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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2018

Alerta, alerta que camina el fascismo por Amrica Latina

Javier Tolcachier
Rebelin


La inminente eleccin en Brasil es clave para el futuro de Amrica Latina y el Caribe. El prximo 7 de octubre se dirimirn posiciones de poder poltico en las cmaras legislativas, las gobernaciones y se definir ante la improbabilidad que alguien consiga mayora absoluta- quienes sern los candidatos que pasarn a segunda vuelta (28/10) para consagrar presidente y vice.

Por qu es tan importante esta eleccin para Brasil?

El poder establecido logr desplazar en 2016 con un golpe parlamentario a la presidenta Dilma Rousseff, cortando un segundo mandato constitucional obtenido en la eleccin de 2014 con ms de 54 millones de votos. Se consumaba as la ruptura de trece aos de gobierno encabezado por el Partido dos Trabalhadores (PT). Su lder, Luiz Incio Lula da Silva sera paralelamente objeto de persecucin judicial y condena sin pruebas con el objeto de inhibir su candidatura presidencial en 2018.

Un importante sector de la elite brasilera junto al monopolio meditico apoy la ofensiva de jueces y fiscales con asesora norteamericana para liquidar el proceso progresista. A ello sigui un programa de ajuste en la inversin social, privatizaciones y regresin de derechos adquiridos.

Sin embargo, asentado en el golpismo, la traicin a su alianza electoral y un programa severamente antipopular, el gobierno Temer no logr concitar el apoyo de la poblacin, colocando al proyecto neoliberal en una zona de riesgo.

De all que las derechas del pas, ante la debilidad de las figuras de los partidos tradicionalmente cercanos al capital (PSDB y PMDB) y en un reflejo similar al que produjo el golpe de 1964, acuden al ejrcito y a candidatos de sus filas para neutralizar la reaccin popular, ya sea a travs de la represin o intentando canalizar un sentir agredido por la sistmica corrupcin empresarial del aparato poltico.

A esta arremetida frontal del poder econmico se suman fuerzas retrgradas, que irracionalmente pretenden que el mundo gire al revs y la historia vuelva atrs. De este modo, el neofascismo se personifica vociferando contra el avance de los derechos humanos de las mayoras. La discriminacin de los negros y de las mujeres, el ataque a las diversidades sexuales, el revanchismo y el odio, la represin, el orden sin progreso social son la bandera que levanta el ex capitn del ejrcito y diputado federal durante siete mandatos consecutivos Jair Bolsonaro.

El para muchos innombrable, cosecha apoyo tambin en algunos sectores medios resentidos ante el escaln de ascenso social que lograron los gobiernos de Lula y Dilma. La real igualdad de oportunidades, sa que predican falsamente sin cesar desde el plpito del liberalcapitalismo, en realidad los horroriza. Se agrega a ello, el ciertamente alto ndice de delito que padecen las urbes brasileras con una fuerte concentracin de poblacin pauperizada. Poblacin que debi migrar de la desertizacin nordestina producto de la hiperexplotacin del suelo por la industria cauchera y atrada por la emergente esperanza industrial de la mitad del siglo XX, hoy tambin en franco deterioro.

Frente a este proyecto neoconservador y represivo, la izquierda -si bien concurre a la primera vuelta con ms de una candidatura- se apoya fundamentalmente en el enorme peso electoral del candidato proscripto Lula, para llevar a Fernando Haddad a la presidencia del pas.

El candidato de Lula, ministro de educacin entre 2005 y 2012 y posteriormente alcalde de So Paulo, es acompaado en la frmula por Manuela d'vila, periodista de 37 aos. El contraste es ms que evidente frente al candidato a vicepresidente de la extrema derecha, el general retirado Hamilton Mouro, de 65. Ambos son sin embargo gachos los dos oriundos de Porto Alegre probablemente lo nico que comparten.

El lema de la candidatura lulista es Hacer al Pueblo feliz de nuevo, en evidente alusin a retornar a la recomposicin de la situacin social de las mayoras postergadas. A los habituales lineamientos del progresismo de generar crecimiento econmico por redistribucin y ampliacin del mercado interno, dar impulso a las obras de infraestructura, combatir el hambre con apoyo directo, la ampliacin educativa y la gestin pblica de recursos estratgicos, el programa de gobierno de Haddad agrega un fuerte compromiso con el mundo social, con los derechos de las mujeres, los negros, el campesinado, las colectividades de la diversidad sexual y los pueblos indgenas.

Dos visiones de mundo y de pas absolutamente contrapuestas polarizarn a un electorado que elegir entre dos emociones existentes en su interior: el odio y el amor.

Una eleccin legislativa fundamental pero poco auspiciosa


Al mismo tiempo, ser muy importante el resultado de la eleccin parlamentaria, ya que sta facilitar o dificultar la tarea ejecutiva.

Dominada por clanes nepotistas, aliados al latifundio y una fuerte bancada evanglica, con una mayora masculina, blanca, rica y muchos parlamentarios con ms de 50 aos, la cmara de diputados no es en nada representativa de la demografa brasilera.

Cuatrocientos ocho de sus 513 integrantes optan por competir por la reeleccin y es probable que muchos de ellos lo logren. Por otro lado, las candidatas mujeres constituyen poco ms del 30%. Con ello, la imprescindible renovacin de gnero y generacin, la necesaria desconexin parlamentaria de la influencia directa del mundo ruralista y empresarial, resultar muy difcil.

An as, una multitud de candidatos se dispone a alcanzar una banca parlamentaria. Para el Senado, que renueva dos tercios de su composicin, 358 competirn por 54 sitiales. En lo referente a las diputaciones federales, 8595 aspiran a ocupar alguno de los 513 puestos. En las elecciones estaduales (Brasil es un estado federativo) compiten 17951 por 1035 lugares.

Los partidos que ms postulantes inscribieron son el PSL de Bolsonaro, el PSOL, que lleva como candidato a presidente a Guilherme Boulos, referente del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) y el PT.

Aunque el arrastre de votos de las candidaturas mayoritarias y el impulso de candidatos de la base social pueda lograr que algunas caras nuevas ingresen al parlamento, es de esperar que la composicin actual de las cmaras que posibilit el golpe y reformas constitucionales regresivas- no vare radicalmente.

Por qu es tan importante esta eleccin para Amrica Latina?

Brasil es el pas ms grande de Amrica Latina por extensin, dimensin poblacional y econmica. Por su peso especfico, lo que ocurre all transforma por completo el panorama regional.

Un triunfo de Haddad representara, luego de la victoria arrasadora de Lpez Obrador en Mxico, la posibilidad de reconstruir un nuevo eje progresista, contrario al belicismo y favorable a la concertacin diplomtica de diferencias, lo que echara por tierra la estrategia agresiva actual de los Estados Unidos y la OEA con el claro propsito de recomponer su rea de influencia en Amrica Latina y el Caribe.

Por otra parte, la victoria del candidato de Lula constituira un renovado impulso al proyecto de integracin regional, conduciendo al fortalecimiento de la UNASUR y la CELAC, mecanismos hoy virtualmente paralizados por el servilismo de gobiernos conservadores. Si vence el fascismo, incluso el Mercosur estara en riesgo.

De ganar la candidatura de Bolsonaro, las apetencias de tutela militar y la emergencia de personajes fascistas podran proliferar en toda la regin. El campo para ello ha sido sembrado con la supuesta lucha contra la corrupcin, con la que estrategas estadounidenses apuntan a estigmatizar a los gobiernos populares y al Estado y la poltica en general - para desterrar toda posible resistencia orgnica y pblica al avance de sus multinacionales.

Dicha estrategia fue sellada en la ltima Cumbre de las Amricas en Lima y gana popularidad en pueblos asediados por situaciones polticas de altsimo desprestigio como, por ejemplo, las que atraviesan Per o Guatemala.

Por lo dems, en el marco de un empeoramiento de los indicadores sociales y la exacerbacin de la exclusin, la delincuencia crece y con el delito, aumenta la sensacin de inseguridad y el clamor represivo. De no haber transformaciones de fondo, el fenmeno delictivo tender a ser creciente y permanente por la direccin financiarista, no productiva del capital, el crecimiento del trabajo precario y la disminucin salarial aunados a la cruel presin publicitaria hacia los prestigios del consumo suntuario.

En Brasil, precis el economista Marcio Pochmann en entrevista a Brasil de Fato, hay casi 28 millones de personas buscando trabajo, un 27% de la fuerza laboral total.

El desvencije institucional, la asfixia social, la interesada mediatizacin del fracaso poltico y la falta de utopas colectivas revolucionarias podran abrir el camino a la aparicin de personajes fascistas en toda la regin, al fatdico retorno de la tutela militar o a ambas a la vez, como se muestra en el caso de Brasil.

Detener la emergencia fascista

Exponentes de la misoginia y el racismo como Bolsonaro pretenden emular la senda de Trump y apelan a motivos cavernarios para enrolarse en el movimiento de extrema derecha que hoy avanza con fuerza en el mundo.

El fascismo global surge como etapa del hipercapitalismo radical que exige orden en un mundo en vertiginosa degradacin social y ambiental, producida por su voracidad ilimitada. Ante la justa reivindicacin popular de derecho a la subsistencia digna, la represin y los ejrcitos aparecen como el ltimo recurso, como la polica de las multinacionales.

Los nacionalismos aparecen tambin como reaccin a un globalismo cruel, a un imperialismo feroz, que ha pretendido socavar todo sostn de identidad propia para vender las baratijas de una industria cultural uniformante.

Al mismo tiempo, las grandes transformaciones sufridas en las ltimas dcadas en el paisaje social, los acelerados cambios en la tecnologa, en los hbitos, el declive de instituciones perimidas, pero sobre todo, la incertidumbre hacia el futuro, ha puesto a las personas en situacin de alta inestabilidad.

Azotada por el vrtigo y la exclusin, tal como ha sucedido en otras ocasiones de la historia, el alma humana busca desesperadamente sosiego en un pretrito idealizado, en un regreso imposible, en un grito desgarrador por no perder o haber ya perdido el tren. Con ello se abre la puerta a las falsas proclamas de quienes sustentan valores ya superados por la dinmica histrica, pero que proporcionan consuelo a la conciencia arrasada por los acontecimientos.

En el mismo sentido, la disolucin del tejido social, el imperio del individualismo, la soledad y la vacuidad de sentido extreman la necesidad de contencin colectiva, terreno frtil para que opciones involutivas pretendan compensarla.

Por otro lado, la mundializacin en curso, la indita interconexin entre las culturas del mundo abona la extraeza y el anhelo por un paisaje monocromtico que ya no existe. Sensacin que es aprovechada por los pregoneros de la xenofobia, interesados en desviar las races del problema social descargndola sobre los migrantes.

Se configura as un cuadro pre fascista de alta peligrosidad, que nos lleva a alertar y a actuar sin dilaciones. Una fuerte utopa alternativa debe abrirse paso y dar respuesta.

Qu puede pasar en la eleccin en Brasil?

En lo concerniente a la carrera presidencial, Fernando Haddad, sealado por todos los pronsticos como un candidato en ascenso, crecer hasta absorber un buen porcentaje del voto Lula, en la medida en que su figura y su misin sucesora se haga ms conocida. Esto alcanzar para situarlo en la segunda vuelta electoral.

Por su parte, Bolsonaro tambin pasar a la etapa definitoria concentrando un voto duro, probablemente impermeable a toda razn o alternativa.

Los militares y los publicistas de la extrema derecha intentarn extorsionar a la sociedad presentando la opcin falaz de su candidato o el caos algo similar a la campaa sucia contra Lpez Obrador en la eleccin de 2006, a quien tildaron como un peligro para Mxico.

En las tres semanas entre primera y segunda vuelta, cundir una vez ms la basura en las redes y la manipulacin en los medios. El mundo empresarial y sus candidatos neoliberales estarn divididos, como sucede hoy en la interna capitalista estadounidense. Son hay duda alguna que, el capital colocar sus exigencias irrenunciables a uno y otro contendiente, barnizando sus intereses con una supuesta gobernabilidad econmica. Aunque algunos declaren pblicamente su prescindencia formal, querrn co-gobernar en ambos casos presionando al parlamento.

Pero la verdadera decisin la tendr el pueblo brasilero.

Por eso, la movilizacin y la conciencia popular sern los factores determinantes para impedir la tragedia fascista primero, y para lograr verdaderas transformaciones en beneficio de las mayoras despus. Y no solamente en el Brasil.

Javier Tolcachier es investigador del Centro de Estudios Humanistas de Crdoba, Argentina y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza.
 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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