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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2018

Tal vez la edicin acadmica parezca un asunto oscuro y antiguo, pero su modelo de negocio est entre los ms despiadados y rentables de todos
La estafa de las revistas cientficas se acerca a su fin

George Monbiot
El Diario


Nunca subestimen el poder de una persona decidida. Primero fue Edward Snowden, con el sistema de seguridad estatal; luego la periodista britnica Carole Cadwalladr, con sus investigaciones sobre el Big Data y Facebook; y ahora Alexandra Elbakyan, la joven cientfica kazaja que ha puesto patas arriba a una industria devenida en multimillonaria gracias a las barreras de pago para el conocimiento.

Sci-Hub, el rastreador web que Elbakyan fund en 2011 para publicar artculos de acceso restringido, ha hecho ms que ningn gobierno para enfrentar una de las mayores estafas de la era moderna: la que convierte en beneficios privados las investigaciones pblicas que nos pertenecen a todos.

Todas las personas deberan tener la libertad de aprender y el conocimiento debera ser difundido de la forma ms amplia posible. A nadie se le ocurrira decir que est en desacuerdo con estas afirmaciones. Sin embargo, los gobiernos y las universidades han permitido que las grandes editoriales acadmicas nieguen esos derechos. Tal vez la edicin acadmica parezca un asunto oscuro y antiguo, pero su modelo de negocio est entre los ms despiadados y rentables de todos.

El famoso timador Robert Maxwell fue uno de sus pioneros. Cuando vio que los cientficos necesitaban estar informados sobre todos los desarrollos significativos que se dieran en su campo, entendi que las revistas que publicaban los artculos acadmicos con esos avances podan volverse monoplicas, cobrando tarifas exorbitantes por la transmisin del conocimiento. A su hallazgo lo llam la "mquina de financiacin perpetua".

Maxwell tambin se dio cuenta que poda apropiarse del trabajo y los recursos de otras personas a cambio de nada. Los gobiernos financiaban la investigacin que Pergamon, su compaa, publicaba; y los cientficos escriban, revisaban y editaban las revistas sin cobrar. Su modelo de negocio se basaba en poner una barrera a los recursos pblicos y de todos. O para usar el trmino tcnico, un robo a plena luz del da.

Cuando sus otros emprendimientos empezaron a tener problemas, Maxwell vendi Pergamon al gigante editorial holands Elsevier. Como todos sus grandes rivales, Elsevier ha mantenido hasta la fecha el modelo de negocio, con beneficios que siguen siendo espectaculares.

Cinco empresas publican la mitad de toda la investigacin que se hace en el mundo: Reed Elsevier, Springer, Taylor & Francis, Wiley-Blackwell y la American Chemical Society. Para tener acceso a sus paquetes de revistas, las bibliotecas desembolsan fortunas. A los que no pertenecen al sistema universitario se les exige un pago de 20, 30 y a veces hasta 50 dlares por la lectura de un solo artculo.

Aunque las revistas de acceso abierto han crecido mucho, los investigadores siguen necesitando los artculos de pago de las revistas comerciales. A muchos no les queda otra alternativa que publicar sus investigaciones con estas empresas porque las personas que financian, recompensan o promocionan su trabajo los evalan por el alcance de las revistas en las que se leen sus papers. Toda una estafa sobre la que ningn ministro de Ciencia ha dicho una sola palabra.

Este ao me diagnosticaron cncer y tuve que elegir entre varios tratamientos alternativos. Antes de tomar una decisin quise documentarme. Es decir, leer artculos cientficos. De no ser por el material pirateado que encontr en Sci-Hub, habra tenido que gastar miles de libras. Pero igual que la mayora de la gente, no tengo ese dinero, as que me habra dado por vencido antes de adquirir la informacin necesaria. Solo puedo especular con lo que habra ocurrido de no tener acceso a esos papers que influyeron en mi decisin, pero es posible que Elbakyan, a la que no conozco, me haya salvado la vida.

Como muchos cientficos de pases con programas de investigacin poco dotados, Elbakyan se dio cuenta de que no podra terminar su investigacin en neurociencia sin artculos pirateados. Indignada por la barrera en los conocimientos que levantaban las revistas, utiliz sus habilidades como hacker para compartir los papers con la comunidad. Sci-Hub permite el acceso libre a 70 millones depapers que, de otra manera, estaran bloqueados detrs de las barreras de pago.

En el ao 2015, la demand Elsevier y gan 15 millones de dlares por los daos y perjuicios causados con la infraccin de los derechos de autor. En 2017, y por una demanda de la American Chemical Society, le pusieron una multa de 4,8 millones de dlares.

Los dos fueron casos civiles, relativos a asuntos civiles. Los tribunales estadounidenses consideran que las acciones de Elbakyan constituyen una violacin a los derechos de autor y un robo de informacin, pero para m su trabajo es una forma de devolver al dominio pblico cosas que nos pertenecen y por las que hemos pagado.

En la gran mayora de los casos, las investigaciones denunciadas como pirateadas han sido pagadas por los contribuyentes. La mayor parte del trabajo de redaccin, revisin y edicin se desarrolla en universidades y con fondos estatales. Pero este bien pblico es capturado, empaquetado y vendido de nuevo a los contribuyentes por unas tarifas desproporcionadas.

Las bibliotecas pblicas son las que ms pagan por ellos. Los contribuyentes desembolsan dos veces: primero para financiar la investigacin y luego para leer el trabajo que han patrocinado. Tal vez haya justificaciones legales para esta prctica. Justificaciones ticas no hay ninguna.

Alexandra Elbakyan vive ocultndose. Lejos de la jurisdiccin de los tribunales estadounidenses, va cambiando de dominio a Sci-Hub a medida que hacen caer la pgina.

No es la nica persona que ha desafiado a las grandes editoriales. La Biblioteca Pblica de Ciencia ( Public Library of Science) fue fundada por investigadores que se oponan a la forma en que la industria impide el acceso pblico al conocimiento. Tambin protestaban por la lentitud, la torpeza y la antigedad de un proceso de publicacin que frena la investigacin cientfica. Han demostrado que no hace falta pagar para tener revistas excelentes, con defensores como Stevan Harnad, Bjrn Brembs, Peter Suber y Michael Eisen cambiando la percepcin del pblico sobre el tema.

Aaron Swartz, el brillante innovador de Internet, intent compartir en el dominio pblico 5 millones de artculos cientficos. Se quit la vida cuando se vio ante la posibilidad de pasar dcadas encerrado en una prisin federal estadounidense por aquel acto desinteresado.

Las bibliotecas ahora se sienten capaces de enfrentarse a las grandes editoriales. Pueden negarse a renovar los contratos porque saben que sus usuarios tienen alternativas para evitar la barrera de pago. Ahora que el sistema comienza a chirriar, los organismos de financiacin estatal encuentran por fin el valor de hacer lo que deberan haber hecho hace dcadas: exigir la democratizacin del conocimiento.

Un consorcio europeo de estos organismos (entre ellos, las principales agencias de investigacin del Reino Unido, Francia, los Pases Bajos e Italia) public la semana pasada su Plan S. A partir de 2020, insisten, la investigacin que ya haya sido pagada con impuestos dejar de estar bloqueada. Todos los investigadores que se financien con estos organismos debern publicar su trabajo exclusivamente en revistas de acceso libre.

Las editoriales estn enfurecidas. Springer Nature ha argumentado que el plan "podra socavar todo el sistema de publicacin de investigaciones". S, esa es la idea. Los editores de la serie Science sostienen que "interrumpira las comunicaciones acadmicas, perjudicara a los investigadores y tendra un efecto negativo sobre la libertad acadmica". "Si crees que la informacin no debera costar nada, usa Wikipedia", dice Elsevier recordndonos, sin darse cuenta, lo que ocurri con las enciclopedias comerciales.

El Plan S no es perfecto, pero debera ser el principio del fin del escandaloso legado de Maxwell. Mientras tanto, y como una cuestin de principios, no pagu ni un cntimo por leer un artculo acadmico. La eleccin tica es leer el material robado que publica Sci-Hub.

Traducido por Francisco de Zrate

Publicado originalmente en El Diario.es 16/09/2018

https://www.eldiario.es/theguardian/estafa-revistas-cientificas-acerca-fin_0_814368712.html



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