Portada :: Brasil :: Elecciones en Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2018

La desesperacin del establishment y el condenable atentado a Bolsonaro

Juraima Almeida
Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE) / Rebelin


El establishment brasileo vive un momento de desesperacin ante una derrota previsible en las elecciones presidenciales falta un mes escaso- y los analistas sealan que lo que se busc con el atentado contra el ultraderechista Jair Bolsonario fue causar caos en el ambiente electoral.

Llama la atencin que, en el contexto del quiebre del orden jurdico tras el golpe de 2016 contra le presidenta Dilma Rousseff, el atentado se produjera en vsperas del da de la Independencia.

No sera la primera vez que en Brasil un atentado personal cambia el curso poltico. Son ejemplos la muerte de Joao Pessoa, gobernador de Paraba, en julio de 1930, abri el proceso a la Revolucin del 30 y elatentado de la Rua Tonelero, estridentemente conducido por los medios de comunicacinen el que la supuesta tentativa de asesinato contra el periodista Carlos Lacerda culmin con el suicidio de Getlio Vargas 19 das despus, en 1954.

Los medios sealan que Bolsonaro no podr hacer campaa por los prximos 30 das, y as, el panorama general de las elecciones se modifica de forma significativa, tanto en la agenda del debate, como en las formas y los contenidos por donde irn los posicionamientos de rivales y contrincantes.

Mientras, la Polcia Federal envi un documento al Supremo Trubunal Federal en el cual revela haber descubierto indicios de que el presidente de facto, Michel Temer, recibi sobornos de la constructora Odebrecht, envuellta en demasiados casos de corrupcin. Ahora, la fiscal Raquel Dodge debe decidir si lo acusa por tercera vez desde que asumi el cargo tras el golpe de 2016. De ser acusado, sern necesarios dos tercios de la Cmara de Diputados para suspenderlo y permitir su enjuiciamiento.

En el nuevo escenario electoral sin Lula como candidato, deja demasiadas dudas y especulaciones. En los pocos sondeos realizados con posterioridad a la impugnacin de la candidatura de Lula por parte del Tribunal Superior Electoral (TSE), Bolsonaro sera derrotado por todos los otros candidatos en un hipottico segundo turno, lo que despert ms ms suspicacias despus que la Polica Militar coment sobre su planificacin previa-.

Al margen de las bravuconadas de Gustavo Bebianno, presidente del Partido Social Liberal (PSL) -que impulsa la candidatura de Bolsonaro- de que ahora es la guerra, la guerra est declarada, uno de los aspectos ms llamativos de estos das previos y post atentado fueron algunas declaraciones de los jerarcas militares. Por ejemplo, el general Heleno Ribeiro, admiti que el Ejrcito no iba a aceptar pasivamente ser comandado por el ex presidente Lula.

Su par Hamilton Mourao, compaero de frmula de Bolsonaro, marc como culpable del atentado al Partido dos Trabalhadores (PT) y el comandante en jefe del Ejrcito, Eduardo Villas Boas, filtr la informacin sobre una reunin de emergencia del Alto Comando para evaluar el contexto, con objetivos no declarados.

Hoy en Brasil subsiste una democracia distorsionada, con un protagonismo militar in crescendo, en medio de la competencia electoral, y en continuidad con lo que sucedi al momento de la definicin de la Corte Suprema de Justicia sobre el habeas corpus de Lula, o los das previos a la militarizacin del estado de Ro de Janeiro. Y en ese contexto, el propio Jair Bolsonaro, militar retirado del Ejrcito, empujando esta imposicin de imaginario colectivo.

Ningn detalle del atentado fue dejado al azar: el atentado fue transmitido en vivo y directo y luego viralizado en televisin y redes sociales- y adiciona un punto de inflexin en los tminos de la disputa presidencial. Tras conocerse el atentado, los asesores de la campaa del derechista Gerardo Alckmin retir la publicidad donde se criticaba a Bolsonaro.

El ex militar se haba convertido en el principal obstculo para la candidatura de Alckmin, el preferido por el rgimen dictatorial y el establishment, y en una seria amenaza para la supervivencia posterior del Partido de la Social Democracia Brasilea (PSDB).

El ataque homicida contra el candidato ultraderechista brasileo Jair Bolsonaro, adems de significar una violencia inaceptable contra la vida humana, es un atentado adicional al Estado de derecho cuya democracia ya est en necrosis gracias a la dictadura jurdico-parlamentaria-meditica que mantiene al ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva en prisin poltica.

Bolsonaro es vctima de la barbarie que el mismo cre, crea y disemina en la sociedad -seala el analista gacho Jeferson Miola- y el atentado en su contra puede ser considerado, en cierta medida, como efecto directo de la violencia poltico-ideolgica (al mejor estilo de los hooligans britnicos) que Bolsonaro encarna con singular excitacin, la misma violencia que ametrall a los militantes populares Marielle Santos y a Anderson Campos.

La solidaridad de los medios hegemnicos y de los partidos de la derecha llegaron de inmediato, lo que no sucedi cuando desconocidos dispararon contra la caravana de Lula unos meses atrs. Una semana atrs, Bolsonaro haba entre risotadas a un mueco con la cara de Lula en Brasilia y propuso, simulando disparar un fusil con un trpode fotogrfico, terminar con todos los petistas de Acre, en un evento en ese estado.

La decisin del Tribunal Superior Electoral, una semana atrs, le retir a Lula el derecho de ser candidato, cuando en los sondeos duplica la intencin de votos de Bolsonaro, su ms prximo rival. El argumento principal de la recusacin es la decisin del Comit de Derechos Humanos de la ONU para que sean retiradas las trabas a la candidatura. Adems el TSE prohibi la presencia de imgenes o el nombre de Lula en los materiales de la campaa y suspender la publicacin de los sondeos de opinin con el nombre del ex presidente,

Ahora el blanco ya no es slo Lula, sino su candidato a vicepresidente, el ex alcalde Sao Paulo, Fernando Haddad, quien asumir su posicin en caso de que el ex presidente sea impedido de presentarse. Haddad fue acusado por el fiscal Marcelo Mendroni de corrupcin y lavado de dinero, resucitando una denuncia del empresario Ricardo Pessoa para pagar materiales grficos de su campaa, sin declarar el origen de los fondos (unos 600 mil dlares).

En una decena de casos las acusaciones del empresario fue rechazada ya que qued en claro que la causa era la decisin de Haddad de anular la mayor obra de la constructora de Pessoa en Sao Paulo (un tnel en la avenida Marinho), tras denunciar sobrefacturacin.

Juraima Almeida es investigadora brasilea y analista asociada al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico.

Fuente: http://estrategia.la/2018/09/07/brasil-la-desesperacion-del-establishment-y-el-condenable-atentado-a-bolsonaro/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter