Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-09-2018

Planes golpistas
Espadas sobre la cabeza de Maduro

Humberto Mrquez


El espectro de una accin armada para derrocar al presidente Nicols Maduro sobrevuela Venezuela, en la forma de una sublevacin militar animada por Washington, de un atentado que siembre el caos, o incluso de un ataque de fuerzas extranjeras. Un artculo en The New York Times revel reuniones de militares disidentes venezolanos con diplomticos de Estados Unidos.

Despus de que en agosto de 2017 el presidente estadounidense, Donald Trump, en una de sus declaraciones crticas sobre Caracas, dijese: Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluyendo una opcin militar si fuese necesario, militares venezolanos dispuestos a rebelarse contra el presidente Nicols Maduro contactaron a responsables de Estados Unidos para solicitar ayuda concreta para sus propsitos.

Washington acept escucharlos, pero con desconfianza, y sus analistas no percibieron certeza en los planes de los rebeldes, por lo que descartaron involucrarse o proporcionar ayuda. El alzamiento entonces se frustr, el gobierno detuvo a uniformados bajo sospecha y as redujo a la mitad la hipottica fuerza rebelde de unos 300 oficiales.

Esa es la nuez de un extenso relato que public The New York Times el pasado 8 de setiembre y que de nuevo atrajo la atencin de la prensa del hemisferio hacia las espadas que penden sobre el presidente Maduro.

El gobierno venezolano tom la nota del rotativo estadounidense como evidencia de las acciones de Washington en su contra: A confesin de partes, relevo de pruebas. Cuntas veces no ha denunciado el presidente Nicols Maduro la accin injerencista, brutal, criminal, de los factores imperiales en contra de Venezuela! Lo dice el New York Times, declar el ministro de Comunicacin, Jorge Rodrguez.

Denunciamos ante el mundo los planes de intervencin y apoyo a conspiraciones militares del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela. En los propios medios estadounidenses salen a la luz nuevas y groseras evidencias, dijo por su parte el canciller Jorge Arreaza.

Reuniones de funcionarios estadounidenses con militares conspiradores repiten un guion conocido en la historia de Amrica Latina, y en el caso de Venezuela amplan un panorama de disidencia militar y bsqueda de deponer al presidente mediante acciones armadas, segn ha denunciado el propio gobierno.

El alto mando militar procura mineralizar el apoyo al gobierno con llamados y compromisos pblicos de lealtad por parte de toda la oficialidad y una clara poltica de ascensos y promociones oficiales activos y retirados manejan recursos y empresas del Estado de los ms leales. Para la oposicin poltica los amagos rebeldes detectados por el gobierno y la detencin de oficiales muestran el descontento dentro de las fuerzas armadas.

Golpes frustrados

El pasado marzo fueron detenidos nueve oficiales y se les inici juicio por los presuntos delitos de traicin a la patria e instigacin a la rebelin. Estaran comprometidos en un golpista Movimiento de Transicin a la Dignidad del Pueblo, segn versiones recogidas por la prensa local y redes sociales.

Hubo escasa informacin y publicidad sobre las detenciones, a pesar de un dato relevante: varios de los detenidos comandaban batallones del Ejrcito con importante poder de fuego. La sublevacin que encabez en febrero de 1992 el ya fallecido Hugo Chvez (1999-2013) la ejecutaron batallones del Ejrcito dirigidos por cinco teniente-coroneles. Comandantes en ese decisivo nivel de mando de tropas tambin abortaron el golpe de dos das contra Chvez en abril de 2002. Los actuales dirigentes venezolanos conocen muy bien la importancia de desmontar cualquier disidencia en ese nivel castrense.

Es as como entre los detenidos en marzo figuraron los teniente-coroneles Iver Chaparro, del batalln de tanques en la ciudadela militar de Caracas; Henry Medina, del batalln de apoyo logstico en la frontera suroeste con Colombia; Deivis Marrero y Victoriano Soto, comandantes de batallones clave para el combate en el centro-norte del pas.

Tambin en marzo fue detenido y permanece tras las rejas el mayor general (general de tres estrellas) retirado Miguel Rodrguez Torres, acusado de complotar contra el gobierno. Fue jefe de la polica poltica (Sebin) con Chvez, ministro del Interior en el primer ao de Maduro (2013), y tras su retiro diriga una pequea formacin poltica opositora, llamada Movimiento Desafo de Todos.

El pasado 20 de mayo se efectuaron elecciones presidenciales para el sexenio 2019-2025, adelantadas con respecto a la tradicin de que se efectuasen en diciembre. Fueron boicoteadas por la mayora de los partidos de oposicin, cuyo registro oficial ha sido cancelado. Hubo una abstencin rcord, de ms del 50 por ciento, en los comicios presidenciales. Alrededor de esa fecha, y con la expectativa del rechazo implcito en la elevada abstencin, conversaciones de pasillo en algunas formaciones polticas sostuvieron que se producira un alzamiento militar, el cual nunca sucedi. Sin embargo, la oportunidad calza con las fechas sealadas en el artculo de The New York Times que da cuenta de tres rondas de reuniones o entrevistas de algn jefe militar o sus representantes con diplomticos estadounidenses en Europa, en los meses finales de 2017 y primeros de 2018.

La agencia de informacin financiera Bloomberg produjo una nota con base en informantes bajo condicin de anonimato segn la cual en mayo fueron detenidos secretamente varias decenas de oficiales acusados de preparar un golpe ese mes.

El reporte del Times neoyorquino tambin se basa en un general que habl con la condicin de mantenerse en el anonimato. Formara parte del crculo de poder cvico-militar en Caracas y, por aadidura, se encuentra en la lista de unos 70 funcionarios y empresarios venezolanos que han sido sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Atentado con dron

El 4 de agosto, frente a una parada militar en el centro de Caracas presidida por Maduro, estall un artefacto identificado como uno de los dos drones con explosivos lanzados desde las cercanas por algunos civiles, ejecutores materiales de un complot criminal, segn investigaciones del gobierno y de la Fiscala General. Dos parlamentarios opositores fueron implicados: el joven diputado Juan Requesens, quien segn sus familiares y copartidarios habra sido detenido y luego torturado, y Julio Borges, ex presidente de la Asamblea Nacional (el parlamento venezolano que el gobierno no reconoce), autoexiliado en Bogot. Ambos pertenecen al partido centrista Primero Justicia.

En cuestin de horas Maduro acus al entonces presidente colombiano Juan Manuel Santos de facilitar la organizacin del crimen, y a exiliados venezolanos cobijados por Washington y Bogot de aportar finanzas y materiales para el atentado, que dej a varios cadetes heridos y mostr en unos segundos de televisin una estampida de guardias nacionales y civiles huyendo ante la explosin del dron en el aire.

Inmediatamente no se responsabiliz a militares como organizadores o cmplices del atentado, pero en los das siguientes se detuvo a los generales de la Guardia Nacional (fuerza militar con funciones de polica) Alejandro Prez Gmez, jefe de los servicios de mantenimiento del orden interno, y Hctor Hernndez, jefe del comando antidrogas, as como al coronel Pedro Zambrano, este ltimo por segunda vez este ao. Todos fueron pasados a tribunales militares sin que se conozcan detalles sobre los cargos en su contra.

Descontento y lealtad

En las fuerzas armadas se expresa el mismo descontento que hay en las familias venezolanas, ha sostenido el mayor general retirado Clver Alcal, cercano compaero de Chvez, apartado del poder bajo la administracin de Maduro. La institucin est tan deteriorada que no tiene capacidad operativa para emprender ninguna misin. Hay casi 2 mil generales, ms generales que coroneles. La pirmide est invertida. Y todo el mundo desconfa de todo el mundo, segn Alcal.

El descontento militar por los bajos sueldos o la mengua de sus funciones y privilegios fue alimento para sublevaciones a lo largo del siglo XX latinoamericano. En Venezuela, que vive la mayor hiperinflacin conocida en el hemisferio, se produce desde el pasado 20 de agosto un sacudn econmico con resultados todava muy inciertos: devaluacin de 96 por ciento de la moneda, fuertes alzas de precios, escasez de productos y servicios esenciales, ms impuestos, multiplicacin por 35 del salario mnimo y aplanamiento salarial: se acorta la diferencia entre lo que ganar un maestro de escuela y un rector universitario, el director de un hospital y un enfermero, un teniente y un general

El general en jefe Vladimir Padrino, ministro de Defensa y cabeza de los militares que dirigen las principales empresas del Estado, ha requerido de todos sus subordinados lealtad y confianza en el nuevo programa econmico de Maduro. Ya hace meses, los miles de oficiales firmaron un compromiso pblico reiterando su lealtad al presidente y comandante en jefe de las fuerzas armadas. La lealtad es una consigna que se repite en todas las actividades castrenses y del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela.

Otro componente en este juego de poder son los mecanismos de control derivados de una zonificacin en regiones militares, acompaada de una integracin de esfuerzos en una sola fuerza armada con cinco componentes: Ejrcito, Marina, Aviacin, Guardia Nacional y Milicia, esta ltima integrada principalmente por personas de ms de 40 aos. Detractores del gobierno sostienen que en todo el cuerpo castrense actan agentes de inteligencia cubanos que trabajan para informacin y asesora del alto mando poltico-militar de la revolucin, una instancia a veces referida por el presidente Maduro.

Una radio, por favor

El New York Times refiri que los militares rebeldes no solicitaron armas o combatientes a Washington, sino equipos de radio encriptados, pues necesitaban comunicarse de manera segura. La negativa estadounidense desmoron el complot, segn el rotativo. El dato ilustra el grado de control y el riesgo de delaciones ante una eventual accin subversiva, pero es desestimado por expertos como Roco San Miguel, presidenta de la crtica organizacin no gubernamental Control Ciudadano, para quien creer que un golpe de Estado en Venezuela depende de la entrega de radios cifradas por parte de Estados Unidos es un chiste, por decir lo menos.

El detalle nutri tambin la posicin editorial de The New York Times tras la amplia difusin de su informe acerca de las reuniones golpistas: Estados Unidos no debera estar en el negocio del golpe, escribi el rotativo: Es un alivio saber que la administracin de Trump decidi no ayudar a los lderes rebeldes en Venezuela () pero es preocupante pensar que el presidente Trump y sus asesores hicieron el llamado correcto por la razn equivocada: falta de confianza en los conspiradores para tener xito en una operacin arriesgada, en lugar de una preocupacin de principios sobre la intervencin.


 

Sube el tono

Diosdado Cabello, capitn retirado, considerado por medios de prensa como nmero 2 en la estructura de poder en Venezuela y referente del ala militar del chavismo, fue repentinamente esta semana blanco de ataques por parte de Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos en la Onu. Haley acus a Cabello de ladrn y narcotraficante, y afirm que Cabello estuvo involucrado directamente en el trfico de drogas, con envos de estupefacientes de Venezuela a Repblica Dominicana y de ah a Europa. Utiliz sus contactos en el gobierno para informarse de otros narcos, robar sus drogas y eliminar la competencia.

El senador republicano Marco Rubio, considerado un influyente consejero de Trump en asuntos de Cuba y Venezuela, ha pedido acciones armadas para derrocar a Maduro, y ha replanteado la posibilidad de una intervencin estadounidense. Ya en febrero afirmaba que el mundo apoyar a los militares de Venezuela si deciden restaurar la democracia; en julio expuso que siempre he apostado a una salida pacfica y no militar para Venezuela, pero las circunstancias han cambiado. Les dije a mis colegas que Trump no avisar si decide actuar contra Nicols Maduro, y ms recientemente asever que el rgimen de Maduro se ha convertido en una amenaza a la seguridad de la regin e incluso de Estados Unidos. La amenaza a la seguridad estadounidense ha sido una especie de mantra para justificar intervenciones en contra de gobiernos cados en desgracia a ojos de Washington.

Durante dcadas, la posibilidad de un conflicto armado entre Colombia y Venezuela fue una hiptesis de estudio en academias militares de ambos pases. Por ello destaca que esta semana Ivn Duque, el nuevo presidente colombiano, acrrimo crtico de Maduro y quien en noviembre recibir la visita de Trump, dijese que aunque Venezuela es una dictadura deleznable, en su criterio Estados Unidos es el primero en entender que una intervencin militar de carcter unilateral no es el camino para encarar el tema venezolano.

Entretanto, el buque-hospital Comfort, de la Armada estadounidense, con un personal de salud de hasta mil efectivos, navega rumbo a las costas colombianas para, segn se inform oficialmente, auxiliar en la atencin a los migrantes venezolanos en Colombia

https://brecha.com.uy/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter