores de bienestar ms importantes de Estados Unidos da una idea de los servicios que ofrecen: la mayora proporciona apoyo psicolgico, formacin en inteligencia emocional y seminarios sobre economa. El objetivo principal, no obstante, sigue siendo la salud fsica. Desde la obesidad al cncer, los negocios dedicados al bienestar del empleado quieren ayudar a los trabajadores a estar en plena forma. Un nmero cada vez mayor est utilizando mtodos de tecnologa avanzada para ayudarles a conseguirlo. Kamwell, una empresa que ofrece dichos servicios de bienestar en Londres, es una de las muchas que en sus programas incluye dispositivos tecnolgicos porttiles. Kirsten Samuel, director ejecutivo de Kamwell, explica:

Actualmente, en el puesto de trabajo se emplean dispositivos tecnolgicos porttiles de diferente nivel. Hay desde medidores de la actividad fsica comunes, como Fitbits y Garmins, hasta los de tecnologa ms avanzada, que miden la variabilidad del ritmo cardaco, como Firstbeat, que analiza las reacciones al estrs, la capacidad de recuperacin y la actividad fsica comparando los momentos en que una persona est despierta, viajando, bebiendo alcohol o haciendo ejercicio y los efectos que producen en su cuerpo. Asimismo, tambin hay tecnologa que analiza los datos biomtricos. Esta emplea el entrenamiento y la automonitorizacin para comparar los indicadores corporales de una persona que coinciden con periodos de ansiedad, fatiga, la capacidad de concentracin o la capacidad para escuchar y, de este modo, sacar conclusiones acerca de la fisiologa emocionalde un individuo.

Se trata de un panptico digital. Y es importante apuntar que las empresas que prestan estos servicios no se ocupan de las tensiones y peligros psquicos que entraa el lugar de trabajo adoptando medidas para evitarlos, sino que simplemente tratan los sntomas. Los empleados que participan en estos programas deben someterse al seguimiento de todos sus movimientos, al clculo de todas las caloras que consumen, al registro y anlisis de todas sus reacciones al estrs. En general la participacin es opcional, al menos en teora, pero en muchas empresas estos programas estn tan arraigados en los mtodos de Recursos Humanos, y de hecho en sus calendarios sociales estipulados, que desvincularse puede ser inviable. El riesgo de que un empleado sea visto como alguien no adaptado a la cultura empresarial nunca haba sido tan acuciante.

Hasta ahora las empresas no haban tenido una cantidad tan ingente de informacin acerca de la gente que trabaja para ellas. Sin embargo, Samuel afirma que los empleados generalmente tienen una actitud positiva ante estos programas. Nunca oirs a los empleados quejarse de los programas de bienestar de la empresa, sostiene, s se oye a los empleados quejarse de que estn estresados, infravalorados, mal dirigidos y que no logran conciliar la vida familiar y profesional. Actualmente, los empleados buscan mucho ms que el clsico aumento salarial y dan mucha ms importancia al hecho de poder escoger su posible empleador en funcin de la cultura empresarial, la flexibilidad de las condiciones de trabajo y las prestaciones de salud y bienestar.

Ante la ausencia de expectativas para lograr unas condiciones laborales aceptables, estmulos o una jornada laboral justa, nos persuaden y engatusan para aceptar un trabajo con la promesa de una clase de yoga gratuita y la ilusin de que nos valoran. Si echamos un vistazo a las principales pginas webs de empleo, especialmente dentro de la industria tecnolgica, obtenemos un sinfn de informacin acerca de la cultura corporativa de las empresas. Tenemos una impresionante cafetera para empleados, incluye el listado para un puesto en la filial de una empresa de Internet de Nueva York, guitarras, una batera, un taller mecnico para bicicletas, una amplia biblioteca y un equipo rotativo encargado de hacer comida para todo el mundo. Otra, para un puesto en la empresa de reparto de comida Deliveroo en Londres, ofrece unas oficinas divertidas con sala de descanso, gimnasio propio, cancha de baloncesto y terraza con vistas al Tower Bridge. (Deliveroo tiene algo parecido a un sistema de clases entre sus empleados comparemos el lujo de estas oficinas con el trato lamentable que reciben sus mensajeros.)

Esta incesante atencin a la cultura de empresa, cuyos programas dedicados al bienestar del empleado constituyen un elemento fundamental, representa un cambio generacional en el modo en que delineamos nuestro tiempo. La distincin entre los periodos de trabajo y de no-trabajo prcticamente ha desaparecido. Ya no vamos al bar, sino que bebemos en la oficina; ya no leemos por placer, sino que cogemos libros de la biblioteca del trabajo para profundizar en temas que ataen a nuestro mbito laboral. Y con los programas dedicados al bienestar del empleado, ahora las empresas supervisan lo que hasta hace poco eran asuntos que no ataan al trabajo: las horas de sueo, las decisiones financieras (que a menudo incluyen contribuciones benficas) e incluso la comida.

Matthew Holder es el director de campaa del Consejo Britnico de Seguridad, que este mes public un artculo sobre el impacto de las nuevas prcticas laborales en la salud, la seguridad y el bienestar. Holder establece un vnculo entre la cultura laboral de en cualquier momento y en cualquier lugar y las nuevas y atpicas modalidades de trabajo como el autoempleo o los contratos eventuales. Las nuevas tecnologas en forma de mquinas inteligentes y comunicaciones digitales, en combinacin con el aumento de empleos atpicos, puede derivar en un compromiso excesivo con el trabajo, afirma:

La gente se lleva el trabajo a casa y muchas personas tienen que esforzarse para desconectar y fomentar el descanso y la recuperacin en sus vidas. Debido a esta situacin actual, la simple diferencia entre empleador y empleado, y sus responsabilidades correspondientes, est desapareciendo.

La gente no trabaja bien si est agotada debido a este compromiso excesivo, y se calcula que entre el 60 y 80 por ciento de los accidentes se deben a decisiones asociadas al agotamiento.

El aumento de las tcnicas de supervisin de los empleados, tecnolgicamente avanzadas, tambin explica en cierto modo el nuevo fervor por los programas dedicados al bienestar del empleado. La industria de supervisin de empleados est centrada en ofrecer a los empresarios un nivel de informacin lo ms pormenorizado posible acerca de su plantilla, y esta exigencia de detalles est provocando la creacin de tecnologas cada vez ms invasivas. Segn una investigacin que Kaveh Waddell public en The Atlantic en 2016, actualmente, algunas empresas como Accenture, Intel, IBM, y Twitter emplean el anlisis de opiniones para hacer un seguimiento de las emociones de sus empleados. El ao pasado, el peridico londinense The Daily Telegraph instal cajas negras debajo de cada una de las mesas de trabajo de sus empleados para comprobar si el ocupante estaba en su sitio (una maniobra que el peridico dijo que era para mejorar la eficiencia energtica, pero que la plantilla se temi que era con fines ms dudosos). Slack, actualmente la herramienta de referencia mundial para la comunicacin entre los equipos de trabajo, por defecto permite a los empleadores supervisar las conversaciones privadas. Y el mes pasado Amazon present una patente para un artculo de tecnologa porttil que les permitira hacer un seguimiento de los movimientos de las manos de los empaquetadores de los almacenes en el puesto de trabajo: una obscena intrusin en la autonoma de los empleados, pero que est en consonancia con la tendencia de una empresa para la que el empleo de personas simplemente parece ser una molesta etapa en el camino para lograr la automatizacin completa.

Las empresas utilizan estas tcnicas porque estn interesadas en la eficiencia, exactamente como admita alegremente la empresa Office Yoga que hemos visto antes. No es de extraar que las empresas tomen decisiones para justificar su cuenta de resultados; lo que hace que esa prctica sea tan de mal gusto es el modo en que intentan disfrazar sus verdaderas motivaciones con el lenguaje de los cuidados y la salud.

Las clases de yoga o el taller de bicicletas que ofrece la empresa tecnolgica de Nueva York podran considerarse parte de la idea de las tecnologas del yo. Foucault acu el trmino para referirse a las tcnicas que permiten a los individuos efectuar, por sus propios medios o con la ayuda de otros, cierto nmero de actuaciones sobre su cuerpo y su alma, pensamientos, conducta o forma de ser para lograr una transformacin de s mismos con el fin de alcanzar cierto estado de felicidad, pureza, sabidura, perfeccin o inmortalidad. Sin embargo, en el caso de las clases de yoga en la oficina, esta tecnologa del yo se ha recuperado de forma tan drstica que ya no se trata de construir identidades personales, sino ms bien de destruirlas. El fin del empeo por lograr la mxima eficiencia y la optimizacin perfecta es convertir al trabajador en un ser menos humano. Tu trabajo nunca ser suficiente; las corporaciones ofrecen clases de yoga para mejorar la funcin cognitiva sencillamente porque todava no les es posible reemplazarnos por mquinas que no requieran dichos cuidados. Las empresas presumen de sus programas de bienestar para atraer a trabajadores de alto nivel, pero los ofrecen nicamente porque an no estn en situacin de automatizar el trabajo y prescindir de nosotros.

Y, por desgracia, somos cmplices del proceso. En su ltimo libro, Psicopoltica, el terico coreano-germano Byung-Chul Han sostiene que ya no somos en absoluto sujetos ms bien somos proyectos. Hemos internalizado el lenguaje de la optimizacin. Somos entes de los que se puede eliminar la negatividad con el objeto de potenciar la mxima productividad. El lenguaje de la productividad, y el desajuste entre trabajo asalariado y vida social est en todas partes: buscamos en Google consejos vitales; engullimos publicaciones; pedimos prestadas las tcnicas de asesores de desarrollo profesional y personal que predican concentracin en los objetivos y una evolucin constante. Puesto que el capital invade cada instante de nuestras vidas, ya sea mientras caminamos o dormimos, nuestra identidad, nuestra autonoma y nuestra esencia humana rpidamente van perdiendo valor.

Esto resulta ms exasperante an porque las tecnologas del yo deberan, por derecho, adquirir un lugar en la esencia de un proyecto poltico liberador y radical. En el Reino Unido, la idea de Foucault ha sido incorporada por un amplio grupo de pensadores en torno al proyecto Acid Corbynism, que incluye al acadmico Jeremy Gilbert. Este cree que el yoga, la meditacin e incluso los psicotrpicos, en teora deberan tener un potencial radical si estn conectados con una cultura ms amplia de cuestionamiento de la cultura capitalista y de organizacin poltica en su contra. Deberamos tener en cuenta estas tcnicas, afirma Gilbert, tanto como hicimos con los grupos de concienciacin de principios de la dcada de 1970, en los que los temas personales y sociales se debatan como parte de un intento de liberarse del pensamiento patriarcal.

Con el objeto de rehacer esas conexiones entre las tecnologas del yo y un proyecto poltico ms amplio, primero necesitamos recuperar dichas tcnicas, retirarlas de manos de los mbitos totalizadores del trabajo y la productividad. Cmo podemos saber lo que verdaderamente pensamos, lo que da sentido a nuestras vidas, si la totalidad de nuestra experiencia vital est filtrada por el prisma del trabajo? Cmo podemos convertirnos verdaderamente en ciudadanos si no entendemos lo que estamos consintiendo? El primer paso que hay que dar es el de recordar de un modo radical, imaginar de un modo radical; realizar un esfuerzo para reivindicar las tecnologas del yo al capital para que vuelvan a nuestras manos.

La clase de yoga corporativo podra parecer trivial o incluso una gratificacin extra. Pero es un ejemplo de la degradacin de muchsimos de nuestros impulsos y procesos bsicos humanos gracias a la cada vez ms astuta habilidad del capital. Deberamos estar buscando nuevas formas de organizarnos, nuevas formas de reflexionar y actuar en pro de la libertad. Por el contrario, actualmente nos encontramos en el camino hacia una existencia conectada a un bio-monitor, a que nuestros patrones de sueo queden registrados, a que nuestra ingesta de caloras sea determinada por la gente que solo nos paga lo suficiente para vivir.

Este artculo se public originalmente en ingls en The Baffler.

Traduccin de Paloma Farr.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180905/Politica/21479/empresas-capitalismo-robotizacion-trabajo.htm



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