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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2018

La batalla contra el glifosato amenaza la explosin de la soja en Brasil

Mario Osava
IPS


Una plantacin de soja en el estado de Tocantins, una nueva frontera del cultivo en Brasil, en la orilla del ro Tocantins, que puede ser contaminado por el uso de glifosato y otros agroqumicos. Brasil es ya el principal exportador de la oleaginosa y se disputa con Estados Unidos el de mayor productor mundial. Crdito: Mario Osava/IPS

 

Una plantacin de soja en el estado de Tocantins, una nueva frontera del cultivo en Brasil, en la orilla del ro Tocantins, que puede ser contaminado por el uso de glifosato y otros agroqumicos. Brasil es ya el principal exportador de la oleaginosa y se disputa con Estados Unidos el de mayor productor mundial. Crdito: Mario Osava/IPS

RO DE JANEIRO, 20 sep 2018 (IPS) - En cifras, no hay dudas del xito. La soja, casi desconocida hace cinco dcadas en Brasil, se convirti en su principal producto de exportacin. Pero su cultivo enfrenta un desafo crucial, su dependencia de agroqumicos bajo sospecha de provocar cncer.

Sin el glifosato, un herbicida de Monsanto , el gigante estadounidense de la biotecnologa y lder mundial en semillas transgnicas, no habr siembra de soja, admiti el ministro brasileo de Agricultura, Blairo Maggi, cuya familia est entre los mayores productores de la oleaginosa del mundo.

La amenaza se debi a una decisin judicial del 3 de agosto que suspendi permisos para el uso de agroqumicos con glifosato, ante la demora de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria en realizar evaluaciones toxicolgicas en esos insumos agrcolas.

Es una batalla similar a la del tabaco, que dur dcadas reduciendo el consumo. Las empresas usan su poder econmico para comprar cientficos, presionar el gobierno, rganos reguladores y los medios de comunicacin: Fernando Carneiro.

La incertidumbre se despej un mes despus, cuando el tribunal de apelacin de Brasilia revoc la suspensin. El glifosato es el herbicida ms usado, se aplica en ms de 95 por ciento de las siembras de soja, maz y algodn en Brasil, segn el ministro.

Pero los riesgos son mundiales. La Monsanto fue condenada el 10 de agosto por un tribunal de California, en Estados Unidos, a pagar una indemnizacin de 289 millones de dlares a Dewaine Johnson, un jardinero escolar de San Francisco, que tiene cncer atribuido al uso de herbicida con glifosato.

Es una batalla similar a la del tabaco, que dur dcadas reduciendo el consumo. Las empresas usan su poder econmico para comprar cientficos, presionar el gobierno, rganos reguladores y los medios de comunicacin, resumi a IPS el bilogo Fernando Carneiro, coautor del dossier sobre agroqumicos de la Asociacin Brasilea de Salud Colectiva (Abrasco).

Fue importante que la Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cncer (IARC, en ingls), de la Organizacin Mundial de Salud , considerar el glifosato como probablemente carcinognico para seres humanos y con suficiente evidencia de ese dao en animales, en evaluacin de 2015 sobre cinco agroqumicos, acot.

El fallo judicial en Estados Unidos abre nuevas perspectivas en el avance de la lucha contra los agroqumicos en defensa de la salud pblica, reconoci Carneiro.

El glifosato es seguro, se usa en todo el mundo, hay muchos estudios y ninguno comprob que provoca cncer, sostuvo Mauricio Buffon, presidente de la Asociacin de Productores de Soja (Aprosoja) en el estado central de Tocantins, una de las reas de actual expansin del cultivo en el pas.

Adems las alternativas son mucho peores, exigen cantidades mayores y son menos eficientes. No se vislumbran sustitutos ms seguros en los prximos diez aos, arguy, sospechando del sesgo ideolgico de las denuncias y juicios contra el herbicida de Monsanto.

Dos litros de glifosato por hectrea son suficientes para proteger las siembras, mientras otros herbicidas exigen cuatro o cinco litros en cada hectrea, precis.

En el caso estadounidense, gan el juicio un jardinero, no agricultor, su rea de cuidados se mide en metros cuadrados, no en hectreas, y posiblemente fue vctima de alta sobredosis, matiz.

El ministro de Agricultura, Blairo Maggi, un gran productor de soja, cuenta con fuerte apoyo parlamentario de la  

 

El ministro de Agricultura, Blairo Maggi, un gran productor de soja, cuenta con fuerte apoyo parlamentario de la bancada ruralista, con ms de 200 diputados en un total de 513, para aprobar una nueva ley que flexibilice an ms los controles en el uso de los agroqumicos en el cultivo, pese a las alertas sobre sus efectos cancergenos. Crdito: Marcelo Camargo/ Agncia Brasil-Fotos Pblicas

De todos modos, la polmica no se limita a Johnson, hay miles de procesos judiciales contra Monsanto en Estados Unidos.

Adems los posibles efectos de los productos agroqumicos no se limitan a la salud, comprenden tambin daos a ecosistemas, al suelo y la biodiversidad, promueven la concentracin de la propiedad de la tierra, acaparan investigaciones cientficas, ampli Carneiro.

Estn vinculados a un modelo de agricultura que enfrenta variadas resistencias, por cuestiones de salud, ambiente, seguridad alimentaria, desigualdades sociales e incluso de poltica, al concentrar poder en manos de los grandes agricultores, representados en el legislativo Congreso brasileo por la bancada ruralista, con ms de 200 diputados de un total de 513.

Ese poder amenaza la legislacin que es insuficiente pero tiene puntos positivos para contener abusos en el uso de venenos agrcolas. Eso puede empeorar si se aprueba una propuesta del ministro Maggi de una nueva ley ablandando normas, advirti a IPS la agrnoma Flavia Londres, dirigente de la Articulacin Nacional de Agroecologa (ANA).

El paquete del veneno, como lo llaman los activistas contrarios a su uso, avanza en la Cmara de Diputados con apoyo de los ruralistas y rechazo de rganos de control sanitario y ambiental, del Ministerio Pblico (fiscala), organizaciones sociales y de salud pblica.

Para contraponerse a esa ofensiva, ambientalistas, Abrasco, el movimiento campesino e investigadores se movilizaron y propusieron una Poltica Nacional de Reduccin de Agroqumicos (PNaRA), un proyecto de iniciativa popular respaldado por ms de 1,6 millones de firmas.

Se trata de fortalecer los rganos de control y las normas, eliminar los actuales subsidios al uso de productos fitosanitarios y gravarlos ms duramente cuanto ms txicos sean, reorientar el crdito y las investigaciones tecnolgicas, fomentando la agroecologa y la produccin orgnica, explic Londres.

La propuesta comprende medidas integradas para transformar un sistema que estimula el creciente consumo de agroqumicos, no solo glifosato, acot. Pero traba una batalla parlamentaria desfavorable, contra la bancada ruralista que debe mantener su fuerza en las elecciones de octubre, presidenciales y parlamentarias.

Las plantas transgnicas fueron el gran factor del reciente auge, sostuvo. Brasil ya era gran productor de soja, antes de la introduccin de sus semillas genticamente modificadas, que tuvieron sus primeras siembras ilegales detectadas en 1998 en el sur del pas.

Eran las semillas denominadas Roundup Ready, de Monsanto. Como resisten al glifosato, la aspersin de ese herbicida elimina matorrales, preservando la soja y abaratando la limpieza de la tierra.

La diseminacin de los transgnicos legales e ilegales fue rpida, alcanzando casi toda la produccin de soja, maz y algodn. Los monocultivos quedaron dependientes tanto de las semillas como de los fitosanitarios vendidos por la Monsanto y otras transnacionales del sector.

De esa forma, la exitosa expansin del llamado agronegocio, de las grandes haciendas de monocultivo, puede convertirse en una trampa si estalla un escndalo, como la multiplicacin de condenas al glifosato como causa de cncer.

Las acciones judiciales contra la Monsanto pasaron de 5.200 a ms de 8.000 en Estados Unidos, tras la sentencia favorable a Johnson, admiti la corporacin transnacional Bayer, grupo qumico alemn que adquiri la empresa estadounidense en 2016.

Brasil tiene especial inters en ese proceso, que amenaza su fulminante carrera de productor de soja que se apresta a ocupar el primer lugar mundial.

Su cosecha anual, marginal hasta 50 aos atrs, decuplic en la dcada de los 70, dobl en las siguientes y triplic desde 2001, para alcanzar 116,8 millones de toneladas en este ao, emparejndose con la produccin de Estados Unidos.

Los 68 millones de toneladas exportadas en 2017 le rindieron 31.700 millones de dlares, segn datos oficiales. China es su principal comprador.

Localmente, la soja se usa principalmente como insumo de alimentacin animal y en pequea parte al consumo humano. De su procesamiento se produce el salvado, bsicamente para ganadera y avicultura, y el aceite que se convierte en biodiesel, representando 80 por ciento de su materia prima en Brasil.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos pronostic en julio que la produccin brasilea de soja sera este ao superior a la interna, de 116,4 millones de toneladas, aunque un mes despus la elev a 124,8 millones de toneladas, con lo que volvera a aventajar ligeramente a la de Brasil.

Para Londres el problema es con la soja no se producen alimentos, sino principalmente materia prima para producir alimentacin de ganadera, no contribuye a la seguridad alimentaria de los brasileos.

Es un modelo de produccin que se opone la agroecologa y cuyo intenso uso de agroqumicos afecta toda la poblacin, particularmente a las mujeres en por el impacto de alimentos envenenados en la reproduccin, aadi.

Abortos espontneos, mala formacin fetal y la presencia de esos venenos en la leche materna en las regiones productoras fueron algunos problemas identificados.

Edicin: Estrella Gutirrez

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2018/09/batalla-glifosato-amenaza-la-explosion-la-soja-brasil/

 



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