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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2018

La OEA y la invasin militar en Venezuela

Marcelo Colussi
Rebelin


Los tambores de guerra vuelven a sonar en relacin a la Repblica Bolivariana de Venezuela. El gobierno de Estados Unidos, que es igual a decir las multinacionales estadounidenses del petrleo, tienen puestos sus ojos en la mayor reserva de oro negro del planeta, que justamente est en la tierra de Bolvar, y todo indica que no van a detenerse en su intento hasta conseguirla. Aunque la quema de hidrocarburos como energticos constituye la principal causa del calentamiento global, mientras haya petrleo en el planeta estas rapaces empresas parecen dispuestas a seguir quemndolo (y vendindolo, obteniendo fabulosas ganancias!). Las reservas probadas que yacen en el subsuelo venezolano permitiran seguir contaminando el planeta (y dando mucho dinero), de mantenerse el actual consumo, al menos por casi dos siglos ms.

La Organizacin de Estados Americanos OEA es, como dijera hace aos el Che Guevara, el ministerio de colonias de Washington. Aunque eso resulte pattico, ayer como hoy es una triste verdad. Para muestra, lo que est sucediendo en este momento con el papel jugado por su Secretario General, el chileno (estadounidense?) Luis Almagro.

Siguiendo muy de cerca la situacin venezolana, convirtindose de hecho en el vocero oficioso de Washington y de sus multinacionales petroleras, Almagro viaj recientemente a Colombia desde donde pidi, con el mayor descaro y violando todos los protocolos diplomticos, la opcin militar para acabar con la Revolucin Bolivariana. En cuanto a intervencin militar para derrocar a Nicols Maduro creo que no debemos descartar ninguna opcin. Segn su decir, dado que las mltiples reuniones elucubradas por l desde la OEA pidiendo sanciones contra Venezuela, o abiertamente su expulsin de ese organismo regional, no dieron los resultados esperados, ahora el tiempo se agot.

Qu tiempo se agot?, podramos preguntarnos. La paciencia de la Casa Blanca ser?, la cual prob numerossimas variantes para desplazar al gobierno venezolano ayer con Hugo Chvez, hoy con Nicols Maduro, siendo que ninguna de ellas le result. Ni golpes de Estado, paros patronales, guarimbas, sabotajes, mercado negro, hiperinflacin inducida, desabastecimiento, provocaciones varias, pudieron torcer el rumbo del proyecto nacionalista que hace ya cerca de dos dcadas se viene desarrollando en Venezuela. La intervencin militar fornea se ve ahora como, quiz, la nica opcin posible para detener el proceso poltico en curso.

Decir intervencin militar es decir invasin de fuerzas extra nacionales capitaneadas por Estados Unidos, que tiene preparada esta opcin como un recurso final para recuperar esas cuantiosas reservas petroleras, hoy nacionalizadas y manejadas por un Estado con compromiso social. De ah la cantidad de bases militares con alta tecnologa blica, todas norteamericanas, que atenazan a Venezuela (7 en Colombia, 1 en Curazao, 2 en Honduras), ms el posible accionar de ejrcitos nacionales de algunos pases latinoamericanos bajo el manto de la OEA, todos bajo el liderazgo militar de Washington.

El pedido formulado por el Secretario Almagro representa un fiel reflejo de la caracterizacin dada por el Che Guevara: es una grosera intromisin del organismo regional en los asuntos internos de un Estado miembro (la metrpoli ordenando qu hacer a sus colonias). Con esta peticin se viola flagrantemente el artculo 19 de la Carta de la OEA. Esa no intromisin que establece el documento fundacional, estipula que no deber ejercerse injerencia en ninguna forma, ni militar ni bajo ningn otro aspecto: poltico, diplomtico, econmico. Si la OEA considera que el tiempo se agot, pareciera que eso no responde a una sana y sopesada actitud diplomtica de dilogo sino a la febril mentalidad de un invasor vido de robar lo que no le pertenece.

Claramente, el artculo 21 de dicha Carta indica en forma tajante que el territorio de un Estado miembro es inviolable, no pudiendo ser objeto ni de ocupacin militar ni de ninguna otra medida de fuerza tomada por otro Estado ni por el organismo, as sea en forma temporal.

Por otro lado, el artculo 22 estipula que ningn Estado de la organizacin podr acudir al uso de la fuerza, salvo en caso de legtima defensa repeliendo una invasin.

De hecho, lo que plantea ahora la OEA a travs de su cabeza visible Luis Almagro vocero encubierto de la Casa Blanca constituye una abierta ilegalidad en trminos de derecho internacional. Es, en concreto, un llamado a la violencia, incitando a la desestabilizacin de un gobierno democrticamente electo. Es un llamado a la guerra, lisa y llanamente. Si se quiere decir de otro modo: un absoluto absurdo en trminos diplomticos, pues la organizacin que debera velar por la paz regional, est haciendo una apologa de la violencia.

Esta conducta injerencista de Almagro trajo como respuesta inmediata del gobierno venezolano una denuncia presentada ante la Organizacin de Naciones Unidas ONU.

Sin dudas la situacin actual del pas caribeo es difcil, sumamente difcil. Los ataques solapados y no tan solapados que el gobierno de Estados Unidos, junto a las oligarquas de distintos pases de la regin latinoamericana, viene realizando contra Venezuela, han dejado graves secuelas. El descontento en la poblacin no es poco, pues la vida cotidiana se ha venido deteriorando cada vez ms en estos ltimos aos, a partir de la presidencia de Nicols Maduro. Pero queda claro que el problema no es tal o cual presidente: es la voracidad de las compaas petroleras del pas del norte que no desean perder su botn, junto a otras innumerables riquezas que presenta el territorio venezolano: agua dulce, gas, minerales estratgicos, oro, diamantes, biodiversidad de su selva amaznica.

Independientemente de errores que pueda haber cometido el gobierno bolivariano, es un imperativo tico primordial condenar enrgicamente cualquier intento de injerencia en sus asuntos internos. Los problemas de los venezolanos los deben arreglar los venezolanos. Lo dems es, pura y abiertamente, una vil invasin.


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Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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