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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-09-2018

Las sanciones de Trump a Irn profundizan la tumba de las tropas de EE.UU. en Afganistn

Finian Cunningham
Rusia Today

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


La espectacular y aparentemente imparable escalada de ofensivas talibanes por todo Afganistn prueba que Estados Unidos lleva camino de convertirse en la ltima potencia extranjera que sucumbe en una tierra famosa por ser la tumba de los imperios.

Pero, a diferencia de otros imperios derrotados en Afganistn en el pasado, Estados Unidos destaca por haber contribuido en buena medida a su funesto destino por los errores garrafales que ha cometido y su legado de duplicidad criminal.

En concreto, la obsesin de Washington por enfrentarse al pas vecino, Irn, y planificar un golpe de Estado en Tehern podra suponer un punto de inflexin en la guerra de Afganistn. Podra ser el momento en que se arroja a la tumba estratgica y militar que ha estado cavando las ltimas dos dcadas en Afganistn.

Tras 17 aos de una ocupacin militar que ha costado al contribuyente de EE.UU. billones de dlares, los insurgentes talibanes parecen tener la capacidad de lanzar espectaculares ataques a discrecin contra el gobierno de Kabul apoyado por Washington. A todas luces, este hecho presagia una derrota histrica para las ambiciones imperiales de Washington. Y no solo en Afganistn.

El pasado mes, la ciudad estratgica de Ghazdi, a solo 150 km de la capital, fue ocupada varios das por los talibanes antes de que realizaran una retirada tctica a zonas prximas.

Luego los talibanes asaltaron una base de entrenamiento militar y de inteligencia, como para subrayar la ineficacia de las fuerzas de seguridad respaldadas por Estados Unidos. Una base de inteligencia militar tomada por sorpresa?

Ms al norte, en la provincia de Faryab, militantes talibn tomaron una base del Ejrcito Nacional Afgano causando 30 muertos y capturando al resto de la guarnicin, unos 70 soldados. Los ancianos de la provincia afirmaron que la base fue fcilmente tomada porque careca de refuerzos, municin y vituallas. No est mal para contar con el apoyo de Estados Unidos.

Recordemos que se supone que Afganistn fue el Vietnam de la Unin Sovitica. As se refirieron estrategas estadounidenses como Zbigniew Brzezinski a Afganistn y su perverso plan para infligir a los soviticos lo que EE.UU. haba sufrido ignominiosamente en Vietnam apenas unos aos antes. En 1979, las tropas soviticas cayeron en la trampa de intervenir en el pas de Asia Central para apoyar a un gobierno aliado en Kabul, que estaba bajo el ataque de combatientes tribales apoyados por Estados Unidos, los muyahidn.

Al igual que las tropas imperiales britnicas un siglo antes, los soviticos fueron derrotados en las escarpadas montaas afganas por grupos de intrpidos combatientes.

Es evidente que los soviticos no se enfrentaron solo a los afganos. La CIA haba suministrado a los muyahidines misiles antiareos Stinger y otras armas sofisticadas. Con el apoyo del MI6 britnico y de la inteligencia saud y pakistan, los rebeldes afganos se convirtieron en un ejrcito yihadista que posteriormente evolucion en la red terrorista Al Qaeda.

Lo irnico es que el Vietnam sovitico ahora se ha convertido en otro atolladero para Estados Unidos, un nuevo Vietnam americano 2.0.

Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, la Administracin de George Bush hijo invadi Afganistn para vengarse de Al Qaeda, la organizacin que los propios estadounidenses haban contribuido a crear.

Casi 17 aos despus, el ejrcito estadounidense sigue empantanado en Afganistn sin ningn plan de salida a la vista. Esta guerra es oficialmente la ms larga en la que se ha involucrado EE.UU., superando en duracin a la de Vietnam (1964-1975).

Aunque las bajas estadounidenses son muy inferiores a las sufridas en aquel conflicto, para la economa estadounidense el coste de la guerra de Afganistn es gigantesco, estimado en la asombrosa cifra de 5 billones de dlares, conjuntamente con la guerra de Irak. Se trata de una cuarta parte del total de deuda pblica estadounidense, 21 billones de dlares.

Supuestamente, las operaciones militares estadounidenses deban acabar en 2014, durante la Administracin Obama. Cuando Donald Trump se present a la eleccin en 2016, una de sus promesas electorales fue la de reducir las guerras de su pas. Sin embargo, el pasado ao Trump accedi a renovar su compromiso militar en Afganistn, bajo el pretexto de entrenar y apoyar al ejrcito local.

Tal y como demuestran los audaces ataques talibanes del mes pasado, las fuerzas gubernamentales respaldadas por Washington estn librando una guerra perdida. Vastas reas del pas estn fuera de su control e incluso la propia capital parece vulnerable a asaltos bien orquestados.

Por si esto fuera poco, la presente situacin puede empeorar para Estados Unidos y sus fuerzas delegadas afganas.

Es posible que el factor decisivo en esta evolucin del conflicto sea la criminal poltica de agresin de la Administracin Trump contra el vecino Irn. La voluntad de Washington de asfixiar Irn con sanciones que machaquen su economa puede tener un efecto rebote que empeore sensiblemente las condiciones de seguridad de las tropas apoyadas por Estados Unidos en Afganistn.

Ello se debe a que, al imponer a Irn sanciones ms severas, tras el abandono de Trump del tratado internacional nuclear en mayo de este ao, el deterioro de la economa iran tendr un impacto funesto en Afganistn. Miles de trabajadores afganos recurren a emigrar a Irn en busca de empleo. Los envos de dinero que realizan a Afganistn son fundamentales para asegurar el sustento de muchas familias.

Con la economa iran tambalendose a causa de las sanciones de Washington, es previsible que oleadas de migrantes afganos en Irn pierdan su trabajo y abandonen el pas, poniendo fin a los envos de dinero que sostienen gran parte de la economa de Afganistn.

Otro efecto de mayores consecuencias de las sanciones de Washington a Irn es que Afganistn, que carece de salida al mar, no podr utilizar los puertos irans para sus importaciones y exportaciones. Trump amenaza con imponer otras sanciones a cualquier pas que contine haciendo negocios con Irn. A menos que haga una excepcin con Afganistn, este vera cortados sus lazos comerciales con Irn y sus rutas comerciales hacia el Ocano ndico.

Por tanto, el inevitable resultado del endurecimiento de las sanciones a Irn (Washington pretende lograr un embargo petrolero total en noviembre) ser un empeoramiento de las condiciones sociales de la poblacin en Afganistn. Es lgico asumir que dicho lamentable resultado aumentar el respaldo popular a los talibanes, con el consiguiente empeoramiento de las condiciones de seguridad para las fuerzas armadas afganas apoyadas por EE.UU.

Un tercer factor a tomar en cuenta es que Irn podra optar por una reaccin ms perversa incrementando el apoyo militar encubierto a los talibn. Es bien sabido que Irn ha desarrollado un formidable arsenal de alta tecnologa. Recientemente, por ejemplo, Tehern present un misil balstico que evade el rastreo de los radares.

Si partimos del hecho de que Estados Unidos intenta derribar al gobierno iran mediante sanciones econmicas despiadadas, no sera extrao que Tehern contraatacara suministrando a los combatientes talibanes un armamento devastador con el que golpear a las tropas estadounidenses.

De este modo, al poner en marcha una vendetta de sanciones contra Irn pensando que las penurias econmicas podran provocar agitacin social y un cambio de rgimen, es probable que Washington termine infligiendo un serio revs a su campaa militar en Afganistn.

La guerra ms prolongada de las libradas por Estados Unidos en el exterior podra convertirse en la ms ignominiosa y derrochadora. Lo cual ya es mucho decir, teniendo en cuenta el historial de decenas de guerras sucias en las que ha participado Estados Unidos en el ltimo siglo. Las repercusiones para su posicionamiento global no deberan subestimarme.

Estados Unidos no solo llevara casi dos decenios enfangado en Afganistn, en una guerra que puede considerarse ilegal desde el principio, que ha provocado decenas de miles de bajas y ha sido financieramente ruinosa para su economa, sino que, adems, su inconmensurable poder habra sufrido una derrota en la tumba de los imperios, en gran parte a causa de su propia criminalidad, estupidez y arrogancia.

Fuente: https://www.rt.com/op-ed/436140-afghanistan-iran-sanctions-taliban/

El presente artculo puede reproducirse libremente a condicin de que se nombre a su autor, a su traductor y a Rebelin como fuente de la traduccin.



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