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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2018

La lucha contre la corrupcin requiere una revolucin cultural

Marta Harnecker
Rebelin


HERENCIA CULTURAL QUE CREA AMBIENTE PROPICIO PARA LA CORRUPCIN

1. Para hablar de estos temas voy a partir de lo que ha ocurrido en Amrica Latina, aunque mucho de lo que diga puede aplicarse a otros pases del globo.

2. Gobiernos antineoliberales como Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia y Ecuador, lograron en tiempos recin pasados disminuir sensiblemente las desigualdades y la exclusin social, al potenciar el poder econmico y poltico de los sectores populares en lugar de proteger y ampliar las ganancias de los sectores empresariales. Concuerdo con Emir Sader en que los cambios en estos pases fueron enormes, los ms significativos hasta entonces experimentados.

3. La gran pregunta es por qu hoy la izquierda est a la defensiva; por qu y cmo, despus de lograr imponer su hegemona al conjunto de la sociedad, la ha perdido.

4. Para entender lo que ocurre debemos recordar que l as polticas neoliberales, implementadas por el gran capital financiero transnacional, han venido imponindose respaldadas por su gran podero militar y meditico, cuyo centro hegemnico son los Estados Unidos. Esto a pesar de que no slo no han resuelto los problemas de la gente sino que han agudizado vertiginosamente la miseria y la exclusin social, mientras las riquezas se concentran en cada vez menos manos.

5. Por otra parte, nuestra clase trabajadora actualmente muy heterognea, ha sido muy debilitada por los procesos de flexibilizacin laboral y subcontratacin, y est muy dividida internamente. Esto no es slo por las condiciones objetivas creadas por el neoliberalismo, sino tambin por diferencias ideolgicas, personalismos, caudillismos. Por todas estas razones suele no estar en la primera lnea del combate.

6. Existe como dice lvaro Garca Linera, vicepresidente de Bolivia un esfuerzo denodado desde los medios de comunicacin, desde ciertas ONGs, desde intelectuales orgnicos de la derecha, por devaluar, por poner en duda, por cuestionar la idea y el proyecto de cambio y de revolucin.

7. Un sistema tan injusto e inhumano solo logra mantenerse porque sufrimos una pesada carga cultural: una cultura individualista del slvese quien pueda; una cultura paternalista, que nos ha acostumbrado a esperar del Estado las soluciones en lugar de organizarnos y luchar por conseguirlas; una cultura consumista, que nos lleva a pensar en que si tenemos ms somos mejores, en lugar de sentirnos mal por tener cosas superfluas mientras hay quienes muy cerca de nosotros no tienen lo mnimo para vivir dignamente.

8. Y lo peor como dice el investigador chileno, Carlos Ruiz es que los sectores burgueses han logrado sembrar sus valores y generar una amplia aceptacin popular del orden social capitalista. Es decir, han logrado la direccin cultural sobre la sociedad y por ello han logrado gobernar por consenso ms que usando el ltigo. Su propaganda suele estar tan bien elaborada que no slo logra crear necesidades artificiales, sino que tambin logra ilusionar a importantes sectores de la poblacin con que sus problemas sern resueltos mediante la implementacin de su modelo econmico.

9. Segn el investigador cubano, Fernando Martnez Heredia, el esfuerzo principal del capitalismo actual est puesto en la guerra cultural por el dominio de la vida cotidiana, lograr que todos acepten que la nica cultura posible en esa vida cotidiana es la del capitalismo. Debido a eso, mucha gente y, entre ella, muchos sectores de izquierda al actuar tienden a reproducir el modo burgus de ver y organizar el mundo.

10. Esta situacin ha permitido un regreso de sectores reaccionarios al gobierno en algunos pases importantsimos y decisivos de la regin, y existe la amenaza de que la derecha retome el control en otros.

11. Teniendo en cuenta estas consideraciones nos damos cuenta de que no lograremos avanzar en nuestra lucha por la nueva sociedad si no realizamos en nuestras filas una verdadera revolucin cultural.

12. Esta no es una idea nueva, Marx ya en 1853 planteaba que se requeran dcadas de guerras civiles y luchas populares no slo para cambiar la realidad sino para cambiar a los trabajadores y capacitarlos para ejercitar el dominio poltico. Segn el pensador alemn, era necesario que las personas, a travs de sus prcticas sociales y de su lucha, fueran saliendo del estircol de la cultura heredada al ir descubriendo, experimentando e incorporando a su forma de vivir nuevos valores: los valores del humanismo, la solidaridad, el respeto a las diferencias, el combate al machismo y todo tipo de discriminacin.

13. Pero no bastan estas prcticas, se requiere ideas nuevas que le salgan al paso a las viejas ideas. Se requiere como dice Fidel Castro dar una batalla de ideas. Segn Martnez Heredia, necesitamos un pensamiento fuerte, convincente y atractivo, al mismo tiempo que til como instrumento movilizador y unificador de lo diverso, y como herramienta eficaz para anlisis y polticas acertadas que contribuyan a la actuacin y a la formulacin de proyectos.

14. 1 Se requiere como decamos una potente revolucin cultural. Ese es el gran desafo que tenemos por delante y, por desgracia, la derecha ha tomado la iniciativa en este terreno.

15. Como dice Aristbulo Istriz alcalde de Caracas antes del triunfo de Hugo Chvez y Vicepresidente Social y Territorial recin nombrado para coordinar el estratgico tema de la participacin ciudadana en el momento de escribir este artculo hay que pasar del gobierno para el pueblo al auto gobierno del pueblo, a que el pueblo asuma realmente el poder.

16. Aunque el objetivo estratgico a alcanzar es el autogobierno del pueblo, es decir, que la gente se gobierne a s misma, que el pueblo asuma el poder, esto no se puede dar de un da para otro; nuestros pueblos no tienen cultura de participacin, no tienen experiencia real de gobernarse, son pueblos acostumbrados al populismo, al clientelismo, al no razonar polticamente, a pedir cosas. Este paternalismo de Estado, en lugar de hacer que la gente asuma como una responsabilidad propia la construccin de la nueva sociedad, conduce a transformar a la gente en algo pasivo. Hay que pasar de la cultura del ciudadano/a que mendiga a la cultura del ciudadano/a que conquista, que toma decisiones; que ejecuta y controla; o sea, que autogestiona, que autogobierna.

17. Pero, para lograr este objetivo como Aristbulo advierte es necesario gobernar con la gente durante un cierto perodo de tiempo, para que la gente aprenda a gobernarse a s misma, es decir, a autogobernarse.

18. Esta propuesta transformadora ha estado siempre muy vinculada a una tica militante, fundada en la renuncia personal, en la valoracin de lo colectivo por sobre los intereses individuales y, por ello, no debe extraarnos que figuras como Jos Mujica, ex presidente de Uruguay, una persona sencilla, austera, solidaria, sea hoy da un referente de la juventud latinoamericana y de muchos movimientos sociales de nuevo tipo.

19. Pero reconociendo la necesidad de una transformacin cultural de la izquierda, debemos ser realistas y, para lograr avanzar en nuestro proyecto, debemos trabajar a partir de lo heredado buscando modificarlo. No debemos olvidar que dadas las condiciones en que trabajamos nos vemos obligados a emplear a cuadros profesionales y tcnicos que no siempre comparten nuestro proyecto. Asimismo, tenemos que apoyarnos en un pueblo cuya cultura poltica est muy lejos de ser la deseada. Tambin hay que trabajar muchas veces con partidos conformados para luchar en el terreno electoral y plagados de oportunistas que quieren aprovechar su adhesin al partido para conseguir algn cargo o prebenda, donde quien ocupa un cargo pblico goza de consideraciones especiales y privilegios (altos salarios, dietas especiales, buenos locales, pasajes en avin, etctera). En ocasiones hay que aceptar, transitoriamente, que altos dirigentes del partido sean, al mismo tiempo, altos dirigentes del Estado, por la escasez de cuadros dirigentes con los que se cuenta, muchas veces explicable por la mala poltica de promocin de nuevos cuadros con capacidad de liderazgo . A esto hay que agregar el constante peligro de burocratizacin an de los cuadros ms revolucionarias, pues el aparato de Estado heredado suele triturar a muchos de ellos: estos comienzan a abandonar la lgica revolucionaria y a trabajar con la lgica administrativista, o a corromperse.

20. Pero adems estamos hablando de procesos de transicin en los que, junto al nuevo sector socialista, cooperativo, guiado por la lgica de la solidaridad, conviven y van a convivir durante un tiempo, sectores privados guiados por la lgica capitalista del mximo beneficio.

21. Esto plantea el problema, muy importante, desde el punto de vista econmico, de cmo asegurar que sea el modelo socialista el que dirija el desarrollo del proceso evitando que la lgica capitalista prevalezca y acabe contaminando y desvirtuando los avances sociales. Basta recordar lo sucedido en el Chile de Allende y lo que ahora mismo sucede en Venezuela, para comprender hasta qu punto es importante resolver este problema.

22. Pero en este momento no vamos a tratar este tema, lo que nos interesa ahora es destacar que la existencia de esa dualidad de modelos econmicos viene a favorecer la posible aparicin de prcticas corruptas cuando el sector capitalista parece ofrecer vas de enriquecimiento personal a responsables del sector socialista al margen de los principios y la solidaridad.

23. Por otra parte, se puede dar otro tipo de corrupcin que es ms frecuente en las economas socialistas que en las capitalistas, si las primeras se burocratizan estructurndose de tal forma que los funcionarios y los cuadros intermedios no responden ante la gente sino ante el superior que los designa. Como el futuro poltico de estos responsables no depende de la gente a la que deben servir, sino de sus superiores, es natural que los funcionarios estn ms inclinados a satisfacer las demandas de stos que a responder a las necesidades y aspiraciones de la gente.

24. Suele ocurrir que deseosos de complacer a sus superiores o de conseguir ms estmulos monetarios, falsifican datos o logran los resultados pedidos a costa de la calidad de las obras. Ha sido algo comn en los pases socialistas la tendencia a inflar los datos sobre la produccin. Pero, esto no slo es negativo desde el punto de vista moral, sino que es muy negativo desde el punto de vista poltico, porque al falsear los datos se desinforma sobre la situacin realmente existente y ello impide que el partido o el gobierno adopten a tiempo las medidas correctoras necesarias.

25. A esto se agrega el que quienes adulan a sus superiores suele ser promovidos a cargos de mayor responsabilidad, mientras que los que critican, adoptando una postura independiente, son marginados a pesar de su competencia.

26. Por otra parte, cmo no se estimula el control popular sobre el comportamiento de los cuadros, el desvo de recursos pblicos para objetivos personales pasa a ser algo muy tentador.

27. En estas circunstancias es ms fcil entender por qu la izquierda ha cado ms de una vez en prcticas corruptas que le restan credibilidad, algo que nunca podemos perder porque tenemos que convencer de nuestras ideas. Hay que recordar que un elemento esencial de la izquierda debe ser la lucha contra la corrupcin, en particular dentro de sus propias filas. Nada hay ms desmovilizador que la gente llegue a pensar que todos son iguales y solo buscan la plata.

28. En otro artculo hablaremos de otras prcticas que llevan a la gente a un desencanto de la izquierda. Esta vez queremos sugerir algunas medidas para evitar la corrupcin.

PROPUESTAS PARA EVITAR LA CORRUPCIN

1) MEDIDAS PERSONALES

29. Para analizar el problema de la corrupcin debemos partir de la idea de que el poder tiende a corromper. No slo el poder ejercido por la oposicin capitalistas sino tambin el poder ejercido por las fuerzas de izquierda. Por razones aparentemente muy justificadas (falta de tiempo, dedicacin, etctera) las personas en el poder aunque sean revolucionarias tienden a favorecer a los suyos a veces sin gran conciencia de lo que ocurre, tiendan a recibir prebendas, a aceptar altos salarios, etctera.

30. Creo que la nica forma de evitarlo es el control que pueda ejercer un pequeo grupo de personas alrededor de ese funcionario en el poder. Su funcin sera advertirle acerca de las posibles desviaciones que pudieran producirse en l. Creo que esta debe haber sido una de las razones para que nuestras organizaciones polticas se estructuraran a partir de ncleos o clulas de base como lo concibi el PT de Brasil en sus inicios, y como lo practicaron las comunidades de base y los partidos comunistas en varios pases.

31. El presidente de la Repblica tiene un papel crucial en la campaa contra la corrupcin, pero en solitario no puede ganar la batalla. Para hacerlo esta debe ser asumida como una batalla de toda la sociedad.

32. Pero, adems de esta medida personal de estar inserto en un grupo que te controle, hay tambin medidas sociales que pueden ayudar en la lucha contra la corrupcin.

2) MEDIDAS SOCIALES

1. Informacin y transparencia

33. Ya hemos dicho que no puede haber una lucha exitosa contra la corrupcin si no hay transparencia tanto en las entidades del estado como en las no estatales.

34. En algunos gobiernos como el de Kerala, en India, primer gobierno comunista que trat de construir la nueva sociedad por la va pacfica, la transparencia fue introducida en la ley. Todos los documentos del plan, incluida la seleccin de las personas beneficiadas, las cuentas y comprobantes de las obras, etctera, son considerados documentos pblicos a los cuales cualquier ciudadano puede tener acceso.

35. Para ello debe disponerse de libros abiertos de todos los documentos. Y en el lugar donde se hace la obra debera ponerse una gran pizarra o mural visible a todo ciudadano o ciudadana y en el idioma del lugar, donde deben exhibirse todos los datos sobre la obra pblica que se est realizando. Estas medidas deben tambin generalizarse a las empresas del estado. Todo ciudadano/a debe poder informarse de la marcha de estas.

36. Adems, los funcionarios al frente de cualquier equipo de trabajo, deberan dar un ejemplo en este terreno como lo hicieron, el presidente boliviano, Evo Morales, y el vice-presidente, lvaro Garca Linera, decidieron renunciar voluntariamente al secreto bancario sobre todas sus cuentas financieras desde enero de 2006.

2. Comits contra la corrupcin incorporando a la oposicin en los distintos niveles del poder

37. Creemos que es importante imitar al gobierno de izquierda de Kerala creando un Comit Estatal contra la corrupcin. All se cre un grupo de siete miembros compuesto por: un alto juez de la Corte del, dos jueces de Distrito, dos secretarios del gobierno y dos eminentes personalidades pblicas seleccionadas en consulta con los lderes de la oposicin.

38. Incorporar el criterio de la oposicin en frmulas de ejecucin y control ha sido fundamental para lograr que la gente tenga confianza en los resultados de este y otros comits de control.

39. Se trata de un comit con vastos poderes para chequear las malversaciones en las que pudiesen incurrir los gobiernos locales en el ejercicio de sus funciones.

40. Este comit debera tener poder para ordenar medidas correctivas y castigos si es necesario. Y, adems de este comit estatal, a nivel del pas, deberan organizarse comits locales con las mismas caractersticas.

3. Descentralizacin democrtica

41. Cuando ha habido descentralizacin democrtica, cuando todo lo que se pueda hacer a un nivel ms bajo se ejecuta a ese nivel con la participacin del pueblo y se ha puesto nfasis en la transparencia a todos los niveles, se han creado condiciones objetivas para reducir la corrupcin.

4. Establecimiento de una Auditora Social sobre las asambleas que conformen el poder popular y las restantes instituciones populares

42. Es imprescindible establecer la realizacin de auditoras sociales regulares sobre las asambleas municipales y todas las instancias de participacin popular y organismos ejecutivos. Esta medida obliga a la transparencia y ayuda mucho a luchar contra la corrupcin.

5. Campaas educativas y publicitarias

43. Diseo de campaas educativas en todos los niveles de la enseanza. Utilizando para ello en forma creativa todos los medios de comunicacin disponibles: realizando concursos de ideas, de artes, etctera, para divulgar el dao que ejerce la corrupcin y buscar el apoyo de la poblacin para luchar contra ella, especialmente de la ms joven.

44. E internamente, dentro de las empresas del estado, sera muy til discutir con los trabajadores cmo emplear mejor el presupuesto de esas empresas, realizando lo que podramos llamar presupuesto participativo en dichas entidades. Algo similar ya se hizo en la Universidad de Rosario, Argentina donde se aplic con xito este proceso participativo.

6. Supresin de todo tipo de privilegios en los cargos pblicos

45. Hay que eliminar todo tipo de privilegios otorgados a quienes se desempean como funcionarios pblicos o responsables polticos reduciendo salarios preferenciales, bonos, viticos, privilegios en relacin con la asistencia mdica u hospitalaria, residencias vacacionales, pago de un nmero mayor de asesores de lo debido, y otras prebendas.

46. enriquecimiento personal durante su mandato. Una declaracin jurada de su patrimonio y el de sus familiares directos, antes de ejercer un cargo pblico es fundamentalrra.

7. Sancionar drsticamente a los funcionarios que han cado en corrupcin

47. Es necesario establecer un rgimen jurdico que, con las debidas garantas, sancione drsticamente a los funcionarios y responsables polticos que han cado en acciones de corrupcin debidamente comprobadas inhabilitndolos de por vida para ocupar cargos polticos-administrativos.

48. Este rgimen debe facilitar la denuncia de prcticas corruptas y garantizar la proteccin de los denunciantes y testigos de esas practicas, protegindoles de represalias o practicas intimidatorias. Pero tambin se deben sancionar rigurosamente las denuncias falsas.

49. Se debe evitar caer en una prctica bastante generalizada de trasladarlos a otros cargos. En caso de que la acusacin demuestre ser injusta debe realizarse con igual nfasis una gran publicidad de esos resultados.

8. Establecer tribunales locales de apelacin

50. Otra institucin que es til establecer es un Tribunal de Apelaciones que debe constituirse a nivel local para recoger los reclamos si esta considera que se ha absuelto a alguien en forma injustificada o si se ha juzgado injustamente a una determinada persona.

9. Licitacin pblica de todas las obras que el Estado emprenda

51. Para evitar el otorgamiento de proyectos a los amigos o a personas que ofrecen una recompensa por el otorgamiento de una obra, es fundamental realizar una licitacin de todas las obras que el Estado emprenda a sus distintos niveles, con todas las garantas necesarias para asegurar su transparencia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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