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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2018

Resea
Una intervencin muy pensada, no casual, que rompe la ortodoxia

Massimo Modonesi
La Izquierda diario

A propsito del nuevo libro de Juan Dal Maso Hegemona y lucha de clases. Tres ensayos sobre Trotsky, Gramsci y el marxismo


Nota de edicin: Massimo Modonesi es historiador y socilogo, docente de la Facultad de Ciencias Polticas y Sociales de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico. Es autor de mltiples artculos y libros como Subalternidad, antagonismo, autonoma, El principio antagonista y Revoluciones pasivas en Amrica. Forma parte tambin de la Asociacin Gramsci de Mxico.

En esta oportunidad, nos comenta su opinin sobre el libro Hegemona y lucha de clases, recientemente publicado por Ediciones IPS. Compartimos el audio de su intervencin y una transcripcin de sus principales definiciones.

-Voy a comenzar por el ttulo. Creo que ilustra ya una intencionalidad clara, un posicionamiento en el debate, que por cierto comparto, porque es el intento de sacar el debate sobre hegemona de un territorio por decirlo as posmoderno, donde no hay clases y no hay lucha de clases. Eventualmente hay lucha, pero es una sin clases, sin actores anclados en la materialidad de su existencia, sin una politicidad e incluso sin una historicidad. Porque de repente esa nocin de hegemona se desprende de la historia, de la poltica y se convierte ms bien en un dispotivo relacional, en una poltica hecha muy a la medida de campaa electoral, de discurso de una puesta en escena de lo poltico. No de lo poltico que realmente remite a dimensiones de lucha profundas que ataen al modo de produccin, al capitalismo, al modo en que las personas se relacionan concretamente, y cmo esas relaciones concretas son relaciones de dominacin y explotacin.

-El libro tiene la caracterstica de querer ser muy preciso, profundo y erudito en torno a ciertos cruces entre algunos autores fundamentales que son Trotsky y Gramsci y un tercer autor que aparece despus, que es Perry Anderson -que trata de interpretar a Gramsci- y Juan se mueve en ese tringulo.

-El primer captulo est dedicado a la nocin de hegemona en Trotsky. Creo que lo que Juan quiso demostrar es que Trotsky piensa la hegemona nombrndola y a veces no nombrndola y por lo tanto tiene un reflexin sobre lo hegemnico como situacin, como problema. De una forma que no coincide estrictamente con la ampliacin que luego va a hacer Gramsci del concepto. Pero de alguna manera asienta un terreno comn, yo creo que ese es el propsito del primer captulo, adems de hacerle justicia a Trotsky en trminos de algunas discusiones que a veces no son tan conocidas y sobre todo no estn rotuladas bajo el rubro hegemona. Ese es un tema interesante, que de alguna manera es una forma de habilitar el debate hegemnico en una corriente como la trotskista que no forzosamente lo haba adoptado, por lo menos como un puente para dialogar con Gramsci.

-Ah viene el tema del segundo captulo, en el que Juan intent -y creo que logr- mostrar que el Trotsky con el cual se pelea Gramsci en los Cuadernos de la crcel, es un Trotsky que Gramsci no conoce muy bien, que no ha ledo plenamente, no ha tenido acceso a todas las obras de Trotsky, por lo tanto es una lectura de Trotsky que no est apegada a lo que Trotsky realmente dijo, a lo que Trotsky realmente escribi. Ah creo que est la operacin ms delicada que hace Juan, que por cierto no es el primer autor que trata de sostener, est el libro de lvaro Bianchi O laboratrio de Gramsci; en la cual se trata de demostrar que Gramsci, en el fondo, a pesar de que se pelea con Trotsky, se pelea con un Trotsky construido un poco a la medida de ciertas lecturas, se pelea contra una idea de la revolucin permanente a la que contrapone una idea de guerra de posiciones y por lo tanto descalifica una hiptesis en la que -segn Gramsci- Trotsky sera por un lado teoricista, intelectualista y por otro lado sostendra un acelere revolucionario, un radicalismo, una visin casi ultraizquierdista, que efectivamente haciendo una lectura de mediano alcance de la trayectoria de Trotsky, no se sostiene. Esta operacin es muy compleja, pero lo que me interesa es que es una forma de desactivar prejuicios y lugares comunes que inhiben, obstruyen un dilogo entre una corriente marxista que se ha nutrido del pensamiento de Trotsky y corrientes marxistas que se han nutrido del pensamiento de Gramsci. El objetivo, no abordado plenamente en el libro, es sealar cul sera el terreno de un dilogo en torno a la nocin de hegemona que permitira recuperar y articular contribuciones de Trotsky y contribuciones de Gramsci. Esto est esbozado en las conclusiones y me parece que es sin duda un terreno muy fecundo.

-Yo creo que hay tener cierto eclecticismo hoy en da si queremos reconstruir el arsenal terico y conceptual del marxismo, si queremos hacer anlisis ms finos de una realidad que es cambiante. No podemos siempre estar pensando que vamos a encontrar un solo pensador que nos resuelva todas las preguntas que nos brotan de la realidad social y de las necesidades polticas. Por eso yo creo en el marxismo como campo de distintas contribuciones, incluso a veces contradictorias, pero que nos abre un abanico, que necesariamente es una construccin colectiva, en la que contribuyen en particular autores diversos incluso con ciertas tensiones. De alguna manera me encuentro particularmente contento y le agradezco a Juan que abra estos debates heterodoxos, que rompen la ortodoxia de lugares de enunciacin constituidos. Esto creo que es lo ms importante.

-El tercer captulo es un intento de ir ajustando cuentas o de sopesar un debate si se quiere interno a los estudios gramscianos en un sentido amplio, que gira en torno de una obra de Perry Anderson: Las antinomias de Antonio Gramsci. Lo que hace Juan es tratar de equilibrar un debate en el que hay dos posturas. Es una operacin interestante, que trata de evitar los extremos, tanto el extremo propiamente andersoniano que efectivamente adolece de rigor en algn lado, incluso lleva demasiado lejos la crtica de esas antinomias de Gramsci y el de los defensores de Gramsci que se encierran en una lectura, donde adems lo que se juega es un terreno poltico; el terreno de si Gramsci puede ser llevado, nutre o retroalimenta una perspectiva ms reformista o qu tanto hay que ir llevndolo y por lo tanto tambin habilitando desde una perspectiva ms revolucionaria, que es un debate infinito. Como dice el ttulo de uno de los mejores textos que hay en circulacin sobre el debate en torno a Gramsci, que se llama Gramsci conteso [Gramsci disputado]que es un libro de Guido Liguori en el que se narra la historia del jaloneo en torno a Gramsci. En grandes lneas, hay una lectura en trminos ms poltico-estratgicos que tiende a jalarlo en una posicin ms reformista, ms de una guerra de posicin que implica inhibir grados de violencia de la lucha de clases y de radicalidad y una lectura que lo mantiene al interior de la corriente marxista y de ah la idea de hegemona y lucha de clases.

-Ya es el segundo libro que Juan Dal Maso nos ofrece. Creo que es una intervencin muy pensada, no casual y recomiendo mucho su lectura.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Una-intervencion-muy-pensada-no-casual-que-rompe-la-ortodoxia



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