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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2018

Poder y dignidad en el derecho humano al trabajo

Manuel Humberto Restrepo Domnguez
Rebelin


El capital en su forma mas deshumanizadora se meti en la medula del mundo para destruirlo. Con la fuerza de la guerra y de la muerte se convirti en la nueva ideologa que arrastra a la humanidad a su derrota, imponiendo reglas que invalidan el valor del ser humano y dimensionan el valor de las cosas, de las mercancas y amplan el trabajo inmaterial a travs del logo, la marca, lo superfluo, el me gusta, que promueven inconciencia, aislamiento y riesgo para la vida con dignidad

El trabajo, resurge con este panorama como el que mejor sintetiza lo que son los derechos humanos, porque de el emerge la dignidad indispensable para defender y reivindicar la esencia del ser humano y reconstruir la razn y sentido de la clase trabajadora, a la que corresponde asumir como clase y con urgencia las tareas de lucha social y poltica, para que la riqueza que produce no siga siendo el aliento del apetito voraz de los capitalistas, en detrimento del bienestar colectivo.

En Colombia los trabajadores del campo producen comida fresca y suficiente para alimentar al pas, pero no todos logran comida en su mesa y los mismos campesinos estn desnutridos; la clase media trabajadora de servicios, oficinas, aulas escolares, juzgados y despachos pagan un impuesto del 8% por comer un men especial con carne, mientras los ganaderos y terratenientes defienden el despojo de las tierras y tratan a las vacas y caballos pura sangre como divinidades, tiles para lavar dineros y sostener paramilitares. Los sectores populares condenados a la informalidad y el rebusque, apenas si logran, con el fruto de su trabajo, pagar servicios bsicos de energa, agua y alcantarillado y sin embargo el gobierno de la ultraderecha cree que la gente debera ganar menos y pagar mas impuestos y los empresarios ganar mas y pagar menos impuestos. Es la lgica repudio a la clase trabajadora, que parece estar dispuesta a no permitir que el pas sea convertido en un gran campo de concentracin en el que se sobreexplota el trabajo sin garanta venga del campo intelectual, material o sea mano de obra calificada o sin calificar. El delito es hacer parte de la clase trabajadora.

Las cifras de lo que realmente ocurre con el derecho al trabajo son tergiversados, hay lobby y staff de corrupcin que venden certificaciones, avales y acreditaciones de todo tipo a las instituciones, para que funcionarios acostumbrados a mentir acosen y opriman trabajadores, exigiendo rendimientos excesivos, que llevan a trabajar y vivir con miedo a perder el empleo, a ser excluidos, marginados y olvidados. El poder fomenta el miedo a la perdida del puesto, la pensin, la vivienda o a ser castigado, disciplinado o empapelado. Fomenta el acoso y la presin a travs de indicadores que no resuelven ninguna necesidad concreta ni mejoran la vida de nadie pero acosan. Infunde miedo a asociarse, reunirse, protestar o descansar y completa con el miedo a la violencia selectiva que asesina, amenaza, y encarcela. De promover el miedo son responsables los mismos que se roban la riqueza nacional y controlan el poder poltico, de ellos proviene la manipulacin y maquillaje de datos ante la comunidad internacional y las agencias de derechos, para esconder su fraude. Esos mismos responsables se organizan en clientelas de favores y se asocian para destruir la tica, la poltica, el derecho, la justicia, las libertades, la democracia, la confianza y la historia, para no dejar rastro de la memoria de las conquistas alcanzadas por la clase trabajadora y tratar de impedir su resurgimiento en auge.

El trabajo, es la fuente de riqueza producida por la clase trabajadora, cada vez mas sobreexplotada, aunque cada quien aparezca hoy como victima y victimario, explotador y explotado, consecuencia del capitalismo inhumano que trata de esconder la violencia estructural del desempleo y la informalidad e impedir la vida con dignidad. La plusvala, que materializa la desigualdad y la confrontacin entre trabajadores y dueos del capital, tambin existe, esta intacta, igual que la clase trabajadora, que se empobrece, mientras con sus frutos se enriquecen pocos patrones, que controlan el poder, el territorio, las conductas y las reglas de la clase trabajadora y que se empean en hacer creer, y lo han logrado, que todo se reduce a que ellos son afortunados y privilegiados por el destino y ganan en la competencia y en cambio los trabajadores son simplemente desgraciados.

En este panorama el derecho humano al trabajo, como un asunto de derechos colectivos, esta llamado a reconstruir un sentido de dignidad y de potencia poltica de la clase trabajadora, con capacidad, para convertirse en el ncleo de sublevacin, protesta, resistencia y construccin de poder alternativo organizado, que supere la indignacin momentnea y la espontaneidad de las protesta y que con compromiso de liderazgos incorruptibles e insobornables, promueva la unidad de grupos y movimientos sociales en busca de condiciones para vivir como merecen vivir los seres humanos de este siglo, con bienes materiales para satisfacer sus necesidades y demandas y con respeto y reconocimiento por su diversidad, diferencia y solidaridad, y para dejar de ser el pas de la muerte adentro de sus fronteras y que sus gobernantes anuncian afuera como ejemplo de democracia.

La clase trabajadora tiene en comn, producir la riqueza colectiva y su obligacin es defenderla como parte del bien publico que sirve para realizar los derechos humanos conquistados, para que el menosprecio que ha generado los aterradores hechos de barbarie ultrajantes para la conciencia del pas y de la humanidad no se repitan, para nadie y en particular para la clase trabajadora aunque unos trabajadores vayan de traje (pilotos, funcionarios de oficina), otros de overol (obreros) de sombrero (campesinos) o de toga o chaqueta (judiciales, maestros) y miles padezcan las arbitrariedades de la tercerizacin, el rebusque, la ocasionalidad o la humillante esclavitud moderna. La lucha colectiva de la clase trabajadora tiene como gran reto juntarse en unidad y enfrentar al poder y al capital en todas sus tcnicas y en todos sus espacios, recuperar la democracia real y la sociedad de derechos y convivencia y eliminar de la cotidianidad los miedos que inmovilizan y matan lentamente.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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