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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2018

Doce aos de logros y los mismos desestabilizadores de siempre

Sullkata M. Quilla
Rebelin


El martes 14 de agosto, el presidente Evo Morales ha cumplido, legal y legtimamente, el record de permanencia sucesiva en la conduccin del aparato estatal boliviano (12 aos o 4.578 das como presidente), lo que lo convierte en el fenmeno poltico ms sobresaliente de la historia de su pas, mientras se suceden intentos desesperados de la derecha para desestabilizar el pas.

El exministro de Gobierno, Hugo Moldiz, denunci intentos irresponsables de sectores de la oposicin para convulsionar el pas con el objetivo de desprestigiar la gestin de gobierno y posesionar un discurso que asegura que el presidente Evo Morales no es garanta de estabilidad econmica y poltica, frente a una realidad que demuestra los grandes logros en doce aos de gestin.

Entre los desestabilizadores, incapaces de elaborar propuestas para el pas, incluye al expresidente Carlos Mesa, Tuto Quiroga y el rector de la UMSA; Waldo Albarracn, que aseguran que el pas se convulsionar si no se respetan los resultados del referendo del 21 de febrero de 2016, en una convocatoria disfrazada a la violencia, muy parecida a la que se maneja en Venezuela y Nicaragua.

El mundo est viendo que en Bolivia hay plena democracia, donde la gente puede decir libremente sus opiniones y tomar tambin acciones en funcin de sus propias convicciones. Est claro que en Bolivia no pasa absolutamente nada que restrinja la democracia y los contenidos de la democracia como tal, indic.

De acuerdo a todos los sondeos de opinin, el promedio de aprobacin de la gestin en doce aos de gobierno supera el 55%: la poblacin valora las obras que hace, la intensidad del trabajo que despliega y la honestidad que demuestra el Presidente.

Estas convocatorias medias disfrazadas a la violencia o a negar ms bien la vigencia de un orden democrtico le hace mucho dao a la oposicin, que debera sentarse primero para ver cmo se pone de acuerdo a tener un solo candidato; segundo, para presentarle un proyecto al pas, subray.

Morales es, en su condicin de lder histrico, el eje o nodo articulador de otros dos factores que hacen posible la revolucin boliviana: la fuerza organizada del pueblo y el proyecto alternativo . Entre 2006 y 2009 Evo presidi el viejo Estado y ahora el Estado Plurinacional superando al conductor de la revolucin de 1952, Vctor Paz Estenssoro, quien acumul 12 aos al frente del pas de manera discontinua (1952-56, 1960-64 y 1985-89).

A ese tringulo se incorpor el proyecto alternativo, que articula el cuestionamiento a la colonialidad del poder y al sistema capitalista en el Plan Nacional de Desarrollo que signific la nacionalizacin del petrleo, la Asamblea Constituyente, la anulacin del neoliberalismo, entre otras medidas)- y ahora se enrumba hacia la materializacin de la Agenda 2025.

Los analistas sealan que sta no es una revolucin para instalar en el poder a una protoburguesa, como ocurri en 1952, sino para constituir un bloque en el poder bajo liderazgo indgena campesino, obrero y popular para dar vida al proceso de cambio en la revolucin ms profunda de la historia boliviana.

Evo fue capaz de articular la resistencia al neoliberalismo desde la crisis de abril de 2000, cuando se desarroll la Guerra del Agua. Hubo otros referentes en la sublevacin popular, como Felipe Quispe, pero Morales condensaba los sueos y las esperanzas de la ms amplia gama de las clases subalternas. Y tras la derrota del neoliberalismo en octubre de 2003 y del intento de la embajada estadounidense de imponer su presidente en junio de 2005, la poderosa insurgencia indgena campesina, obrera y popular obtuvo una histrica victoria poltico-electoral en diciembre de 2005.

Para Moldiz, no es posible divorciar a Evo lder, del Evo presidente, y si bien hay momentos en que entra en crisis esa relacin, cada vez que lo ha hecho ha salido fortalecida. Evo est decidido a ser candidato, una vez ms, en las elecciones de 2019.

La fuerza de su liderazgo, fundada en el protagonismo de los movimientos sociales, se est encargando de romper con varios mitos de la historia de Bolivia, como el que sealaba que la diversidad clasista y nacional-cultural impeda que cualquier candidato obtuviera ms del 50% de los votos en la primera vuelta. Conquist el 54% en 2005 y cuatro aos despus tuvo el 64% de respaldo, adems del 67% que alcanz en el referndum revocatorio del 10 de agosto de 2008. En 2014 obtuvo el 62% de votacin.

Morales est demostrando que el Estado en manos de una direccin revolucionaria es un instrumento capaz de administrar eficientemente los bienes comunes para la bsqueda del bien comn, al no quedar subsumido a las fuerzas ciegas de la economa de mercado (a empresas transnacionales en un modelo neoliberal), sino que con la titularidad de un nuevo bloque en el poder (indgena campesino obrero y popular) queda en funcin de los intereses de la inmensa mayora de la poblacin.

Al distanciarse de las recomendaciones del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, Morales ha logrado el comportamiento ms exitoso de la historia econmica boliviana: el PIB casi se ha quintuplicado (de seis mil a ms de 35 mil millones de dlares), y las exportaciones estancadas en mil millones de dlares al ao durante dos dcadas se multiplicaron por 10.

Bolivia se erigi en la primera economa de la regin en los ltimos cuatro aos, producto de la poltica de nacionalizaciones y la aplicacin de un modelo que genera excedentes y los redistribuye con distintos mecanismos a la poblacin, provocando un nfasis en la demanda interna.

Y destruy el mito de que Bolivia necesita de los Estados Unidos y los pases del capitalismo central, con una poltica exterior soberana y diversificada. Ya lo haba sealado el desaparecido lder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz: no somos dependientes por ser pobres, sino pobres por ser dependientes.

Moldiz recalca que se ha roto, tambin, el mito de que los indios no saben gobernar, abriendo un proceso de descolonizacin de las estructuras polticas, materiales y simblicas que le otorgaban a la blanquitud una superioridad sobre la indianitud. Y demostr que un gobierno de izquierda puede ser eficiente, dejando atrs el prejuicio sobre la participacin y el liderazgo estatal: se puede redistribuir la riqueza y hacer obras de envergadura sin poner en riesgo la estabilidad econmica y la soberana.

Ahora le resta demostrar que un proyecto anticapitalista el socialismo comunitario para el Vivir Bien- es lo que Bolivia necesita para continuar por el rumbo de la soberana poltica y la independencia econmica.

Como es obvio, dice Moldiz, la revolucin boliviana enfrenta como ahora- tambin momentos de contrarrevolucin, donde la derecha, envalentonada por la teora del fin del ciclo progresista y de restauracin conservadora apunta a destruir todo lo que se hizo en doce aos, apoyndose en el discurso de pedir respeto al referndum del 21 de febrero de 2016, que cerr la posibilidad de la modificacin del artculo 168 de la Constitucin y la reeleccin presidencial.

La respuesta a esta amenaza est en manos de Evo y del pueblo organizado.

Sullkata M. Quilla. Antroploga y economista, analista asociada al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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