Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2018

Usted lo que necesita no es un psiclogo, sino un sindicato

Javier Padilla Bernldez y Marta Carmona
El Salto

La medicina y la psicologa en muchas (muchsimas) ocasiones son utilizadas como instrumentos de atomizacin de las respuestas colectivas, de responsabilizacin individual sobre problemas en los que la responsabilidad hace mucho que qued fuera del individuo.


De tan manida que est esta frase ya no sabemos dnde la escuchamos o lemos por primera vez, aunque s recordamos haberla vista encabezando algn titular de prensa e incluso la hemos repetido en alguna charla porque, ciertamente, tiene pegada.

El problema es que, a veces, de mucho manosear un dilema se acaba alejando un poco de su significado original (o de su significado ms potente, incluso si ste no era el original).

Cuando Juan Jos o Miriam vienen a consulta pidiendo ir al psiclogo/psiquiatra/psicoterapeuta porque trabajan para una empresa de trabajo temporal donde curran semana s semana no en trabajos fsicos que les dejan hechos polvo y con una inseguridad financiera que hace que no puedan dormir porque no saben si el mes que viene podrn pagar el alquiler y la factura de la luz, decirles que lo que necesitan es un sindicato y no un psicoterapeuta no tiene mucho que ver con la persona a la que ha de ser referido, sino con que la respuesta a su problema no puede ser individual, aunque desde la individualidad tratemos de ayudarles.

La medicina y la psicologa en muchas (muchsimas) ocasiones son utilizadas como instrumentos de atomizacin de las respuestas colectivas, de responsabilizacin individual sobre problemas en los que la responsabilidad hace mucho que qued fuera del individuo. Ah es donde la dicotoma psiclogo/ sindicato cobra su mxima relevancia.

A su vez, pensar inmediatamente en psicoterapia cuando vemos a alguien angustiado habla ms de nosotros y nuestra capacidad de escucha que de quien est relatando su malestar. Qu nos ha pasado y qu sociedad ha ido cristalizando a nuestro alrededor para que, cuando alguien expresa sufrimiento ante nosotros, solo seamos capaces de pensar en que esa persona tiene que corregir algo dentro de s, localizar una pauta-problema y sustituirla por mecanismos ms adaptativos.

Es evidente que la psicoterapia puede resultar til en un millar de situaciones distintas, pero es preocupante que sea la nica solucin que nos viene a la cabeza ante el malestar ajeno. Si vas andando por el campo y te encuentras a una persona conocida cuya pierna se ha quedado atrapada en un cepo para osos, tu primera reaccin es decir vas a tener que ir a traumatologa a que te reparen esos huesos astillados? Es obvio que las heridas requerirn tratamiento, pero tambin parece obvio que tu primera reaccin ser intentar liberar a tu amigo del cepo.

Es cierto que no siempre los cepos en los que nuestro entorno o nosotros mismos nos vemos atrapados son evidentes y casi nunca son tangibles de forma directa. No puedes intentar desarticular la bisagra de una explotacin laboral, de una burbuja de vivienda, del clasismo, machismo y racismo estructurales, de las crisis vitales, etc. Pero entre desarticular un cepo haciendo palanca y solo ser capaz de ver soluciones tcnicas a largo plazo como la psicoterapia debera haber un espectro continuo de opciones en el que pudiramos encontrar tantas vas de alivio como sujetos sufriendo. Y sin embargo nos encontramos una tendencia masiva a encasillar el sufrimiento en el, poco a poco, nico lugar donde podemos darle cabida.

A su vez, la palabra psicoterapia no est exenta de carga poltica. Hay mltiples escuelas psicoteraputicas que, como refleja la clebre figura de la carrera en Alicia en el pas de las maravillas, todas han ganado y todas deben recibir su premio, es decir, todas son potencialmente igual de tiles porque su baza fundamental es el vnculo entre paciente y terapeuta, independientemente de la escuela aplicada. Sin embargo, cuando entramos a una librera y vemos la seccin dedicada a este tema, nos encontramos una aplastante mayora de discurso de autoayuda, coaching, motivacin para el emprendimiento, etc. Si alguien ajeno a nuestra sociedad viera esas estanteras, extrapolara una idea un tanto extraa sobre qu nos hace sufrir. Probablemente muy diferente (por estereotipada y homognea) a todas aquellas situaciones en las que recomendamos a alguien que vaya a un psicoterapeuta.

El sufrimiento psquico y su(s) respuesta(s) son uno de los muchos marcadores de qu rumbo toma la sociedad en cada momento. En un contexto social donde la divisin trabajo-vida personal se desdibuja progresivamente (soy asalariado pero tambin comerciante en Wallapop, casero en Airbnb, transportista en Blablacar, etc), que el sufrimiento vaya progresivamente cabiendo solo en formatos reglados y tarifados tiene connotaciones ideolgicas y polticas complicadas. Por supuesto esto no invalida en absoluto la utilidad de las psicoterapias. Simplemente convierte en peligroso que sea la nica forma de responder al sufrimiento que concebimos. Ante esta unicidad surgen dilemas como el de psiclogo-sindicato. Como si fueran excluyentes y soluciones absolutas.

No hay alternativa a esa dicotoma? Por supuesto que s, la articulacin de respuestas colectivas que consideren la salud individual en el contexto de la lucha colectiva por los derechos laborales debera ser uno de los objetivos de la accin comunitaria en salud en muchos barrios y en muchos grupos etarios. Pero tambin la forma en la que concebimos el malestar de nuestro interlocutor, en el trabajo, en la familia, en los amigos, en toda esa amalgama de gente en la interfaz trabajo-vida personal. Nuestra respuesta individual ante cada relato de sufrimiento forma parte de un discurso ms amplio que, como un ro, a veces nos dirige a donde conviene a otros y, a veces, podemos, poco a poco y entre todos, redirigir hacia el destino que queremos.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/salud-mental/usted-no-necesita-psicologo-sino-sindicato



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter