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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2018

Propiedad y democracia
Qu trae la nueva Constitucin?

Julio Csar Guanche
OnCuba


El Anteproyecto de nueva Constitucin establece la preeminencia de la propiedad social y de la empresa y la planificacin estatales como marcas del nuevo modelo socialista que propone regular para Cuba.

El texto reconoce por vez primera desde 1976 la existencia del mercado y de la propiedad privada. Con ello, permite transitar hacia un modelo de complementariedad entre diversas formas de propiedad y relaciones de produccin, o, en cierto sentido, hacia la nocin de una economa mixta.

Dentro de Cuba, la discusin sobre la propiedad privada, al parecer, se ha enfocado ms en evitar su concentracin, y en la desigualdad que genera.

Varios especialistas han analizado ya la regulacin de la propiedad en el Anteproyecto, y mostrado sus ventajas y sus problemas. Pero se ha hablado menos sobre cmo ampliar la defensa democrtica de la propiedad: esto es, sobre la consagracin de derechos a la propiedad, ante la propiedad y del acceso a la propiedad.

Concentracin de la propiedad y degradacin de la democracia

La concentracin de poder econmico ha sido identificada como enemiga de la libertad de las mayoras por un amplio nmero de corrientes polticas. El marxismo es enftico en ello, pero est lejos de ser una voz en el desierto.

Adam Smith deplor que los grandes propietarios pudiesen reservar el ejercicio de la libertad natural a un contado nmero de personas, puesto que ello amenazaba la seguridad de la sociedad entera. John Locke defendi lmites a la apropiacin legtima de propiedad: algo poda ser apropiado siempre que de esa cosa quede una cantidad suficiente y de la misma calidad para que la compartan los dems.

No obstante, la actual concentracin de la propiedad es un hecho tan real como la degradacin de la democracia que genera. El informe de OXFAM sobre la desigualdad prueba que el lema una economa al servicio del 1% no es una invencin de adolescentes inadaptados con terror a la globalizacin, sino el retrato de un mundo extraordinariamente injusto, cuya vigencia no sacrifica solo la democracia, sino tambin la posibilidad del desarrollo.

La preocupacin existente en Cuba sobre la concentracin de la propiedad coincide con uno de los campos ms problemticos de la vida poltica contempornea a nivel global. Ahora, la conciencia del problema no arroja claridad automtica sobre sus soluciones. El Anteproyecto constitucional muestra contradicciones en torno a ello.

Derecho a la propiedad y tambin derecho al acceso a la propiedad

El principio central recogido por el Anteproyecto es que todas las formas de propiedad tienen un fin social: otorgan derechos pero tambin exigen deberes.

Es el punto de partida irrenunciable para una concepcin democrtica sobre la propiedad. Sin embargo, quizs es conveniente atender otros de sus tems.

Un derecho histricamente defendido por sectores populares, el del acceso a la propiedad, no aparece aludido. La Constitucin ecuatoriana lo consagra de este modo: El derecho al acceso a la propiedad se har efectivo con la adopcin de polticas pblicas, entre otras medidas. Esa redaccin abrira en Cuba las puertas a impulsar desde el Estado polticas pblicas de acceso a la propiedad a favor de los desposedos de ella.

La reaccin internacional ante la ingente concentracin y polarizacin de la propiedad por ejemplo en tierras y en patentes sobre el patrimonio natural est dando lugar hoy a un reverdecimiento de ideas comunistas en varias partes del globo, en su sentido originario de defensa del comn.

La reflexin sobre los bienes comunes es relevante para Cuba. Busca evitar conflictos generados por la propiedad privada pero tambin por su gestin estatalista. Para esta ltima, ofrece soluciones a la expropiacin burocrtica de la propiedad social, un mal persistente de la experiencia cubana.

Marta Moreno, asesora de la Comisin Redactora del Anteproyecto, acaba de reconocerlo, pero es algo infinitamente repetido en el pas: es importante lograr ese sentido de pertenencia sobre los medios fundamentales de produccin, para que no se siga percibiendo este concepto como algo ajeno. Sin embargo, las soluciones propuestas no parecen estar a la altura de un problema acumulado en dcadas por la gestin cubana.

El Anteproyecto enfatiza la gestin estatalista no pblica ni comn de la propiedad. A travs de ella, el Estado que debe ser agente representante, se convierte en principal. Le permite operar, en la prctica, como propietario.

Confusin entre lo pblico, lo estatal, lo gubernamental

La propuesta constitucional habla siempre de empresa estatal, no de empresa pblica. En Cuba se suele confundir lo pblico con lo estatal, y lo estatal con lo gubernamental. Actualmente, una nocin de empresa pblica la asocia con vastos conglomerados con gran nmero de accionistas-propietarios, tipo Apple IC. o Exxon Mobil Corporation (XOM).

Pero lo pblico se defiende tambin por otro lugar: lo que pertenece a todos los miembros de la sociedad. Con ello, se asegura que el Estado no es el nico actor en la solucin de problemticas pblicas, se insiste en la necesidad de buscar soluciones junto a otros actores sociales y se precisa la necesidad del control social sobre la propiedad de todos.

El Anteproyecto prohbe la concentracin de la propiedad privada, pero no su concentracin en un actor estatal exclusivo, y omite regular garantas de autotutela (autogestin, cogestin, cajas de ahorro, empresas comunitarias, comunas y otras formas asociativas guiadas por los valores de cooperacin y solidaridad). Tampoco menciona temas de economa domstica, trabajos individuales autnomos (no confundir con el cuentapropismo), microemprendimientos, ni redes populares de productores o de abastecimientos.

Por lo mismo, no explora principios de la conocida como Economa Social y Solidaria, corriente que se viene extendiendo en varios pases con posibilidades reconocidas para enfrentar cuestiones perentorias como el empleo y la provisin de servicios, y promover la inclusin y la cohesin social.

El Anteproyecto prefiere eliminar la prohibicin de la explotacin del hombre por el hombre antes que ampliar los instrumentos en manos de los trabajadores para defender sus derechos laborales. No reconoce derechos polticos como el de huelga, no impulsa el poder sindical ni alguna otra forma de autoorganizacin obrera ni menciona la palabra pobreza.

Respecto al empleo estatal, el Anteproyecto no mejora la democratizacin del mbito laboral de hecho, regula menos en trminos de participacin de los trabajadores en el proceso productivo que la Constitucin vigente ni impone regulaciones sobre salario mnimo ni protecciones frente a la prdida econmica de salario real.

Riqueza y propiedad

En la discusin parlamentaria sobre la concentracin de la propiedad se ha diferenciado entre riqueza y propiedad, a favor de regular solo esta ltima. El argumento, por momentos, parece manejarse en trminos de riqueza buena la proveniente del talento de deportistas y msicos frente a la mala, que en algunas voces parecera ser la de los emprendedores o cuentapropistas.

En Cuba se regula la riqueza por la va del sistema tributario establecido desde 1994. Sin embargo, el actual debate no ha conseguido llevar al Anteproyecto los principios del sistema tributario deseable para el pas. El Anteproyecto solo menciona los tributos al regular la capacidad de la Asamblea Nacional de establecerlos o extinguirlos (Art.103, m).

La discusin sobre principios tributarios como los de generalidad, progresividad, eficiencia, simplicidad administrativa, irretroactividad, equidad, transparencia, suficiencia recaudatoria, y sobre la prioridad que podran tener los impuestos directos y progresivos, acaso sea ms necesario para regular no arbitrariamente la riqueza, que los alegatos sobre el salario de un pelotero contratado en Japn. Dicho sea de paso, ese debate ignora que la riqueza legtima proveniente del talento se ha obtenido en mercados capitalistas de la msica y del deporte.

Mientras se alude al talento, han quedado sin propuesta de regulacin configuraciones institucionales imprescindibles sobre los mercados. Por ejemplo: el derecho de todos los actores econmicos a acceder en iguales condiciones a los mercados de sus producciones e insumos, la regulacin de la competencia, la prohibicin de prcticas monoplicas (por parte de cualquier tipo de propiedad), los principios de la proteccin a los consumidores y las polticas pblicas de contratacin econmica.

Con el debate sobre el talento se extrava el sentido de la argumentacin marxista sobre expropiar al expropiador. Marx no defendi expropiar a tal msico, deportista o cuentapropista. El autor de El Capital defendi combatir la acumulacin de poder capaz de privar a los dems de la capacidad de gobernar su propia vida, y de impedir a la sociedad poder construir colectivamente el orden poltico en que vive.

Lo dicho por Marx significa ms un alegato contra el monopolio de poder econmico y poltico, proveniente de cualquier forma de propiedad, que un llamado a diferenciar entre msicos y dueos de paladares.

He contado en otra parte esta ancdota, pero cabe repetirla: un hroe de la insurreccin de los 1950 se dedic en los 90 a ser taxista privado. Sus compaeros se asombraron: cmo t, un hroe, te has convertido en taxista. Su respuesta fue: yo hice la Revolucin contra Batista, no contra los taxistas.

El socialismo no es ms socialista por tener menos sino por tener ms propietarios. Por hacer de cada ciudadano el propietario de las condiciones de reproducir su vida. Si la propiedad es poder y el poder es propiedad, la Constitucin puede decir mucho ms en este aspecto en favor de las mayoras.

Fuente: http://oncubamagazine.com/columnas/la-vida-de-nosotros/propiedad-democracia-trae-la-nueva-constitucion/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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