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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2018

Mentiras & Machismo
De negar la violencia del machismo a negar el machismo de la violencia

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/

El autor nos expone algunas de las estrategias del machismo del siglo XXI (o Posmachismo) de ir colocando obstculos para el avance de la igualdad real.


El machismo no para de colocar trampas en el camino para evitar que la sociedad avance hacia la Igualdad, y cuando no puede colocar uno de esos cepos o artimaas, cambia la seales e indicaciones para confundirla y que se dirija a otro lugar dentro de su territorio.

Una de las formas dems habituales que utilizan para invisibilizar al machismo es reducir toda la construccin cultural del patriarcado a las manifestaciones de la violencia conocida, especialmente a los homicidios, para luego limitar cada uno de los casos a sus circunstancias particulares y personales. De ese modo, dejan todo en manos de unos pocos hombres que actan bajo la influencia del alcohol o las drogas, o bien que padecen algn tipo de trastorno mental.

Bajo esas referencias, la violencia que sufren las mujeres nada tiene que ver con el machismo y todo son unos pocos casos aislados, curiosamente el mismo argumento que utiliz el entonces Vicepresidente del Gobierno, lvarez Cascos, tras el asesinato de Ana Orantes por Jos Parejo en 1997, hace ya 21 aos. Nada nuevo, como ven.

La estrategia ha cambiado en esa actitud adaptativa del machismo, pero el objetivo es el mismo: cuestionar la realidad de la violencia de gnero para que no se llegue a su raz y causa, que es el machismo. Antes negaban la violencia del machismo porque no haba estadsticas oficiales ni se conocan todos los casos (no se consideraba como tal los homicidios cometidos sobre mujeres cuando el agresor no conviva con ellas), y todo se entenda como parte del crimen pasional o de la Espaa negra. Y ahora que se conoce con exactitud su dimensin y que los datos hablan a gritos desde su silencio numrico, intentan negar el machismo de la violencia.

Por eso tratan a toda costa que el machismo de nuestra sociedad, el mismo que lleva a la discriminacin de las mujeres, a que estn sobrerrepresentadas en el desempleo, en la pobreza, en el analfabetismo, en la precariedad del trabajo y sobrerrepresentadas en la brecha salarial, en el acoso, el abuso sexual, las agresiones sexuales, en la violencia dentro de las relaciones de pareja y en los homicidios que se producen en dicho contexto, quede fuera de toda esa causalidad. Da igual que todo eso se lleve a cabo por hombres normales reconocidos como tales por sus entornos y en sus lugares de trabajo, cada uno con sus rasgos y caractersticas de personalidad, con sus hbitos y sus costumbres, con sus experiencias y aficiones, pero no enfermos ni alcohlicos. Son hombres de todas las edades, de diferentes niveles socio-econmicos y de cualquier lugar, que actan con violencia bajo las referencias comunes de la cultura machista.

El argumento es tan falaz que, de repente, el machismo ha eliminado todos los crmenes de odio. Segn su planteamiento, el racismo no existe, y cuando un hombre blanco agrede a otro de un grupo tnico diferente se debe a factores particulares y, segn su razonamiento, se justificara diciendo que los hombres blancos tambin agreden a otros hombres blancos. Y han acabado con la xenofobia, porque cuando un hombre espaol agrede a un extranjero lo hace por las circunstancias que han rodeado a los hechos, y lo explicaran por el hecho de que los hombres espaoles tambin agreden a otros espaoles Es el tpico argumento falaz y simple que puede utilizar quien se encuentra en una posicin de poder que, por un lado, lo hace creble, y por otro, coincide con lo que la mayora de la gente necesita or para no cuestionarse nada en lo personal ni respecto a la sociedad en la que vive. De ese modo contribuye a la confusin sobre la violencia machista, que es el objetivo de la estrategiaposmachista para que el machismo se vea impune y salga indemne de todas las situaciones que l mismo crea.

Han pasado, como apuntaba, de negar la violencia del machismo a negar el machismo de la violencia, pero ya no cuela. La sociedad ha crecido en Igualdad y en conocimiento gracias al feminismo, y ahora es lo suficientemente consciente y comprometida para que sus pasos se dirijan de manera decidida hacia la erradicacin del machismo. Los argumentos que utilizan y los ataquen que hacen a diario en las redes sociales nadie los acepta, salvo ellos mismos, lo cual acta como una especie de terapia de grupo, con el nico inconveniente del odio que alimentan entre quienes piensan y actan bajo esas referencias, que an son demasiados.

Las nuevas aportaciones a la estrategia argumental que utilizan para negar el machismo de la violencia, se basan en tres elementos principales: el cuantitativo, la exclusividad y la incompatibilidad. Los vemos de forma resumida.

  1. Segn el argumento cuantitativo, como slo son unos pocos hombres (60 de media al ao), en comparacin con los 20 millones de hombres de nuestra sociedad, no hay problema social. El argumento es tan pobre como decir que como slo se producen unos 300 homicidios al ao, tampoco existe ningn problema con la criminalidad ni hay hombres que decidan asesinar, todo se reduce a unos pocos hombres con problemas, pues de los 20 millones slo matan, roban, estafan unos cuantos. Pero, curiosamente, ese razonamiento slo lo aplican a la violencia de gnero.
  2. La exclusividad trata de definir el machismo como conductas que slo pueden hacer los hombres sobre las mujeres. Si los hombres las hacen sobre otros hombres o las mujeres tambin las hacen en diferentes circunstancias, ya no es machismo. Por lo tanto, como los hombres tambin agreden a otros hombres y las mujeres actan de manera similar en ocasiones, ya no hay machismo en las agresiones que realizan los hombres sobre las mujeres. Para el machismo todo lo que termina en el mismo resultado tiene el mismo significado y debe abordarse del mismo modo, da igual que la violencia sea terrorista, xenfoba, racista De nuevo buscan esconder el machismo de la violencia que genera, ocultado que la esencia de la conducta violenta est en las motivaciones y en los objetivos que pretende, no en el resultado, pues todas las violencias acaban en conductas similares, pero desde diferentes posicionamientos.
  3. La incompatibilidad presenta al machismo como un elemento incompatible con cualquier otro elemento o circunstancia. Segn ese argumento, si un hombre tiene un rasgo de personalidad que lo presente como narcisista, dependiente, impulsivo, asertivo ya no es el machismo el que acta en la elaboracin de su conducta, sino sus caractersticas particulares; como si un narcisista no pudiera ser machista o un compulsivo tampoco pudiera serlo. La realidad nos dice que es lo contrario, y que es el machismo el que da las referencias para llevar a cabo determinados comportamientos, y que luego se realizan de manera distinta segn sus caractersticas personales y las circunstancias particulares que acten en el momento de materializarlo. Niegan el machismo para que no se pueda incidir sobre los factores que permiten la violencia de gnero como una conducta amparada por la normalidad, los mismos factores que actan tambin como garantes de los privilegios de los hombres en una cultura levantada sobre la desigualdad.

El machismo es cultura, no conducta Lo que define al machismo es esa cultura que determina las identidades y crea los valores, ideas, mitos, estereotipos que las sustentan, circunstancias que permiten encontrar razones para llevar a cabo los comportamientos que decidan, y luego proporcionar justificaciones para integrarlas en la sociedad bajo la idea de normalidad (cuando su resultado no es muy intenso), o de patologa (cuando es grave y necesitan recurrir al alcohol o a los trastornos mentales).

La argumentacin del machismo es pobre y simple, pero les sirve para reforzarse en sus pociones, mantener la cohesin interna como grupo, y levantar odio hacia fuera. Y les sirve tambin para generar confusin en una sociedad pasiva que contempla la realidad como si no formara parte de ella.

El machismo est cada vez menos presente, pero los machistas que estn son cada vez ms violentos. No debemos permitirlo.




Fuente: https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/



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