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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2018

Argentina y el "militarismo neoliberal perifrico"

Juan Gabriel Tokatlian
Nueva Sociedad


El gobierno de Mauricio Macri ha decidido involucrar a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior. La decisin, que contradice la poltica del Estado argentino desde la recuperacin de la democracia, se enmarca en una concepcin que puede ser denominada como militarismo neoliberal perifrico. Esta lgica concibe al gasto militar como ineficiente y a las Fuerzas Armadas como ociosas. Sin embargo, cree que su involucramiento en la seguridad interior es funcional para asegurar un modelo econmico cada vez ms excluyente.

La Argentina es un pas con singularidades que, a pesar de no ser excepcionales, sobresalen en el contexto regional. En materia de defensa y seguridad, por ejemplo, Argentina posee un modelo parecido al de Estados Unidos aunque mucho ms reciente.

Desde la recuperacin de la democracia en 1983, Argentina adopt el modelo de Estados Unidos segn el cual los militares no intervienen en cuestiones de orden pblico, de acuerdo con lo que establece la ley de Posse Comitatus de 1878 que estableci as una estricta separacin entre defensa y seguridad interior que, a su vez, es parte de un consenso nacional vigente.

Los pilares legales del compromiso argentino con esta separacin han sido las leyes 23.554 de Defensa Nacional (1988), 24.059 de Seguridad Interior (1992), 24.948 de Restructuracin de las Fuerzas Armadas (1998), 25.520 de Inteligencia Nacional (2001) y la reglamentacin de la ley 23.554 (2006).

Bajo gobiernos de distinta orientacin poltica (y en votaciones mayoritarias y multipartidistas) se forj un acuerdo fundamental respecto a la precisa delimitacin entre defensa y seguridad.

Este consenso fue el producto de una experiencia doblemente traumtica derivada de los golpes de Estado, de la violencia institucional generada por los militares en el poder y de la violacin sistemtica de los derechos humanos, as como de la Guerra de Malvinas y la derrota ante Gran Bretaa.

Otra particularidad de la Argentina se vincula a la relevancia de las nuevas amenazas. Fenmenos como el terrorismo, el narcotrfico, la proliferacin de armas nucleares en manos de tiranos, los Estados fallidos y el colapso ambiental son asuntos globales que afectan sin duda a la comunidad internacional, pero se manifiestan de modo muy diverso con alcance distinto en cada pas y regin.

La Argentina no padece una crisis ambiental con efectos nocivos para sus vecinos, no es un Estado fallido, no est gobernada por tiranos, ni pretende poseer armas de destruccin masiva.

A pesar de haber conocido dos atentados terroristas en 1992 (Embajada de Israel) y 1994 (Asociacin Mutual Israelita Argentina) que an siguen impunes, desde los atentados del 9 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, ni Argentina ni Amrica Latina han sido objeto de actos terroristas del fundamentalismo religioso: de hecho la regin es la nica en el mundo que no ha padecido ese tipo de actos en los ltimos 17 aos.

La Argentina s tiene un problema vinculado a las drogas -en especial, de aumento del uso de narcticos-, pero no es un productor de sustancias psicoactivas de base natural ni un exportador mundial de drogas sintticas y tampoco tiene grupos criminales del tamao e incidencia de los existentes en Mxico, Colombia, y Centroamrica.

A pesar de la limitada relevancia de las nuevas amenazas en el pas, la presidencia de Mauricio Macri procur, desde el comienzo de su gestin, habilitar la participacin de los militares en cuestiones de seguridad interior.

Al no contar con mayoras en las dos cmaras del Congreso para modificar la legislacin existente y sancionar nuevas leyes, sus anuncios fueron, durante dos aos, ms simblicos que sustantivos.

En medio de errores elocuentes y de dificultades econmicas que llevaron a que el Fondo Monetario Internacional aprobara un crdito de u$s 50.000 millones para el pas y en el contexto de un fenomenal ajuste fiscal, el gobierno enfrenta crecientes niveles de conflictividad social al tiempo que carece de recursos materiales para incrementar el exiguo presupuesto de defensa.

Sin embargo, el gobierno ha ido elevando el tono del discurso sobre la militarizacin de cuestiones de seguridad tales como el narcotrfico y el terrorismo.

A pesar de que el pas no ha conocido ningn atentado terrorista en 24 aos y de que no se ha podido verificar que existan lobos solitarios o clulas dormidas listas a producir atentados, el gobierno insiste que el pas debe priorizar el combate contra el terrorismo.

A su vez ha invocado la existencia de un estado de urgencia en materia de narcotrfico como si hubiera una situacin descontrolada y sin tener en cuenta que uno de los mayores impedimentos para el combate eficaz contra el lucrativo negocio de las drogas radica en la corrupcin policial, la ineficacia del sistema judicial y la facilidad para el lavado de activos.

Cmo interpretar entonces el reciente Decreto 683 en el que se implica a las Fuerzas Armadas en cuestiones de seguridad interior y se las involucra en la interdiccin de drogas en la frontera norte del pas? Algunos han interpretado esta poltica como parte del retorno del militarismo de extrema derecha que, en la actualidad, es alentado por grupos (minsculos pero influyentes) que se encuentran dentro y fuera de la coalicin gobernante.

Otros, en cambio, han argumentado que se trata de una vuelta al alineamiento con Estados Unidos propio de la dcada de 1990, expresado esta vez con la voluntad de sumarse a la guerra lucha contra las drogas en la regin y a la guerra contra el terrorismo en el plano mundial.

Finalmente, hay quienes sugieren que una administracin tan atenta a los vaivenes de la encuestas y en vsperas de un ao electoral, procura responder a los reclamos de inseguridad ciudadana y asegurar el respaldo de los militares que, aproximadamente en un 85%, votaron por Cambiemos en 2015.

Sin negar la verosimilitud de ciertos aspectos de estas explicaciones, considero que existe otra lectura ms precisa y pertinente. La determinacin de Macri de introducir a las Fuerzas Armadas en la seguridad interior obedece a lo que se puede llamar el militarismo neoliberal perifrico.

El militarismo neoliberal de las grandes potencias como Estados Unidos consiste en incrementar los gastos militares para estimular y aumentar las ganancias de las grandes corporaciones vinculadas al negocio de las armas y, con ello, garantizar la proyeccin de poder de Washington.

El militarismo neoliberal perifrico en el caso argentino no es expansionista en clave de la geopoltica regional y consiste, en el marco de una lgica en la que se apunta a la reduccin del Estado en favor del sector privado, en acentuar la ya larga desfinanciacin de la Defensa. El gasto militar se concibe como ineficiente, las Fuerzas Armadas son percibidas como ociosas, y su involucramiento en la seguridad interior es visto como un aspecto funcional para asegurar un modelo econmico cada vez ms excluyente.

En ese contexto entonces, son las preferencias ideolgicas profundas del Ejecutivo las que subyacen a la decisin de borrar las fronteras entre defensa y seguridad y a comprometer a las Fuerzas Armadas en cuestiones de orden interno que, a su turno, no son amenazas vitales para la Argentina contempornea.

Fuente: http://nuso.org/articulo/argentina-y-el-militarismo-neoliberal-periferico/



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