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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2018

Antes de la paz, la justicia

Carolina Vsquez Araya
Rebelin

Cuando la justicia les pisa los talones buscan el refugio de un acuerdo de paz


Es la historia recurrente de quienes abusan del poder contra una ciudadana cuyo pecado capital ha sido dejar el espacio pblico permitiendo a polticos, empresarios, jueces y militares corruptos apoderarse del control en todas las instancias, de un modo casi absoluto. La corrupcin es letal y en pases como los nuestros ha sido doblemente devastadora cuando desde el exterior y simulando asistencia econmica y/o militar otros gobiernos deciden sobre el futuro de la nacin y el destino de sus habitantes.

En este juego de poderes -y considerando la habilidad de las estrategias empleadas para hacer creer a las mayoras que su ms grande enemigo es un comunismo inexistente- las sociedades alcanzan un punto de saturacin y eso las lleva a preferir cualquier pacto de paz mal pergeado antes de proseguir una lucha agotadora y estril por consolidar el imperio de la justicia. Entonces es cuando terminan por declarar vencedores a quienes las engaan y quienes empean el futuro de las generaciones por venir por medio de pactos clandestinos con los enemigos de la ley.

Esos acuerdos de paz propuestos por quienes abusan del poder, esos espejos falsos en los cuales se miran los incautos, representan una historia de larga data en pases cuyas ciudadanas vienen ya debilitadas por polticas educativas tendentes a impedirles el entrenamiento y aprendizaje del anlisis y la reflexin profundas, informadas y libres. La educacin no es para todos y tampoco es totalmente libre. Los sistemas educativos en pases sometidos a la influencia del sistema econmico ms depredador de la historia de la Humanidad vienen diseados para reafirmar el poder sobre quienes en realidad producen la riqueza, convencindolos de que esa riqueza pertenece a otros.

De ah viene tambin la invasin de doctrinas religiosas enviadas desde el corazn del capitalismo, cuyo trabajo sobre pueblos privados de educacin facilita la persuasin, el adoctrinamiento civil e impone sus parmetros de conducta basados en la sumisin, la misoginia y la resignacin como valores espirituales. Es la suprema mentira vestida de amor a dios cuya influencia en nuestros pueblos empobrecidos y abusados representa un importante freno a las esperanzas de desarrollo de nuestros pases.

La palabra paz es hermosa, siempre y cuando sea verdadera y refleje las intenciones legtimas de alcanzar un estado de hermandad, en un ambiente de respeto por los derechos humanos, con libertad de vivir una democracia funcional y con capacidad de incidir sobre el destino comn. Pero tambin es engaosa cuando pretende arrojar un velo de silencio sobre la podredumbre, la falsedad del sistema imperante o los crmenes cometidos por quienes, en control del poder perpetran sobre la ciudadana de manera flagrante y con garanta de impunidad. Es preciso mantenerse alerta para detectar cundo la paz viene envuelta en engaosas intenciones; ya una vez bajas las defensas, quienes proponen los pactos desde su posicin de privilegio fcilmente asestarn otro golpe certero contra la confianza popular.

La historia de nuestros pueblos ha demostrado su tremenda vulnerabilidad ante la fuerza y el poder impuestos desde otros centros de poder econmico y poltico. Nos han impedido progresar y nos han doblegado ante el capital internacional. De paso, han cercenado todo intento de independencia poltica. Por eso es importante exigir justicia; recuperar la memoria y no permitir jams el establecimiento de acuerdos ni pactos cuya intencin sea acallar esas demandas. La paz sin justicia no es y nunca ser- una verdadera paz.

Blog de la autora: www.carolinavasquezaraya.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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