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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2018

Uruguay
Ser posible el dique Maua en la ruta de la seda?

Garabed Arakelian
Rebelin


La enajenacin propuesta para dos predios, linderos con el Dique Mau, sobre la franja costera de Montevideo, encendi las luces y los avisos de alerta dentro de la corporacin poltica y en la ciudadana. El asunto ya es de dominio pblico, est en debate y se ha ido decantando.

En ese proceso, sale a luz que el tema trasciende la simple enajenacin de los predios conflictivos y muestra que la iniciativa contiene elementos patrimoniales, paisajsticos, econmicos, culturales, urbansticos, tcnicos, financieros, histricos y visiones de futuro estratgico comprometidos con el desarrollo y la soberana. Tambin, modestamente, el derecho a la dignidad de actuar como pueblo dueo de su destino.

Parecera, a la luz de nuevos elementos de anlisis, que el proyecto es algo ms que la construccin de un puerto martimo y fluvial con el agregado de estacionamientos subterrneos, shoping y hotel multiestelar, todo a dos minutos del corazn de Montevideo, segn la oferta primigenia y fundacional del empresario Lpez Mena, timonel de Buquebs (ferry que hace el recorrido Buenos Aires y Montevideo).

Llama la atencin el papel protagnico que juega este empresario reincidente en la presentacin de proyectos rechazados y fallido ejecutor de otros que afectan seriamente al erario pblico y al inters general del pas.

Se ha difundido que el empresario naviero negocia con el Banco de la Repblica (BROU) con el propsito de eludir el pago de un aval de catorce millones de dlares por el remate de los aviones de PLUNA, la liquidada flota area uruguaya, y tiene en su carpeta personal, por lo menos aqu en Uruguay, el antecedente del contrato incumplido para la construccin de un puerto de yates en la ciudad de Colonia(Uruguay) y otros detalles que, si son verdaderos, no sirven para engalanar su currculum.

Abundan los argumentos econmico-financieros que explican y justifican la actitud del inversor privado que busca del lucro. Porque en el caso especfico del Dique Mau, enajenacin mediante, Lpez Mena se convierte en propietario de esas tierras y con ellas como respaldo y garanta gestiona y obtiene los prstamos necesarios para su inversin inmobiliaria descripta al inicio de este artculo.(Slo eso puede hacer? No se tiene en cuenta lo que hacen en Maldonado y Colonia?)

Aquellos que quieren darle el visto bueno a esta iniciativa oficial, que coincide con la privada, para no cargar con la mochila de haber votado una enajenacin, quieren negociar un acuerdo que termine concediendo el usufructo de dichos terrenos, confiados en que todos los otros factores que se ven afectados hoy da, sern superados con el paso del tiempo, pero, inesperadamente, ahora el obstculo principal es el empresario privado que juega su ficha al todo o nada: si no hay concesin, no hay inversin y la obra no se hace, afirma de modo tajante.

Este nuevo planteo y novedosa actitud de firmeza por parte del aspirante, obliga a un anlisis del sujeto, y de su situacin como litigante frente al estado uruguayo, porque el caso es que Lpez Mena tambin tiene puerto, desembarcadero y aduana en Buenos Aires y all no intenta lograr la propiedad de esos terrenos.

Es innegable que el desarrollo de la actividad portuaria en Montevideo convierte a Buquebs en una presencia incompatible y molesta con esa actividad. Y por eso es vlido pensar que pueden existir otros factores de futuro ms o menos inmediato que inciden en todos los movimientos que se estn ejecutando sobre el tablero.

Las verdaderas razones de esta propuesta y sus variaciones quizs sean otras que por ahora no aparecen planteadas. Se puede pensar en acciones a futuro, en escenarios cambiantes que conviertan a ese posible puerto martimo-fluvial que tan improvisadamente se quiere construir en algo ms importante y decisivo.

Quiz sera bueno retrotraerse a las actividades de la Comisin Administradora del Ro de la Plata, en la que, justo es decirlo, la representacin uruguaya ha mantenido una tenaz resistencia ante los avances de los intereses argentinos. Una puja que los uruguayos no desconocemos, que est presente a lo largo de toda nuestra historia y en la que, dada nuestra pequeez territorial ms otros factores presentes, siempre hemos sido postergados ante las arremetidas argentinas.

Pero ahora dicho organismo binacional autoriz el dragado de un tramo del Rio de la Plata que abre el puerto de Montevideo al trnsito de nuevas y mayores embarcaciones de gran calado, lo que significa la recuperacin de su rol histrico de importante puerto centralizador de toda la logstica-no solo fluvial, sino tambin ferroviario y carretero- de la Cuenca del Plata.

Casualmente o coincidentemente, en el mes de agosto ltimo el canciller uruguayo firm un memorndum de entendimiento entre Uruguay y la Repblica Popular de China, por el cual se ha incorporado el Ro de la Plata a la Ruta de la Seda, formidable proyecto logstico estratgico con el cual dicha repblica asitica intenta proyectar su influencia econmica y poltica hacia estos confines.

Los estrategas argentinos, los representantes de los intereses ligados al dominio de las aguas del Ro de la Plata, no son indiferentes a esto: estn alarmados y en pie de guerra contra su propio presidente que firm la autorizacin del dragado en cuestin.

Este anuncio consolida y concluye una precisa hoja de ruta diseada por las multinacionales del transporte y comercializacin mundial de granos, cuyo punto de anclaje es la cesin por parte de la Argentina de la soberana del ro Paran y del Ro de la Plata, decidida por el presidente Macri al aceptar a libro cerrado el proyecto de canalizacin por el cual se entroniza a Montevideo y al Uruguay como punto de entrada y salida de la Cuenca del Plata, seala Horacio Tettamanti , ingeniero naval argentino y ex subsecretario de Puertos y Vas Navegables.

Tettamanti concluye sin ambajes: Debi ser la Argentina la que suscribiera dicho acuerdo con China sobre la Ruta de la Seda. Por su historia, por su territorio, por su identidad y, fundamentalmente, por derecho propio. Sin duda esta claudicacin figurar en los libros de historia como una de la ms gravosas llevadas a cabo por el actual gobierno argentino.

Es evidente que toda la malignidad de las multinacionales, tan evidente si Montevideo es el puerto beneficiado, desaparecera para convertirse en altamente beneficioso, si fuera el de Buenos Aires el que obtuviera esa consideracin, ms que nada por aquello que dice claramente por derecho propio. Obviamente que ingeniero argentino es capaz desde el punto de vista tcnico y es tambin, honestamente oligarca portuario desde el punto de vista histrico y poltico.

El ingeniero argentino ha calculado los beneficios que supuestamente pierde la Argentina y asevera que no slo sern los cinco mil millones de dlares anuales en valor agregado logstico en concepto de actividades portuarias, navieras y de la industria naval los que han quedado enajenados. El dao a los intereses nacionales es inmenso. El mayor es aquel que no figura en los balances y en la macroeconoma: el devastador dao al poder de negociacin en las instancias estatales y privadas nacionales en la puja por la distribucin de la renta de la enorme riqueza que la Cuenca del Plata canaliza y representa.

La misma fuente dice que la cancillera de Mauricio Macri, despus de haber eliminado la Resolucin 1108/13 que aseguraba nuestra autonoma portuaria, acaba de clausurar nuestra salida comercial al mar, al ocano Atlntico: el trnsito soberano de la gigantesca riqueza que la Cuenca del Plata ofrece y que significa el 50% de la protena vegetal que alimenta el mundo.

S, el gobierno uruguayo acaba de capitular, en la Comisin Administradora del Ro de la Plata, en una larga controversia y ha autorizado el dragado de un tramo clave del puerto de Montevideo, lo que significa taponar con una barrera infranqueable la salida de la produccin argentina y entregarle el negocio a los monopolios internacionales que hacen y deshacen en el trfico portuario de nuestro vecino oriental, algo que nunca lograron con Argentina a pesar de sus esfuerzos en los ltimos 15 aos.

Las consideraciones polticas del argentino son ms importantes que sus clculos econmicos de por s elevados y deberan pasar a consideracin de las autoridades uruguayas. Ante esto es vlido suponer que el empresario argentino Lpez Mena aspira tener no solo vista al rio ancho como mar sino tambin tener acceso al nuevo dragado que pasar frente a sus narices y, consecuentemente, a todo lo que pase por el canal. Quien le puede prohibir que sus servicios e instalaciones podrn ser una antesala para los que quieran avanzar hacia el oeste?

En fin, que si haba razones para no enajenar, tambin ahora hay razones para no conceder y, sobre todo para ser ms cuidadosos, porque las fieras heridas en sus intereses suelen dar zarpazos inesperados. Lo que s, ahora, como primer paso y por las dudas: NO al proyecto Mau, sin mayores estudios y con ms responsabilidad.

Garabed Arakelian. Tcnico mecnico, periodista, docente. Militante social, sindical y poltico; activista de la causa armenia y los derechos humanos. Dirigente del Partido Socialista del Uruguay. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, estrategia.la)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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