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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2018

Y la lucha de clases qu?

Miguel Alejandro Hayes Martnez
Rebelin


Agradezco a todos aquellos intelectuales, acadmicos, o a cualquier cubano que con sus opiniones han enriquecido el debate en torno al Proyecto de Constitucin. Todos, de una forma u otra, han contribuido a la conformacin de mis criterios sobre el tema, sean especialistas o no. Incluso, yo tambin ya he expresado algunas ideas sobre tal cuestin (1).

Sin embargo, a pesar de toda esa riqueza de puntos de vista, prefiero apostar por algunas enseanzas que a mi juicio son bsicas, o al menos, lo son desde los conocimientos que he adquirido, en buena parte, guiados por pensadores y profesores cubanos.

Por ello, reconociendo lo til de lo planteado por juristas, economistas, filsofos, socilogos, o de cualquier otra rea, voy a referirme a algo muy sencillo, y pido perdn si ya ha sido reflejada en algn otro artculo. Me centro en la lucha de clases para abordar nuestro proceso constituyente.

La lucha de clases. Algunas cuestiones

La lucha de clases, como mismo seala el propio Marx no fue un descubrimiento de l (2). Su logro se basa en enriquecer la concepcin de est y afirmar como culminaba con la abolicin de las clases. Y esas ideas ms avanzadas sobre la cuestin fueron asumidas por el marxismo. Para este ismo, la lucha de clases es uno de sus 3 elementos fundamentales (3).

Esta se expone esencialmente en los enunciados del Manifiesto Comunista, a pesar de todas las deficiencias tericas presentes en este (4), han sido la gua de muchas generaciones de revolucionarios. Tambin ocupa el espacio de otros documentos menores (5) y cartas a amigos (6) y compaeros de este autor. De una forma u otra, en cualquiera de los extremos del marxismo, esta idea es entendida y aceptada: las contradicciones de clases son la forma de explicar el movimiento de la sociedad.

Los problemas comenzaron a la hora de elaborar y aplicar el concepto de clase. Razonamientos que van desde concebir las clases como fuerzas polticas(7) -como partidismo poltico-, a otros ms esquemtico y moralistas que le incorporan conceptos como el compromiso social (8) y la tan tristemente citada conciencia de clase.

Sin embargo la cuestin del conflicto y la divisin est clara. Las clases, podemos entenderlas como grupos sociales diferenciados que interactan entre s, y esto puede llegar a ser antagnico. Es decir, las clases son una abstraccin que se hace al identificar formas de comportamiento y actuacin de los individuos en un contexto social. Como si fuese un simple ejercicio de la conformacin de conjuntos matemticos.

El movimiento de estos grupos, depender de los de sus miembros (hacemos abstraccin aqu de la cuestin de la conciencia de clase). Por lo que entender la dinmica de una clase, es entender la de sus miembros (dentro de un todo social claro). Y los individuos que la conforman buscan darle respuesta a sus necesidades. De ah deriva, que la abstraccin que hacemos de la clase social, no es ms que la identificacin de elementos en comn (9) que se aprecian en un nmero de personas en la bsqueda de la satisfaccin de sus necesidades, de su reproduccin como individuos, que se ve reflejado en sus intereses, y de la cual identificamos los llamados intereses de clase.

Estos grupos que podemos observar, son el resultado de la propia estructura social de la produccin, es decir, de las escisiones del trabajo entendido como unidad social (la divisin social del trabajo) que devienen en formas de propiedad; pero sobre todo, formas diferentes de participacin del producto social. Lo que se resume en que la manera en que se concibe la participacin en el producto social, va a determinar la parte que corresponde de este. As, cada sociedad va a construir jurdica e ideolgicamente formas de entender la participacin en el producto social. Y ah quedan en evidencia las clases sociales: grupos diferenciador por su papel (asignado socialmente) en la produccin social.

Esta produccin debe entenderse como la unidad de produccin y apropiacin (10), no solo material en un sentido estricto, sino de toda la produccin material y espiritual de la sociedad (11), es decir, de la produccin de realidad. De ah que se pueda agregar que las clases son grupos que producen y se apropian de diferentes realidades. Lo que puede verse en cualquier estadio social.  

El lucha de clases en el socialismo

A esta lgica no escapa el socialismo. Este, segn seal Lenin no es ms que usar las potencialidades del capitalismo en funcin del bienestar social (12) . De ah, que muchas de las contradicciones del capitalismo persistan en el socialismo.

Y si se tratase de la visin estatal centralizada de este sera lo mismo. El socialismo no hace desaparecer las clases sociales. La vanguardia, y las masas, se identifican claramente como clases sociales en el socialismo, segn explica Michael Lebowitz (13).

Aqu, la sociedad se puede hallar determinada por esa clase dirigente (vanguardia), y la de los dirigidos (las masas). Estos, como toda sociedad dividida en clases, estn sujetos a las contradicciones entre ambos, que si bien no son antagnicas- o puede que no lo sean- no quiere decir que no existan.

Como se menciona aqu, la reproduccin de estos grupos es la reproduccin de los individuos que la conforman, y esto se basa es la satisfacer sus necesidades (14). Estas varan en cada clase social, ya que existen formas diferentes de produccin y apropiacin de realidad en estos grupos. Sus condiciones de vida lo demuestran.

La reproduccin de los dirigidos entra en contradicciones con la de los dirigentes y se expresa en un choque de los intereses. La los primeros, en bsqueda de la subsistencia en medio de un socialismo de escasez; y los segundos, en la misma medida en que para que la sociedad haga socialismo necesita reproducir una vanguardia, esta va necesitando conservarse y reproducirse como tal, terminando, enajenndose la propia vanguardia de su esencia. El fin de la vanguardia entonces se convierte en reproducirse a s misma, que no es precisamente lo que necesitan las masas, y se muestra una contradiccin. Despus de todo, la lucha de clases no es ms que la lucha de estas por sus intereses. Por lo que en ese modelo socialista centralizado, tal contradiccin, es la forma de la lucha de clases en el socialismo, con una nueva clase dominante: la vanguardia devenida en elite burocrtica.

Como toda clase dominante, har uso de los aparatos ideolgicos del estado para su auto-conservacin.

El caso cubano

Me llama la atencin como la tesis de la lucha de clases se usa para cuestionar y explicar conflictos fuera de nuestra realidad y tiempo, y no para los nuestros propiamente, como si nuestro socialismo, hubiese eliminado las clases o sus contradicciones.

La sociedad cubana, es un ejemplo vivo de ese socialismo estatal centralizado. En ella podemos identificar a los dirigentes y los dirigidos (las masas). Claramente, dos grupos, clases, extremos sociales.

Estos dos grandes grupos, tienen sus propios intereses, que pueden o no estar sincronizados. De una forma u otra, los de abajo dependemos de los de arriba. As que si los intereses de los primeros no se ajustan a los de los segundos, seremos los de abajo la parte dbil de la soga.

La clase dominante, usar los mecanismos de los que dispone para su auto-conservacin. As, toda la ideologa que puede desplegar el estado, lo har en consonancia con los intereses de esta.

Por eso nos encontramos este proceso constituyente, donde el partido adquiere un carcter superior a la sociedad y el estado, y donde los gobernadores sern designados. Es la clase dominante, los dirigentes, creando los mecanismos necesarios para la auto-conservacin de esas relaciones sociales de vanguardia en el poder. Todo apunta a preservar un sistema que sostenga en lo ms alto y le proporcione un blindaje a esa vanguardia (lite burocrtica o cualquier denominacin). Y esa, no es precisamente la va que muchos cubanos identifican como lo que necesitamos para nuestra reproduccin y mojera de la calidad de vida en las condiciones de un socialismo de escasez. Creo que es muy sencillo, esa es nuestra lucha de clases.

Notas y Referencias

(1) Hayes Martnez, Miguel Alejandro. La Joven Cuba. La Joven Cuba. [En lnea] 29 de 08 de 2018. [Citado el: 29 de 08 de 2018.] jovencuba.com/2018/08/29/.

(2) Marx, Karl. Marx a Joseph Weydemeyer. [aut. libro] Karl Marx y Federico Engels. Obras escogidas I. Mosc : Progreso, 1976, pg. 542.

(3) El marxismo, segn algunas corrientes, puede entenderse que sus elementos fundamentales son: el materialismo dialctico e histrico, la economa poltica y la tesis de la lucha de clases.

(4) Es muy conocido que entre las principales deficiencias tericas del Manifiesto Comunista est el no diferenciar el trabajo de la fuerza de trabajo. Cuestin que Marx intento explicar en prlogos posteriores que l mismo realizada. Tal deficiencia terica, es versa sobre la necesaria diferenciacin entre fuerza de trabajo y trabajo, que conduce a elaborar una teora del excedente, sin la cual no se puede entender el capitalismo. Resultado terico, al que como se puede ver, Marx no haba llegado an al redactar tal proclama de los obreros. Ver Nicolaus, Martin. El Marx desconocido. [aut. libro] Carlos lMarx. Grundrisse. Mxico : Siglo XXI, 2007, pgs. VIII-XL.

(5) Pudiera mencionarse la serie de artculos titulados La Lucha de clases en Francia.

(6) Destaca la Carta a Weydemeyer, mencionada en la nota 2

(7) Puede encontrarse en Georg Lukacs Ver Lukcs, Georg. El joven Hegel. La Habana : Ediciones Revolucionarias, 1966.

(8) Criterio asociado al intelectual francs Jean-Paul Sartre.

(9) El inters comn no es un denominador comn que se extrae, sino el resultado de cmo se articulan sus intereses en la produccin. Ver Hayes Martnez, Miguel Alejandro. Rebelin. Rebelin. [En lnea] rebelion.org/noticia.php?id=.

(10) Concepto hegeliano de produccin. Que engloba la produccin de la realidad (produccin) y la auto-produccin del individuo (apropiacin) Ver La confluencia que se frustr: Psicoanlisis y Bolchevismo. Acanda, Jorge Luis. 14, La Habana : s.n., 1998.Idea que Marx rescata en la 3ra Tesis sobre Feuerbach.

(11) Nicolaus, Martin. El Marx desconocido. [aut. libro] Carlos lMarx. Grundrisse. Mxico : Siglo XXI, 2007, pgs. VIII-XL.

(12) Lenin, Vladimir I. Obras completas tomo 25. pg. 441.

(13) Lebowitz, Michael. Las contradicciones del socialismo real: el dirigente y los dirigidos. Panam : Ruth Casa Editorial, 2015.

(14) Las necesidad, segn el propio Marx no importan si son del estmago o de la fantasa. Ver Marx, Carlos. El Capital. s.l. : Siglo XXI, 2002.pg 43

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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