Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-09-2018

Desigualdad y pobreza
La diferencia entre ser rico o ser pobre cuando llega un huracn a Estados Unidos

Adam Gabbatt y Oliver Laughland
The Guardian / El diario

"Los huracanes han sido especialmente crueles en los condados con un mayor porcentaje de poblacin pobre y negra", denuncia el activista William Barber


Cerca de un milln siguen sin electricidad por Florence en el sureste de EEUU

Calles inundadas en Wilmington, Carolina del Norte, Estados Unidos. EFE

El domingo pasado, en el centro de la localidad de Lumberton, destacaban seis siluetas en medio de agentes uniformados, luces parpadeantes y lanchas. Sin automvil y, al parecer, sin ayuda de las autoridades, tuvieron que andar unos 2,5 kilmetros para llegar hasta el refugio para evacuados.

El huracn Florence ha golpeado duramente Lumberton, como tambin las ciudades costeras de Wilmington y Jacksonville. Hace dos aos, tras el paso del huracn Matthew, el ro Lumber tambin se inund y cientos de personas perdieron sus hogares. Ms de un tercio de la poblacin de Lumberton vive por debajo del umbral de la pobreza y, como ya ocurri en el caso del huracn Matthew, es probable que ahora las inundaciones afecten gravemente a las zonas donde viven las personas con menos recursos.

 

Con las inundaciones de hace dos aos, las comunidades ms pobres fueron las ms afectadas. El sur y el oeste de Lumberton, donde se encuentran la mayora de las viviendas ms humildes, est a menos altura que las zonas ms prsperas, situadas en el centro y en el norte.

Carmichael y su familia tienen la amarga sensacin de que la historia reciente se repite. Su apartamento, situado a un tiro de piedra del ro, ya se inund en 2016. De hecho, sus hijos todava estn traumatizados por la experiencia.

"No quieren volver a pasar por lo mismo. Ahora estn bien, pero ayer pasaron mucho miedo durante la noche porque el agua haba subido", indica Carmichael mientras la lluvia sigue cayendo sin parar y ve cmo su familia ha quedado empapada. "Tenemos que volver a dejar nuestra casa porque la presa ceder y nos volveremos a inundar".

Tyrin, de siete aos, y Tyler, de cinco, caminan al lado de sus padres mientras que Tyree, de tres, viaja sentado en el carrito de la compra. Chance, de cuatro aos, ajena a la amenaza que se avecina, duerme en el cochecito mientras la familia hace esfuerzos por avanzar.

Carmichael tiene la sensacin de que las autoridades no han hecho lo suficiente para evitar que el ro inunde los barrios ms pobres. "Nos presentan como a los pobres. Si somos tan pobres, entonces qu sentido tiene que nuestras casas queden expuestas una y otra vez. Otras personas tienen suficiente dinero para reparar sus casas, pero nosotros no".

"Si no hay colegio, no tendrn qu comer"

Unos 160 kilmetros al noreste, la ciudad de Goldboro, que se extiende a ambos lados del ro Neuse, tambin se prepara para las inundaciones. Al igual que Lumberton, la ciudad se inund en 2016. El 25% de los lugareos vive por debajo del umbral de pobreza.

En la iglesia cristiana de Greenleaf, los voluntarios se organizan para preparar cientos de comidas para nios que probablemente no puedan ir a clase durante das.

"La mayora de los nios de esta zona come gratis o a precio reducido", explica el voluntario John Barnes. "Muchas veces solo comen en la escuela. Si no hay escuela, algunos no tendrn nada que comer".

En Greenleaf vive William Barber, un referente nacional en la lucha por los derechos civiles. Ha tenido que salir de la ciudad durante unos das para sacar de all a su madre, de avanzada edad.

Por telfono, Barber seala que el paso de Florence debera servir para generar un debate en torno al racismo estructural y las desigualdades econmicas del estado.

"Los huracanes han sido especialmente crueles en los condados con un mayor porcentaje de poblacin pobre y negra. Pese a ello, no se han impulsado medidas para mejorar la infraestructura y mitigar los daos de futuras tormentas".

Estado de emergencia y 31 muertos, el balance del huracn Florence en EEUU

Un polica conversa con un residente mientras las inundaciones causadas por el huracn Florence comienzan a descender en Fayetteville, Carolina del Norte (Estados Unidos). EFE

En Goldsboro y Lumberton viven muchos afroamericanos. Adems, all se encuentra uno de los muchos vertederos de cenizas de carbn de Carolina del Norte que, durante desastres naturales anteriores, han filtrado niveles potencialmente peligrosos de mercurio, arsnico y plomo a las fuentes de agua dulce de la regin.

"Hablamos de racismo cuando se da una situacin como la de Charlottesville o cuando la actriz Roseanne Barr dice algo estpido, pero por qu no miramos la localizacin de estos vertederos de cenizas de carbn que se desbordan cuando se produce un desastre natural y hablamos de racismo y clasismo?", pregunta Barber.

"E impedir que algunos voten o manipular los resultados en los estados del sur no es racismo y clasismo? Los polticos que ganan las elecciones impulsan medidas que niegan el acceso a la sanidad de las comunidades ms pobres, algo que es clave tras un desastre".

Despus de que la Administracin Trump declarase Carolina del Norte como zona catastrfica, el estado recibi millones de dlares, pero no ha ampliado la cobertura de Medicaid, el programa federal de asistencia sanitaria para los estadounidenses con menos recursos. Esta ampliacin era clave en la reforma sanitaria que impuls Obama.

Mientras tanto, las carreteras que llevan hasta el litoral de Carolina del Norte, una zona azotada por los vientos huracanados de Florence y empapada por las lluvias anteriores a la tormenta, estn parcialmente inundadas. Algunas casas afectadas, y cuyos ocupantes han sido evacuados, han perdido los tejados, y el domingo todava estaban inundadas. Tambin han quedado medio cubiertas por el agua las lpidas de un cementerio situado al lado de la carretera.

Votantes de Trump

La ciudad de Jacksonville an est parcialmente inundada, pero el agua ha bajado y ya no est incomunicada. En esta ciudad, el 10% de la poblacin vive por debajo del nivel de pobreza. Por su parte, los residentes de la pudiente zona de Bayview Drive tomaron medidas, como utilizar kayaks y botas de pescador, para poder acceder a sus hogares.

Art Ferreiro, un marine retirado de 43 aos que remaba por el barrio, alert a The Guardian sobre la presencia de serpientes y caimanes en el agua. "Nunca hasta ahora habamos tenido una inundacin de esta magnitud", afirm. "Las tormentas son cada vez peores y creo que tiene que ver con lo que le estamos haciendo al medio ambiente, que est causando muchos cambios", aadi mientras observa la llegada de Florence y mientras se inundaba su garaje.

Como la gran mayora de los residentes de los condados de Carolina del Norte situados en el litoral, Ferreiro vot a Donald Trump en las presidenciales de 2016. El presidente, que ha afirmado que el cambio climtico no es ms que un "bulo" y ha dejado sin efecto muchas de las medidas que haba impulsado Obama para luchar contra el cambio climtico, no ha mencionado el medio ambiente en sus declaraciones sobre Florence.

A pesar de creer que el cambio climtico hace que los huracanes sean cada vez ms potentes, una opinin que respaldan varios estudios, Ferreiro sigue apoyando a Trump. "Voto a Trump", confiesa. "Desconozco su opinin en torno al cambio climtico. Me preocupa ms la situacin econmica y mantenerme a flote, literalmente", aade.

Muchos lugareos se negaron a expresar sus opiniones sobre el cambio climtico y sobre Trump. No fue el caso de Bishop Barber: "Las tormentas seguirn llamando a nuestra puerta. Estamos en una zona de huracanes. A ms calentamiento global, ms potentes y ms imprevisibles sern las tormentas. Vamos a quedar inundados una y otra vez".

El lunes, Carmichael, Hargrove y los nios ya haban sido evacuados del refugio. El ro Lumber se haba desbordado, la presa haba cedido y el centro de la ciudad tena riesgo de inundacin. Las familias fueron transportadas en autobs hasta Pembroke, situada a unos 20 kilmetros al oeste.

Segn Carmichael, el nuevo refugio estaba abarrotado, pero los nios pudieron dormir en una cama (aunque tuvieron que compartir dos cunas pequeas entre cuatro). No tiene forma de saber si su casa haba quedado totalmente inundada ni tampoco cundo podr volver. Ha contactado con la Agencia Federal de Gestin de Emergencias y le han prometido una habitacin de hotel.

"Con un poco de suerte en un par de das nos darn una habitacin", explica por telfono: "Solo tenemos que esperar".

Traducido por Emma Reverter.

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/diferencia-pobre-llega-huracan-EEUU_0_816119125.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter