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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2018

Haddad-Manuela ahora comandan la guerra poltica por el retorno democrtico

Juraima Almeida
Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE)


Fernando Haddad y Manuela d' vila, dos figuras jvenes polticamente formadas durante los gobiernos de Lula y Dilma Rousseff, comandarn desde ahora la guerra poltica contra la derecha golpista y xenfoba para alzarse con un triunfo que restituya a los brasileos los derechos conculcados durante los dos aos del rgimen de facto encabezado por Michel Temer.

El primer problema que enfrentan para hacer el traspaso de los votos de Lula al do-dinmico Haddad-Manuela es el tiempo desperdiciado. Con la decisin de Lula de esperar hasta el ltimo da, se perdieron dos semanas de campaa electoral en la televisin, a apenas tres semanas de las elecciones.

El Partido de los Trabajadores (PT) aguant hasta el ltimo da y la ltima hora estipulada como plazo por el Tribunal Superior Electoral (TSE), para hacer oficial el cambio que ya se vea venir. Y, a partir de este 11 de septiembre el partido ms grande de la centroizquierda no tendr ms a su lder histrico, Luiz Incio Lula da Silva, como abanderado presidencial, encarcelado desde abril e imposibilitado de candidatearse.

En esos aos de gobiernos del PT, Haddad fue ministro de Educacin y alcalde de la populosa So Paulo, y la joven y carismtica Manuela fue dirigente estudiantil, diputada estadual y federal y ahora es titular del Partido Comunista. Ahora tendrn que remar desde atrs para acercarse a la posibilidad de una segunda vuelta.

Nosotros ya somos millones de Lulas, de hoy en adelante Fernando Haddad ser Lula para millones de brasileos, hasta la victoria, un abrazo del compaero de siempre, Luiz Incio Lula da Silva. Esas fueron las ltimas lneas de la Carta al Pueblo escrita por el expresidente para expresar su respaldo a la flamante candidatura presidencial de Haddad-Manuela para los comicios del prximo 7 de octubre. Quiero pedirles de corazn a todos los que votaran en m, que voten al compaero Fernando Haddad, propuso Lula.

La persecucin sigue, la lucha tambin

En la tarde del 11 de septiembre, el juez provincial de primera instancia Sergio Moro, en una sentencia esperada desde el inicio mismo de la operacin Lava Jato, sentenci al ex presidente Luis Inacio Lula da Silva, sin dudas la figura ms popular del escenario poltico brasileo, a nueve aos y seis meses de crcel y lo inhabilit para ocupar cualquier puesto en la administracin pblica por los prximos 19 aos.

Despus de meses de exigir infructuosamente justicia, Lula, ex tornero mecnico de 72 aos, fundador de la Central nica de Trabajadores, del PT y dos veces presidente, no puede disputar su sexta eleccin presidencial. Los tribunales prohibieron mi candidatura a la presidencia, prohibieron al pueblo brasileo votar libremente, nunca acept las injusticias ni las aceptar, hace ms de 40 aos que defiendo la igualdad y la transformacin de Brasil. Le pido una sola prueba a Moro, dijo.

Hasta el Comit de Derechos Humanos de Naciones Unidas exigi que se le reconocieran sus derechos tras demostrar que en actual sistema poltico instituido a partir de agosto de 2016 despus de la cada de Dilma Rousseff, se violan las garantas que caracterizan a las democracias, lo que fue descalificado por algunos jueces de las cortes superiores con argumentos falsos, entre ellos el de que Brasil no tiene porque sujetarse a los trminos del Pacto Internacional de Derechos Polticos y Civiles.

El domingo pasado, tanto la candidatura de Lula como el Pacto de la ONU, fueron vilipendiados por el comandante del Ejrcito, general Eduardo Villas Boas, quien dijo que no se permitir una victoria de Lula y en forma elptica insinu que tampoco una de Haddad.

La historia del soborno, repetida miles de veces por la prensa hegemnica, fue uno de los pilares del golpe institucional (judicial-policial-empresario-parlamentario) que destituy a la presidenta Dilma Rousseff hace dos aos, pero cuyo objetivo clarsimo siempre fue el de liquidar la figura poltica de Lula da Silva.

Lo sigue acusando, sin prueba alguna (no existe ningn registro de propiedad a nombre de Lula), de haber recibido, como soborno, un apartamento de poco ms de 200 metros cuadrados en Guaruj, un decadente balneario a unos 70 kilmetros de So Paulo, por valor de poco ms de 700 mil dlares, empeado por el banco estatal Caixa Econmica, como parte del acuerdo de suspensin de pagos y recuperacin judicial de la constructora, la OAS, su duea.

El analista Daro Pignotti selaala que la presidenta era nada ms que un escollo en el camino de los que armaron el golpe: el actual senador Acio Neves, derrotado por ella en las elecciones del 2014, con el pleno aval del expresidente Fernando Henrique Cardoso; los medios hegemnicos de comunicacin; los partidos polticos que se dejan comprar por el mejor postor, sea de donde sea; el gran capital nacional; y, claro, los intereses de las multinacionales que ahora pretenden beneficiarse de la nueva situacin.

Para que ese cuadro se completase, era y es necesario liquidar a Lula y a su partido, el Partido de los Trabajadores (PT), agrega. La llegada de Michel Temer y sus secuaces tuvo como objetivo primordial imponer reformas que, en realidad, significan liquidar todo lo que se construy, en trminos de derechos sociales, no solo bajo los gobiernos de Lula y Dilma, sino de los ltimos ms de 50 aos y, en el caso de los derechos laborales, ms 70.

Lula da Silva se transform en el primer ex presidente condenado por corrupcin gracias a la actuacin de un juez provincial cuyo autoritarismo y parcialidad son ms que evidentes y ya no solo para juristas, sino para crecientes parcelas de la opinin pblica que no se dejaron idiotizar por los medios hegemnicos de comunicacin, con la hegemnica TV Globo a la cabeza.

Los nmeros

Haddad, creci del 4 al 9% en la intencin de voto en el sondeo de Datafolha de esta semana, y deber seducir en tres semanas a 147 millones de votantes diseminados en un pas de 8,5 millones de kilmetros cuadrados. Los sondeos indican que un porcentaje considerable de electores est dispuesto a votar a quien tenga la bendicin de Lula, el lder preso.

El desafo es, al menos, salir segundo en los comicios del 7 de octubre para pelear la presidencia en la segunda vuelta del 28 de ese mismo mes, seguramente ante el capitn retirado del Ejrcito, el ultraderechista Jair Bolsonaro (internado tras recibir una pualada en un acto proselitista), con entre 19 y 22% de intencin de votos en las encuestas donde Lula superaba el 40% y que dejaron de publicarse por decisin del grupo monoplico Globo.

Tras ser descartado Lula, el lder de los sondeos sigue siendo Bolsonaro (del PSL, Partido Social Liberal) con 24%, dos puntos ms que hace dos semanas, ya considerando los efectos del ataque que no fueron los esperados por su comando de campaa), y el segundo colocado es el neodesarrollista Ciro Gomes (PDT, Partido Democrtico Laborista) quien pas de 10% a 13% y amenaza con quedarse con votos de simpatizantes del PT.

Marina Silva, del partido Red Sostenibilidad fue la nica que perdi votos, cayendo de 16% a 11% mientras que el ex gobernador del Estado de So Paulo, el neoliberal Geraldo Alckmin (candidato preferido del establishment, del PSDB, Partido Social Demcrata Brasileo) gan slo un punto y alcanz el 10%

La distancia entre el primero y el quinto es de solamente 4%. La ltima encuesta pregunt si votaran por un candidato indicado por Lula, y 33% de los entrevistados dijo que lo hara seguramente mientras que otros 16% dijeron que tal vez. El sondeo tambin indica que 41% de los electores no votara jams por un candidato apoyado por Lula, lo que demuestra que el lulismo tambin tiene un lmite de crecimiento.

Haddad y Manuela

Fernando Haddad, de 55 aos, es un acadmico brasileo, profesor de economa poltica en la Universidad de So Paulo y militante del PT desde 1997. Fue ministro de Educacin en 2005 y obtuvo gran xito al crear programas de inclusin de jvenes negros y de las favelas de Brasil en las universidades federales.

Luego fue elegido alcalde de So Paulo con el 55% de los votos, desplegando proyectos urbansticos y de ocupacin de los espacios pblicos por la poblacin, pero no logr la reeleccin en el 2016, ao en que la destitucin de Rousseff y las acusaciones contra Lula da Silva hicieron del rechazo al PT la pauta principal de los comicios.

Su compaera de frmula presidencial ser la periodista sud-riograndense Manuela d' vila, de 37 aos y militante comunista. Fue una reconocida dirigente estudiantil (vice presidenta y portavoz de la Unin Nacional de los Estudiantes, UNE, entre 2001 y 2003). En el 2006, fue elegida diputada federal y en su segundo mandato, a partir de 2010, pas a ser lder del grupo comunista en el parlamento.

Manuela lanz su precandidatura presidencial en enero, presentndose como la candidata feminista. Mantuvo su intencin de ir a la primera vuelta hasta agosto, cuando acept la invitacin de formar parte de la frmula con el PT.

Ahora, ambos debern remar desde atrs para ubicarse en la segunda colocacin, al menos, y acceder a la segunda vuelta electoral, en una campaa donde los analistas siponen que se destacar la invisibilizacin de la candidatura del PT por los medios hegemnicos, la injerencia de los militares y los discursos xenfobos y quiz, tambin, ms actos de violencia.

Juraima Almeida es investigadora brasilea y analista asociada al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico.

Fuente: http://estrategia.la/2018/09/12/haddad-manuela-ahora-comandan-la-guerra-politica-por-el-retorno-democratico/


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