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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2018

11 septiembre 2018: Sin un giro a la izquierda no habr Repblica Catalana

Lucha Internacionalista (UIT-CI)


Y ahora, Cmo seguimos? Todo el mundo se hace esta pregunta. El presidente Torra realiza grandes afirmaciones sobre la Repblica y el 1 de octubre, pero no propone ninguna medida concreta de soberana, ms all de decir que no acatar la sentencia de los presos/sas en el caso de que no sea absolutoria. Est buscando un acuerdo con el que se pueda rehacer el autonomismo y dejar la Repblica para un futuro incierto. En boca de la gente encontramos expresiones, con una determinacin ms que demostrada, como Construimos Repblica, Hacemos Repblica o Somos Repblica, pero que en boca del Govern y los partidos que le apoyan son una peligrosa cortina de humo detrs de la cual se busca un compromiso con el Estado. Otra cosa ser que el aparato estatal rechace someterse a un hipottico acuerdo poltico. No sera la primera vez!

Tambin los partidos del Govern hablan de ampliar la base pero esta misma necesidad, que todo el mundo comparte, no tiene que ser un argumento ni para la parlisis ni para el regreso al autonomismo. Ensanchar la base no quiere decir esperar un acuerdo por arriba con Podemos o el PSC a expensas de renuncias, sino luchar para recuperar la hegemona de izquierdas en el Baix Llobregat y el Valls, con la gente trabajadora y esto slo se puede hacer con polticas claras por la escuela pblica, la sanidad, los servicios sociales, en defensa de salarios y pensiones. Ha sido justamente la poltica neoliberal de los gobiernos Mas-Puigdemont-Torra la que ha alejado la gente trabajadora del proceso: manteniendo los conciertos en la escuela privada mientras se perpetan los barracones, privatizando el sector social, perpetuando las listas de espera sanitarias, permitiendo la especulacin con la vivienda poniendo en bandeja el discurso populista de Ciutadans.

Un ao histrico

El 1 y el 3 de octubre del ao pasado marcaron un antes y un despus. La gente fue quin asegur el referndum y su contundente resultado: una derrota del Estado espaol, con un coste aadido por las fuerzas represivas que dejaron ms de un millar de heridos y unas imgenes que dieron la vuelta al mundo. La huelga general, a las 48 horas del referndum, tena que ser el marco de la proclamacin de la Repblica porque nunca como aquel da lo tuvimos tan a mano. El Rey, como Jefe del Estado y de las Fuerzas Armadas, sali a legitimar la represin.

Todo y proclamar la Repblica, presionados por la movilizacin, PdeCat y ERC demostraron que no estn dispuestos a hacerla efectiva. No opusieron ninguna resistencia al 155, abandonaron las instituciones y acataron las elecciones autonmicas del 21D con las que el Estado pretenda cerrar rpidamente la crisis.

Con los rehenes y los dirigentes en el exilio, la huelga general del 8 de noviembre demostr la capacidad de movilizacin de los CDRs paralizando carreteras, ciudades y medios de transporte. El gobierno del PP lanz el grito de guerra contra estas nuevas estructuras de poder popular, surgidas del 1 de octubre, que podan ir ms lejos que ANC y mnium paralizadas y con sus dirigentes a la prisin. Pero la movilizacin careci de continuidad y de un plan de lucha. La convocatoria electoral no sirvi para cerrar la crisis como esperaba Rajoy, pero impuso la desmovilizacin desviando todos los esfuerzos a repetir un proceso electoral autonmico aceptado por las formaciones republicanas.

El Estado necesitaba reescribir los hechos del mes de octubre y para ello inici un operativo represivo intentando convertir los verdugos en vctimas de un presunto odio popular: mecnicos, payasos, bomberos, regidores, profesorado. Los que parecan pacficos el 1 de octubre resultaron ser gente que llevaba al lmite a los profesionales de la represin llegando hasta humillar a sus hijos e hijas en la escuela. Y mientras la Guardia Civil y la polica eran presentados como vctimas, les llovan las aumentos de sueldo, regalos, vacaciones pagadas, condecoraciones.

Con el 155 en la mano, el Estado seala a los principales "culpables" de que los catalanes y las catalanas hayan protagonizado aquel 1 y 3 de octubre: se incrimina a la televisin pblica y a la escuela catalana como responsables de adoctrinar la poblacin y se empieza una segunda campaa complementaria. Su argumento es que sin ese adoctrinamiento el pueblo cataln sera un buen sbdito de la monarqua.

Pero el tiempo tambin juega en favor de la degradacin y de la crisis del Estado. Empiezan a levantarse voces contra la Monarqua y por la Repblica en todo el Estado: referndum popular en Vallekas, resolucin del Parlamento de Nafarroa, debate en Cantabria, los hechos de Alsasua -vuelven a poner en pie de guerra al pueblo vasco- las mujeres y los y las pensionistas movilizadas, el escndalo de la Mandada, Grtel y la mocin de censura de Rajoy. El rgimen monrquico se va debilitando entre escndalos que se esconden torpemente con la complicidad del gobierno de Pedro Snchez y del poder judicial. El PSOE, que hace suyas las polticas de defensa del Estado contra Catalunya o la austeridad contra las pensiones, sabe que lo que est en juego es el rgimen y va soltando lastre que liga la Monarqua a Franco con operativos como la exhumacin del cuerpo del dictador de Valle de los Cados. Pero cada juego de distraccin levanta la oposicin de sectores del aparato del Estado. La crisis se profundiza.

Y ahora?

1.- Construir un Frente de izquierdas por la Repblica Catalana. La CUP-CC en la que participamos como Lucha Internacionalista- tiene una gran responsabilidad ante s frente las dilaciones de JXC/PdeCat y ERC. Hay que salir de la sombra del Gobierno y encabezar un llamamiento a construir un Frente de Izquierdas por la Repblica Catalana, una propuesta a Procs Constituient, Som Alternativa (Albano), sectores de los Comunes, sindicatos y movimientos. Nos urge impulsar un debate de fondo, un programa de urgencia por la Repblica y un plan de lucha: vivienda, sueldos, pensiones, escuela, sanidad pblica, necesidades sociales. Exigiendo medidas de soberana al Parlamento, que se apliquen las leyes de pobreza energtica y las otras leyes suspendidas de contenido social.

2.- Slo las polticas de izquierdas pueden ensanchar la base de la Repblica. Hemos de impulsar el debate poltico en los CDRs, la plataforma poltica y sindical que impuls la huelga del 3 de octubre, en dilogo con la ANC y mnium pero sin esperar a sus acciones. Un plan de movilizacin que junto con las reivindicaciones antirepressives haga suyas las demandas de los sectores populares, tambin ante el Gobierno Torra. Esta es la verdadera lucha para ensanchar la base, para ganar a la poblacin trabajadora.

3.- Movilizacin permanente para parar la represin. Es necesario que el Parlamento decrete la amnista con libertad por los presos y el regreso de los exiliados. Hay que abrir las prisiones con el apoyo de manifestaciones en las puertas.

4.- Nuestra lucha es la misma de todos los pueblos del Estado espaol contra la Monarqua y el rgimen del 78. La lucha del pueblo cataln no puede quedar aislada. Las luchas contra la Monarqua y el rgimen que se empiezan a dar en todo el estado son tambin nuestra lucha. La solidaridad entre pueblos es nuestra gran aliada.

Lucha Internacionalista (UIT-CI)



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