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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2018

Memoria quemada

Eric Nepomuceno
Pgina 12


El fuego empez a eso de las siete y media de la noche del domingo. Los bomberos llegaron al inmenso palacio que abrigada el Museo Nacional unos cuarenta minutos despus y no haba agua suficiente en los camiones hidrantes ms cercanos.

Se intent buscar agua de un laguito. Luego llegaron camiones con agua. A lo largo de cuatro infinitas horas continuaban llegando camiones-cisterna. Pero ya era intil.

A eso de las ocho de la noche algunos investigadores que trabajaban en el Museo se arriesgaron e invadieron el predio de doscientos aos que se quemaba. Estaban desesperados, y la desesperacin venci el miedo.

Salieron cargando cajones. Lograron sacar a unas mil especies de moluscos. Pero adentro haba decenas de miles, muchos de ellos desaparecidos del planeta. Lo que lograron sacar es nada ms que un rasguo de aquella memoria.

Quisieron volver a entrar, pero ya no les fue posible. Vieron, impotentes e inertes, cmo se derrumbaba todo. Todo fue siendo devorado por un fuego feroz.

Haba una invaluable reliquia: el esqueleto de la primera mujer que existi en Brasil. Se llamaba Luzia y tena una edad calculada entre doce mil y trece mil aos. Convivi con mastodontes y otros seres gigantescos. Gracias a ella se rehzo toda la investigacin sobre la ocupacin de las tierras que conforman esta nuestra pobre Amrica.

Haba momias egipcias, unas 700, la mayor coleccin de Amrica latina. Haba frescos sobrevivientes de la destruccin de Pompea. Haba una formidable recoleccin de idiomas y leyendas y tradiciones indgenas. Estudiosos aseguran que era el ms amplio y completo acervo de idiomas indgenas del continente latinoamericano. Haba miles de objetos de naciones originarias de Brasil y de otras latitudes que desaparecieron de la faz de la tierra.

Haba una de las principales colecciones de distintos tipos de saurios. Haba el sarcfago de Sha Amum Em Su, uno de los nicos del mundo que jams fueron abiertos. Y una coleccin de cinco millones de insectos.

Haba dos bibliotecas extensas que, entre sus miles de ejemplares, abrigaban libros centenarios.

Haba fsiles de animales y plantas que ya no existen. Haba parte importante de la historia de la antropologa y de la ciencia no del pas o de la regin, sino de la humanidad.

Haba explicaciones sobre el surgimiento de Brasil, material para ayudar a conocer y entender el cruce de races que nos cre.

Haba veinte millones de piezas. Veinte millones.

Desde hace aos que el Museo Nacional creado en 1818 por el entonces rey de Portugal Don Joo VI gritaba por socorro. La antigua residencia de la familia imperial brasilea necesitaba manutencin urgente. Haba cables de electricidad expuestos, haba filtraciones, haba madera siendo devorada por insectos. La pintura de las paredes estaba descascarada.

El presupuesto para manutencin se respet hasta 2014. Al ao siguiente, cuando se empezaba a gestar en el Congreso el golpe institucional que en 2016 destituira a la presidenta Dilma Rousseff, ese presupuesto se redujo a poco ms de la mitad de lo previsto. E, instalado el gobierno de Michel Temer, a menos de un tercio. Menos de un tercio.

El mes pasado la direccin del museo lanz una colecta por las redes sociales. Necesitaba 50 mil reales unos doce mil de los dlares de hoy para rehabilitar y reabrir la sala ms visitada.

No logr siquiera eso del gobierno federal. Doce mil dlares.

En el gran palacio del cual ahora no quedan ms que las paredes quemadas se firm la Ley Aurea, que liquid con la esclavitud en Brasil. Y la primera constitucin del pas.

Quedaron las paredes chamuscadas y nada ms. Hay riesgo de que las paredes internas se derrumben. Quedar entonces la fachada y nada ms.

Si ocurre ese derrumbe, tendremos la metfora perfecta del Brasil en que vivo: pura fachada. Nada ms que fachada y una gran puerta que no conduce a nada.

Haba la memoria de un pas desmemoriado. Haba.

Todo o casi todo se quem. Su acervo era considerado uno de los cinco ms importantes del mundo. Bilogos y antroplogos cruzaban aires y mares para estudiar un material considerado nico.

Asesinaron al Museo Nacional con la misma frialdad con que tratan de asesinar al pas. La misma perversidad, el mismo cinismo, la misma atrocidad helada.

Se quem la memoria, la historia. El abandono y la desidia quemaron todo. Falt quemarnos a nosotros, a los sobrevivientes de un pas devastado y desgraciado.

Una coleccin de meteoros y meteoritos se salv. Saban enfrentar el fuego, sobrevivieron al abandono a lo largo de los tiempos.

Pero son fros. No calientan ni alumbran a la memoria.

Quiz por eso se salvaron.
 
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/139833-memoria-quemada


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