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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2018

Retenciones, renta y agropower: mejor no hablar de ciertas cosas

Esteban Mercatante
La Izquierda Diario


Para el agropower, aplicar retenciones es meter mano en la renta agraria y por eso las rechaza. El gobierno coincide, aunque obligado por la crisis debi aplicarlas mdicamente. Lo que nadie discute, ni en el gobierno ni en la oposicin, es por qu sera legtima esa renta parasitaria.

Macri so una Argentina supermercado del mundo donde el agro y sus industrias derivadas, que junto con el sector energtico ms busc privilegiar en su gobierno, tuviera un despliegue formidable y aportara abundantes dlares. Y todo esto, sin sacarle la mnima tajada de renta agraria por la va de retenciones. Pero la crisis y el FMI lo empujan a recurrir nuevamente a esta fuente para cerrar las cuentas fiscales. Aunque el presidente preferira no hacerlo, esta decisin vuelve a recordar cmo gravita este sector en la economa nacional, y cmo una parte del excedente que se apropia, el que va a las manos de los dueos de la tierra, puede ser apropiada sin afectar las bases de la propia produccin agraria en lo ms mnimo para sostener al resto de la economa. Eso, a las patronales agrarias las pone muy nerviosas.

Retenciones para todos

En unos pocos meses, quienes venden al exterior vieron multiplicarse por dos el valor de sus ingresos, medidos en moneda nacional. Al calor del aumento de 110 % acumulado del dlar en lo que va del ao, se licuaron buena parte de los costos en pesos (salarios por empezar), aunque pueda esperarse que vuelvan a aumentar parcialmente en los prximos meses por la inflacin. La foto de hoy ubica a la mayor parte de los exportadores como grandes ganadores de la megadevaluacin.

Ante este escenario, por las exigencias del FMI y de los acreedores, el gobierno de Cambiemos debi aplicar nuevamente retenciones. Al asumir las haba eliminado; esta medida fue el puntapi de una poltica distributiva en favor del empresariado y los ms ricos por la va impositiva que en lo que va de su mandato les transfiri casi 2 puntos porcentuales del PBI.

El decreto 793/18 establece un derecho de exportacin de 12%. Lo hace, eso s, ponindole fecha de caducidad en diciembre de 2020. A la vez, establece dos topes: en el caso de las exportaciones de bienes primarios, la retencin no podr superar los 4 pesos por dlar, mientras que para el resto de las exportaciones el tope queda establecido en 3 pesos por dlar. El efecto de los topes es que una cotizacin del dlar ms alta reduce el peso de las retenciones sobre el valor total exportado: con un dlar cotizando a ms de $ 40, las exportaciones industriales pagan ya menos de 12 %; con un dlar a $ 50, la retencin tambin empezara a caer por debajo de 12 % para los bienes primarios (y para los industriales sera de 9 %). Todos los que venden al exterior son as parte interesada en especular por una mayor devaluacin. Como la perspectiva es que el dlar suba, aunque ms no sea para acompaar la inflacin y mantener su cotizacin real en los niveles actuales, esta decisin de poner topes busca tambin contener el enojo de los afectados y limitar los efectos del impuesto.

De esta forma, el equipo econmico de Macri, que pone esta medida afirmando al mismo tiempo su desagrado con la misma, realiza un guio a los afectados. Como es de esperar una paulatina suba del dlar, si los topes se mantienen sin cambios, el impuesto ir perdiendo su peso rpidamente.

Para evitar enemistarse ms de la cuenta con las patronales agrarias, siempre reacias a cualquier intencin del fisco de echar mano a los ingresos generados por la exportacin de granos, el gobierno aplic esta tasa uniforme para todas las ventas al exterior. Las excepciones son la soja en grano y sus derivados. Estos eran los nicos productos que, desde diciembre de 2015, mantuvieron retencin. En ese momento, se baj de 35 % a 30 % para el poroto, y de 32 % a 27 % para la harina y el aceite. Desde enero de este ao, vena producindose una disminucin mensual de 0,5 puntos porcentuales. Ahora, tanto el grano como sus derivados tendrn una alcuota fija, de 18 %, que se sumar al 12 % general, para imponer una retencin de 30 % para estos productos.

La renta agraria de la que nadie quiere hablar

Lo que pone nerviosas a las patronales agrarias es que cuando se aplican retenciones para la produccin agraria, lo que se est apropiando el Estado es una parte de la renta agraria.

Nos estamos refiriendo a aquella parte del excedente generado por la produccin agrcola o ganadera que es apropiada por los dueos de la tierra [1] . La renta, como tal, surge del monopolio (logrado a sangre y fuego en la historia nacional) que tienen los propietarios de la tierra sobre este recurso esencial para todo trabajo, especialmente para el agropecuario, y a la vez de disponibilidad limitada y no reproducible. Esta renta, al igual que la ganancia capitalista, tiene una sola fuente: el trabajo no pago apropiado a la fuerza de trabajo, es decir la plusvala.

El agro argentino se caracteriza por requerir menos trabajo para lograr rendimientos muy superiores a los de otras latitudes, gracias a ventajas agronmicas y climticas. Esto le permite, en el comercio internacional de granos (y carnes), obtener un precio que permite realizar un excedente superior al que se registra en regiones menos productivas. Son las condiciones productivas imperantes en el suelo de peor calidad las que determinan los precios. Quienes producen aplicando menos trabajo, con menores costos por hectrea, reciben entonces un plus de valor. Esto es lo que ocurre con la produccin agraria argentina, que por los rindes que obtiene con la inversin de capital promedio, logra por lo general mrgenes brutos elevados (excepto cuando los precios internacionales entran en fuerte baja).

El capitalista agrario, como cualquier otro, obtiene un rendimiento por sus desembolsos de capital (en medios de produccin, insumos y salarios) que corresponde a la tasa media de ganancia imperante en cualquier otra produccin. Esto es resultado de la competencia existente entre todos los capitales, que produce la tendencia a la formacin de una tasa media de ganancia. Lo que excede dicha tasa media, va a manos de los propietarios de la tierra, en virtud del monopolio que tienen sobre el suelo cultivable. El plus constituye la renta agraria diferencial.

Aunque en nada contribuya la propiedad a las ventajas que permiten la renta diferencial, ya sean naturales o producidas (por inversiones acumuladas que elevan el rendimiento del suelo), su monopolio sobre esta condicin sine qua non para la produccin agraria les permite imponer esta apropiacin.

Los grandes terratenientes y el entramado del agropower

Quines son los que se llevan esta renta agraria hoy en la Argentina? En primer lugar, los grandes propietarios. Aunque en estos tiempos de pooles de siembra y grandes sociedades agropecuarias financiadas por fondos buitre los dueos de la tierra parecen haber pasado a un segundo plano, su control sobre este recurso fundamental no disminuy. En la Provincia de Buenos Aires, 1.300 propietarios son dueos del 32 % de la tierra cultivable. En todo el pas, son 4.000 los propietarios que concentran una proporcin equivalente del suelo de uso agrario.

A la concentracin de la propiedad, la acompaa una concentracin tambin pronunciada en la produccin. En los principales cultivos tradicionales, el 80 % de la produccin se encuentra concentrada en el 30 % de los establecimientos. En muchos casos, son los propios propietarios los que la llevan a cabo, uniendo as la apropiacin de ganancia (por el capital invertido) y renta (por la propiedad). Pero en las ltimas dcadas ganaron peso sociedades agropecuarias que arriendan en gran escala, tanto grandes establecimientos como parcelas medianas y pequeas. Aunque estas pagan renta por los establecimientos arrendados, en muchos casos logran por las condiciones de pago y arrendamiento mantener una proporcin de renta en sus manos, que acrecienta as su volumen de ganancias. Lo mismo puede decirse en el caso de los pooles de siembra.

Con el paquete tecnolgico que permiti la mayor rentabilidad en la soja (as como en el maz, girasol, trigo y otros cultivos), se acrecent la capacidad de los articuladores del mismo de aumentar su apropiacin de valor en la cadena, avanzando en parte, tambin, sobre la renta. Destacan a este respecto las empresas desarrolladoras de la gentica de la semilla, con Bayer-Monsanto a la cabeza.

Finalmente, la exportacin se concentra en un puado de 10 empresas (4 multinacionales Cargill, Cofco-Nidera, ADM Toepfer, LDC, y el ex grupo nacional Bunge llevaron a cabo el 70 % en 2017). Estas constituyen un verdadero monopolio privado del comercio exterior de granos. Su posicin les permite tambin ser partcipes del reparto de la renta, comprando y vendiendo cuando les conviene segn los vaivenes de los mercados internacionales, especulando para sacar el mayor provecho. Son algunas de las empresas que se ahorraron $ 1.900 millones al anticipar operaciones en la ltima semana de agosto, cuando se vea venir la aplicacin de retenciones.

Una propina

Con las retenciones a la exportacin de mercancas agrarias, el Estado se apropia de una parte de esa renta diferencial. En el mismo acto, impone una circulacin abaratada de las mercancas agrarias en el mercado nacional, respecto de los valores que regiran de no mediar ningn derecho de exportacin, lo que redunda en un beneficio para el conjunto de los capitalistas nacionales. Estos reciben ms baratos los insumos agrarios, y tambin se benefician en la medida en que las mercancas agrarias entran en el consumo de la fuerza de trabajo, porque si estas son ms baratas, se reduce el valor de la fuerza de trabajo [2] .

Desde 2002 en adelante, cuando el gobierno de Duhalde reintrodujo los derechos de exportacin, invariablemente escuchamos a los representantes del campo protestar contra esta medida distorsiva; una y otra vez declaran que es confiscatoria y atenta contra la innovacin, etc. Una afirmacin que se choca contra algunos datos del desempeo del sector desde comienzos del milenio: durante los aos en los cules las retenciones fueron en aumento, creci el rea sembrada y la produccin: entre la campaa 2002/03 y la 2015/2016, la ltima que se inici con derechos de exportacin para los principales cultivos, aumentaron 40 % y 75 % respectivamente. No solo aument el volumen, sino el rendimiento por hectrea promedio.

Al contrario de lo que afirma el discurso ruralista, las retenciones se apropian de una parte de la renta agraria diferencial que, si no, ira a manos de los propietarios. Esta apropiacin en nada cambia la capacidad de los capitalistas agrarios para reproducirse como tales, obteniendo una ganancia media que los deja en condiciones de reiniciar el ciclo.

Por lo dems, las retenciones se apropiaron entre 2002 y 2015 de una proporcin bastante limitada de dicha renta. An en el caso de la soja, que lleg desde la campaa 2007/08 a una alcuota de 35 %, la proporcin apropiada apenas lleg al 50 %. Durante los aos de precios ms elevados esta cay a un tercio.

Las retenciones que estableci Macri esta semana, de 12 % general y 30 % para la soja y sus derivados, se apropian de una proporcin mnima de la renta diferencial. Ms an teniendo en cuenta que contina la liquidacin de la campaa 2017/2018 de soja y otros granos, que se inici con un dlar cotizando a $ 18. En el caso de la prxima campaa de trigo, la siembra comenz en mayo con un dlar rondando los $ 22. An realizando la ms exagerada estimacin sobre el incremento que puedan tener los costos para la prxima campaa, el margen agrcola tuvo un incremento formidable con el salto del dlar en un contexto de precios internacionales firmes, y las retenciones apenas se llevan un vuelto de este incremento de la ganancia extraordinaria.

El ajuste en los mrgenes esperados para los cultivos estivales, despus de los anuncios, ha sido limitado: en soja, el margen neto previsto pas de USD 298 por hectrea a USD 267; en el maz, de USD 479 a USD 385 por hectrea. Pero aunque Elisa Carri lo recomiende, al agropower no le gusta dar propinas.

  Ir a fondo con la cuestin agraria

Las retenciones intervienen en el reparto de la renta agraria, y son uno de los mecanismos que permite destinar una parte de la misma para ampliar las posibilidades de acumulacin del conjunto del capital que se valoriza en el espacio nacional. Pero en nada afecta o modifica el conjunto de actores que convierten al agro argentino en un eslabn subordinado en las cadenas agroalimentarias organizadas globalmente por unas pocas multinacionales imperialistas. Tampoco afecta su capacidad para condicionar el desenvolvimiento de la economa, por el papel fundamental que juega la cadena en el comercio exterior y la disponibilidad de dlares de la economa argentina (que en dos tercios provienen de las exportaciones del sector).

Durante el conflicto con las patronales agropecuarias en 2008, el kirchnerismo busc presentar como una gesta el intento de aumentar las retenciones. Pero este esquema, aunque buscara incrementar el porcentaje de retencin sobre una renta que haba crecido sideralmente en ese momento (con la soja a USD 600 la tonelada), no cuestionaba la sociedad con el agropower, que para el esquema de acumulacin que sostena al kirchnerismo era fundamental. Apenas buscaban aumentar la propina a recaudar.

El gobierno de Macri, con las decisiones tomadas al calor de la crisis fiscal, debi traer de vuelta a la esfera pblica la cuestin de la renta agraria, aunque busca esconderla dentro de un gravamen general para todas las ventas al exterior. Es una buena oportunidad para recordar la cuestin agraria de fondo, sin la cual no hay ninguna perspectiva de cortar de raz con las condiciones que determinan el atraso y la dependencia del capitalismo argentino: cortar con el reparto de esta riqueza social que hacen la burguesa terrateniente, los rentistas, pools y dems capitalistas de la cadena agroalimentaria es el punto de partida bsico para cualquier aspiracin de transformar de la sociedad. Desde la perspectiva del pueblo trabajador es necesario apropiarse de la renta agraria de forma ntegra, y darle mejores destinos que solventar la rentabilidad de otros sectores empresarios.

Para esto es necesario expropiar la propiedad terrateniente, comenzando por los 4.000 grandes propietarios que poseen ms de un tercio del suelo cultivable, y establecer el monopolio estatal del comercio exterior. Liquidar a este pivote central en la articulacin del agropower permitir tambin discutir una organizacin de la produccin agraria que ponga el acento en las demandas sociales postergadas, el medio ambiente y la recuperacin de actividades abandonadas por no ser tan rentables como la soja. Los cientos de miles trabajadores rurales, junto al resto de la clase trabajadora, los pueblos originarios y sectores campesinos y semicampesinos que hoy enfrentan los desplazamientos que impone la apropiacin de tierras para uso agropecuario, los movimientos ambientalistas y las poblaciones afectadas por el uso indiscriminado de agrotxicos, son quienes pueden forjar la alianza social que le tuerza el brazo al agropower.

Notas:

[1] Para una radiografa del capitalismo agrario argentino y la conceptualizacin de la renta agraria y los mecanismos de su apropiacin desarrollada en Pablo Anino y Esteban Mercatante, Renta Agraria y desarrollo capitalista en Argentina, Lucha de Clases 9, junio 2009; Esteban Mercatante, La naturaleza de la renta agraria en Argentina. Los efectos de su apropiacin parcial va retenciones (2002-2008), Blog del IPS, 2010; Dossier: Poder y clases sociales en el campo argentino, Ideas de Izquierda 1, julio 2013; y el captulo 7 de Esteban Mercatante, La economa argentina en su laberinto. Lo que dejan doce aos de kirchnerismo, Buenos Aires, Ediciones IPS, 2015.

[2] Cuando por el contrario se eliminan retenciones, el costo de vida puede subir fuerte, como ocurri en los ltimos aos con el impacto que tuvo sobre el valor del pan y otros derivados del trigo la eliminacin de retenciones de 2015; aunque las patronales siempre pugnan porque sean los trabajadores los que soporten esa prdida de poder adquisitivo comprimiendo su canasta de consumos, el efecto de reducir esta apropiacin de la renta agraria puede impactar sobre el conjunto de la clase capitalista por su efecto sobre el valor de la fuerza de trabajo.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Retenciones-renta-y-agropower-mejor-no-hablar-de-ciertas-cosas

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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