Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2018

El proyecto de Constitucin abre puertas a la privatizacin de la propiedad social

Luis Emilio Aybar Toledo
La Tizza

La Constitucin tiene que decir mucho ms. El proyecto de Constitucin dice menos incluso que la vigente


Ttulo fuerte. Pero es justamente eso lo que argumentar en el presente artculo. Sin pretender agotar todas las dimensiones del problema, abordar tres de ellas:

1) Una gran parte de la propiedad social es alienable, prescriptible y embargable

La Constitucin vigente, en su artculo 15, lista el conjunto de los bienes que conforman la propiedad social: las aguas, los bosques, el subsuelo, las vas de comunicacin y tambin los centrales azucareros, las fbricas, los medios fundamentales de transporte, los bancos, los centros cientficos, las instalaciones culturales y deportivas Al finalizar, afirma que la propiedad sobre los bienes listados no puede ser transmitida a personas naturales o jurdicas (son inalienables), salvo casos excepcionales, donde deben cumplirse dos requisitos: que dicha transmisin se destine a los fines de desarrollo del pas, y que no afecte los fundamentos del Estado (o sea, la existencia de una economa basada en la propiedad socialista de todo el pueblo)

En el proyecto de Constitucin se introducen cambios significativos en este artculo, ahora correspondiente al nmero 23. Se conserv solo la primera parte: el subsuelo, los bosques, y al terminar de listarlos se afirma el carcter inalienable, inembargable e imprescriptible de estos bienes, o sea los mencionados anteriormente. Seguidamente, se exponen los mismos dos requisitos de la constitucin vigente para la transmisin de derechos sobre ellos. Por ltimo, se coloca la siguiente expresin: La propiedad socialista de todo el pueblo incluye otros bienes, cuyo rgimen legal se define en la ley.

Esos otros bienes son los ampliamente especificados en el inciso b del artculo 15 de la constitucin vigente (las fbricas, los bancos, los centrales azucareros). Por la modificacin del orden de las afirmaciones, ahora quedan fuera del carcter inalienable, imprescriptible e inembargable, que solo es referido para los bosques, las aguas, las minas Esto significa, guindonos por el glosario dispuesto al final del proyecto de Constitucin, que nuestras fbricas, bancos, centrales azucareros, instalaciones culturales y deportivas, etc., pueden ser vendidos, cedidos, donados, permutados, embargados, incautados, y que nuestra propiedad sobre ellos pudiera perder vigencia con el transcurso del tiempo.

Tambin quedan fuera de los dos requisitos consignados para la transmisin de derechos, es decir, se puede autorizar que otros actores los usen, disfruten y gestionen aunque ello afecte los fundamentos del Estado, y aunque no contribuya al desarrollo del pas.

Por ltimo, el proyecto de Constitucin no especifica el rgimen bajo el que funcionar el comercio exterior, un campo muy sensible, cuyo control ha sido una de las principales conquistas de la Revolucin. El artculo 18 de la constitucin vigente, el cual consagra la direccin y regulacin estatal del comercio exterior, fue suprimido.

Estas modificaciones tienen un contrapeso en el artculo 20 del proyecto de Constitucin, donde se afirma que la propiedad socialista de todo el pueblo es la forma de propiedad principal, y en el artculo 26, donde se afirma que la empresa estatal es el sujeto principal de la economa, y desempea el papel principal en la produccin de bienes y servicios. Se entiende entonces, por un lado, que la propiedad socialista de todo el pueblo debe predominar, y por el otro, que los derechos sobre nuestra propiedad deben ser mayoritariamente cedidos a la empresa estatal, una entidad que, si funciona en clave socialista, puede llegar a generar muchos beneficios para el pueblo (el propietario), como la historia de la Revolucin ha demostrado.

Sin embargo, el adjetivo principal no es acompaado de una lista de medios de produccin, como s sucede en la constitucin vigente, donde el adjetivo fundamental es acompaado de la larga lista ya citada. Esto deja margen de interpretacin. Un gobierno futuro pudiera considerar que principales solo la mayor parte de los centrales, los hoteles, y las fbricas de medicamentos, de acuerdo con su papel en el PIB, y entregar el resto a empresas capitalistas nacionales o extranjeras, en propiedad o en gestin. Es una idea que ser menos descabellada en lo adelante, pues no hay garanta de que las nuevas generaciones de dirigentes tengan el umbral de compromiso con el pueblo que ha caracterizado al liderazgo histrico de la Revolucin. El proyecto de Constitucin deja margen para hacer valer estas medidas como constitucionales, si el grupo dirigente en cuestin tuviera poder suficiente para imponer su interpretacin [1].

Lo ms conveniente para el pueblo es que aparezcan especificados el conjunto de los bienes que integran su propiedad, por eso opto por mantener el inciso b, modificando su redaccin de la manera siguiente:

[Son propiedad socialista de todo el pueblo]

b) las escuelas, los hospitales, los centros de investigacin, las universidades, los bancos, las fbricas, los centrales azucareros, los hoteles, las instituciones culturales, las instalaciones deportivas, el equipamiento militar [2], los medios fundamentales de transporte y comercio, y cuanto medio fsico permita el predominio de la propiedad socialista en la economa y en la sociedad.

Seguidamente, se afirmara el carcter inalienable, imprescriptible e inembargable del conjunto de estos bienes.

En artculo subsiguiente, se establecera que el Estado administra directamente los bienes que conforman la propiedad socialista, o crea empresas estatales encargadas de su administracin.

Por ltimo, se dara la posibilidad de conceder derechos sobre algunos de esos bienes a actores no estatales con la condicin de no afectar los fundamentos del Estado, quedando sobrante as el prrafo 106 del proyecto de Constitucin, donde se lee: la ley define otras formas en las que este tipo de propiedad puede ser gestionada.

Esta propuesta de redaccin y organizacin de los artculos y las afirmaciones, tendra varias virtudes:

- Detallara el conjunto de los bienes que conforman la propiedad social, protegindolos constitucionalmente.
- Establecera el carcter inalienable, imprescriptible e inembargable de todos ellos, no solo de los recursos naturales y vas de comunicacin.
- Dejara explcita la administracin estatal de toda la propiedad social.[3]
- Ofrecera la posibilidad de concesionar derechos sobre los bienes sociales a actores no estatales para los fines de desarrollo.
- Establecera el requisito de autorizar dicha concesin sin afectar los fundamentos del Estado para el total de los bienes, no solo para los recursos naturales y las vas de comunicacin.

Otra dimensin de la problemtica que aqu analizamos tiene que ver con la gestin estatal de la propiedad social. Para el marxismo, la transicin socialista persigue la apropiacin total de los bienes comunes por parte de la clase trabajadora y el pueblo. Esta apropiacin total implica el poder sobre los medios de produccin, no solo la distribucin de los resultados que con ellos se obtienen. Por tanto, la direccin y administracin estatales, es decir el ejercicio del poder sobre los medios por parte de un grupo de funcionarios a nombre del pueblo, no es un fin en s, sino un momento inevitable de esa transicin. En materia de socialismo, debe siempre caminarse hacia la construccin de la poltica econmica y empresarial, y el control de la actividad econmica por parte de la clase trabajadora y el pueblo. Es la nica manera en que las empresas estatales no terminan adquiriendo una naturaleza funcional al capitalismo, o plenamente identificada con l.

Hay muchas alarmas de un proceso as en nuestro pas hoy en da. Una porcin significativa del producto social es privatizado de facto, va corrupcin, en una red que comienza en el lugar de produccin o importacin, con sucesivos intermediarios en entidades estatales, hasta llegar al mercado negro, donde alimenta la acumulacin originaria de los negocios privados. La privatizacin ilegal de los bienes comunes no funciona slo en lo horizontal, entre sectores de produccin, sino tambin en lo vertical, entre trabajadores de diferente rango, donde hay incluso obtencin de plusvala. Hay lugares donde estn todos puestos de acuerdo. El jefe es quien posee los medios de produccin (su decisin, su firma, sus redes) y se queda con ms.

Ya hoy no podemos decir que es un robo de subsistencia, un ajuste salarial, en la mayora de los casos. Ya muchos roban directamente para vivir con lujos, invertir, emigrar, con la consiguiente prdida de producto nacional.

Aun cuando la corrupcin abastece de una serie de rubros cuyo precio oficial es incosteable para el bolsillo de a pie, el ms afectado es sin dudas el pueblo, quien no ve repartido de forma equitativa y honesta el resultado del trabajo colectivo, y ve afianzarse el dficit presupuestario.

Mirndolo desde otro ngulo, no son pocos los lugares donde directivos e incluso trabajadores actan con respecto a los servicios o los bienes que estn bajo su cargo como si fueran sus dueos, sin sentir que se deben al pueblo, ni a los clientes, ni a la comunidad donde estn enclavados, mientras ya tenemos directivos para los cules son ms importantes los indicadores de produccin que las personas.

En conclusin, no basta con que la Constitucin diga que el sujeto principal es la empresa estatal. Hay muchas empresas estatales en el mundo capitalista, y ninguna ha cambiado su naturaleza como sistema. Necesitamos una empresa estatal que merezca el apellido de socialista, esto es: empresa estatal que hace parte de un proceso de socializacin creciente de la propiedad, el poder y elsaber.

La Constitucin tiene que decir mucho ms. El proyecto de Constitucin dice menos incluso que la vigente. El artculo 16 de esta ltima, afirma que en la elaboracin y ejecucin de los programas de produccin y desarrollo participan activa y conscientemente los trabajadores de todas las ramas de la economa y de las dems esferas de la vida social. En el artculo 27 del proyecto de Constitucin se cambi por una expresin menos precisa: Los trabajadores participan activa y conscientemente en estos procesos, conforme a lo establecido. Es un cambio relevante, no es lo mismo explicitar que se participa en la elaboracin de los programas de produccin y desarrollo, que decir: participan, a secas, en estos procesos. Ser un buen trabajador puede interpretarse como una forma de participar activa y conscientemente.

Por otro lado, se introduce el trmino autonoma, sin apellidos, para las empresas estatales. Esta es una adicin esencialmente contradictoria, por 2 razones fundamentales.

Una: si la empresa administra bienes que son propiedad del pueblo, cmo va a ser autnoma con relacin al propietario? Cmo el pueblo, que es el propietario, y sufre su mal desempeo, no va a poder influir sobre cmo es administrada? nica manera, adems, de ponerle coto a la corrupcin y el patronato.
La otra: si en Cuba rige la planificacin socialista, y esta (no el mercado) determina la asignacin de la mayor parte de los recursos, cmo puede sostenerse la autonoma de una empresa cuyas cifras principales de produccin deben ser conciliadas con la autoridad estatal, principalmente el Ministerio de Economa y Planificacin? A menos que se pretenda desmontar la planificacin anual, establecer relaciones de libre mercado entre las empresas, y reducir el papel de la planificacin al establecimiento de planes de desarrollo (los que existen perfectamente en muchos pases capitalistas).

Es preferible hablar ms bien de una autonoma relativa, y dejar escrito que la ley dispondr canales para que los trabajadores y el pueblo puedan controlar efectivamente la administracin de la empresa estatal, con participacin en las decisiones de las unidades de base, en las empresas y en las Juntas de Gobierno de las Organizaciones Superiores de Direccin Empresarial (OSDE).

Resumiendo, en lo referente a la proteccin del predominio de la propiedad social, la constitucin actual es claramente superior a la que se nos propone. Simultneamente, no se aprovecha la oportunidad para ampliar el acceso del pueblo y de la clase trabajadora (ms bien se reduce) a la direccin y el control de la administracin estatal, lo cual sera un poderoso escudo contra el proceso de privatizacin.

En la prctica, el pueblo no ha podido utilizar las posibilidades que ofrece la constitucin vigente para evitar el deterioro de la propiedad social, pero constituyen una herramienta a su disposicin, y como tal deben ser mantenidas y ampliadas.

2) Se impide la concentracin de la propiedad, no de la gestin (ni deldinero)

Un elemento novedoso, necesario debido al reconocimiento de la propiedad privada, ha sido el establecimiento de la obligacin del Estado de impedir la concentracin de la propiedad en personas no estatales. Sin embargo, el prrafo 106 establece la posibilidad de que la propiedad socialista de todo el pueblo pueda ser gestionada por otros actores. Como ya sabemos esto se combina con el margen de interpretacin que ofrece el adjetivo principal. Existe entonces la posibilidad, sobre la base de una interpretacin laxa de esa palabra, de autorizar la concentracin de la gestin de una serie de medios sociales en una misma empresa capitalista, nacional o extranjera. A esta se le impondran tributos en todos los casos, pero donde quiera que se obtiene el derecho de uso y disfrute de un conjunto de propiedades el margen de ganancia y el poder de decisin son amplios.

A esto se le suma que el proyecto de Constitucin no impide la concentracin de dinero en personas no estatales. En conclusin, no quedan cerradas las puertas al surgimiento de actores con poder empresarial y monetario suficiente para que sus intereses terminen siendo ms importantes en la toma de decisiones que las necesidades populares.

La concentracin de dinero es tambin un tema sensible. En el mundo de hoy, tiende siempre a convertirse en inversin de capital y en poder. Una eventual agudizacin del proceso de privatizacin que ya tiene lugar, ocurrir siempre a partir del dinero: dinero para corromper a las instancias de control administrativo, y dinero para influir en las decisiones polticas necesarias para seguir acumulando capital.

Por otro lado, desde los valores socialistas, la acumulacin de dinero es siempre injusta. La sociedad es interdependiente y el trabajo es social: no hay forma de reivindicar una riqueza que no haya sido fruto del trabajo colectivo, sea directa o indirectamente. Acumulacin de dinero significa la posesin de una cuota mucho mayor del producto social, que no podr ser respaldada por un aporte equivalente a la sociedad, pues solo se explica por la existencia de un ordenamiento injusto. Incluso en los casos en que no media explotacin econmica, sino un rgimen desigual de pago, es dinero que no puede disfrutar el resto, sean nacionales o extranjeros, habindolo generado tambin con su trabajo. Contribuye a la existencia de personas que no tienen las condiciones bsicas para llevar una vida digna. La presencia de injusticia en las leyes convierte esta riqueza en legal, y la presencia de injusticia en nuestros valores la convierte en legtima. Por tanto, el socialismo se hace siempre para superar esas leyes, esos valores, y sus prcticas.

Propongo la siguiente redaccin para el artculo 22:

El Estado tiene la obligacin de impedir la concentracin de riqueza, a fin de preservar los lmites compatibles con los valores socialistas de equidad y justicia social. Paraello:
a) Regula que no exista concentracin de la propiedad en personas naturales o jurdicas no estatales.
b) Regula que predomine en la sociedad la distribucin equitativa de la riqueza en su forma de dinero y bienes deconsumo.
La ley establece las regulaciones que garantizan el efectivo cumplimiento de estas obligaciones.

Opto una vez ms por sustraer el prrafo 106 del proyecto de Constitucin y mantener la redaccin vigente, que establece el requisito de no afectar los fundamentos del Estado en la trasmisin de derechos, como forma de evitar la concentracin de la gestin en personas no estatales.

Por ltimo, exhorto a que desarrollemos una labor educativa y comunicativa sobre las esencias contenidas en el artculo 31 del Proyecto, donde se afirma que el trabajo en la Repblica de Cuba es la fuente principal de los ingresos y que la distribucin de la riqueza con arreglo al trabajo aportado, se complementa con la satisfaccin equitativa de los servicios sociales universales y otros beneficios. Estas afirmaciones deben quedar arraigadas en las actitudes de las mayoras, como base cultural para la defensa de la riqueza colectiva frente al acaparamiento capitalista ilegal o legalizado.

3) El Estado no est obligado a prestar los servicios desalud.

En el artculo 83 del proyecto de Constitucin se lee: La salud pblica es un derecho de todas las personas. El Estado garantiza el acceso y la gratuidad de los servicios de atencin, proteccin y recuperacin. La ley define el modo en que los servicios de salud se prestan.

Aqu se introduce un cambio importante. Ya no se afirma que el Estado es quien presta el servicio. Solo se establece su obligacin de garantizar el acceso de todos y la gratuidad para todos. La definicin de la prestacin de los servicios de salud quedara fuera de la Constitucin. Se abre as la posibilidad de desarrollar una legislacin, ya no votada directamente por el pueblo, donde se permite la concesin a empresas estatales y privadas, pagndoles el Estado por el servicio a nombre del pueblo para garantizar un acceso universal y gratuito.

La Constitucin vigente, en cambio, afirma explcitamente en su artculo 50, que el Estado garantiza el derecho a la salud con la prestacin de la asistencia mdica y hospitalaria gratuita, y con la prestacin de asistencia estomatolgica gratuita, adems de con el desarrollo de planes de divulgacin sanitaria y de educacin para la salud, exmenes mdicos peridicos, vacunacin general y otras medidas preventivas de las enfermedades.

Vemos que esta redaccin deja claro por qu medios el Estado va a garantizar estos derechos, los cules quedan mucho ms especificados, protegindolos constitucionalmente. Es una gran fortuna, y no un exceso de detalles, contar con una Constitucin que consigna la asistencia estomatolgica gratuita y todo un sistema de prevencin de salud.

Tal vez a una parte de la ciudadana no le importe quien preste el servicio con tal que sea gratuito y de calidad. Pero en el mundo, incluso en Europa, una de las formas de deteriorar los servicios de salud, aun manteniendo el acceso gratuito, ha sido la concesin a empresas privadas. Por donde quiera que se mire, significa mercantilizar y lucrar con algo que bajo ningn concepto puede ser mercantilizado ni convertido en objeto de lucro: la salud humana.Esto ltimo es un principio fundacional de la Revolucin Cubana [4].

Seguramente los dirigentes actuales de Cuba no van a privatizar la salud, pero la Constitucin tiene que impedir que ninguno de los dirigentes futuros pueda hacerlo. Por tanto, debe mantenerse la redaccin actual, muy superior a la que se nos propone. Ms vale luchar por una gestin estatal eficaz de los servicios de salud que retroceder.

Ante los cambios presentes en el Proyecto de Constitucin en los tres aspectos sealados pudiera llegarse a conclusiones muy diferentes segn la posicin ideolgica, es decir, muchos los vern como buenas noticias y votarn por ellos. Los que identifican soluciones para Cuba en la privatizacin de una parte significativa de su propiedad social tienen esencialmente dos argumentos:

- el deterioro de la produccin y el consumo bajo la gestin estatal,y
- las evidencias muy parcializadas de los beneficios que ofrecen en el mundo las formas capitalistas.

Olvidan aspectos claves:

- El deterioro de la produccin y el consumo en Cuba no se debe a la existencia de la propiedad socialista, sino a su negacin. Donde quiera que se camina en la direccin opuesta el resultado no puede ser otro, es decir, donde quiera que el pueblo se aleja de las decisiones que se toman sobre su propiedad, y donde quiera que estas decisiones dejan de estar regidas por las necesidades del pueblo. Una agresin externa permanente ha estado siempre ah para hacer las cosas difciles, pero en la medida que hemos sido ms socialistas los resultados han sido fabulosos. Ninguno de nuestros avances de las ltimas 6 dcadas ha sido posible porque privatizamos ms cosas, sino porque pusimos ms empeo en que efectivamente fuera de todos lo que es detodos.
- Tan pronto como se ampla el foco ms all de la experiencia personal o la serie de televisin, y se mira al conjunto de los 7 mil millones de habitantes de este mundo, ya todos afectados por las condiciones capitalistas de produccin, dejan de verse tantos beneficios en la privatizacin.

Por qu entonces recurrir a ella cuando existe la posibilidad de hacer bien lo que hemos hecho mal?

Notas:

[1] En el marco de la actual constitucin tenemos ejemplos de la problemtica que aqu analizamos. El reciente decreto-ley 348, permite la concesin total de la explotacin de un ferrocarril cubano a una empresa extranjera, sin quedar explcito un lmite a la cantidad de ferrocarriles que pudieran ser concesionados, siendo varios de ellos muy importantes para la poblacin y la economa. Los ferrocarriles constituyen un medio fundamental de transporte, trmino especificado en la constitucin vigente como propiedad socialista de todo el pueblo, la cual solo puede ser concesionada sin afectar los fundamentos del Estado. Vase la Gaceta Oficial №42 Extraordinaria de 22 de agosto de 2018. Tambin: http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/08/22/cuba-moderniza-normas-juridicas-para-el-sistema-ferroviario-nacional/. Y Amaury Valdivia, Sin va libre, en:https://brecha.com.uy/sin-via-libre/

[2] Las armas tambin tienen que ser del pueblo, y este debe controlar su uso. Es lo ms coherente con los postulados construidos por la Revolucin acerca del lugar del ejrcito en la sociedad socialista.

[3] Que no es lo mismo que la representacin del pueblo por el Estado con respecto a su propiedad, como plantea el artculo 21 del Proyecto. El Estado tambin representa al pueblo en el beneficio de su propiedad cuando esta es administrada por otros actores.

[4] La existencia de mdicos cubanos contratados oficialmente en hospitales privados de otros pases, donde se cobra el servicio y Cuba obtiene beneficios, va contra este principio.

Luis Emilio Aybar Toledo es socilogo, educador popular e investigador de la Ctedra de Estudios Antonio Gramsci del Instituto Cubano de Investigacin Cultural (ICIC) Juan Marinello

Fuente: http://medium.com/la-tiza/el-proyecto-de-constituci%C3%B3n-abre-puertas-a-la-privatizaci%C3%B3n-de-la-propiedad-social-d6da49c0e2b3



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter