Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2018

Crisis socioambiental en Puchuncav y Quintero: otro ejemplo de que no podemos seguir viviendo as!

Alejandro Carrasco y Diego Lacazette
La Savia


Despus de dos semanas desde el inicio de la grave crisis socioambiental, se corre el riesgo de que la coyuntura pase, como tantas otras, a la larga lista de desastres socioambientales en el olvido. El Intendente de la Quinta Regin levant la alerta amarilla para las comunas de Quintero y Puchuncav; Sebastin Piera, despus de montar un espectculo lleno de balbuceos y propuestas parche, se fue en medio de incidentes; las autoridades de gobierno y las distintas empresas, lejos de escuchar a las comunidades, se han embarcado en disputas internas por las responsabilidades; la prensa por su parte, poco a poco, comienza a abandonar un territorio que expresa una de las contradicciones mas salvajes del capitalismo: la bsqueda del progreso y el desarrollo necesita precarizar ecosistemas y comunidades completas. Son parte del costo del xito. Pero no pasaran pocos meses antes de que, en otro lugar y de la misma u otra forma, vuelva a estallar un conflicto ambiental que manifieste el carcter destructivo del sistema econmico-social, y por ende la necesidad de pensar un futuro completamente distinto.

Lo ocurrido en Quintero y Puchuncav estas semanas, se suma a los casos del Huasco, Chilo, Caimanes, Petorca, y a una larga lista de casos que no podemos concebir como hechos aislados. Las empresas necesitan contaminar, saquear, destruir y precarizar la vida para poder acumular cada vez ms y ms capital. Es su lgica, y es un problema estructural. Sin embargo, no se puede cambiar de un da para otro. Son muchas las barreras y privilegios que las empresas poseen, por ende, es necesario proponer pasos urgentes para comenzar a revertir dicho escenario desfavorable.

En primera instancia, se hace urgente una reestructuracin de los servicios pblicos de evaluacin y fiscalizacin ambiental (SEIA, SMA, SISS). El 28 junio el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad aprob el proyecto de ley para la modificacin del Sistema de Evaluacin de Impacto Ambiental (SEIA). Estas modificaciones, lejos de regular las consecuencias, apuntan a satisfacer y maximizar las inversiones y las ganancias del empresariado, acelerando el proceso de aprobacin de proyectos, y atentando contra la soberana de las comunidades y localidades afectadas sin importar los impactos sociales y ambientales. Es el perfeccionamiento de la maquinaria institucional de aprobacin de proyectos transformndola en un simple Check list. A Esto se suma la SMA, a quien le corresponde de forma exclusiva ejecutar, organizar y coordinar el seguimiento y fiscalizacin de las Resoluciones de Calificacin Ambiental. Una reestructuracin debera encaminarse a proporcionar mayor rigurosidad en las fases iniciales de aprobacin de proyectos (especialmente en lo que se refiere a la DEA y a las lneas de base).

No obstante, cualquier cambio a la institucionalidad ambiental, debe irrestrictamente implementar medidas que promocionen el desarrollo de soberana y democracia por parte de las comunidades. Como afectados directos, deben ser parte vinculante de cualquier decisin que se tome sobre sus territorios. En este sentido, es urgente: i) la participacin y control democrtico de las comunidades afectadas por la intervencin extractivista en los procesos de toma de decisin y en las resoluciones de los servicios de evaluacin y fiscalizacin ambiental del Estado; ii) garantizar la voz de los no propietarios, la interlocucin tiene que dejar de estar limitada a los propietarios de tierras, derechos de aguas y medios de produccin; iii) exclusin total de estos entes pblicos de aquellas personas (naturales o jurdicas) con conflictos de inters, y; iv) carcter vinculante de las sanciones para aquellas empresas que incumplan la normativa ambiental.

Si en su momento la institucionalidad sirvi para promocionar y atraer inversin privada hacia los sectores estratgicos, una poltica que ponga en la palestra la reconfiguracin de los servicios de evaluacin y fiscalizacin ambiental estara encaminada a destrabar o desincentivar la participacin de actores privados con afn de lucro y destruccin. Es solo un paso, ya que la tarea de largo aliento es la transformacin de la matriz productiva y energtica que moldea y exprime a los distintos territorios y comunidades. Sin duda hay que avanzar hacia una poltica de expropiacin a las grandes empresas energticas, actualmente en proceso de centralizacin, en tanto que ningn inters pblico justifica su actividad desregulada y orientada por el lucro.

Estas medidas, como dijimos anteriormente, deben acompaarse del fortalecimiento de la capacidad decisional del pueblo trabajador en todos sus niveles, nica garanta para que se pueda impulsar una poltica de expropiacin de las empresas energticas y de transicin productiva que cambie radicalmente el metabolismo socioambiental basado en el extractivismo y la matriz primario-exportadora, en la apropiacin de renta. El problema es estructural, necesitamos otra forma de producir. No obstante, se hace urgente avanzar en medidas que destraben estas lgicas destructivas del gran empresariado y doten a las comunidades de herramientas de defensa, o a esta altura ms bien de subsistencia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter