Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-07-2004

Responde a la "campaa de desinformacin y manipulacin de algunos medios"
La embajada cubana en Venezuela denuncia la complicidad del alcalde Capriles Radonski en la agresin de la sede diplomtica el 12 de abril de 2002 (comunicado ntegro)

Rebelin


La Embajada de Cuba en Venezuela se ve en la obligacin de expresar su posicin ante la opinin pblica nacional e internacional respecto a la campaa de desinformacin y manipulacin que algunos medios de prensa y dirigentes polticos venezolanos de la oposicin estn divulgando sobre los hechos ocurridos el 12 de abril de 2002, cuando nuestra sede Diplomtica fue agredida de forma criminal por un grupo de manifestantes dirigidos por los connotados terroristas Salvador Roman y Ricardo Koesling.

Como est probado en la sucesin de los hechos recogidos ese da por varios canales de TV de Venezuela y otros pases, la turba fascista actu libremente sin que la polica de Baruta, subordinada al Alcalde Henrique Capriles Radonski, impidiera los desmanes contra las propiedades cubanas y sometiera a la Embajada y a sus ocupantes, a un feroz asedio que pudo tener un final an ms trgico.

All se evidenci la responsabilidad inmediata del seor Capriles Radonski y de otras autoridades del Estado venezolano, que no actuaron diligentemente para impedir la escalada de agresiones que sufri entonces nuestra Embajada, provocando destrozos a sus propiedades y poniendo en riesgo la vida de sus funcionarios y familiares, en franca violacin de leyes internacionales y nacionales.

Durante toda la maana de ese da el Alcalde Capriles Radonski no respondi a las llamadas telefnicas de la Embajada. Sin embargo, en forma inesperada, en horas de la tarde, cuando la situacin estaba fuera de control, nos solicit dialogar bajo la presin y el chantaje de la turba desenfrenada que haba dado un ultimtum para penetrar violentamente en la sede Diplomtica.

El Alcalde y sus acompaantes fueron recibidos y tratados con respeto y cortesa. De su parte no hubo las disculpas indispensables sobre lo que estaba ocurriendo y el compromiso expreso de resolver de inmediato la peligrosa situacin; adems de no actuar de ese modo, pretendi insistentemente revisar la Embajada para comprobar si en ella se encontraban asiladas autoridades del gobierno venezolano.

En el video que registra el dilogo con nuestro Embajador, el Alcalde sostiene que no actuara contra las personas que cortaron la energa elctrica y el agua, destrozaron vehculos de propiedad del Estado Cubano y pusieron en peligro la vida de sus ocupantes, comprometindose de hecho con tales actuaciones criminales, al no cumplir con sus responsabilidades como autoridad municipal del Estado venezolano donde se encuentra la sede de nuestra Embajada. Ante una cmara de televisin y varios testigos el Sr. Alcalde expres: 'Fjese una cosa. Yo no puedo lanzar ni una sola bomba lacrimgena para disolver a la gente'.

Por el contrario, el Sr. Alcalde s dijo a la turba fascista, una vez concluido su dilogo con el Embajador Germn Snchez Otero a la salida de la Embajada, que 'no poda ratificar ni afirmar que aqu no haya ningn venezolano asilado, no lo pude hacer porque simplemente no pude dar una revisin a una Embajada, porque las Embajadas son territorio de otro pas..'. Es decir que su pretensin no era mediar sino revisar una sede diplomtica, lo que le fue impedido por la firme actitud de nuestro Embajador.

Al respecto El Universal en su pagina 1-12 del sbado 13 de abril de 2002, ratifica que el Sr. Alcalde insisti en revisar la Embajada, al afirmar: 'Luego de ms de una hora reunido, Capriles inform que no tena la certeza de que estuviera algn venezolano all, ya que el Embajador no le permiti ir ms all del jardn'.

Esas palabras del Sr. Capriles Radonski sirvieron para enardecer ms los nimos de la turba violenta, que realizaba con saa uno de los actos de barbarie ms repugnantes de la historia de las relaciones diplomticas internacionales.

Respetaremos las decisiones que soberanamente adopten las instituciones del Estado venezolano y no nos inmiscuiremos, como nunca lo hemos hecho, en sus asuntos internos. Fuimos vctimas de un episodio lamentable, y no podemos ocultar la verdad de los hechos al Pueblo hermano de Venezuela, que nos ha entregado infinidad de gestos y demostraciones de solidaridad hacia nuestra Patria y de sancin moral a los autores y cmplices de tales agresiones.

Embajada de Cuba
Caracas, 25 de Julio de 2004




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter