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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2018

Las tres tribus de la austeridad

Yanis Varufakis
Project Syndicate


Christopher Furlong/Getty Images

Ninguna poltica es tan contraproducente en pocas de recesin como tratar de obtener supervit fiscal con el objetivo de contener la deuda pblica; es decir, las polticas de austeridad. Mientras se acerca el dcimo aniversario del derrumbe de Lehman Brothers, cabe preguntarnos por qu la austeridad despert tanto entusiasmo en las lites polticas de Occidente despus de la implosin del sector financiero en 2008.

El argumento econmico contra la austeridad es claro y contundente: una desaceleracin econmica, por definicin, implica reduccin del gasto del sector privado. Cuando en respuesta a la cada de la recaudacin tributaria un gobierno recorta el gasto pblico, deprime sin darse cuenta el producto nacional (que es la suma del gasto privado y pblico) e inevitablemente, sus propios ingresos. De tal modo, dificulta el objetivo original de reducir el dficit.

Es evidente entonces que debe haber otra motivacin, no econmica, para defender la austeridad. En la prctica, los partidarios de la austeridad se dividen en tres tribus bastante diferentes, cada una de las cuales tiene motivos propios para promoverla.

La primera, y la ms conocida, de las tribus de la austeridad obra motivada por una tendencia a comparar al Estado con una empresa o una familia, que debe ajustarse el cinturn en los malos tiempos. Pero al desestimar la interdependencia crucial que hay entre el gasto del Estado y sus ingresos (tributarios), una interdependencia de la que empresas y familias estn exentas, los miembros de esta tribu dan el salto intelectual errneo que va de la frugalidad privada a la austeridad pblica. Pero no es un error arbitrario, sino fuertemente motivado por un compromiso ideolgico con el achicamiento del Estado, que a su vez oculta un inters de clase ms siniestro en la redistribucin de riesgos y prdidas hacia los pobres.

La segunda tribu de la austeridad, no tan reconocida, puede hallarse en la socialdemocracia europea. Para tomar un ejemplo destacado, cuando estall la crisis de 2008, el ministerio de finanzas de Alemania estaba en manos de Peer Steinbrck, un importante miembro del Partido Socialdemcrata. Casi de inmediato, Steinbrck prescribi una dosis de austeridad como respuesta ptima de Alemania a la Gran Recesin.

Tambin promovi una enmienda constitucional que prohibiera a todos los gobiernos alemanes futuros apartarse de la austeridad, por profunda que sea una desaceleracin econmica. Por qu, podemos preguntarnos, querra un socialdemcrata convertir la contraproducente austeridad en un mandato constitucional durante la peor crisis del capitalismo en dcadas?

Steinbrck dio la respuesta en el Bundestag en marzo de 2009. Su retorcido argumento podra resumirse en esta frase: Es la democracia, estpido!. En un contexto de quiebras de bancos y una recesin imponente, opin que el dficit fiscal quita a los gobernantes electos margen de maniobra y despoja al electorado de alternativas significativas.

Aunque Steinbrck no lo dijo con todas las letras, su mensaje subyacente fue claro: incluso si la austeridad destruye empleos y perjudica a la gente comn, es necesaria para preservar un margen para la decisin democrtica. Extraamente, no se le ocurri que, al menos durante una recesin, hay un modo mejor de preservar ese margen, sin ajuste fiscal: aumentar los impuestos a los ricos y las prestaciones sociales a los pobres.

La tercera tribu de la austeridad es estadounidense, y tal vez la ms fascinante de las tres. Mientras los thatcheristas britnicos y los socialdemcratas alemanes practicaban la austeridad en un desacertado intento de eliminar el dficit fiscal, a los republicanos estadounidenses no les preocupa realmente contener el dficit del gobierno federal, ni creen que lo lograrn. Tras ganar la eleccin con una plataforma que proclamaba el odio al Estado grande y el compromiso con achicarlo, proceden a aumentar el dficit fiscal federal aprobando grandes rebajas de impuestos para sus donantes ricos. Aunque parecen totalmente libres de la fobia al dficit de las otras dos tribus, el objetivo de los republicanos (matar de hambre a la bestia, esto es, al sistema de prestaciones sociales estadounidense) es proausteridad hasta la mdula.

En este sentido, Donald Trump es un republicano hecho y derecho. Ayudado por la exorbitante capacidad del dlar para atraer compradores de deuda pblica estadounidense, puede dar por sentado que cuanto ms aumente el dficit fiscal federal (mediante ddivas impositivas a los de su clase), mayor ser la presin poltica sobre el Congreso para recortar la seguridad social, Medicare y otros programas. As, echan por la borda la justificacin usual de la austeridad (equilibrio fiscal y contencin de la deuda pblica) y van directo a su objetivo poltico ms profundo: eliminar las ayudas a los muchos y redistribuir el ingreso entre los pocos.

En tanto, independientemente de los objetivos de los polticos del establishment y sus cortinas de humo ideolgicas, el capitalismo sigui evolucionando. Hace mucho que la inmensa mayora de las decisiones econmicas ya no las toman las fuerzas del mercado, sino un hipercartel estrictamente jerrquico (aunque bastante laxo) de corporaciones globales. Sus directivos fijan precios, determinan cantidades, manejan expectativas, fabrican deseos y se complotan con polticos para crear pseudomercados que subsidian sus servicios. La primera vctima fue el objetivo de pleno empleo de tiempos del New Deal, oportunamente reemplazado por la obsesin con el crecimiento.

Ms tarde, en los noventa, cuando el hipercartel se financieriz (y empresas como General Motors se convirtieron en grandes corporaciones financieras especulativas que a veces tambin fabrican autos), se sustituy el objetivo del crecimiento del PIB por el de resiliencia financiera: una incesante inflacin de activos de papel para los pocos y austeridad permanente para los muchos. Este mundo feliz se convirti naturalmente en entorno propicio para las tres tribus de la austeridad, a cuya supremaca ideolgica cada una de ellas hizo un aporte especial propio.

De modo que la ubicuidad de la austeridad refleja una dinmica general que, disfrazada de capitalismo de libre mercado, est creando un sistema econmico global financierizado, jerrquico y cartelizado. Triunfa en Occidente porque tres poderosas tribus polticas lo defienden. Los enemigos del Estado grande (que ven en la austeridad su gran oportunidad de achicarlo) unen fuerzas con los socialdemcratas europeos (que suean con tener ms opciones cuando lleguen al gobierno) y con los republicanos desgravadores (decididos a desmantelar el New Deal estadounidense de una vez y para siempre).

El resultado no es slo un padecimiento innecesario para amplias franjas de la humanidad. Tambin presagia un terrible crculo vicioso global de aumento de la desigualdad e inestabilidad crnica.

Traduccin: Esteban Flamini

Fuente: https://www.project-syndicate.org/commentary/three-tribes-of-austerity-by-yanis-varoufakis-2018-08/spanish



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