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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2018

Da Mundial del Turismo
Megacruceros, leviatanes del turismo marino

Pablo Rivas y Yago lvarez
El Salto


El nmero de cruceristas se ha multiplicado por 25 desde 1992 en Espaa, y el plan es que siga creciendo. Barcelona es ya el primer puerto de este tipo de buques en el Mediterrneo. Las impactos sociales y medioambientales de estos barrios flotantes, estandartes de la industria turstica global cada vez ms grandes, preocupan a un importante sector de la sociedad.

Comienzan los vientos. Ritmo funk para dar paso a las cuerdas. Los violines ascienden rpidamente de escala para, en unos segundos, alcanzar el clmax. Son los aos 70 y en el fondo de la imagen aparece el Pacific Princess, un crucero de lujo con capacidad para 650 pasajeros ms una tripulacin de 350 personas. El sol es omnipresente y las sonrisas, de oreja a oreja sin excepcin, se suceden en la presentacin de personajes: uniformes impolutos, caras guapas y abrumadora mayora blanca. Son unas vacaciones de ensueo, no se puede aspirar a ms.

Los cruceros se venden, como en Vacaciones en el Mar, como uno de los paradigmas de la felicidad, pero todo eso esconde muchsima mierda detrs. El doctor en Geografa por la Universitat de les Illes Balears (UIB) y autor de C apitalismo y turismo en Espaa: del milagro econmico a la gran crisis (Alba Sud, 2015), Ivan Murray, no se anda con tapujos al hablar de una de las apuestas de la industria turstica global, con amplios impactos en el Mediterrneo, particularmente en Espaa. Un sector que ha crecido exponencialmente en los ltimos aos.

El Pacific Princess, buque construido en 1971 sobre el que se desarrollaba la popular serie de los aos 70 cuyo ttulo original era an ms sugerente, The love boat, El barco del amor, poda albergar a un millar de personas. Medio siglo despus, el devenir de esta industria se ejemplifica con otro buque que en marzo comenz a navegar con base en Barcelona. El Symphony of the seas, el crucero ms grande jams construido, tiene capacidad para 6.680 pasajeros y una tripulacin de 2.200 personas, nueve veces ms que el Pacific Princess. Anteriormente tenan 1.000 o 2.000 personas, ahora tenemos que hablar de megacruceros, la nueva apuesta del sector que genera inmensos beneficios, seala Mara Garca, portavoz de la Plataforma per la Qualitat de lAire (PQA) de Barcelona e integrante de Ecologistes en Acci Catalunya.

La capital catalana se ha convertido en el principal puerto europeo el quinto a nivel global de este tipo de buques. En 2017 tuvo 778 entradas de cruceros, segn datos de Ports de Barcelona, un 2,6% ms que el ao anterior, con 2,7 millones de pasajeros en 2005 fueron 1,1 millones. La previsin de escalas para 2018 que daba en diciembre el organismo es muy superior: 867. Tal como seala Daniel Pardo, de la Assemblea de Barris per un Turisme Sostenible (ABTS), la apuesta del puerto y de la industria de cruceros ha hecho de la ciudad su centro de operaciones en el Mediterrneo.

Crecer y construir

Este crecimiento no poda ser tal sin un aumento de infraestructuras. En enero, la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, y el entonces presidente de Ports de Barcelona, Sixte Cambria detenido en febrero en el marco del Caso del 3% por presuntas irregularidades en la financiacin de Convergncia i Uni a travs de la adjudicacin de obras pblicas, en su caso del puerto que gestionaba presentaban una reordenacin de las terminales de cruceros.

El Ayuntamiento sealaba que la operacin reduca su nmero de ocho a siete y supondra una mejor integracin del mbito portuario en la ciudad, ganar espacios para el uso vecinal y avanzar en la gestin sostenible de la movilidad y la reduccin de emisiones. Implicaba cerrar tres terminales para el uso de pasajeros internacionales, con carcter inmediato las de Maremgnum i Drassanes, y el traslado de toda la actividad de cruceros al Moll Adossat, que sera ampliado con una inversin pblica de 90 millones de euros. En la misma lnea, uno de los gigantes del sector, Carnival Corporation, inauguraba en mayo su segunda terminal en el rea, que tendr en concesin por 25 aos y le permitir operar dos buques a la vez en la ciudad.

Efectivamente, se cierran tres terminales, pero una no se usa y dos se utilizan una vez al mes para barcos ms pequeos, muelles absolutamente obsoletos con poqusimo uso que se sustituyen por otros de la dimensin para los megacruceros", denuncia Pardo. Segn clculos de la ABTS, la operacin permitir que en 2026 la llegada de cruceristas a la ciudad se multiplique hasta los 4,4 millones, un 67% ms que en 2017.

Mecas del turismo masivo

Barcelona es el centro clave, pero la carrera por la captacin de megacruceros en el Mediterrneo pasa por otras mecas del turismo masivo y low cost estatales. Es el caso de Ibiza o Palma, pero la fiebre ha llegado a puertos como Cdiz, Donostia-San Sebastin, Santander o Tarragona. Como explica Murray, ha habido una directriz poltica para convertir ciertos puertos en centros clave de cruceros, llevndose a cabo ampliaciones incluso en plena crisis.

Balears es un caso claro, con una inversin de ms de 70 millones en este tipo de obras en la ltima dcada y ampliaciones de los puertos de Palma e Ibiza. El resultado: 2,1 millones de cruceristas desembarcaron en las islas en 2017, un 8,5% ms que el ao anterior. A nivel estatal, el volumen super el ao pasado los 9,2 millones y todo apunta a que las cifras, que se han multiplicado por 25 desde 1992, seguirn batiendo rcords.

Parasos fiscales

La Asociacin Internacional de Lneas de Cruceros (CLIA) saca pecho en su Informe de Contribucin Econmica Europea. El texto desgrana todos los gastos que realizan los cruceros en suelo europeo para medir su impacto econmico en 2017. Desde gigantes compras de comida a las reparaciones de los cascos de barco, sumando sus clculos sobre el gasto que los pasajeros realizan en las escalas.

Segn el documento, los cruceros contribuyen con 47.860 millones de euros a la economa europea mediante un crecimiento inteligente y sostenible, un 16,9% ms que en 2015. Los gastos atribuidos directamente a las compaas ascienden, segn el texto, a 19.700 millones de euros en 2017. A nivel mundial, otro estudio de CLIA, Mirada global de la industria del crucero , calculaba el impacto econmico de esta industria a nivel global en 126.000 millones de dlares en 2016.

CLIA representa a ms de 50 compaas de cruceros y 15.000 agencias de viaje, pero la realidad es que tres big players se reparten el pastel. Carnival Corporation, Royal Caribbean International y Norwegian Cruise Line copan el 82% del mercado mundial, segn un estudio de la Universidad de Columbia (Nueva York).

Carnival es la primera del rnking, dominando el 47% de la cuota de mercado, en cifras de 2015. Esta multinacional, que tiene como accionista mayoritario al empresario israel y propietario de los Miami Heats, Micky Arison, es la duea de once compaas y emplea a 120.000 personas en todo el mundo, segn su propia web. Con dos sedes, en Miami y Londres, cotiza en la bolsa de Londres y Nueva York formando parte del top 200 de las Fortune 500 , el listado de las empresas ms grandes del planeta, algo de lo que presumen en su web. Lo que es mucho ms difcil de encontrar en su pgina es su sede fiscal: Panam.

Desde 1972 la empresa tiene una sede en el pas centroamericano. El motivo es el mismo por el que miles de clientes eligieron el bufete Mossack Fonseca, epicentro del escndalo de evasin fiscal conocido como Panama Papers. Sus cruceros tienen bandera panamea o de Bahamas. De ese modo, adems de regirse por sus leyes medioambientales y sus cdigos penales para delitos a bordo, pueden aprovechar las ventajas fiscales y laborales que ofrecen esos parasos fiscales, donde el impuesto de beneficios es prcticamente nulo.

En aguas internacionales, la legislacin fiscal y laboral que prevalece es la de la bandera del barco, por lo que los 16.400 millones de dlares que ingres Carnival en 2016 no necesitan pasar por los fiscos estadounidense o britnico. La elusin de impuestos que puede haber realizado desde 1972 es un cifra tan estratosfrica como incalculable.

Derechos bajo el agua

Reducir la factura fiscal no es lo nico que pueden hacer gracias a la ingeniera de banderas. El estudio de la Universidad de Columbia relata uno de los casos estudiados: el del Seabourn Odyssey, de Carnival, con bandera de Bahamas. Segn la investigacin, la filial duea del barco y la empresa que realiza la gestin comercial y vende los billetes estn basadas en Liberia, otro paraso fiscal. Al final, todos los ingresos y beneficios pasan por un ltimo puerto, Panam, antes de ser repartidos como dividendos sin pagar impuestos.

La cosa no cambia con las otras dos compaas que le siguen en el ranking. La Royal Caribbean est domiciliada en Liberia, aunque tenga su sede central en Miami. La Norwegian, empresa de procedencia noruega con sede tambin en Estados Unidos, tiene su domicilio fiscal en Bermudas. De hecho, de los 187 barcos analizados por la Universidad de Columbia, el 70% tienen cuatro banderas: Bahamas, Panam, Bermudas y Malta.

Pero los motivos para usar estos pases superan lo fiscal. Estos barcos funcionan con la legislacin laboral de parasos fiscales, donde es poco menos que inexistente, o de Estados Unidos, que es casi lo mismo, indica Pardo. Nacionalidades como la filipina, el gran yacimiento laboral de la mano de obra ms explotada en estos barcos, seala Murray, son predominantes entre la tripulacin.

El profesor explica la estrategia de contratacin de estas empresas: Muchos estn contratados con leyes especiales en sitios como Filipinas,y luego los cuadros de mando tienen condiciones ms favorables. Es todo un mundillo laboral que da miedo. Derechos y costes laborales que se hunden en alta mar.

Gran capital

Los cruceros son el modelo en el que piensa el gran capital cuando quiere reestructurar los destinos tursticos, seala Murray. Son mquinas perfectas, una especie de cerco donde se concentran todas las extracciones del beneficio. El doctor de la UIB apunta a que su desarrollo en los ltimos aos est muy vinculado a la crisis financiera. Con esta, la mayor parte de las polticas de crecimiento se han articulado en torno a poner a trabajar todos los recursos posibles para que la situacin se salve por la va turstica.

Vendida como un gran man de oro y como una diversificacin de las economas locales, la industria de cruceros produce, segn Murray, una mayor especializacin y espacializacin turstica de los espacios ya tursticos, los que estn en el mapa de la mercantilizacin turstica en la costa espaola. Espacios ya saturados en la temporada estival a los que ahora se les aade una presin brutal muy concentrada en el tiempo y en determinadas zonas, tal como expone el experto en turismo.

Barcelona es el caso ms extremo. Meca de vacaciones, rene los requisitos necesarios como marca turstica internacional para ser caramelo y puerto base de muchos de los cruceros que recorren el Mediterrneo, indica Pardo. Las consecuencias: una masificacin que ahora se ve reforzada por lo que el integrante de la ABTS llama la versin ms intensiva de la industria turstica, acompaada de saturacin del espacio pblico y de la movilidad en las zonas afectadas, de una expulsin del comercio de siempre y de una proliferacin de lo que llama un comercio superclnico autorreplicado donde se ofrece continuamente los mismo en forma de souvenirs, zumos de fruta y paella barata.

Es la contribucin de estos mastodontes del agua a la gentrificacin de los ya saturados espacios tursticos, con la pequea salvedad de que el impacto directo sobre la vivienda es relativo, debido a las pernoctaciones en el interior de los buques, aunque en el caso de Barcelona, al ser puerto base de salida y llegada de los cruceros, s se ve afectada por ello. En cualquier caso, matiza Pardo, es obvio que cuanto mayor es el flujo turstico mayor impacto directo sobre el precio de la vivienda, porque el atractivo turstico se traduce en atractivo inmobiliario. Barrio flotante, con sus desechos

Una ciudad mvil de 9.000 personas necesita una gran cantidad de energa para impulsarla y ofrecer electricidad a su poblacin, adems de incineradoras de basura, plantas elctricas, depsitos de aguas grises y negras, una gestin de residuos slidos y toda una amplia gama de servicios.

La organizacin ecologista alemana Nature and Biodiversity Union (NABU), con datos de 2016, seala que un crucero de 250 metros de eslora y una potencia 36.000 kW el Symphony of the Seas mide 362 metros y tiene 97.000kW emite al da 5.250 kilos de xidos de nitrgeno, 7.500 de dixido de azufre y 476.850 de dixido de carbono, producto de la quema de hasta 150 toneladas diarias del combustible del motor disel. Segn el colectivo, las emisiones de partculas de un solo buque pueden llegar a equivaler a las de un milln de automviles.

CLIA seala, sin embargo, que en Europa, los cruceros solo representan el 1,2% del total de las emisiones que generan los buques en los puertos y remarca que las navieras han invertido 1.000 millones en mejoras tecnolgicas para mitigar sus efectos sobre el medio ambiente.

'Greenwashing'

Desde la PQA, Garca habla de greenwashing, un lavado de cara verde del sector: El crucero verde que anuncian no existe. Han mejorado en los ltimos veinte aos, pero los cruceros de ahora consumen muchsima ms energa y, por tanto, queman ms combustible. Murray aade que en el Mediterrneo tenemos un reciclaje de todo lo que se ha desviado de zonas donde las exigencias ambientales son mayores.

El Convenio Internacional para prevenir la contaminacin por los Buques (MARPOL) de la Organizacin Martima Internacional impone un mximo de de contenido de azufre en el fueloil de los cruceros de un 3,5% el disel de un automvil contiene en torno a un 0,001%. Sin embargo, el Mar del Norte, el Bltico, la mayor parte de la costa estadounidense y parte de la Canadiense la cifra se reduce a un 0,1%, al estar estas zonas integradas en las cuatro reas de Control de Emisiones (ECA) en las que tambin se vigilan otros contaminantes como los xidos nitrosos y las partculas PM.

En el norte de Europa esto ha hecho que las emisiones se reduzcan un 50%, por eso pedimos que se haga aqu tambin, apunta Garca. La normativa europea establece desde 2010 un 0,1% de contenido de azufre cuando los buques estn atracados, lo que obliga a cambiar de combustible para seguir dando electricidad y servicio al pasaje. La normativa dice que lo tienen que hacer cuando van a pasar ms de dos horas en puerto y hacerlo antes para asegurar que en puerto estn al 0,1%, pero no es as porque el cambio de combustible es un proceso que puede durar horas y el combustible con un 0,1% es ms caro, contina.

La falta de controles respecto a este problema es otra denuncia de los colectivos defensores del medio ambiente. Segn expone Garca, en el el norte de Europa hay un control mucho ms estricto, pero en el Mediterrneo hay muy pocos casos de sanciones.

Desde las organizaciones ambientalistas abogan por una limitacin de los cruceros y, adems de obligar a cambiar a un combustible menos txico, la implementacin de una serie de mejoras tecnolgicas entre las que destacan filtros de partculas, sistemas de reduccin cataltica para reducir xidos nitrosos y scrubbers (lavadores de gases). Sin embargo, son contados los barcos que los llevan y menos an los que los utilizan, ya que son tecnologas costosas no solo de implementar, sino de mantener.

A pesar de que las normativas sobre la gestin de aguas grises y negras, residuos slidos y limpieza de sentinas han mejorado en los ltimos aos, sonados han sido casos como los de Caribbean en 1999 y Carnival, en 2002, condenadas a multas de 27 millones y 18 millones, respectivamente, por la descarga de aceite y residuos petrolferos mientras navegaban dos de sus buques. Ahora parece que hay ms control, pero en alta mar nadie les vigila y es muy difcil el control, finaliza la ecologista.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/turismo/masivo-megacruceros-leviatanes-medio-ambiente-marino



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