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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2018

Entrevista a Miguel Candel sobre Ser y no ser. Crtica de la razn narcisista (II)
La metafsica puede parecer inane, urnica y escapista, pero tiene muchas ms consecuencias prcticas de las que uno podra pensar a primera vista

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Miguel Candel Sanmartn naci en Barcelona en 1945. Licenciado en Filosofa y Letras en 1967, doctor en Filosofa en 1976, fue profesor no numerario de Filosofa Antigua en la UB hasta 1977 y, posteriormente, profesor de griego (y filosofa) en el Instituto Puig Castellar de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) hasta 1988.

Ha ejercido como traductor en la Secretara de las Naciones Unidas (Nueva York), y en la ONUDI (Viena), as como en la Comisin Europea (Luxemburgo). Desde 1992 es profesor titular de Historia de la Filosofa en la UB.

Traductor de Aristteles al cataln y castellano (rganon, Acerca del cielo, Meteorolgicos, De lnima), ha publicado en Montesinos: Metafsica de cercanas y Tiempo de eternidad .

***

 

Nos habamos quedado en este punto. Abres el prlogo del libro con un poema de Mario Benedetti: Esa batalla. Qu batalla es esa? Te interesa la poesa de Benedetti?

 S, me gusta la poesa de Benedetti, poeta muy representativo de la segunda mitad del siglo XX, capaz de expresar todas las angustias que la civilizacin contempornea ha aadido a las que son patrimonio innato de la humanidad. La batalla aludida es la que consiste en intentar dar sentido a la vida, que de por s carece de todo sentido que vaya ms all de ella misma: vivimos para vivir, como cualquier otro ser vivo; pero tenemos la capacidad de aadirle finalidades extra a esa rutina. De eso va la existencia especficamente humana.

Coincides con Heidegger en que la filosofa ms profunda tiene mucho que ver con el lenguaje potico?

No haca falta que lo dijera Heidegger. Ya lo haba dicho Aristteles. La poesa, al sugerir ms que decir, permite justamente ir ms all de la versin anodina de las cosas que nos da el uso habitual del lenguaje. Pero ojo, si te quedas en la poesa, corres el riesgo de confundir la ficcin con la realidad. Para que la semilla de la poesa de frutos filosficos, la razn tiene que haber roturado el campo. 

Afirmas que si el ser humano fuera inmortal, no existira la filosofa. Por qu? No seguiramos preguntndonos sobre el bien y el mal, sobre lo justo e injusto, sobre la equidad, sobre los lmites del conocimiento, etc.?

Posiblemente. Pero esas cuestiones no tendran el carcter acuciante que tienen en nuestra condicin de seres con fecha de caducidad. Si dispusiramos de un tiempo infinito para responder a esas preguntas, lo ms probable es que no nos preocupramos demasiado por buscarles respuesta. De hecho, bien y mal dejaran de tener sentido, porque nunca seran irreversibles y definitivos. Por eso, si le suponemos algn tipo de realidad a Dios, infinito y eterno, no le podremos aplicar esos ni otros adjetivos enfrentados como polos opuestos. En el infinito se disuelven los contrarios. 

Afirmas tambin que una vida sin reflexin es una vida que no merece ser vivida. Digo bien si deduzco de tu afirmacin que toda civilizacin que impida una vida reflexiva a los seres humanos es, en tu opinin, una civilizacin contra la humanidad?

Dices muy bien. Y esto conecta con la respuesta a la pregunta sobre Benedetti. La metafsica puede parecer inane, urnica y escapista, pero tiene muchas ms consecuencias prcticas de las que uno podra pensar a primera vista. Consecuencias que pueden ser buenas o malas, claro est, segn el punto de partida que uno adopte. Pero la metafsica nunca es ticamente indiferente. Hay una metafsica detrs del nazismo, como la hay detrs del liberalismo y del marxismo. El ser no es propiamente un concepto vaco, sino un concepto rebosante que lo contiene todo, y el ser humano, por mucho que se esfuerce en no particularizar (esfuerzo, por otro lado, que raramente hace), inevitablemente acaba tomando de l una acepcin particular u otra. La lucha (la batalla benedittiana) que eso plantea es doble: 1) Reconocer y dejar claro que se ha tomado lo particular por lo universal. 2) Discutir la pertinencia de la particularidad elegida frente a otras.

Me pasaste un archivo, Epilepseis es su nombre, con un conjunto de reflexiones tuyas, 55 en total, que, segn creo, te fueron surgiendo a medida que ibas trabajando en el libro. Te pregunto sobre algunas de ellas si te parece. Empecemos por esta: Un posible principio tico superador de la justicia (y de su inestable equilibrio, que tan fcilmente degenera en la espiral crimen-castigo-venganza-etc.) sera la mxima: "Imponte a ti mismo lo que no debes imponer a los dems". Si obramos as, no seramos injustos con nosotros mismos? Por lo dems, cmo poder saber lo que no debemos imponer a los dems?

Es muy difcil ser injusto con uno mismo. En todo caso, imponerse a uno mismo algo que uno no tiene por qu imponer a los dems es como renunciar a un derecho. Y me parece obvio que tener un derecho implica poder renunciar a l; de lo contrario no sera un derecho, sino un deber. Mi uso del verbo no deber en lo que no debes imponer a los dems equivale, como acabo de mostrar, a no tener la obligacin de. Entendido as, es bien fcil saber qu es lo que no tenemos la obligacin de imponer a los dems: ya se cuidan los dems de recordrnoslo.

En esas reflexiones que comentamos hablas algunas veces del punto de vista materialista. Cmo definiras ese punto de vista materialista?

Lo entiendo como el punto de vista segn el cual toda la realidad est hecha de la misma pasta primordial, de manera que las cosas se diferencian slo por las diferentes maneras como esa pasta est moldeada. El Ser del que hablamos ms arriba coincide, obviamente, con esa pasta primordial (que ni siquiera es pastosa, pues carece de propiedades concretas o, ms bien, las posee todas de manera que no podemos caracterizarla mediante ninguna propiedad en particular). De hecho, ni siquiera debera llamarse materia, trmino que sugiere pasividad, pues es obvio que el ser, la realidad, incluye tambin la actividad.

Djame insistir. De ese Ser, de esta pasta material que no debera llamarse material por aquello de materia pasiva, podemos sealar atributos en positivo? Por ejemplo, es eterna, es activa, la fsica de partculas traza interesantes modelos de aproximacin, es increada

Hay que empezar reconociendo que no podemos describir (ni concebir) nada sin recurrir a atributos, y atributos positivos (todo atributo negativo es, simplemente, la negacin de uno positivo, de manera que presupone a ste). Eso es evidente. Admitido esto, conceptos tan generales como el mismo concepto de Ser exigen, por su misma generalidad, que los atributos que se les asignen no se vean constreidos por el uso prctico del lenguaje, exigen desbordar los lmites del uso ordinario. Y los lmites del uso ordinario slo pueden desbordarse mediante la negacin que antes mencionaba; en efecto, a la realidad, considerada en s y en general, apenas podemos designarla con atributos que no estn formados por negacin de otros, como algunos de los que mencionas: increada, eterna (es decir, intemporal, etc.). Eso es peligroso y ah radica el peligro que corre la filosofa de convertirse en bla, bla, bla sin sentido. Pero no hay ms remedio que correr ese riesgo si no queremos quedarnos en el otro bla, bla, bla, el muy anodino del lenguaje cotidiano, se que el uso no deja de desgastar y degradar hasta volvernos ciegos a la maravilla de la existencia, hasta hacernos caer en el aburrimiento (del que intentamos librarnos con la bsqueda constante y compulsiva de novedades, sin darnos cuenta de que: a) nada nuevo bajo el sol, como dice la Biblia, y b) lo viejo es lo que ha permanecido, es decir, lo que tiene mucho ser acumulado y que, por tanto, tiene mucho que mostrar). Y ya que digo aburrimiento, me tomo la libertad de proponer un trmino ligeramente diferente para designar su forma extrema, sa que nos hace caer en la atona mental ms absoluta: el aburramiento.

Me apunto el palabro.

Volviendo a la cuestin inicial: lo de ir ms all del uso trivial del lenguaje, se que sirve para designar cosas concretas (que algunos creen que es el nico uso legtimo), es algo que hacemos continuamente incluso en el ms anodino de los contextos: en efecto, todo trmino de nuestro lenguaje es susceptible de uso comn o universal; de no ser as, tendramos que disponer de una reserva infinita de palabras para aplicar, a cada objeto, caso y situacin, una palabra diferente de las dems, pues no hay dos objetos en el espacio-tiempo, ni por tanto dos casos ni dos situaciones, que sean idnticos. El proceso de abstraccin, inherente a todo uso del lenguaje, consiste en liberar el significado de las palabras de las ataduras de lo concreto e individual. Como digo en mi opsculo Metafsica de cercanas, sin trminos universales (de hecho, lo son prcticamente todos), no podramos decir hoy da, por ejemplo, que un actor o actriz son bellos, porque ese adjetivo habra quedado hace siglos en propiedad de personajes como Ganmedes o Helena de Troya. Por tanto, no es la metafsica la que tiene la exclusiva del uso abstracto del lenguaje: lo nico que hace es subir unos peldaos ms que el lenguaje ordinario, e incluso que el cientfico, por la escalera de la abstraccin (con riesgo, claro est, de pegarse un batacazo).

Doy una referencia. El libro que acabas de citar, Metafsica de cercanas, se public en la coleccin Biblioteca de divulgacin temtica de Montesinos. Aado, en tu ataque (justificado?) de inmodestia, que entonces yo era el director de la coleccin. Con disculpas.

Otra reflexin del archivo que me enviaste: Se podra interpretar la fsica de Aristteles con el aforismo: "la materia no se mueve; la materia es movimiento". Y qu ganancia obtenemos con ese cambio de formulacin? Si la materia es movimiento, podemos afirmar sin contradecirnos que no se mueve?

Si se entiende la materia en el sentido que acabo de decir, como algo indiferente a la oposicin actividad-pasividad, porque las incluye a ambas, no hay ninguna dificultad. La frase que citas pretende simplemente incluir el movimiento (tambin podramos incluir el reposo) en el ser mismo de la materia, no atribuir el movimiento a la materia como algo accidental, que se aade a una realidad ya constituida. Exagero algo la posicin de Aristteles, pero es cierto que l define la naturaleza como principio de movimiento y reposo y la materia como lo que da a la naturaleza ese carcter.

Otro descanso, necesito cargar mis bateras. Te parece?

Me parece.

Nota de edicin:

Primera parte de esta entrevista: Entrevista a Miguel Candel sobre Ser y no ser. Crtica de la razn narcisista (I). El narcisismo, aparte de una aberracin conceptual, es una de las enfermedades sociales ms graves que padecemos http://www.rebelion.org/noticia.php?id=246375

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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