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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2018

Ivn Duque y Luis Almagro con la OEA como cobijo

Lilliam Oviedo
Rebelin


En la tercera dcada del siglo pasado, Bertolt Brecht expres que la radio poda jugar un importante papel en la educacin, y apunt que eso no suceda porque a los sectores dominantes no les interesa educar a la juventud en la perspectiva del colectivismo.

A casi un siglo de distancia, el poder hegemnico acta en contra de las mayoras y utiliza los medios de comunicacin para atribuir a los sectores que le adversan la culpa de sus acciones.

Los medios de comunicacin al servicio de las lites globales han tendido una cortina de humo, logrando ocultar lo que debe ser evidente: el imperialismo utiliza los ms sucios mecanismos contra los proyectos de desarrollo dirigidos a favorecer a las mayoras.

Como parte del accionar imperialista contra Amrica Latina, se destaca la prolongacin del bloqueo contra Cuba (a pesar de 25 resoluciones de la Organizacin de las Naciones Unidas contra esta medida criminal); la guerra econmica contra Venezuela, sostenida con apoyo de Estados Unidos y de algunas potencias europeas, y la prolongacin de la violencia en Nicaragua (sin obviar la crtica al gobierno de Daniel Ortega por las medidas neoliberales impulsadas, hay que decir que el poder imperialista trata de instalar en el gobierno a las lites que coordinan la subordinacin).

Y no se puede subestimar la importancia de medidas orientadas por los estrategas imperialistas a favor de la derecha latinoamericana como la persecucin contra los dirigentes progresistas ms populares en Brasil (se logr impedir la presentacin como candidato de Lula Da Silva, tras la destitucin con tramposos recursos de Dilma Rousseff) y el intento de convertir en prfugo de la Justicia al expresidente de Ecuador Rafael Correa.

La OEA y sus sombras

El objetivo de frenar el avance poltico en Amrica Latina, es compartido por la ultraderecha y por una parte importante de la derecha regional y en este momento pauta la accin de los servidores del poder estadounidense a nivel global. Los estrategas yanquis buscan posicionar de nuevo a la derecha neoliberal para que esta le sirva como agente en la tarea de disminuir la influencia de China, de Rusia y de la propia Unin Europea en el Hemisferio Occidental.

No es casual que se hayan hecho sentir en la regin las voces de Luis Almagro, secretario general de la Organizacin de Estados Americanos (OEA), y Diego Arria, acaudalado opositor venezolano (no es justo asociar su nombre al gentilicio, pero de algn modo hay que decir que naci en Venezuela), quien a finales de la dcada de 1960 fue director del Banco Interamericano de Desarrollo.

Almagro y Arria han solicitado la intervencin militar yanqui en Venezuela. Arria mantiene su posicin y la expresa sin pudor en los medios ms recalcitrantes de Miami, y Almagro, por la repulsa que generaron sus declaraciones, emitidas desde Ccuta, Colombia, el pasado da 14, pretendi luego suavizar el pronunciamiento, aunque no puede borrar de la memoria colectiva lo que dijo.

Arria fue un cercano colaborador de Carlos Andrs Prez y dio proteccin a muchos saqueadores y delincuentes polticos en Venezuela. Pedirle dignidad es mucho.

Almagro, procedente del Frente Amplio de Ecuador, reneg y sirve a los intereses yanquis. Es justa la peticin, firmada y difundida por intelectuales del continente, de que sea retirado de la secretara general de la OEA, pero hay que solicitar tambin que ese organismo sea disuelto y su lugar sea ocupado por una organizacin no tutelada por el poder imperial y que sirva realmente a los intereses de Amrica Latina.

Surgi como ministerio de colonias (conocida frase del guerrillero heroico) y no es posible que se convierta en algo distinto.

Si, como organismo, no reacciona ahora separando de su silla principal a Almagro, es porque los dirigentes del sistema, que la han utilizado para dar apariencia de legalidad a las acciones invasoras, la necesitan ahora como agente impulsor de las mismas. Qu vergenza!

Los serviles y el amo

Cuando el ultraderechista senador Marco Rubio expresa que entiende necesario aumentar la colaboracin entre Estados Unidos y Colombia para actuar en todos los frentes contra el gobierno de Venezuela, disfraza de propuesta un proyecto en marcha.

En realidad, a Ivn Duque le ha sido asignado el papel de vecino hostil, en cuyo desempeo realiza pronunciamientos, busca consenso diplomtico para subir el nivel de las acciones de agresin y ofrece apoyo econmico y logstico a los conspiradores venezolanos.

No vamos a dejar que nuestro pas caiga en las fauces del populismo, que tantos males les ha trado a los hermanos venezolanos dijo tras ser proclamado candidato a mediados del ao pasado.

El pasado 17 de agosto, se reuni con James Mattis, el siniestro secretario de Defensa de Estados Unidos, llamado el Perro Rabioso, por las acciones cometidas bajo su direccin en diversos escenarios de guerra.

Venezuela es un problema de seguridad, manifest ante la prensa con el asentimiento de Duque el hombre a quien se le atribuye el arengar a los soldados yanquis con frases como: Es divertido disparar a la gente.

El propio Trump pronunci el apodo al anunciar su nombramiento: "Vamos a nombrar a 'Perro Rabioso' Mattis como nuestro secretario de Defensa".

Ivn Duque, de seguro tuvo el mismo pensamiento al seleccionar a Guillermo Botero en el mismo cargo en Colombia. Guillermo Botero, el anfitrin formal de Mattis, no es un militar, pero s un dirigente empresarial (preside desde hace 13 aos la Federacin Nacional de Comerciantes, Fenalco) allegado al criminal expresidente lvaro Uribe Vlez.

Fue difundida tambin la conversacin de Duque con Mike Pence sobre la necesidad de derrocar el gobierno de Venezuela.

Hay que agregar a esto que Duque pos junto al presidente de Paraguay, Mario Abdo Bentez, y junto a Juan Carlos Varela, presidente de Panam, jurando luchar contra el gobierno de Venezuela.

Estas gestiones han sido la antesala de la reunin anunciada con el propio Donald Trump para el prximo martes en Estados Unidos, y permanece tambin el anuncio de que en noviembre se reunirn de nuevo siendo Trump el visitante.

Se evidencia ahora que el papel que ha asignado a Colombia el poder estadounidense en la jornada de agresiones a los gobiernos progresistas de Amrica Latina, ha obligado a los dos sectores rivales del ultraderechista Centro Democrtico (el dirigido por Uribe y el encabezado por Juan Manuel Santos) acepten la alternabilidad en la presidencia.

El entendimiento es una imposicin para dar continuidad a la tarea impuesta por el amo Agresores y serviles.

Identificar al opresor

En la tarea de criminalizar la rebelda, los medios de comunicacin han realizado histricamente un eficaz servicio a la clase dominante.

En un orden mundial incapaz de condenar en forma vinculante las peores acciones del poder, la guerra econmica es un arma contra los pueblos, y encuentra terreno frtil la propaganda imperialista alrededor de la emigracin numerosa y de las carencias.

En un acto de descaro sin precedentes, Donald Trump utiliz hace unos das en la campaa a favor del Partido Republicano el nombre de Venezuela. Acus a los demcratas de socialistas radicales y de intentar sacrificar a los estadounidenses para financiar los servicios a los inmigrantes, y dijo que es necesario lograr mayor presencia republicana en los organismos legislativos, porque, de lo contrario, Estados Unidos se convertir en otra Venezuela.

La politiquera tiene el mismo rostro en los pases pobres que en los centros de direccin del capitalismo.

Y los saqueadores se pueden organizar por categoras, pero tienen las mismas seas.

La delincuencia del poder hegemnico es de tal magnitud que le alcanza para sembrar carencias y aprovecharse de ellas.

Si Bertolt Brecht observ que los sectores dominantes se niegan a formar en el colectivismo a la juventud, Malcolm X, dcadas despus, resumi la misma idea en una sencilla advertencia: Si no estis prevenidos ante los medios de comunicacin, os harn amar al opresor y odiar al oprimido.

A pesar de esto, la efectividad de la propaganda tiene un lmite, y hay que apostar a la conciencia de nuestros pueblos y a su capacidad para vencer los obstculos que impiden la articulacin efectiva de la Patria Grande.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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