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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2018

Entrevista a ric Vuillard, escritor, Premio Goncourt 2017
Ahora los ricos ya no necesitan al pueblo

Enric Bonet
CTXT


<p>El escritor ric Vuillard, despus de la entrevista.</p>

El escritor ric Vuillard, despus de la entrevista. E. B.

El escritor ric Vuillard (1968, Lyon) logr el ao pasado el Goncourt, el mayor premio de las letras francesas. Lo hizo gracias a un relato histrico de solo 150 pginas, Lordre du jour (El orden del da), editado en Espaa por Tusquets-Edicions 62. En esta obra, tan irnica como enigmtica, Vuillard explica el ascenso del nazismo a partir del Anschluss, la anexin de Austria por la Alemania nazi, en marzo de 1938. A travs de descripciones incisivas y detalladas y recuperando hechos histricos que podran resultar secundarios, pero que en este libro resultan luminosos, el escritor francs hace un retrato descarnado de las lites alemanas, austracas y britnicas de la Europa de entreguerras.

Su ceguera y el menosprecio social (de las lites britnicas) termin desembocando en la impotencia de las democracias europeas ante el nazismo, asegura Vuillard durante una entrevista en una cafetera cercana a la estacin de trenes de Rennes, la capital de la Bretaa, donde reside desde hace varios aos. Vuillard, que ya haba recibido el reconocimiento de la crtica por su novela anterior, 14 juillet, sobre el inicio de la Revolucin Francesa, desgrana los aspectos principales de sus ltimas obras. En ellas, relata hechos histricos, pero estos interrogan constantemente al lector sobre problemticas presentes, como la irresponsabilidad de las lites, el incremento de las desigualdades y el auge de la extrema derecha.

Su novela El orden del da trata sobre el Anschluss, la anexin de Austria por la Alemania nazi. Por qu escogi este tema?

La lectura de las Memorias de Winston Churchill me llevaron a interesarme por el Anschluss. Ya las haba ledo cuando tena 18 aos, pero volv a leerlas y me di cuenta de algunos elementos interesantes que entonces me parecieron insignificantes. Uno de ellos fue la comida en Downing Street, que se produjo el mismo da del Anschluss (el 12 de marzo de 1938), entre el entonces primer ministro britnico, Neville Chamberlain, y el ministro de Exteriores de la Alemania nazi, Joachim von Ribbentrop. En esta escena vemos la complacencia excesiva de Chamberlain hacia Ribbentrop, un comportamiento tpico de la alta aristocracia britnica. Me pareci un ejemplo claro de la hipocresa de la gentry britnica y de las lites europeas de ese momento. Estas trataron a los nazis con el menosprecio de una aristocracia y alta burguesa que los vea como arribistas. Pero esta ceguera y menosprecio social termin desembocando en la impotencia de las democracias europeas ante el nazismo.

El comportamiento y la subjetividad de las lites es en el fondo el tema principal de su novela.

S, lo que me pareci ms interesante describiendo el Anschluss fue hacer el retrato de una lite. Formar parte de una lite no significa solo ocupar, por ejemplo, un puesto en el gobierno, sino compartir una subjetividad producida por un espacio. Uno de los grandes problemas que tenemos en la actualidad es la constitucin de las lites y la relacin del pueblo con ellas.

Considera que en la actualidad podramos hablar de una radicalizacin de las lites como lo hace el socilogo Emmanuel Todd?

En el libro El orden del da vemos cmo se produce una radicalizacin del menosprecio, sobre todo de la aristocracia britnica. Me parece asombroso que el conde de Halifax titulara Plenitud de das su libro de memorias, en el que sobre todo hablaba de la Segunda Guerra Mundial. Esto nos muestra un menosprecio del dolor, los muertos y del sufrimiento de otros. En la actualidad, seguimos viendo este menosprecio y cmo las lites se comportan sin escrpulos y de forma poco responsable. Esto se debe al hecho de que no hay prcticamente ningn poder que les haga frente.

Estas lites parecen cada vez ms alejadas e inaccesibles para el pueblo

En el siglo XIX ya exista una gran divisin entre el pueblo y las lites. Pero entonces las lites eran mucho ms reducidas y ms visibles, el pueblo las vea constantemente. Ahora los ms ricos ya no necesitan al pueblo. Solo se codean con las clases medias, viven en barrios apartados, pueden pedir que les entreguen la compra a domicilioEsto tambin afecta al trabajo del escritor. Cmo podemos escribir sobre unas clases pudientes que ya no frecuentamos ni vemos? Ante esta ceguera, el pasado es un recurso.

Podemos documentarnos sobre hechos histricos a travs de archivos, fotografas, pelculas Me result muy sorprendente el hecho de que el exministro de Economa griego, Yani Varoufakis no tuviera derecho a tomar apuntes durante las reuniones del Eurogrupo, en las que se debata sobre el rescate de Grecia. Nadie poda hacerlo. Lo que nos muestra que estas reuniones no dejan archivos. Constantemente hay reuniones entre dirigentes polticos y grandes empresarios y no sabemos lo que se decide en ellas. En cambio, sobre el pasado tenemos incluso conocimiento de una reunin secreta entre altos dirigentes nazis y los grandes empresarios alemanes en febrero de 1933, poco antes de la llegada al poder del nazismo. Sabemos lo que se pas durante este encuentro porque nadie prohibi al industrial Gustav Krupp que tomara notas. As que ahora podemos saber cmo se forj esta alianza entre los grandes empresarios alemanes y el nazismo.

A pesar de que el tema principal de su obra es la anexin de Austria por el nazismo, empieza hablando sobre esta reunin entre altos dirigentes nazis y los pesos pesados de la industria alemana, Krupp, Albert Vgler o Wilhelm von Opel. Por qu?

Lo ms chocante de esta reunin entre dirigentes nazis y el patronato industrial es que muchos de estos empresarios, como Krupp, no se reunieron solo con los nazis, sino tambin con otros dictadores y dirigentes. Tratan a los nazis como a jefes de Estado ordinarios. No son ni ms ni menos competentes para aplicar una poltica de estabilidad que priorice la economa. Para los empresarios, se trata de una reunin ordinaria. Lo que resulta terrible.

Lo que demuestra las profundas contradicciones entre el capitalismo, el progreso moral y la democracia

Tanto en las escuelas de negocios como en las facultades de Economa, se concibe la economa poltica como una ciencia desprovista de moral. Se explica que la gestin de los negocios requiere una ausencia de moralidad para ser eficaz. Este pensamiento es el que rige la reunin entre los dirigentes nazis y los empresarios alemanes. Por el bien de sus negocios, aceptaron pactar con los nazis y participar en un complot que tena como objetivo la destruccin de la Repblica de Weimar.

Adems de favorecer la llegada al poder del nazismo, grandes empresarios, como el mismo Krupp, se beneficiaron del trabajo forzoso en los campos de concentracin. Tambin se repitieron este tipo de situaciones en Francia?

S, sin duda. Por ejemplo, Renault fue nacionalizada despus de la guerra por su colaboracin con el Ejrcito alemn. El grupo Berliet tambin se benefici del trabajo en los campos de concentracin. El inters econmico no tiene fronteras. Quizs la nica gran diferencia eran las costumbres ms rgidas y autoritarias de las empresas alemanas. Un estilo que todava podemos ver en la actualidad.

Otro de los episodios ms chocantes de su ltima novela es la escena en la que los tanques, pocos kilmetros despus de haber cruzado la frontera con Austria, sufren averas y se quedan varados. Cmo descubri esta escena? Por qu la incluy?

Lo ms interesante de esta escena es que nos muestra el carcter improvisado de la anexin de Austria en 1938. Entonces, los tanques estaban preparados para circular 5 o 10 kilmetros, pero no los ms de 100 que separaban Viena de la frontera con Alemania. Esto explica la mayora de averas que sufrieron los tanques y que tuvieran que ser transportados en tren hasta la capital austraca. Adems, en ese momento los blindados alemanes no estaban preparados para combatir contra los tanques franceses. En definitiva, esto nos muestra que la Blitzkrieg, la guerra relmpago de la Alemania nazi consisti, sobre todo, en crear la idea de una capacidad militar imparable a travs de una estrategia miserable.

Es decir, el blitzkrieg (guerra relmpago) fue sobre todo una construccin de la propaganda alemana?

El blitzkrieg como teora militar consistente no se construy hasta despus de la campaa en Francia, en 1940. Antes de todo fue un mito, despus se construy la teora militar. De hecho, la mayora de las imgenes del Anschluss de las que disponen ahora los documentalistas son imgenes difundidas por el mismo Ministerio de la Propaganda nazi, dirigido por Josep Goebels. Estas nos muestran un ejrcito muy disciplinado, motorizado y eficaz. Algo que no se corresponda con la realidad, como lo demuestra el episodio de las averas en los tanques nazis nada ms cruzar la frontera con Austria. El blitzkrieg fue, sobre todo, un mito que fracas durante buena parte de la Segunda Guerra Mundial, especialmente durante la campaa en Rusia.

La mayora de sus novelas tratan sobre hechos y personajes histricos.

Me intereso por la historia porque me resulta muy complicado hablar sobre el presente. El mundo en el que vivimos me parece ambiguo y disperso; la situacin actual resulta muy confusa. Ninguno de nosotros podr decir qu suceder en el futuro. Es un futuro inquietante aunque, aparentemente, nada cambia.

En su trabajo sobre el pasado y la historia, vemos una cierta similitud con lo que reivindicaba el escritor alemn Walter Benjamin de pasarle a la historia el cepillo a contrapelo. Le parece una comparacin pertinente?

Benjamin muri demasiado joven, la mayora de sus obras estn incompletas, solo contienen fragmentos. Esto favorece que siempre haya ambigedades. Pero uno de los aspectos que me parece ms interesante en Benjamin es la manera en la que establece una relacin entre el pasado y el presente. De forma potica, nos transmite que en el pasado siempre hay fragmentos que estn a la espera de nuestra interpretacin. Miramos cada momento histrico en funcin de nuestra poca. El pasado no est muerto, se reconfigura constantemente. En Benjamin hay una forma de marxismo histrico, pero ms flexible, lquido.

Pero a diferencia de lo que sola hacer la historiografa social, usted prefiere hablar sobre las lites polticas y econmicas. Por qu?

Creo que ha habido dos etapas tanto en la literatura como en la historia a lo largo del siglo XX y a principios del XXI. La primera de ellas empieza con la Primera Guerra Mundial, en la que los pueblos europeos, sobre todo los franceses y alemanes, fueron abandonados en las trincheras europeas durante cuatro aos. El segundo gran hecho histrico fue la revolucin bolchevique, que gener una gran inquietud entre las lites. Estas experiencias tuvieron una gran influencia en la literatura europea: Erich Maria Remarque, en Alemania o con Louis-Ferdinand Cline o Jean Giono, en Francia.

Entonces, se enterr definitivamente el mito de la guerra y la literatura se dedic a contar el sufrimiento de soldados annimos. Las ciencias humanas tambin siguieron este camino, con la escuela de los Anales de Marc Bloch y Lucien Febvre. El objetivo no era hablar de las lites, sino explicar el sufrimiento de los campesinos, de los obreros Pero el problema de esto es que se dej de lado a aquellos que toman las decisiones que afectan a nuestras vidas. As que ahora debemos interesarnos de nuevo por las lites. Para ello hace falta construir nuevos estilos literarios. Yo apuesto por una forma de relato no lineal en el que se hable de las lites, pero tambin de los que sufren.

En el ltimo captulo de El orden del da, asegura que nunca caemos dos veces en el mismo abismo, pero siempre caemos de la misma forma con una mezcla de ridculo y horror. Le preocupa el auge de la extrema derecha en Europa?

Creo que estamos en una situacin de gran ambigedad e incertidumbre. Europa se construy con promesas de paz y de unin, de eficacia econmica y de democracia. Pero en el mundo actual la eficacia econmica no necesita para nada la democracia, as lo refleja perfectamente el caso de China. Esto hace que los liberales sean menos liberales y prioricen la eficacia en lugar de la libertad. Por ejemplo, con el caso del nuevo Gobierno italiano, lo que preocupaba a la Unin Europa no era que se eligiera a un neofascista como ministro del Interior (Matteo Salvini), sino a un ministro de Finanzas (Paolo Savona) crtico con el euro. Esto nos muestra claramente que lo que importa a las lites es la relacin entre las finanzas y la UE. En cambio, el auge de la extrema derecha y el autoritarismo no les preocupa demasiado.

Su novela 14 juillet, en la que describe la toma de la Bastilla en el verano de 1789, fue publicada en la primavera de 2016, al mismo tiempo que surgi el movimiento de indignacin Nuit Debout en Francia. Influyeron el movimiento de los indignados, las primaveras rabes y otros semejantes en la escritura de este libro?

Quera escribir sobre una insurreccin popular. Pero la mayora de las revueltas que escoga haban fracasado tras ser reprimidas. Escribir sobre ello hubiera resultado reaccionario. Aunque se trate de hechos incomparables, con los movimientos de indignados y con la Nuit Debout tenamos sentimientos parecidos a los de la Revolucin Francesa. Resurga el sentimiento colectivo, de volver a hablar entre nosotros en asambleas populares. Me pareci que el 14 de julio era la fecha ms indicada, ya que no solo se trata de una insurreccin victoriosa, sino que ahora se ve como una fiesta nacional. Quise recuperar el 14 de julio desde el punto de visto del pueblo. Deconstruir la toma de la Bastilla petrificada en fiesta nacional y mostrarla como una insurreccin popular, en la que las clases populares tuvieron un rol fundamental.

Curiosamente, naci en Lyon en mayo de 1968. Qu ha representado para usted el Mayo del 68?

Mi padre particip en l y, durante mi juventud, esta experiencia siempre estuvo presente durante las conversaciones con amigos mayores que haban participado en las movilizaciones. La visin que no respaldo de Mayo del 68 es que fue un movimiento nicamente a favor de la liberacin sexual y de las costumbres. Simpatizo bastante ms con el 68 poltico. Esa revuelta fue la ltima vez en que fructific una esperanza colectiva. Este sentimiento fue compartido por una parte muy significativa de la poblacin francesa, desde los estudiantes hasta los obreros. Esto no es un hecho menor. Hay una frase que me apasiona de la obra de Jean-Paul Sartre LEspoir Maintenant. En ella dice: Nunca he considerado la esperanza como una ilusin lrica.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180912/Culturas/21684/nazismo-eric-vuillard-francia-segunda-guerra-elites-economicas-capitalismo-enric-bonet.htm



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