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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2018

Marx, iluminando la fbrica

Higinio Polo
El Viejo Topo


Como en las plantas de Cornigliano, donde el duro trabajo de los obreros de las aceras fue iluminado por la composicin de Luigi Nono, la obra de Marx, de cuyo nacimiento se cumplen ahora doscientos aos, alumbr la accin proletaria desde la publicacin de sus primeros trabajos. Sobre los cimientos de la economa clsica inglesa, la filosofa alemana y las luchas de los trabajadores franceses, Marx edific un slido cuerpo terico que nos ayuda desde entonces a entender el mundo, cuyo centro sigue siendo el trabajo, la fbrica, las factoras, los laboratorios y las oficinas donde se desarrolla la explotacin humana. Hombre concienzudo, meticuloso, paciente y sencillo, que nunca tuvo la menor arrogancia, Marx estaba obsesionado con el estudio, con las fuentes del conocimiento; aprendi ingls y francs; despus, castellano e italiano, y, con ms de cincuenta aos, ruso. Lleg a escribir una novela con apenas veinte aos, y poemas, que dejaran paso despus a su obra cientfica, construida para descifrar el capitalismo y la evolucin de la historia, interesado por todas las ramas del saber. Por aadidura, durante toda su vida, tuvo gran estima por Homero, Dante, Shakespeare, Goethe, Heine, por Balzac y Dickens.

Sus hijas, a quienes antes de dormir lea cuentos de Las mil y una noches o fragmentos del Quijote, lo llamaban el Moro, e incluso lo hicieron Engels y otros camaradas, en los aos de Londres, cuando, sin apenas dinero, las horas de ocio de Marx y su mujer, Jenny von Westphalen, consistan en paseos dominicales por Hampstead Heat, acompaados de sus hijos, de Lenchen (Helene Demuth, que estuvo siempre junto a la pareja) y con algunos amigos, como Wilhelm Liebknecht, quien durante la enfermedad de Jenny cuidar de las hijas de Marx. El propio Engels recibir, en los aos de la guerra franco-prusiana, el apodo de el general, que le puso Jenny, la hija de Marx, por sus anlisis blicos.

Nacido en Trveris en 1818, Marx fue a Bonn a estudiar, en octubre de 1835, y, despus, a Berln, donde inici su estudio de Hegel. En 1842, ya doctor, colabora en Rheinische Zeitung , y ejerce en Colonia como director del peridico. En 1843, ao de su matrimonio con Jenny von Westphalen , Marx fue a vivir a Pars, en octubre, donde conoci a Engels, que se convertira en su amigo y en su camarada. Se instala en la rue Vaneau, 38, y mientras Marx desarrolla el materialismo de Feuerbach, atento a Blanqui y a las luchas obreras, la polica francesa espa su correspondencia . Es cada vez ms consciente de que el trabajo explica al ser humano, pero bajo las reglas del capitalismo se convierte en una condena. En los medios obreros parisinos, Marx conoce a la Liga de los Justos, se relaciona con Heine, y, en 1844, nace su hija Jenny, mientras sigue de lejos, emocionado, la rebelin de los tejedores de Silesia. Al ao siguiente consigue publicar, junto con Engels, La Sagrada familia en Frankfort, iniciando una colaboracin que durara toda su vida. Ha decidido ya dedicar su vida a la causa del proletariado.

Despus, expulsado de Francia por Guizot, va a Bruselas, sin recursos, donde se rene de nuevo con Engels. En julio de 1845, ambos amigos viajaron a Inglaterra, a Manchester, cuna del capitalismo, con el propsito de investigar, profundizando en su idea de que la vida determina la conciencia y las ideas, y no al revs, nocin que se concretar en La ideologa alemana. Despus, Marx mantendra una relacin frecuente con Ernest Charles Jones, un dirigente cartista que le invit a escribir en el peridico que diriga, y, en junio de 1847, la Liga de los Justos celebra un congreso en Londres, al que Marx no pudo asistir por falta de recursos, aunque s pudo hacerlo al de noviembre de 1847, tambin en la capital britnica, donde la organizacin pasa a denominarse Liga de los Comunistas. Escribe entonces, con Engels, el programa de la Liga, un folleto destinado a convertirse en el texto poltico ms influyente de la historia: el Manifiesto del Partido Comunista. El Manifiesto Comunista nace con las revoluciones de 1848, y Marx va a Pars de nuevo, que cuenta con un gobierno republicano, que apenas durar. Se instala en Colonia, esperanzado con una posible rebelin, pero es expulsado de Prusia, y vuelve a Pars, asolada entonces por la contrarrevolucin.

Acaricia entonces la esperanza de una revolucin en Gran Bretaa, en Francia, y el futuro parece sonrerle: a finales de febrero de 1848, llegan noticias de la insurreccin en Francia, que acaba con Luis Felipe y proclama la repblica desde las barricadas de Pars. Despus, cae Metternich. En Bruselas, Marx entrega buena parte de la herencia que ha recibido de su padre para comprar armas destinadas a los obreros belgas: le detiene la polica, pero el gobierno republicano francs le ofrece asilo, y Marx marcha a Pars, desde donde sigue la situacin y las protestas en Berln y Viena; acaba por dirigirse, en abril, a Colonia, donde funda la Neue Rheinische Zeitung e intenta crear un partido obrero alemn, cuando el zar ruso y el rey prusiano son los grandes valedores de la reaccin en Europa. En junio, los obreros parisinos son derrotados, y centenares son fusilados en las calles. Marx padece tambin la persecucin de la polica prusiana, y, durante tres semanas, va a Berln y Viena para coordinar esfuerzos de los ncleos obreros y democrticos. En octubre, la revolucin obrera en Viena cae ahogada en sangre, y la contrarrevolucin triunfa en Berln. Marx tiene que defenderse ante los tribunales, mientras, en Colonia, los colaboradores del peridico que dirige guardan armas para defender la redaccin del asalto de la polica. En mayo de 1849, el gobierno prusiano expulsa por la fuerza a Marx y cierra el peridico; marcha entonces a Pars, pero tambin el gobierno francs lo expulsa: tiene que dirigirse a Londres, adonde llega en agosto de 1849. Jenny y sus tres hijos han tenido que quedarse en Pars hasta que Marx consiga dinero para sufragar su viaje a Inglaterra.

En Gran Bretaa, Marx impulsa la solidaridad con los exiliados que han debido huir de tierras alemanas trabajando en una comisin de la Asociacin Obrera londinense, junto con Heinrich Bauer y Karl Pfnder. Consigue, con mucho esfuerzo, traer a Jenny y sus tres hijos, Jenny, Laura y Edgar. Organiza reuniones polticas en su casa: all acude un joven estudiante, Wilhelm Liebknecht, que se convertir en amigo fraternal y discpulo, hasta el punto de que cuando nazca su hijo, en 1871, le pondr de nombre Karl: ser el futuro espartaquista y fundador del Partido Comunista Alemn. En ese Londres de 1849, los Marx soportan duras condiciones de vida, metidos en un apartamento de Chelsea. Engels llega tambin a la capital britnica, sin recursos. En marzo de 1850, los echan de la casa, por sus dificultades econmicas, y Marx y Jenny (cuyo difunto padre era barn) tienen que vender hasta las camas para pagar las deudas. Van a parar a unas diminutas piezas en un hotel pobre, y consiguen despus un msero apartamento en la calle Dean, en el Soho. La pobreza es espantosa, pero Jenny y Karl son jvenes y se quieren, y luchan contra todo. En 1851, el gobierno prusiano enva policas a Londres para acosar y espiar a Marx, al tiempo que intenta destruir a la Liga Comunista recurriendo a la brutalidad y la mentira, para lo que falsifica documentos e intenta comprar a miembros de la Liga.

En 1852, Marx publica El 18 Brumario de Luis Bonaparte donde mantiene que una repblica burguesa no acabar con la explotacin obrera. Las dificultades para llevar a cabo su trabajo son muchas, y la dura tarea de copiar sus manuscritos recae sobre Jenny. Ese ao, Marx escribe a Engels explicndole su difcil situacin: no tiene dinero ni para comprar medicinas para Jenny y una de sus hijas, que estn enfermas, y toda la familia se ha alimentado, durante diez das, slo con pan y patatas; adems, no puede obtener ingresos porque le impiden publicar. En 1850, muere de pulmona su hijo Heinrich (o Henry), de slo un ao, y en 1852 muere su hija Franciska, tambin de un ao: la pobreza es tal que Jenny tiene que pedir prestadas las dos libras que cuesta el atad. An llegara otro terrible mazazo para los Marx: en 1855, muere su hijo Edgar, de ocho aos. La tragedia los ahoga. Desde Manchester, Engels enva pequeas cantidades a Marx, con las que pueden subsistir, sin salir de la pobreza. Pese a ello, luchan con alegra y no se dejan vencer por el pesimismo.

Marx estudia, trabaja, escribe, pasa diez horas diarias en la biblioteca del Museo Britnico, comparte opiniones y materiales con Engels, que est en Manchester. Entonces, por fortuna, Charles Dana (director del New York Daily Tribune , una publicacin democrtica norteamericana) a quien Marx haba conocido en 1848 en Colonia, le propone escribir un artculo cada semana para el peridico, a finales de 1851: esa colaboracin ser decisiva para superar la penuria, aunque a partir de 1862 ya no pudo publicarlos. Engels le ayuda: traduce sus textos al ingls, escribe artculos que se publicarn con el nombre de Marx, trabaja con denuedo. As, a lo largo de diez aos, Marx publica ms de quinientos artculos en el Tribune. En ese perodo, Marx se interesa por la situacin en China y la India, y mantiene la denuncia de la explotacin capitalista en las colonias, apoyando a los movimientos de liberacin. Trabaja tanto que, en 1858, cae enfermo, y su situacin vuelve a ser crtica: a veces, no tiene ni dinero para hacer copia de sus libros (como le ocurri con su Crtica de la economa poltica), medida imprescindible en esa poca para prevenir prdidas durante su envo para la edicin. En esa obra, Marx examina el valor de uso y el valor de cambio de las mercancas, y se prepara el terreno para El capital, que empezar a desarrollar a partir de 1861.

Las luchas polticas en los pases alemanes, las relaciones internacionales entre Napolen III, Cavour, el zar Alejandro II, lord Palmerston y los Hohenzollern atraen la atencin de Marx, siempre preocupado por la organizacin proletaria. Tambin se interesa por la guerra civil en los Estados Unidos o por la sublevacin, en 1863, de los polacos contra el zar, a quienes respalda frente al rey prusiano y el zar ruso. En 1860, Marx recibe duros ataques de Karl Vogt, un cientfico y poltico alemn que estaba a sueldo de Napolen III, y que acta por indicacin del emperador francs: le contestar en un libro, Herr Vogt, donde desenmascara las acusaciones anticomunistas del mercenario. Aos despus, en 1868, Napolen III inicia una dura persecucin contra los miembros de la AIT, con numerosas detenciones y procesamientos. En esa poca, Marx se relaciona con sus camaradas que se encuentran exiliados en Londres, Friedrich Lessner (conocido como Carstens), Johann Georg Eccarius, que despus sera secretario de la AIT; Karl Pfnder y Karl Schapper, quien se haba encargado de publicar el Manifiesto comunista en 1848.

Aunque el viaje era arriesgado por la amenaza de la polica, en 1861 Marx viaja a Zaltbommel, una pequea poblacin holandesa cercana a Utrecht, por cuestiones familiares, y despus va a Berln, a casa de Ferdinand Lassalle, para discutir la posible publicacin de un nuevo peridico, aunque no llegan a ponerse de acuerdo. Intenta recuperar la ciudadana prusiana, pero el ministro del Interior se niega. Pasa tambin por Trveris para visitar a su madre, adonde volver, en diciembre de 1863, cuando ella muera. Las acciones en solidaridad con los polacos, organizadas por los obreros alemanes, franceses o ingleses, impulsan a Marx a defender la creacin de una organizacin internacional que agrupe a las distintas asociaciones proletarias. De esa forma, el 28 de septiembre de 1864, se convoca un acto de solidaridad en el Saint Martins Hall de Long Acre, en Londres, donde, entre otros oradores, interviene Eccarius, y donde se decide fundar la Asociacin Internacional de Trabajadores, o I Internacional como se conocer despus, y Marx es elegido miembro del comit que dirigir la organizacin, a cuyo trabajo se entrega con entusiasmo desde el primer momento, escribiendo la mayora de sus documentos, entre ellos el Manifiesto Inaugural y los Estatutos provisionales, que definen el camino a seguir por la Internacional, muchas de cuyas reuniones en la sede de la calle Greek, 18, en el Soho, se prolongaban despus en el apartamento de Marx . Para impulsar el internacionalismo obrero, Marx propone tambin que se incorporen a la direccin Friedrich Lessner, Karl Pfnder, Georg Lochner y Karl Kaub, que completan, junto con el propio Marx, Eccarius y Hermann Jung, el grupo comunista en la direccin de la AIT, que tendr como presidente del Consejo Central a George Odger y como secretario general a William Randal Cremer, ambos ingleses.

La emancipacin obrera y el internacionalismo van de la mano desde el principio. Unas semanas despus de la asamblea, Marx escribe en el Manifiesto inaugural de la Internacional: Si la emancipacin de la clase obrera exige su fraternal unin y colaboracin, cmo van a poder cumplir esta gran misin con una poltica exterior que persigue designios criminales, que pone en juego prejuicios nacionales y dilapida en guerras de piratera la sangre y las riquezas del pueblo? No ha sido la prudencia de las clases dominantes, sino la heroica resistencia de la clase obrera de Inglaterra a la criminal locura de aqullas, la que ha evitado a la Europa Occidental el verse precipitada a una infame cruzada para perpetuar y propagar la esclavitud allende el ocano Atlntico. La aprobacin impdica, la falsa simpata o la indiferencia idiota con que las clases superiores de Europa han visto a Rusia apoderarse del baluarte montaoso del Cucaso y asesinar a la heroica Polonia; las inmensas usurpaciones realizadas sin obstculo por esa potencia brbara, cuya cabeza est en San Petersburgo y cuya mano se encuentra en todos los gabinetes de Europa, han enseado a los trabajadores el deber de iniciarse en los misterios de la poltica internacional, de vigilar la actividad diplomtica de sus gobiernos respectivos, de combatirla, en caso necesario, por todos los medios de que dispongan; y cuando no se pueda impedir, unirse para lanzar una protesta comn y reivindicar que las sencillas leyes de la moral y de la justicia, que deben presidir las relaciones entre los individuos, sean las leyes supremas de las relaciones entre las naciones. La lucha por una poltica exterior de este gnero forma parte de la lucha general por la emancipacin de la clase obrera. Proletarios de todos los pases, unos!

Los problemas para organizar a la clase obrera son muchos. Adems, Marx est preocupado por el predominio del reformismo en las organizaciones proletarias inglesas, y por la influencia de Proudhon y Blanqui entre los franceses, as como por la autoridad de Lassalle entre los obreros alemanes, y de las ideas de Mazzini entre los trabajadores italianos; en suma, Marx est preocupado por la dependencia de las incipientes organizaciones obreras de los crculos de la burguesa liberal y de concepciones romnticas como la revuelta armada que preconizaba Blanqui en Francia. Como secretario de la Asociacin, Marx desarrolla una activa correspondencia y contactos con dirigentes obreros, sugiriendo y proponiendo iniciativas, mientras pone de manifiesto la falsedad de la economa poltica en que se apoya la burguesa que haba predicho, y demostrado hasta la saciedad, que toda limitacin legal de la jornada de trabajo sera doblar a muerto por la industria inglesa

En 1864, su situacin material mejora, gracias a la herencia de su madre, y la familia Marx puede trasladarse a una casita en Haverstock Hill, aunque la falta de ingresos regulares (a veces, no tiene dinero ni siquiera para comprar papel) sigue atenazando a su prole: un ao despus, tiene que recurrir otra vez a Engels pidindole ayuda econmica. Marx trabaja en El capital, mantiene un estrecho contacto con las asociaciones obreras alemanas, y con Liebknecht; entonces, Bismarck intenta comprarlo envindole un agente personal con el seuelo de ofrecerle colaboraciones en un peridico gubernamental, intento que repite en 1867 cuando Marx visita Hannover: el gobierno prusiano conoce su difcil situacin econmica y cree que puede tentarlo, aunque desconoce por completo la firmeza de las opiniones y la honradez de Marx. Cuando, en 1866, Bismarck derrota a Austria y aglutina bajo el mando prusiano a veintids estados alemanes, Marx es consciente del desastre que supone, por el reforzamiento de la burguesa prusiana, pero sabe tambin que el movimiento obrero tendr que adaptarse a la nueva situacin, desde su debilidad: a finales de los aos sesenta, la fuerza de la Internacional radica, sobre todo, en Gran Bretaa, Francia, Blgica y Suiza, pero no en Alemania o Estados Unidos, aunque la situacin empezar a cambiar; en 1867, August Bebel y Wilhelm Liebknecht son elegidos parlamentarios, y, al ao siguiente, las organizaciones obreras alemanas discuten ya la necesidad de adherirse a la Internacional. Dos aos despus, se funda el Partido socialdemcrata en Eisenach (dirigido por Liebknecht, Bebel y Wilhelm Bracke ) que publica la declaracin de Eisenach proclamndose la seccin alemana de la AIT.

En 1867, el Moro termina el primer volumen de El capital: para entregar el manuscrito en Hamburgo tuvo que recibir, de nuevo, ayuda de Engels: su precariedad es tan extrema que incluso tena que recuperar su traje en la casa de empeos. Viaja a Alemania el 10 de abril, y el libro aparece en septiembre, con una pequea tirada de mil ejemplares. En l, Marx examina el capitalismo, la obtencin de la plusvala, el objetivo de la revolucin socialista, pero no podr completar su propsito: en vida, slo alcanz a ver publicado el primer volumen, y los otros dos seran publicados por Engels tras la muerte de su camarada. Poco despus del congreso de Eisenach, Marx vuelve a Alemania, donde permanece unas semanas, en Aachen, Maguncia y Hannover, entrevistndose con dirigentes obreros. Marx se preocupa por la difusin de la obra, y la traduccin al ruso y al francs en 1872 ser motivo de enorme alegra, y por el fortalecimiento de la AIT, que agrupa nuevos asociados y que se halla inmersa en la doble batalla por conquistar la democracia (en Gran Bretaa, en la campaa por el voto) y por ganar el socialismo, a la vez que intenta conseguir mejoras en las condiciones de vida y de trabajo para los obreros de cada pas, reforzando los sindicatos como preconizaba Marx, a diferencia de los seguidores de Lassalle o de Proudhon. En 1869, en el congreso de Basilea de la Internacional, se proclama el derecho a abolir la propiedad privada de la tierra y hacerla un bien comn. En 1870, se constituye en Ginebra una seccin rusa de la Internacional, cuyos miembros piden a Marx que acte como su representante.

La guerra franco-prusiana lleva a Marx y a la AIT a denunciar el militarismo prusiano, el peligro para el futuro que supondra la anexin de Alsacia y Lorena por Alemania, y el nacionalismo. Cuando, en septiembre de 1870, se proclama la Repblica francesa, Marx la defiende e impulsa una campaa de solidaridad. Justo en esos das, Engels se instala en Londres: los dos camaradas llevaban casi veinte aos viviendo en ciudades distintas. A partir de ese momento, gracias a Engels, la familia Marx dejar la penuria atrs. En marzo de 1871, se proclama la Comuna de Pars, que Marx, entusiasmado, saluda: La historia no conoce otro ejemplo de grandeza semejante!, aunque la mayora de los miembros del Consejo de la Comuna son seguidores de Blanqui y de Proudhon, y los partidarios de la Internacional apenas una minora. Es en esos das, cuando Marx escribe a su amigo el mdico Ludwig Kugelmann, que los obreros de Pars se haban lanzado al asalto del cielo, se comunica con extrema dificultad con sus camaradas parisinos: las tropas de Thiers y los soldados prusianos mantienen rodeada la ciudad: el 28 de mayo, la Comuna hace su ltimo disparo antes de morir. Despus, la feroz matanza (decenas de miles de obreros asesinados) que causan los soldados de Thiers en las calles de Pars afecta profundamente a Marx, que incluso enferma: el mundo contempla cmo los versalleses matan a los federados, a mujeres, nios, ancianos; mayo culmina con la sangre de la Comuna, con el vrtigo de odio burgus a la primera revolucin obrera. Despus, a Marx le absorbe la denuncia de las calumnias lanzadas contra la Comuna, y la ayuda que hay que ofrecer a los refugiados que llegan a Londres: a algunos los aloja en su propia casa. Escribe: la Comuna ha sido un gobierno de los trabajadores. A la capital britnica llega tambin un comunard, Eugne Pottier, que en esos das de fuego y dignidad de la Comuna haba escrito unos versos: Arriba, parias de la tierra, que culmina con un llamamiento que, desde entonces, ser inolvidable para el mundo: Agrupmonos todos/en la lucha final; y se alcen los pueblos con valor/por la Internacional.

 Empieza entonces un feroz ataque contra la Internacional; Bismarck y el zar Alejandro II, Thiers y Francisco Jos I, todos se apresuran a perseguir a los internacionalistas. Por si no fuera suficiente con el terror impuesto por los gobiernos y la patronal, estallan las divergencias en la AIT entre los seguidores de Marx y los de Bakunin. En 1871, las discusiones con los bakuninistas son tensas, y en la Conferencia de Londres, aunque predominan las propuestas y el anlisis de Marx, los anarquistas impugnan la lnea seguida hasta entonces. En el enfrentamiento con los partidarios de Bakunin, Marx y Engels se apoyan en camaradas como los polacos Walery Wroblewskiy Josef Rozwadowski (que haba dirigido el ejrcito de la Comuna), el hngaro Lo Frankel, douard Vaillant , el periodista francs Charles Longuet (que se casara con Jenny, la hija mayor de Marx), y el dirigente de los obreros franceses del bronce, Albert Theisz. Las duras polmicas culminan en el Congreso de La Haya, en septiembre de 1872, donde las propuestas bakuninistas resultan derrotadas, y el propio Bakunin queda excluido de la Internacional. Engels presenta entonces la propuesta de trasladar la sede del Consejo General de la AIT de Londres a Nueva York: era una forma de eludir la represin poltica de los gobiernos y, adems, de marginar a la corriente ms reformista de la Internacional, aunque ello implicaba que los propios Marx y Engels quedaban fuera de la direccin. Marx, que vive con la polica en los talones, vuelve a Londres. Sin embargo, el traslado de la AIT no fue una decisin afortunada: en 1876, la conferencia de Filadelfia decide la disolucin de la Internacional. La falta de experiencia del movimiento obrero norteamericano, el alejamiento de las organizaciones proletarias europeas (a la reunin de Filadelfia slo asiste un delegado europeo, alemn), y la dimisin del secretario del Consejo, el alemn Friedrich Sorge, pusieron punto final a la AIT.

A partir de 1873, la salud de Marx se resiente; aunque slo tiene cincuenta y seis aos, sus camaradas lo llaman el viejo. En 1874, va a Karlsbad a recuperarse (cura que repite los tres aos siguientes, gracias a la ayuda de Engels), despus a Leipzig, Dresden, Berln, Hamburgo. Los ltimos aos de su vida en Londres los dedica a El capital, mientras sigue frecuentando a los dirigentes obreros, a cientficos, a personas que piden sus opiniones, y trabaja en nuevas ediciones del primer volumen de El capital, mientras atiende las peticiones de consejo de organizaciones obreras francesas, alemanas, rusas, belgas; examina las propuestas, como hizo en 1875 con la Crtica del programa de Gotha; y elabora con Engels el Anti-Dhring. Cuando, en 1878, Bismarck lanza su campaa represiva contra el movimiento obrero alemn, Marx trabaja en la solidaridad con los apresados, pero su salud es muy dbil, y apenas puede trabajar en sus ltimos aos. Marx y Jenny hacen un esfuerzo y van a ver a su hija Jenny a Francia, en 1881, y, unos meses despus, Marx padece una pulmona, y su esposa Jenny muere. El golpe es demoledor, pero Marx intenta recuperarse, viaja a Argelia, y a Francia, en busca de un clima ms clido. Vuelve a Londres, pero el ltimo invierno de su vida fue especialmente duro: el once de enero de 1883, muere tambin su hija Jenny, con tan slo treinta y ocho aos. Marx slo la sobrevive dos meses. Ante su tumba en Highgate, Engels dir, emocionado, que millones de obreros del mundo, desde las minas de Siberia hasta California, recordaran a Marx. "Las revoluciones son las locomotoras de la historia, escribi el Moro en La lucha de clases en Francia. En Londres, donde vivi el resto de su vida, en ese cementerio de Highgate, bajo su sencillo busto,nunca faltan flores frescas.

Fuente: El Viejo Topo, septiembre de 2018

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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