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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2018

Cooperativizar la sociedad

Guillem Llorens
El diario


- El cooperativismo no es una utopa ni es pasado, es una realidad de presente y de futuro que cuenta con una larga experiencia y una gran variedad de casos de xito

- Somos parte de la economa social y solidaria, un sistema necesario, real, que pone a las personas en el centro y no al capital

- Millones de personas se sienten reflejadas en esta manera de hacer. Quiz solo hace falta romper estigmas capitalistas y entender que, llammoslo ruptura o transformacin, es urgente rectificar

En las cooperativas existe un control democrtico de la gestin.

Aunque con voces que se atreven a decir que estamos en un momento de auge, el funcionamiento de la economa capitalista no ha modificado nada para pensar que no volveremos en breve al colapso de las condiciones de bienestar de muchsimas personas. Eso si queremos obviar que este ficticio paso adelante no ha significado que un gran nmero de ellas hayan conseguido unas condiciones de vida dignas o hayan podido consolidar derechos bsicos de cualquier ciudadana al amparo de la tan citada Constitucin que nos protege.

Y es que este ciclo, que no ha terminado, no queda restringido a una crisis econmica, sino que va ms all, es la crisis de valores del sistema que nos han ido imponiendo desde hace ya cerca de un par de siglos. Es la crisis de los que creemos que unos pocos no pueden dirigirnos hacia sus intereses, a menudo poco lcitos; que la relacin con el trabajo no es sana; que el consumo desmedido no es sostenible para el planeta ni es justo con las personas que vivimos en l o que no queremos seguir con la presin con la que nos invitan a financiar un sinfn de necesidades inexistentes. O las necesidades reales, pero no a su manera y con nuestro esfuerzo. Quizs a eso no quieran algunas considerarlo adoctrinamiento, pero mueve a millones de personas y no parece llevarnos a buen fin.

El cooperativismo es una de las respuestas a la implantacin del capitalismo a mediados del siglo XIX por parte de las trabajadoras, autoorganizndose para cubrir sus necesidades. Pero con el teln de fondo actual, cabe con ms fuerza y voz potente (o grandes titulares) difundir a la sociedad que el cooperativismo no es una utopa ni es pasado, es una realidad de presente y de futuro que cuenta con una larga experiencia y una gran variedad de casos de xito.

Es la frmula en la que puede emprenderse una nueva actividad, pero es la que mueve a empresas de miles de trabajadoras, sin ser una exageracin. Tenemos que saber que hay cooperativas de tres trabajadoras y tambin de 4.000. Tenemos que saber que es el paraguas de iniciativas de consumo y de usuarios de nuestro pueblo o barrio, pero tambin de otras multitudinarias con voluntad de disponer de productos y servicios de calidad, de proximidad, que tienen en cuenta a quienes los producen y al planeta. Tenemos que saber que es motor para generar alternativas a la vivienda frente a los modelos especuladores y permitir que dejen de jugar con nuestros derechos. Tenemos que saber que es la raz y permanencia de nuestra realidad rural, que tambin existe y es imprescindible para no desfallecer en el equilibrio global. Tenemos que saber que es un modelo de enseanza en la que maestras y familias apuestan por que nuestro futuro no est escrito desde el da en el que pisamos la escuela por primera vez.

Con la voluntad de cooperativizar la sociedad no pretendemos ms que difundir de manera clara que somos parte de la economa social y solidaria, un sistema necesario, real, de xito, que pone a las personas en el centro y no al capital. No es ya otra economa ni una alternativa econmica. Existe y es la economa del futuro, por la que las Administraciones deben apostar y en funcin de la cual la ciudadana debe regirse.

Y nuestra aportacin ser simplemente no escatimar esfuerzos del mundo cooperativo en la difusin del modelo, en la creacin de nuevas iniciativas en este mbito y su consolidacin, en la exigencia de mbitos legales que nos rijan, promuevan y protejan, en procurar por los principios cooperativos en todo el territorio y en cualquier sector, bajo una mirada ecolgica y feminista.

Adhesin voluntaria. Control democrtico. Participacin econmica de los miembros. Autonoma e independencia. Educacin, capacitacin e informacin. Cooperacin. Inters por la comunidad. Centenares de iniciativas fruto del asociacionismo se rigen bajo estos principios o la mayor parte de ellos. Los principios del cooperativismo. Millones de personas se sienten reflejadas en esta manera de hacer. Quiz solo hace falta romper estigmas capitalistas y entender que, llammoslo ruptura o transformacin, es urgente rectificar.

 

[Este artculo ha sido publicado en el nmero 61 de la revista Alternativas Econmicas. Aydanos a sostener este proyecto de periodismo independiente con una suscripcin]

Fuente: https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/Cooperativizar-sociedad_6_815478465.html

 



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