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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2018

Comentarios sobre el proyecto (Conclusin)

Rodolfo Alpzar
La Cosa


Agradezco a los colegas, amigos, conocidos, y hasta desconocidos, que han hecho circular mis textos. A algunas personas les han resultado tiles, me han afirmado. Ojal lleguen a manos de los diputados y tambin les sean tiles. Y que otras personas se sientan motivadas a realizar el anlisis exhaustivo que he propuesto.

Lamentablemente, los rganos de difusin oficiales cubanos a los cuales he enviado mis comentarios (esto es: todos) no se han dado por enterados. Ello es muestra fehaciente de lo inaceptable del artculo 60, tal cual est redactado en la propuesta. El uso de los medios al servicio de toda la sociedad no se garantiza con rganos dependientes de un poder central, como se propone. Espero que los periodistas cubanos lo tomen en cuenta en sus discusiones.

Incongruencias y contradicciones en el anteproyecto de constitucin

No s si achacarlo a problemas de redaccin, si son reflejo de conceptos que no estn bien elaborados o si, simplemente, hubo prisa en la redaccin, primero, y falt una visin holstica del documento, despus: La realidad es que el anteproyecto muestra incongruencias y contradicciones (adems de los errores de redaccin indicados al inicio) que limitan su valor como norma madre del sistema de normas de un Estado cubano de derecho (el apellido socialista sobra en la definicin, dgase de pasada, como sobra la mayora de las veces que aparece en el anteproyecto).

Sea cual sea la razn, una constitucin no puede darse el lujo de ser contradictoria consigo misma o incongruente en sus postulados.

A continuacin sealo algunas de las que considero contradicciones o incongruencias; son las de mayor bulto, las evidentes para m; otros pudieran encontrar ms. Aclaro que presentarlas no significa dar criterios de valor sobre los contenidos. Sea cual fuere la concepcin ideolgica de cada cual, esta ser la constitucin de los cubanos sin excepcin, la que regir nuestras vidas, con independencia de lo que aplaudamos o abucheemos. Por tanto, todos tenemos el derecho y el deber de trabajar por hacerla mejor y, con ello, hacer de Cuba una repblica con todos y para el bien de todos .

1) Es incongruente plantear que, para aspirar a presidente de la repblica, se deba tener menos de 60 aos: a) ello es discriminatorio por razones de edad, lo cual va contra el espritu de la Constitucin, que prohbe toda forma discriminacin; b) es contradictorio con la ley que plantea la edad mnima para la jubilacin en los hombres de los 65 aos de edad (vale decir: con 60 aos se puede ser barrendero, obrero de la construccin, maestro, pero no presidente del pas; la pregunta sin respuesta vlida es: por qu no?).

En cambio, es correcta la limitacin del tiempo en el cargo . Dos perodos como mximo es ms que suficiente, ms tiempo nadie debera estar en ningn puesto de tanta responsabilidad. Esa limitacin es un elemento positivo introducido en el texto cuya permanencia se debe defender . Esperemos que nadie se deje arrastrar por ciertas voces en sentido opuesto (opuesto a la historia y al desarrollo democrtico, dgase bien claro) que de vez en cuando aparecen en los medios (cada cierto tiempo la televisin se toma el trabajo de presentar a alguien que defiende la reeleccin continuada).

Resulta incongruente, adems, que solo se limite el mandato del presidente. La limitacin a dos mandatos como mximo debe alcanzar al vicepresidente, a los ministros, e incluso a los diputados. No se nos afirma que la poltica, entre nosotros, es un servicio que se presta al pueblo? Entonces, por qu obligar a sacrificarse durante tiempo indefinido a quien sirve al pueblo como vicepresidente, ministro, diputado, etctera?

2) Es incongruente que un funcionario no elegido, como el gobernador, pueda tener potestad por encima de quienes han sido elegidos. Ninguna de las supuestas justificaciones alegadas por las autoridades es vlida en esencia, todas son rebatibles. Nadie ni nada debe colocarse por encima de quien fue elegido por el pueblo , en una democracia.

En consecuencia, el gobernador debe ser elegido mediante eleccin directa de sus gobernados . Lo mismo, la eleccin directa, se debe aplicar al alcalde (o como quieran llamarlo; lo cierto es que alcalde es palabra ms cercana a nuestra historia, no hay razn para abolirla por segunda vez e imponer en su lugar el vocablo intendente, trado por los pelos).

Tambien deben ser elegidos directamente por el pueblo el Presidente y el Vicepresidente de la Repblica.

3) Se superponen las competencias del Presidente de la Repblica y las del Presidente de la Asamblea Nacional:

106 f (prr. 351): Corresponde al Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular: f ) firmar las leyes, decretos-leyes y acuerdos adoptados por la Asamblea Nacional del Poder Popular y el Consejo de Estado, segn corresponda, y disponer la publicacin de los acuerdos de ambos rganos en la Gaceta Oficial de la Repblica .

123 d) (prr. 410): Corresponde al Presidente de la Repblica: 407. d) refrendar las leyes y decretos leyes que emita la Asamblea Nacional del Poder Popular o el Consejo de Estado, y disponer su publicacin en la Gaceta Oficial de la Repblica , de conformidad con lo previsto en la ley.

Esto significa que ambos presidentes detentan el derecho de disponer la publicacin de leyes y decretos-leyes de la Asamblea Nacional en la Gaceta Oficial . Ello va contra toda lgica; o es uno o es otro. Ambos no pueden disponer de la misma potestad.

4) Hay contradiccin entre el artculo 5 (prr. 38), que afirma: El Partido Comunista de Cuba () es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado , y el artculo 97 (prr. 293), que afirma: La Asamblea Nacional del Poder Popular es el rgano supremo del poder del Estado. Representa a todo el pueblo y expresa su voluntad soberana.

Los trminos de la redaccin no son exactamente los mismos, pero resulta difcil establecer los lmites de competencia de ambas figuras: una, fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado; la otra, rgano supremo del poder del Estado.

No es concebible que Y sea rgano supremo del poder de algo, y Z sea fuerza dirigente superior de eso mismo; el sentido comn indica que uno de los dos est usurpando el poder del otro.

Queda, adems, un amplio campo para la interpretacin; esto es: la ambigedad. Y la ambigedad no es buena en una constitucin.

Si la idea es establecer en el artculo 5 de la Constitucin que en Cuba no se admite la existencia de otros partidos que no sean el PCC , ello no se logra con la afirmacin fuerza dirigente superior, pues la existencia de una fuerza superior no significa que no pueda haber otras formaciones que no sean superiores . No hay que ser doctor en filosofa para entenderlo.

Por cierto, en China, aunque existe el PCCh, considerado la mxima fuerza poltica del pas, se admiten otros partidos, que de hecho coexisten (y colaboran) con el PCCh.

En resumen, la redaccin del artculo 5 debe revisarse y reestructurarse, porque:

a) Deja una ambigedad acerca de quin detenta el poder supremo en la Repblica de Cuba: la Asamblea Nacional, elegida por el pueblo , o el Comit Central del Partido, que no es elegido por el pueblo .

Si se quiere preceptuar que el partido ( no elegido por el pueblo ) ostente en Cuba un poder por encima de la Asamblea Nacional ( elegida por el pueblo ), hay una contradiccin con el artculo 10 (entre otros), que, a la letra, afirma (prr. 44):

En la Repblica de Cuba la soberana reside intransferiblemente en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. El pueblo la ejerce directamente o por medio de las Asambleas del Poder Popular y dems rganos del Estado que de ellas se derivan, en la forma y segn las normas fijadas por la Constitucin y las leyes.

Como se ve, el artculo 10 deja claro que no es mediante el Comit Central del PCC como ejerce el pueblo su soberana y su poder .

b) Se deja abierta la posibilidad de que existan otros partidos, siempre que reconozcan la supremaca del PCC, lo cual, ciertamente, no es la idea de quienes redactaron el texto.

En resumen: Contradictoria por una parte, insuficiente por otra, la redaccin actual del artculo 5 se debe modificar de modo que deje en claro:

a) si el partido est por encima de la Asamblea Nacional, o no (si est por encima, habra que rehacer el artculo 10);

b) si se acepta o no la formacin de otros partidos, siempre que acaten la preeminencia del PCC (en cuyo caso habra que redactar el artculo correspondiente).

5) El artculo 124 (prr. 224) referido al artculo 3 (prr. 34) es incongruente con la realidad, desconocedor de las leyes de la dialctica y de la propia vida, e imposible de cumplir en la prctica (que es el criterio de la verdad, segn el marxismo.

La incongruencia es tan evidente que no habra que argumentarla. Baste detenerse a pensar que, segn el artculo 124, si dentro de un siglo (o dos, o un milenio!) el 100% de la poblacin (o de los electores) est en desacuerdo con esa irrevocabilidad y desea pasar a otro sistema, no podr hacerlo, pues nosotros, que ya no existiremos, lo prohibimos.

Paso por alto, por obvio, que si el socialismo es un escaln inferior en la instauracin de la nueva sociedad, o el camino para llegar a ella, no tiene sentido obligar a las generaciones futuras a quedarse en el escaln inferior; o sea, a permanecer eternamente en el camino, sin alcanzar nunca la meta.

6) No tiene sentido que la Fiscala General de la Repblica se subordine al Presidente de la Repblica (artculo 154, prr. 543), si el Fiscal General y los vicefiscales son elegidos y revocados por la Asamblea Nacional (artculo 155 (prr. 546).

7. No tiene sentido que la Contralora General de la Repblica se subordine al Presidente de la Repblica (art. 158, prr. 551), si el contralor y los vicecontralores son elegidos y revocados por la Asamblea Nacional (art. 160, prr. 554).

8. Por ltimo, se observa la ausencia en el texto de la creacin de un Tribunal Constitucional, elegido directamente por los ciudadanos y, en virtud de ello, con total independencia en relacin con los dems rganos de gobierno . Esa es una incongruencia con el propio espritu de respeto a la Constitucin que debe prevalecer entre gobernantes y gobernados. Es una importante laguna legal que no exista un rgano independiente al cual puedan acudir los ciudadanos (incluso las personas jurdicas cuando corresponda, y hasta las instituciones del propio gobierno) cuando sientan afectados en sus derechos constitucionales.

El consuetudinario irrespeto a la Constitucin que se ha manifestado en las instituciones tursticas del pas durante dcadas (existentes todava, aunque en menor proporcin, a pesar de lo cual ningn diputado ha interpelado al ministro del ramo al menos una vez) jams hubiera tenido lugar de haber existido en el pas un tribunal al cual los ciudadanos cuyos derechos les fueron conculcados hubieran podido acudir a reclamar.

9. A pesar de que las palabras socialismo y socialista se repiten 36 veces en las 23 pginas del cuerpo del anteproyecto, el trmino explotacin aparece una sola vez, en el prembulo. En el texto no aparece ni una vez la condena a la explotacin de unas personas por otras . En cambio, desaparecieron las referencias a la llamada explotacin del hombre por el hombre presentes en la Constitucin de 1976. Es decir: En la Constitucin que se propone no se condena la explotacin de los trabajadores por sus patrones . Deberemos inferir que se permite?

Rodolfo Alpzar. Escritor, lingista y traductor. Desde hace dcadas, es el principal introductor de la literatura africana de expresin portuguesa en Cuba, cuyos escritores ms importantes ha dado a conocer. Licenciado en Lengua y Literaturas Hispnicas (Universidad de La Habana, 1974). Ha dictado cursos de introduccin a la Terminologa en universidades y organismos de traduccin en su pas, as como en la Oficina de la organizacin intergubernamental Unin Latina en Cuba. Ha asesorado a varios ministerios y organismos estatales del pas en temas relacionados con la Terminografa. Traductor miembro de la Federacin Internacional de Traductores (traductor FIT). Miembro fundador de la Asociacin de Traductores e Intrpretes de Cuba (ex miembro del ejecutivo nacional, ex vicepresidente, ex presidente). Presidente de la Comisin de tica de la Asociacin de Traductores e Intrpretes de Cuba. Vicepresidente de la Seccin de Traductores Literarios de la Unin Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). (Datos tomados de Ecured)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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