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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2018

La indiferencia y su efecto bumern

Ilka Oliva Corado
Rebelin


Ms que miedo y desconocimiento es pereza. Ms que miedo es individualismo. Ms que miedo es complicidad por conveniencia. Ms que miedo es indiferencia en las sociedades devastadas por la mediocridad. Sociedades infestadas de racismo, clasismo, homofobia, estereotipos, haraganera, fascismo, cachurequera y doble moral.

Millones de burbujas flotantes donde habitan seres plagados de insensibilidad y desprecio, que piensan que estn a salvo del horror de la miseria, la exclusin y la violencia porque ellos no son los otros; esos otros que ellos con su mediocridad y dogmas sentencian, excluyen y vulneran en nombre de las clases sociales, la mezquindad y el avasallamiento. Sociedades pasivas sin memoria que con su inaccin solapan turbas de corruptos, ruines y genocidas; que violentan a los otros, siempre a los otros. Una inaccin a conveniencia, siempre.

Los violentados son los otros: los que denuncian, los que luchan por la justicia, los que suean, los que abren caminos, los que tienen memoria, los que buscan la unidad de los pueblos, los que siembran esperanza: ellos son el enemigo por instinto. Por puro instinto saben que estar del lado de los vasallos les permitir permanecer en la comodidad de sus burbujas flotantes. Hediondos todos al germen rancio de la infamia. Se lamen entre ellos, para impregnarse unos a otros de la peste de la insensibilidad y la desmemoria, para que la miseria de los otros nunca los alcance, pero saben perfectamente que los miserables son ellos, solamente ellos.

Estas sociedades cmplices, escogen a quienes los representarn en el gobierno, para que el sistema no se mueva ni un pice de su lugar, para que los cimientos del patriarcado, la misoginia, el machismo, el racismo, el clasismo y la homofobia sigan intactos. Creen que sus burbujas son intocables y que sus dogmas los mantendrn a salvo, creen que nunca los alcanzarn: la miseria, el abuso y la exclusin. Creen que nunca necesitarn de los otros ms que para que carguen en sus hombros las burbujas flotantes donde estos destilan la pestilencia del sopor del solapador. Creen que nunca pisarn el suelo de los mancillados, ellos los mancilladores.

Creen que jams sern violentados, excluidos y empobrecidos. Creen que sus dogmas jams se les voltearn. Que jams enfrentarn la justicia de la vida. Que la mancilla no tocar a sus puertas. Que jams se vern en la necesidad de un aborto clandestino. Que el amor que es el amor no respetar sus gneros ni sus clases sociales. Que el dolor no alcanzar sus burbujas. Que la violencia jams las atravesar.

Creen que esas clicas criminales son leales y que jams las traicionarn, se equivocan rotundamente. Esas sociedades mediocres tambin son utilizadas por la enorme maquinaria del status quo precisamente por sus dogmas. Son ms utilizables que las masas que desconocen. Las burbujas flotantes aunque no lo soporten tambin son parte de ese todo que conforma el hilar de la humanidad.

Pero ya las est alcanzando el efecto bumern que estas mismas han creado, pensando ilusoriamente que la destruccin masiva la vivirn los otros, simples burbujas flotantes. Y cuando la violencia, la injustica, el dolor, la exclusin y el escarnio partan en dos las dbiles burbujas flotantes donde se resguardan, conocern en carne propia lo que han obligado a vivir a los dems. Y no habr grito que sea escuchado, y el dolor de la prdida de un ser querido por la violencia que estas mismas han creado y solapado las har corcovear de dolor. Y buscarn a sus desaparecidos desesperadamente. Tocarn mil puertas sin que se abra ninguna.

Y clamarn por justicia y gritarn hasta el cansancio y ms. Y llorarn hasta quedarse sin lgrimas y se arrastrarn, vencidas, pudrindose en sus dogmas; dogmas por las que fueron utilizadas por los enormes tentculos del capital. Y vern por primera vez en sus vidas su vulnerabilidad de simples partculas de nada. Y an as no aprendern, por instinto, por ego, por dogmas seguirn arrastrndose imaginndose dentro de aquella burbuja flotante llena de mierda.

El efecto bumern ya est en marcha.

Blog de la autora: https://cronicasdeunainquilina.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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