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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2018

Mxico, memoria y socialismo
La hora de los pueblos

Alejandro Ruiz
Rebelin


Ni los muertos estarn seguros ante el enemigo si este vence. Y es ese enemigo que no ha cesado de vencer.

Walter Benjamin


Han pasado ya casi 4 dcadas desde aqul 2 octubre de 1968, donde las banderas de democracia, justicia, paz y educacin gratuita inundaban las calles no solo de la capital del pas, sino de la nacin entera.

Decenas de miles de jvenes y organizaciones sociales se lanzaban a las calles exigiendo el cese a la represin y el respeto a la autonoma universitaria, sin embargo, las consignas de aqul movimiento estudiantil fueron fusionndose con las demandas inmediatas de la clase trabajadora, e inclusive tomando cuerpo en el reconocimiento de una crisis poltica en Mxico llegando al grado de cuestionar al sistema poltico/econmico vigente y a lanzar (aunque vagamente) consignas a favor del socialismo, la revolucin cubana, en contra de la guerra de Vietnam y en defensa de el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende en Chile; lo que convirti al movimiento estudiantil del 68 en la manifestacin ms vigorosa de la juventud en el pas y vio nacer a una generacin de militancia poltica que marcara la historia de Mxico.

Recuperar la memoria es un acto de combate frente al aniquilamiento y falsificacin de la historia que el imperialismo impone a nuestros pueblos, es resistir para fortalecer la organizacin popular, evitar la colonizacin mental y luchar por la verdad en un pas donde la mentira se propaga por los medios oficialistas y por las academias secuestradas por la tecnocracia servil a la clase dominante.

Hoy la historia parece volver a lanzar un destello de alarma, donde faltando unos meses para que se cumpla otro ao de ese 2 de Octubre de 1968 jvenes del CCH han sido reprimidos durante una manifestacin pacfica en el edificio de rectora de la UNAM; el fantasma de los porros sigue rondando en las academias, en las calles, y en la memoria de quienes nos hemos resistido a olvidar la sangre derramada por generaciones que pelearon, al igual que nosotros, por un mundo mejor.

Nada de lo que haya acontecido se puede dar para la historia por perdido al contrario, el ciclo parece repetirse y es urgente reflexionar sobre cules son los elementos que en este presente siguen encerrando a la historia en una esfera sin salida.

La historia no es un montn de sucesos espontneos (como lo hace parecer la clase dominante) que siguiendo una lnea nos han trado hasta hoy mecnicamente, no es un ente perfectible, es al contrario, un cmulo de acontecimientos que interrelacionados se modifican a s mismos, es decir, la historia de la humanidad es dinmica, creada, modificada y realizada por la humanidad misma.

La modernidad occidental ha pretendido cerrar y finiquitar la historia, construyendo un sentido comn donde todo lo que hoy existe es producto de un camino lineal que nos ha conducido sin alteraciones al estado actual de cosas que bajo esta lgica parecen esttica e inamovibles. Para desmitificar la historia es necesario examinarla a contrapelo escuchando aquellas voces que han sido calladas, reprimidas y negadas por las versiones dominantes de lo que es y debi ser.

El 68 sigue en nuestra conciencia colectiva, y las condiciones que originaron la lucha y la consecuente represin tambin; aunque ha habido cambios en las formas de dominacin y la configuracin interna del capital, esencialmente sus contradicciones siguen existiendo, inclusive podemos hablar de que se han agravado llegando a un punto de no retorno donde la crisis poltica/econmica/ecolgica y tica del rgimen se encuentra fuertemente fragmentada, estamos en una coyuntura donde la toma del poder se hace necesaria, donde la liberacin nacional se convierte en una necesidad imperiosa que permitir a la clase trabajadora avanzar posiciones en su misin histrica, enterrar al capitalismo y sus relaciones sociales de produccin para abrir paso al asenso de la sociedad comunista que se construye da a da en cada espacio organizativo.

La urgencia que tiene el movimiento social de reconstruir la memoria no es solo un ejercicio terico, se convierte en un acto poltico que se destina a fortalecer las formas de organizacin que se gestan ante la barbarie, donde las demandas de las y los trabajadores del campo y la ciudad puedan confluir con las demandas de las mujeres, las juventudes, las y los indgenas e indgenas mestizos; es decir, es reconstruir la nacin y refundar el estado, partiendo de lo que somos y lo que han hecho con nosotros.

No podemos hablar de una victoria por sobre quienes hemos apostado a construir un mundo mejor, esta solo se lograr si nos aniquilan la memoria y borran por completo los rastros de una historia que sigue viva en nuestros pueblos; la batalla por la memoria es un combate a muerte entre quienes generacionalmente nos hemos resistido a ser vencidos.

Repensar hoy el cmo desde lo que somos asumimos la tarea histrica que se nos presenta en este instante de peligro que hace sonar las alarmas de emergencia es vital para avanzar en la construccin de una sociedad libre de explotacin, opresin y dominacin.

La represin de las y los estudiantes del CCH no es solo un hecho aislado, es el reflejo de las contradicciones internas que padece el rgimen, es un acto que conjunto con la desaparicin forzada de los 43, las miles de mujeres desaparecidas y asesinadas por este rgimen machista y patriarcal, los cientos de conflictos territoriales y el terrorismo de estado han hecho urgente la emergencia de un nuevo sujeto poltico que sea capaz de refundar el estado-nacin desde sus bases ms profundas.

El llamado se ha hecho, y la primera chispa se ha encendido desde hace ya unos aos, es la hora de los pueblos de reafirmar nuestra personalidad histrica, de jalar la palanca de emergencia que la historia nos exige, retomar el camino hacia la liberacin total, tomar el poder y refundar la vida misma; es nuestra hora hermanas y hermanos, construyamos el socialismo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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